I Love Bicis

La verdad sobre BiciMad

Por: Pablo León

29 abr 2014

Prototipo de la bicleta pública. Samu Sánchez
Prototipo de la bicleta pública. Samu Sánchez

Sorpresa, incredulidad y una cierta jocosidad recorren las calles de Madrid. El motivo: una serie de soportes, que han aparecido por el centro de la urbe. Unos miran sorprendidos; otros, atónitos. Muchos se paran, en plazas y calles, ante las futuras estaciones del nuevo sistema público de alquiler de bicicletas de la capital. Tras años de retrasos –el anuncio del proyecto lo realizó el ex alcalde Gallardón en 2010–,  la tercera intentona del Ayuntamiento por instalar la bici pública parece que va a ser una realidad. Todavía no hay fecha exacta para su estreno, fuentes del Ayuntamiento dicen que será durante la primera quincena de mayo, pero ya está levantando expectación y preguntas. Guía práctica para entender BiciMad.  

 

¿Quién lo puede usar?
BiciMad formará parte de la red de transporte público de la ciudad y funcionará 24 horas al día. Lo podrá

Prototipo de la bicicleta pública madrileña circulando por el centro de la ciudad. Samu Sánchez.
Prototipo de la bicicleta pública madrileña circulando por el centro de la ciudad. Samu Sánchez.

utilizar todo el mundo, tanto residentes como visitantes. Eso sí, con variaciones en el precio. 

 

¿Cuánto cuesta?
Acceder a las bicicletas públicas cuesta dinero. Por un lado existe un abono anual. Esta tarjeta cuesta 25 euros al año. Si en el momento de realizarla se está en posesión del abono transporte, ese precio se reduce a 15 euros. A diferencia de otros servicios públicos, como Barcelona, Sevilla o Zaragoza, en cuanto te montas en la bicicleta pública madrileña hay que pagar. “Lo hemos hecho porque no queremos que la gente deje de realizar trayectos a pie por la bicicleta. Queremos que valoren el ahorro que supone con respecto a otros medios de transporte”, explica Elisa Barahona, directora general de Sostenibilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento. En las ciudades anteriormente citadas, la primera media hora es gratuita. En Madrid cuesta 0,50 céntimos, que se abonan mediante tarjeta al devolver la bicicleta. Cada tramo de media hora adicional tiene un precio de 0,60 céntimos. Hasta las dos horas. A partir de ahí, el precio asciende a 4 euros/hora para no hacer competencia a los alquileres de bicicleta. Los visitantes de la urbe podrá usar la bicicleta pública a un coste de 2 euros la hora.

Además, existe un sistema de bonificaciones: se reducirán 10 céntimos del precios si se coge una bicicleta de una estación con exceso de vehículos, cuando se encuentre entre el 85 y el 100% de ocupación. Del mismo modo, se descontarán otros 10 céntimos si se aparca en otra estación que esta falta de velocípedos, que posea menos del 20% de los vehículos.

 

Vivo en Ventas, ¿tendré una estación cerca?
La 1.580 bicicletas se distribuyen en 123 estaciones situadas en el interior de la M-30. Estará presenta en los distritos de Centro, Moncloa, Salamanca, Retiro, Pacífico o Arganzuela, pero no fuera de la almendra central. “Se trata de la primera fase del proyecto. En función de la respuesta de los ciudadanos, se irá ampliando”, explica una técnico municipal del área de sostenibilidad.  

 

Nunca uso la bicicleta, ¿me agobiaré?
Madrid llega tarde a la bicicleta pública, pero quiere hacerlo por la puerta grande: los velocípedos de BiciMad serán eléctricos convirtiendo a la capital en la primera de Europa con este sistema. La bici eléctrica no significa que no haya que pedalear sino que, en función de la resistencia marcada, te ayuda a darle en las zonas más duras. Una función muy útil en las salidas de los semáforos, en las cuestas o para los que no tengan mucha costumbre.

 

¿Funcionará?
Las dudas que presentaba mucha gente ante el anuncio de la bicicleta pública parecen haberse disipado. Tras arremeter contra el sistema y denunciar su retraso, la instalación de las estaciones parece haber acallado las voces más críticas. El éxito del sistema dependerá de los ciudadanos y de la acogida que le den. La capital tiene ganas de bicicleta pero se enfrente a varios retos:

-       La circulación. Algunos colectivos de viandantes están preocupados por la aparición de todas estas bicicletas en la urbe. “¿Las bicicletas públicas benefician al peatón o le van a perjudicar”, se pregunta César Caparrós, representante de la asociación A pie. La mayor preocupación de los viandantes es que un gran número de personas se lance a la calle a usar las bicis, tengan miedo y se pasen a la acera. El centro de la urbe cuenta con varias ciclocalles y algunos carriles, infraestructura que algunos consideran insuficiente. Los ciclistas de la ciudad, por su parte, creen que la invasión de bicicletas va a ocurrir, pero en la calzada. Esto favorecerá un calmado de tráfico y la convivencia de ambos vehículos.

-       Mi barrio no está en el mapa. Tetuán, Chamberí o Legazpi no tendrán estaciones en esta primera oleada. La orografía ha sido lo que ha limitado, según el Ayuntamiento. En estas zonas no solo hay público objetivo del sistema sino que hay nodos socioculturales como Matadero, donde mucha gente se pregunta por qué no han instalado una estación.

-        Quiero media hora gratis. Parte del éxito en el cambio en el sistema de movilidad de muchas ciudades se ha basado en la bicicleta pública. El hecho de que haya que pagar durante la primera media hora puede desincentivar su uso. Y una bicicleta pública que no se usa está abocada al fracaso. Por otro lado, el sistema de tarifas y descuentos no es tan sencillo de comprender. El miedo a no saber cuánto se debe pagar puede desanimar a más de uno a lanzarse a la bicicleta.

-       Los anclajes no me dejan pasar. La instalación de las estaciones está levantando ampollas entre algunos vecinos, sobre todo de la zona centro. Aunque en lugares como la calle Fuencarral han instalado la estación en la calzada, en la plaza de San Ildefonso o en la calle Pez lo han hecho en la zona peatonal. “Con las terrazas, los cubos de basura y esto, no nos dejan hueco”, se queja una vecina.

Anclajes de BiciMad en la calle Fuencarral.
Anclajes de BiciMad en la calle Fuencarral.

-       Madrid tiene ganas de bici. En la mayoría de ciudades donde se ha instalado la bicicleta pública se ha experimentado un crecimiento del uso de la misma. Madrid lleva tiempo con ganas de bicicleta. Esto puede acabar de consolidar el boom de los pedales y convertir la capital en una ciudad ciclista de verdad. 

Hay 13 Comentarios

quiero creer que va a funcionar bien y que va a impulsar el uso de la bici en Madrid, pero ¿cuando va a estar disponible este servicio?, veo que pasan las semanas y no se ven las bicis por ningún lado

Me parece genial ya que moverse en metro por Madrid es caro!! saludos

Yo ya circulo por Madrid en bici, y me gusta la idea de tener estas bicis para desplazamientos ocasionales. El viario para mí, que estoy acostumbrado a circular por la calzada, es adecuado. Ya veo muchos posibles usos, y me va a ahorrar muchos desplazamientos en bus y taxi. Eso sí, me parece que el sistema es algo caro, y que las estaciones están en algunos casos muy mal colocadas (la de la plaza de la Cebada por ejemplo es de traca)

Opino lo mismo que Edorta, pero yo que soy de Barcelona y ahora vivo en Madrid, es cierto que en Barcelona ya había mucha más implantación de carril bici que se inició con las Olimpiadas del 92. Madrid en cuanto a red viaria está a años luz de aquella Barcelona. Aun así, la eclosión de ciclistas, y desafortunados accidentes, obligó a poner reglas, y a ir poco a poco obligando al ayuntamiento a mejorar muchas cosas. Me parece que es un buen momento para forzar a que en Madrid mejoren algunas cosas, aunque veo una mala idea que se cobre desde el primer minuto, cero cívico y creo que frenará el éxito del modelo.

Estoy de acuerdo con Houk y Edorta. Sin un viario adecuado, su uso va a estar más limitado. Y en cualquier caso, al final va afectar a los peatones en las aceras. Por otro lado, suena a otro pelotazo lo de la concesión, porque mira que sin tener carriles bicis adecuados, meterse con bicicletas eléctricas. Es como empezar la casa por el tejado. Lo dicho, otro pelotazo de concesión para algún amiguete. La esperanza es que si se utiliza masivamente, se vean obligados a hacer más y mejores carriles bicis.

que bueno..... que ganas de probarlas. Además abiertas 24 horas!!!!!

Raúl, lo mismo se decía hace unos años de Barcelona y sus cuestas, de Sevilla y su calor, de Donosti y su lluvia, ¿no crees que para modificar la situación actual deben darse pasos hacia delante? Saludos.

Por muy moderno y sano que sea la bicicleta en la ciudad, Madrid, sus conductores, peatones y calles no están preparados para el circular de grandes cantidades de bicicletas. Es una decision meramente politica.

Pablo, ¿ll final han limitado la velocidad punta a 15-20km/h en lugar de los 25 legales?

como es de esperar, este servicio se lanza con afán recaudatorio y de mala manera y para nada con intención de facilitar un servicio a la ciudadanía. A diferencia de lo que ocurre en Barcelona por ejemplo donde la primera media hora es gratuita y es un servicio no disponible para la gente que no vive en la ciudad. Aquí se ha lanzado para que se forre el que tenga la concesión. 50 céntimos por media hora es una estafa. Encima los carriles bici están hechos fatal.
Una chapuza más.

Lo malo de pagar cada vez, tal como dice en el artículo, es que se pierde mucho tiempo y la bici ya no compensa

"En Madrid cuesta 0,50 céntimos, que se abonan mediante tarjeta al devolver la bicicleta. Cada tramo de media hora adicional tiene un precio de 0,60 céntimos"

0'60 céntimos es algo más de la mitad de una monedita minúscula de un céntimo.

0'60 euros son 60 céntimos.

¿Pasan de cobrar menos de un céntimo a cuatro euros la hora?

Un poquito raro...

Opino que en Madrid al principio va a ocurrir algo similar a lo que ocurrió en Lyon o Barcelona. Allí, cuando se implantaron sus sistemas de bicis públicas, no disponían de una red viaria adaptada a la bici, y hubo una gran eclosión de ciclistas, muchos de los cuales optaron por circular por las aceras, afectando negativamente a los peatones.

Lo positivo fue que ese conflicto obligó a los ayuntamientos a tener que mejorar la oferta de viario para las bicicletas.

@EdortaBergua

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Sobre el blog

I love bicis se acerca a la realidad de la bici urbana, sinónimo de modernidad, responsabilidad ambiental y otro tipo de movilidad. Carriles bicis, políticas de desarrollo, alforjas para ir a la última o las luces más cool. Todo con ganas de reivindicar los pedales.

Sobre el autor

Paco Nadal

Pablo León es reportero y ciclista urbano. Escribe en El País desde 2009 y comenzó con la bici por las calles de Berlín, donde vivió varios años. Desde entonces, pedalea en cada ciudad por la que pasa. En 2010 arrancó este blog dedicado no solo a las bicicletas sino también a la movilidad y a los retos a los que se enfrentan las ciudades del futuro.

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