De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, con sus comentarios, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores.

Quiero una 'lintendo'

Por: | 22 de febrero de 2012

7422023Me tuve que oír a mí misma diciendo lo que me decía mi madre: "No lo tendrás hasta que cumplas18 años. No, no, no. Y me da igual que lo tenga tu amiga". La niña imploraba: "Quiero una lintendo para cuando cumpla los seis años. Lo tiene mi amiga Pepa y lo tiene Eli que tiene cuatro. Es injusto. Me parece fatal que no me la compres", dice la criaturita con solo cinco años. Cinco años y ya estamos con estas... pensé que tardaría mucho más en llegar y también pensé que lograría un pacto con los padres de las amigas de mi hija para no tener que comprar ni la consola ni el móvil de turno.

Los pactos no funcionan. Primero cae uno, después otro y después aquella amiga que jurarías que nunca le compraría una máquina a su hija, va y le compra una Nintendo. Me dice que lo han aceptado porque permite que la niña mueva las neuronas, que es lo único tecnológico que tiene de todo lo que hay en el mercado y que, por supuesto, lo usa de forma muy restringida. Yo la creo porque es una gran madre y mi mejor amiga. Sin embargo, sigo pensando. ¿Qué hay que hacer? ¿Hay que ceder? Yo no estoy dispuesta, eso lo tengo claro. Aunque no se cuánto tiempo podré aguantar la presión de mi retoña.

Le pregunto a Helena Tolosa, maestra y psicopedagoga. "Más que el momento uno tiene que valorar la responsabilidad y la madurez del niño o la niña. Hay que tener en cuenta los usos que puede hacer de la tecnología. Puedes regalarle un móvil iphone a un niño de diez años con todo completo y no te das cuenta qué le estás regalando. Si el niño no es maduro tiene la posibilidad de conectarse en clase, de grabar al profe y colgarlo en youtube, de grabar amiguitos... és decir, de ponerse en algunos problemillas", explica Tolosa. "Es importante que los padres valoren...si le regalo un ordenador, ¿tiene mi hijo capacidad de controlarse ante los juegos?, ¿ respetará las normas de conexión?, ¿será una fuente de peleas?, ¿cómo es mi hijo?... ¿me arriesgo ya, o como en estos momentos no tengo tiempo ni excedentes de energía, mejor no lo hago porque tener esto en casa puede  representar un conflicto que no podré gestionar de momento? Lo cierto es que a veces los padres y las madres nos quejamos de muchas dinámicas que se dan en casa, pero cuando regalamos el móvil, el ordenador o la consola, no valoramos suficientemente si será o no una fuente importante de conflictos. Hay que dejar las pautas claras de uso en el momento de regalarlo". Lo tengo claro. La lintendo tendrá que esperar… por lo menos hasta que cumpla seis.

Crianza en red

Por: | 21 de febrero de 2012

Crianza-redMientras escribo esto, tengo abierta en otra pestaña el grupo de Facebook El médico de mi hij@, del que ya hablé hace unas semanas. Y en otra el twitter de @demamasdepapas en el que seguimos a pediatras, webs temáticas, educadores o madres blogueras -de las que ya escribió el año pasado mi compañera Clara Blanchar-, que lanzan mensajes útiles, curiosos o interesantes relativos a crianza y niños.

No son más que una muestra de cómo Internet se ha erigido en una enorme comunidad en la que los padres y sobre todo las madres (no es machismo ni feminismo, es una constatación de la realidad) buscamos y encontramos apoyo en nuestras cuitas diarias con los pequeños. Y es que, con menos tiempo y distancias mayores, sin la red de apoyo que antiguamente formaban abuelas, tías, primas y vecinas (o precisamente para esquivarlas y buscar opiniones distintas), la posibilidad de encontrar a golpe de ratón gente con tus mismas preocupaciones, intereses o ideas sobre crianza es irresistible.

Seguir leyendo »

Cuadros raros

Por: | 16 de febrero de 2012

¿Cómo reacciona un niño de cuatro años la primera vez que se enfrenta al Guernica, de Pablo Picasso? "¡Qué cuadro más raro!", dice, al ver las figuras imposibles del pintor malagueño. "¡Qué chica más fea!", nos suelta ante un dibujo del genio. "Tiene la cara triangular", oímos ante un nuevo retrato en el que se entremezclan frente y perfil. Vamos a ver "cuadros raros".

Seguir leyendo »

Esas posturas taaaaaan de madre

Por: | 13 de febrero de 2012

Este es un post a cuatro manos. Las de la ilustradora Glòria Vives y las de quien escribe. Twitter mediante, nos descubrimos hace unas semanas y le propuse ilustrar un post que llevaba tiempo en mente: posturas típicas y tópicas de madres del siglo XXI, conciliando que es gerundio y dándole a la árnica, cuando, como veréis, la lumbares, dorsales y cervicales sufren de lo lindo. Glòria tiene un blog, Julia al dia, en el que narra el día a día de su maternidad. Me gustan la frescura de sus dibujos, la paleta de colores y las tramas que utiliza y el punto de autorretrato que tiene la madre protagonista: la melena oscura y rizada es marca de la casa (la suya). Estoy segura de que no será la última colaboración. Y me alegro, porque como dice Carlos, un amigo suyo, Glòria lo va a petar.
Postures 2

Saboreando, sa-saboreando
Dice Glòria que si su madre y su suegra la ven en plena faena, como en la imagen, la desheredan. Yo digo que fijo que su madre y su suegra podrían ser también la prota de la ilustración. La escena va en contra de cualquier manual contra los accidentes domésticos, pero que levante la mano quien no se haya encontrado con el niño en una mano, la cuchara de madera en la otra y la cabeza ladeada sosteniendo el teléfono. En el 99% de los casos en el otro lado de la línea está la madre, la suegra o la canguro, con quienes negociamos la logística del día siguiente: el niño no baja de 38º.

Seguir leyendo »

¿Por qué los padres franceses son mejores?

Por: | 09 de febrero de 2012

Rebeca Gimeno, periodista económica, madre y amiga, me pregunta cómo es que no hemos tocado el tema en el blog. ¿Padres? ¿Franceses? Le pido que me envíe una explicación. Rebeca escribe para De mamas & de papas:

La revista The Economist le dedicó hace unos días una crítica en su sección de libros. Esta semana es la noticia más leída del Wall Street Journal en Europa. No se equivoquen, no es un libro de economía. Es una reseña sobre el libro de la periodista y madre Pamela Druckerman, sobre la educación de los niños. Más concretamente: ¿por qué los padres franceses son mejores? Si no teníamos bastante con envidiar a las francesas porque nunca engordan, ahora también parece que pueden dar clases sobre paternidad. 

LibroRebeca prosigue: Druckerman, que en la actualidad vive en París con sus tres hijos, cuenta que la idea de escribir este libro le surgió durante una comida en un restaurante. Se dio cuenta de que su hija era la única que estaba tirando comida al suelo y portándose mal. El resto de los niños se sentaba, utilizaba los cubiertos para comer "su plato de pavo au basilic con arroz y salsa Provençal" mientras sus padres charlaban tranquilamente. Así que empezó a preguntar a amigos, conocidos para averiguar qué es lo que hacían las madres francesas para conseguir que sus hijos se comportaran así de bien. Primera conclusión: los niños franceses aprenden desde muy pequeños a esperar, a tener paciencia. Las lecciones extraídas de Druckerman han recibido hasta la bendición de "la madre tigre" Amy Chua .

Desde luego el libro está despertando mucho interés en el mundo anglosajón (porque es con el que se compara la crianza francesa). El otro día en una reunión de amigos-padres en casa hablamos de este tema. ¿Realmente es posible que los franceses lo hagan mejor? Desde luego tiene mucho mérito que un niño de tres años sepa que tiene que esperar a que sus padres terminen de hablar para que le hagan caso. O que juegue solo sin necesidad de un adulto. O que respete los límites que se le marcan sin grandes rabietas. O que se siente la mar de formal a comer en un restaurante mientras los padres mantienen una conversación. La conclusión a la que llegamos es que siempre es bueno fijarte en las cosas que hacen bien otros padres (no importa su nacionalidad) e intentar aplicarlas. Yo siempre me acuerdo de las cuñadas americanas de mi hermana pequeña. Jamás elevan el tono de voz. Todo, aunque sea la mayor bronca del día, se dice con la misma calma. Y yo sigo sin poder hacerlo. La tercera vez que le digo a Pau que se ponga los zapatos ya me sale un  "PAUUUUUUUU. Los zapatOOOOOOSSSSS!!!".

Eskup

TWITTER

Por De mamas & de papas

Archivo

febrero 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29        

El Pais

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal