De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Del parto 'perfecto' al parto respetado

Por: | 27 de mayo de 2011

Aviso para navegantes: este post contiene detalles de cómo han sido mis dos primeros partos, lo que algunos equiparan a las batallitas de la mili en versión femenina. Porque todavía no puedo contar cómo ha sido el tercero, para el que faltan dos meses. Solo mi deseo de que no sea igual, aunque muchos -yo misma incluida durante algún tiempo- dirían que los anteriores fueron perfectos y envidiables.

En los dos casos, rompí aguas en casa antes de tener contracciones. Con David, desde ese momento hasta que di a luz, pasaron solo nueve horas, un parto bastante rápido para ser el primero. Con Natalia, ni cinco horas (si me descuido, la tercera va a nacer en el ascensor). No tuve mucho dolor, ya que al poco tiempo de ingresar en el hospital, me pusieron la epidural. Los dos fueron partos vaginales, los niños nacieron sanos, me recuperé bastante bien... ¿Entonces, por qué quiero que el siguiente sea distinto? ¿Por qué pretendo usar métodos alternativos a la epidural para controlar el dolor, y voy a cambiar de ginecólogo y de hospital?

Pareja en una sala de dilatación (Foto: García Cordero)

Simplemente, porque en los dos partos anteriores, me sentí, en vez de como una mujer en un momento muy  importante de su vida, como un cordero, al que traen y llevan y con el que hacen lo que quieren. Llegué, me ingresaron, una persona que solo dijo que era la matrona me hizo un tacto vaginal (no pido que me inviten a salir o me regalen flores primero, pero creo que algunos profesionales no son conscientes de que lo menos es presentarse, con nombre y apellidos, a una mujer a la que vas a meter la mano hasta el fondo); sin explicarme nada, ni preguntarme nada, me tumbaron, me ataron para monitorizar el ritmo cardíaco del feto, me pusieron una vía y me enchufaron oxitocina sintética (hormona para acelerar las contracciones y el parto). Pedí la epidural (durante el embarazo, tampoco me explicaron otras alternativas, ni las ventajas ni riesgos). No me dieron opción de beber o comer algo. Lo único de lo que me libré fue del rasurado y del enema, que por alguna razón, por suerte, ya no estaban incluidos en el protocolo del hospital. 

En el paritorio, recuerdo poca cosa. Tumbada en la camilla-potro, con mucha luz en la cara, e instrucciones de cuándo tenía que empujar, porque yo no sentía nada. En algún momento, después de un rato que se me hizo muy largo, rodeada de desconocidos con mascarilla, dejaron pasar a Eduardo. En los dos partos me atendieron ginecólogas, pero tampoco se presentaron. Me hicieron episiotomía las dos veces, sin decirme nada tampoco (por suerte, no lo noté por la epidural). Se llevaron a los bebés a pesar, a hacerles el test de Apgar y a la profilaxis típica antes de ponérmelos encima. 

FAME Pero cuando amigos y conocidos te preguntan qué tal fue, no cuentas eso. "Muy bien, fue muy rápido. El bebé está estupendo", es lo normal, y más cuando oyes otras historias (20 horas de parto para acabar en cesárea, fórceps, etc). Sin embargo, te queda ese resquemor porque te has perdido una parte muy importante de tu vida, porque ha pasado y no te has enterado muy bien de cómo ha sido.

Con ese resquemor, y ya embarazada por tercera vez, llegó a mis manos el libro Los secretos de un parto feliz (Ed. Grijalbo), de Marta Espar. Esta periodista no es ninguna hippy radical. No habla de irte a parir sola a la montaña, ni reniega de todos los avances médicos que han contribuido a reducir las muertes perinatales en las últimas décadas, ni aboga por parir con dolor como dice la condena bíblica.

Ha escrito un libro muy documentado, que incluye medio centenar de entrevistas, con madres, pero también con algunos de los ginecólogos, matronas, políticos, gestores y miembros de asociaciones, como El Parto es Nuestro, que en los últimos años están cambiando el panorama de la atención al parto hacia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, basándose en las últimas evidencias científicas. Unas recomendaciones que han hecho suyas el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas y las sociedades médicas, al consensuar a finales de 2007 la Estrategia de Atención al Parto Normal, y que sin embargo, se cumplen aún en pocos hospitales y maternidades españolas.

En resumen, explica Espar, "el parto es un hecho fisiológico, y solo hay que intervenir cuando es necesario", es decir, cuando hay complicaciones clínicas. En un parto normal, el 80% de los casos, hay multitud de procedimientos que muchas sufrimos que no sólo no están justificados ni aconsejados, sino que en el mejor de los casos producen incomodidad y en el peor, aumentan el riesgo para la madre o el bebé. Prácticas rutinarias que además se realizan sin informar a la parturienta de la causa o pedir autorización, y que normalmente las mujeres no cuestionamos porque creemos que si lo hacen los profesionales, será porque es lo mejor. El problema es cuando, como en mi caso, descubres que no es así.

FAME Entre estas prácticas, están el rasurado, el enema o el ayuno total; la administración de oxitocina artificial sin esperar a la progresión natural del parto -provoca contracciones más dolorosas y rápidas que las naturales, lo que aumenta la demanda de analgesia epidural-; obligar a la mujer a permanecer tumbada boca arriba durante la dilatación y el parto, cuando está demostrado que si la mujer puede caminar y cambiar de posición, soporta mucho mejor el dolor de las contracciones y el parto es más rápido; o la episiotomía, un corte en el periné, en teoría para evitar desgarros, pero que aparte de los incómodos puntos, pueden provocar disfunción sexual, incontinencia urinaria y fecal y otras lesiones. En España también se practican muchas más cesáreas de las recomendadas por la OMS (un máximo de un 15%), y aún existe la creencia de que son más seguras que un parto vaginal, cuando se trata de una operación de cirugía mayor que "aplicada en mujeres sanas con partos de bajo riesgo, puede provocar efectos secundarios y complicaciones graves", explica Espar.

Para esta periodista y colaboradora de EL PAÍS, se trata de una "cuestión de balance". "¿Qué prefieres, algo de dolor durante el parto o el riesgo de pasar tres semanas sin poder andar o con un flotador porque tienes una raja impresionante, o incontinencia?" "Si no quieres aguantar el dolor no lo hagas, pero que sepas que si lo haces, tienes beneficios". El problema es que muchas veces, ni le ofrecen a la mujer alternativas al dolor ni le explican los riesgos de la analgesia epidural (está asociada a un periodo expulsivo más largo y a un mayor riesgo de que el parto sea intrumentalizado; a altas dosis puede causar problemas respiratorios en el bebé a corto plazo y somnolencia) de forma clara para que pueda decidir libremente.

FAME No se trata de aguantar el dolor a pelo, sino de ir "de menos a más", dice Espar: al principio de la dilatación, muchas mujeres encuentran las contracciones soportables si las dejan moverse libremente, adoptar la postura que quieran, con el apoyo de la persona que elijan. También alivian mucho las duchas y baños con agua caliente. Luego se puede pasar a otras técnicas de menor riesgo, como el óxido nitroso. Y también se podría aplicar la epidural a dosis más bajas, de forma que permita a la mujer moverse, como se hace en algunos hospitales. El problema es que procedimientos de rutina como los antes descritos (monitorización continua con la mujer tumbada y  oxitocina sinténtica) provocan un efecto dominó, ya que el dolor de las contracciones durante la dilatación es mucho más fuerte.      

Espar recomienda que la embarazada se informe, que lea, ya que "aún no hay garantías de que en todos los hospitales y ambulatorios vayan a facilitar la información adecuada". Por ejemplo, hay mucha información en la página de El Parto es Nuestro. También la estrategia de atención al parto y la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal (con una versión para embarazadas, acompañantes y familiares) están publicadas en la web de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) y en la del Ministerio de Sanidad, donde aparecen ejemplos de hospitales con buenas prácticas. "Lo interesante es que una menor tasa de cesáreas o episiotomías en estos centros no tiene correlación con que atiendan más mujeres con embarazos de riesgo", es decir, que "no depende de cómo sea la mujer, sino del estilo de trabajo de los profesionales". La propia Espar ha vivido dos partos medicalizados, y el tercero, muy reciente, "respetado gracias a lo que aprendí para escribir el libro".

FAME Entrevisto a Marina Jaime, matrona y supervisora del área de Obstetricia del hospital público Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), uno de los que considero para mi tercer parto, después de que mi ginecóloga del hospital privado de Madrid donde di a luz las dos veces anteriores a ciegas, sin informarme sobre este tema y confiando en los médicos, me confirme que hay cero posibilidades de un parto más respetado, pues es su sistema de trabajo y tampoco lo permite la infraestructura del centro. Desde luego, lo que me cuenta Jaime suena muy diferente a lo vivido hasta ahora. Me explica que en partos de bajo riesgo la dilatación y la asistencia al nacimiento están controlados por la matrona (es uno de los puntos en los que se basa la Estrategia).

"Cuando la mujer ingresa, la matrona le pregunta qué desea, qué le gustaría, y si algo no es posible, le explicamos por qué". Después, facilitamos el acompañamiento por la persona que la mujer elija y la deambulación, ofrecemos alternativas para paliar el dolor, cuando nace el bebé, se procura el contacto piel con piel con la madre". El hospital, cuya área obstétrica se inauguró en 2008, cuenta con pelotas, óxido nitroso, sillas de parto vertical, lianas, telemetría para pasear mientras se dilata...

"La matrona es la interlocutora. Según lo que desea la mujer, se le va explicando, aconsejando, siempre en función de sus demandas que pueden cambiar durante el parto", añade Jaime. "Por ejemplo, si el parto va lento, o tolera el dolor peor de lo que creía, a lo mejor pide la epidural cuando al principio no la quería". En fin, "se intenta respetar lo que quiere y cumplirlo, de forma que si no lo ha tenido, siente que se le ha explicado por qué, y no genera un sentimiento de frustración".         

FAME Este hospital acaba de obtener la acreditación de la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia), de Unicef, para lo cual debe cumplir unos requisitos no solo para el fomento de la lactancia materna, sino también en cuanto a una atención respetuosa durante el parto. En 2010 atendió 2.966 partos, con una tasa de cesáreas del 20% (entre el 15% recomendado por la OMS y el 25% de media en España) y del 17% en partos instrumentales. Entre mayo de 2009 y mayo de 2010 (últimos datos disponibles) la tasa de episiotomías fue del 19%, "aunque ahora es claramente menor", dice Jaime. Sin embargo, aún sin cifras en la mano, la matrona reconoce que es difícil reducir la cifra de epidurales, pese a ofrecer alternativas para el manejo del dolor, y explicarlas en la preparación al parto y en la charla de preacogida a las futuras madres. "Dudo que llegen al 10% las mujeres que dan a luz sin epidural, y algunas de ellas no es porque no quieran, sino porque ya llegan muy dilatadas", dice.

"Durante muchos años, la manera de tratar a las mujeres en el parto ha generado mucho miedo, por el poco apoyo de los profesionales, no porque no quisieran, sino más bien porque la masificación de los hospitales obligaba a partos muy intervenidos, que se aceleraban porque había que atender a más mujeres detrás", opina. "Esto hace que el dolor sea muy difícil de soportar, hemos hecho creer a la mujer que el parto es una situación horrible, y ahora hay que deshacer la creencia de que sin epidural es horroroso".

FAME Sorprendentemente, ha sido fácil y rápido pedir cita con el especialista en el Puerta de Hierro, mediante el sistema de libre elección de médico implantada en la Comunidad de Madrid. Si no, hubiera seguido con mis consultas por lo privado y el día del parto me habría ido a este hospital por Urgencias. Pero como el procedimiento para cambiar de centro depende de cada comunidad, Espar aconseja ir con el plan de parto (un documento con las preferencias de la mujer) al hospital elegido y solicitar el traslado, explicando por escrito los motivos. "Hay hospitales que reciben muchas mujeres de su entorno, insatisfechas con partos anteriores. Funciona mucho el boca a boca", dice la periodista, que pone como ejemplo cómo muchas embarazadas de Murcia acuden al hospital La Plana, en Castellón.

Francisca Fernández, abogada y asesora jurídica de El Parto es Nuestro, insiste en que las mujeres "busquen información y que sepan que tienen derecho a negarse a cualquier intervención que no deseen", sea en el hospital que sea, según la Ley de Autonomía del Paciente, lo que incluye, por ejemplo, la aplicación de oxitocina o la episiotomía.

No sé cómo saldrá, si acabaré pidiendo la epidural a gritos a la segunda contracción, pero por lo menos, espero que tener una atención respetuosa y en la que sienta que puedo participar en un proceso tan importante. El desenlace, en un par de meses.

 

NOTA: Las imágenes que ilustran esta entrada son posturas recomendadas para la dilatación y el expulsivo de la Iniciativa Parto Normal de la FAME.

Mientras me documentaba para este texto, coincidió la celebración anual de la Semana Mundial del Parto Respetado, que ha tenido lugar del 15 al 22 de mayo, por lo que en días pasados posiblemente hayáis visto más información sobre el tema. 

 

ACTUALIZACIÓN: El 22 de julio dí a luz a Elisa. Aquí cuento cómo fue.

 

Hay 132 Comentarios

Tuve un primer parto con epidural y episiotomía, en que me practicaron dos veces la maniobra de Kristeller y nadie se dignó presentarse ni informarme de lo que me iban haciendo, con una comadrona borde que me reñía y me amenazaba con el fórceps porque no estaba empujando bien (¿cómo, si estaba dormida de cintura para abajo?). Siempre me quedé con la sensación de que no había parido, sino que a mi hijo me lo habían sacado.
Después de esta experiencia, tenía claro que en mi segundo parto no quería volver a pasar por lo mismo. Me informé bien durante el embarazo y me preparé, tanto física como psicológicamente, para intentar un parto sin anestesia. Mi segunda hija nació hace unos meses en un parto en que pude moverme libremente y elegir la postura que prefiriese en cada momento, atendida sólo por una comadrona y una auxiliar que se presentaron y me informaron de todo lo que iban a hacerme. Parí a mi hija de rodillas, y aunque el dolor que sentí durante el expulsivo es indescriptible, ser consciente de cómo mi bebé salía de mí y recibirlo en mis brazos cuando aún nos unía el cordón umbilical es algo tan grande que, si tuviese otro hijo, repetiría. Mi periné, que según la comadrona de mi primer parto era tan rígido que requería una episiotomía de tamaño autopista, soportó el embite con apenas un desgarro superficial que requirió dos puntitos y no me ha producido ningún tipo de molestias. ¡Nada que ver con la primera vez, en que no pude sentarme bien durante toda la cuarentena!
De todos modos, debo decir que yo tuve dos partos rápidos (ocho y cinco horas, respectivamente) y que, en mi caso, las contracciones de la dilatación fueron perfectamente soportables. El umbral de dolor es algo muy personal y, sobre todo cuando la dilatación se alarga o hay problemas de progresión, puedo entender que algunas mujeres acaben pidiendo la epidural. ¡Bienvenida sea cuando hace falta! Pero el miedo también influye en la percepción del dolor, y creo que lo peor para una parturienta es que esté convencida de que va a sufrir un dolor espantoso y que no va a ser capaz de soportarlo.
En los famosos cursillos "de preparación" no se prepara psicológicamente a las mujeres para afrontar el parto, no se les explica el por qué de las contracciones ni se les dice que hay modos de aliviar el dolor sin anestesia, que por regla general, si puedes moverte libremente, éste es perfectamente soportable (de hecho, te orienta para adoptar la postura más conveniente para ayudar a que baje el bebé por la pelvis), y que cuando crees que no vas a poder soportarlo más, probablemente el parto esté llegando al final.
Por cierto, mis dos partos, diferentes como el día y la noche, fueron en hospitales públicos españoles. El segundo, mi parto elegido, precisamente en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid que menciona el post, y lo recomiendo a cualquiera que quiera un parto respetado (con o sin anestesia), porque el trato que recibimos allí, tanto en paritorio como en planta, fue excelente.

Hola tocaya, ¡cuánto tiempo!
Yo tuve mi primera experiencia en enero, después de dedicar muuucho tiempo y energía a buscar el parto que quería. Di con la ginecóloga Gaia Zocchi (http://cumaqua.com/) y no sabes cuánto me alegro hoy. Gaia me dijo que en la Seguridad Social seguramente habrían usado forceps (mi hija se resistía a salir). Sin embargo, su herramienta fue simplemente un poco de paciencia y saber hacer. Salí del paritorio sin un solo punto ni desgarro, ni siquiera una vía. Por supuesto, nada de oxitocina, ni epidural, y pude dilatar en una bañera de agua caliente.
Si aún estás a tiempo, te recomiendo a Gaia. Ha sido la mejor decisión de mi vida. Y sí, duele mucho, ¡pero acaba pronto!
Mucha suerte y besos,
Cecilia Fleta

Una vez en la habitación, la enfermera de planta se empeñó en que por sus narices la niña se tenía que tomar un biberón y en un descuido se lo plantó en los morros y se lo embuchó aunque la niña lo terminó regurgitando. Me regañaron por sentarme en la cama de mi mujer con la niña mientras esta se duchaba, se empeñaron en traer biberones a pesar de que dijimos que no los necesitábamos, y finalmente poco menos que vacunan a la niña sin avisarnos. Al final exigimos que viniera el médico a explicarnos porqué puñetas se pone una vacuna a un recién nacido que va a estar en casa y porqué solo se hace esta barbaridad en Madrid y no en el resto de España. Maternidad de Odonell y sus enfermeras revenías mala muy mala.

El parto de mi mujer fue en el Gregorio Marañón en Madrid. Enema tirada en una sala sola sin saber donde cambiarse, episiotomía,epidural y oxitocina ...todo el pack.Lo peor, las 9 personas en el paritorio, cuatro hablando a la vez a mi mujer que no sabía a donde mirar, tres estudiantes metiendo la mano a turnos y comentando la jugada en voz alta.
Cuando nació la niña como usaron forceps me echaron y al entrar pude ver a mi hija entre una maraña de personas. La niña medio minuto encima de mi mujer y se la llevan para toma de huellas, pesado,pinchazo y crema en los ojos.La envuelven como un salchichon y se la intentan poner encima mientras la cosían . Al final di cuatro voces y conseguí que se fueran la mitad de los presentes y se quedaran dos personas y no el camarote de los Marx.Me pareció todo inhumano, injusto y degradante innecesariamente.

Todavía no he sido madre, y siento admiración por aquellas mujeres que desean tener un parto no medicalizado, o sea, sin epidural. A mi me horroriza la idea de parir con dolor, y me cuesta entender las razones de aquellas que lo eligen así. Por supuesto que parir es un acto natural, nada que ver por ejemplo con una estracción dental, pero a nadie se le ocurriría pedir que le sacaran una muela sin anestesia. Los avances en la medicina están para aprovecharlos. Parto respetado por supuesto que sí; padecimientos innecesarios ni hablar!

2 partos, 2 cesáreas...en fin. En Hospital Público y no tengo quejas. Me hubiera gustado tener partos vaginales y no pudo ser pero, es cierto que desde que entras por la puerta te podían explicar un poco más cómo va a ir todo para que se te quite esa cara de pánico que tenemos allí todas.

Clara, 100% De acuerdo contigo!!.
Creo que un obstetra ha comentado que los protocolos están ahi, para hacer más seguros los partos. Realmente, no entiendo esa manera de proceder. De la misma forma que no se nos trata de la misma manera durante el embarazo, no veo porqué se nos tendrían que aplicar a todas los mismos protocolos de parto. O es que acaso todas las mujeres necesitan reposo absoluto durante el embarrazo? o la dieta para evitar la diabetes gestacional?

Con perspectiva histórica, las mujeres antes tenían razones para temer el parto. Conozco familias con muchas mujeres muertas por complicaciones de este trance, natural sin duda, pero no siempre fácil, genéticamente, cadera estrecha cabeza gorda, problema habitual. Así, cuando la medicina se puso por objetivo que no muriera ninguna mujer de parto, la idea era buena. Ahora bien, si eso se puede hacer respetando el parto como un hecho tan natural sin intervenir nada más que en los casos de riesgo, pues ese es el camino. También se ha visto que el jarabe de la tos no conduce a nada tomado sistemáticamente, que hay que tomar menos antibióticos... VIVA LA MEDICINA MODERNA. Ahorra muchísimo sufrimiento a muchas personas. ABAJO EL EXCESO DE MEDICALIZACIÓN tanto en el parto como en otras facetas de la vida.

Hola,
me disponia a decir que en hospitales publicos y no privados los partos son mas "naturales" y veo que otros comentarios van en ese sentido. Y me alegro. En el Reino Unido, se fomenta el parto natural, sin uso de epidural ni medicalizacion (creo que por falta de resursos monetarios o por ganas de ahorrar). Lo habitual es que las matronas siempre expliquen que es posible dar a luz sin anestesias de manera que la embarazada parte de esa base y de ahi para arriba: cambio de posturas, movilidad, banos calientes, duchas, gas inhalado, pethidine y finalmente epidural. Toda matrona trata de convencer a la parturienta de que no necesita epidural incluso en pleno parto y la verdad es que funciona. Las madres cercanas a mi y yo misma dimos a luz sin epidurales, sin episiotomias obligatorias, ni edemas (es natural y NO vergonzoso dicen). Mi bebe necesito ventosa para salir tras 8 horas y yo recuerdo un parto duro, doloroso pero soportable.

yo he tenido dos partos maravillosos en un hospital público, atendida por matronas. En el primero sí me pusieron la epidural, pero no me pusieron enema ni rasuraron y no me pusieron oxitocina sino que dejaron que el parto progresara a su ritmo. todo transcurrió tranquilamente y no me dieron ni un punto (y eso que era mi primer parto). nada más salir pusieron al bebé sobre mi cuerpo, nunca olvidaré esa sensación de su cuerpo calentito (recién salido del horno, :) )
En el segundo parto no me pusieron epidural ni nada, fue maravilloso, aunque mucho más ajetreado. no queda ni rastro de dolor en cuanto sale el bebé.Yo no tuve que hacer nada, ni plan de parto ni otro trámite, pues fue sobre la marcha y me trataron de maravilla y con mucho respeto. La verdad es que fue muy rápido así que supongo que cambia mucho si en vez de eso estás 12 horas de parto sin epidural...
cada una debe elegir con libertad y ser respetada por ello.
después de las dos experiencias, si tuviera otro hijo eligiría sin epidural, pero porque supongo que tampoco sería muy largo.
el mejor consejo para el dolor de las contracciones me lo dio la madre de una amiga que ha tenido seis hijos: las contracciones duran más o menos un minuto, si tienes un reloj a mano puedes ver que ya queda poco y relajarte... sobre todo relajarte y pensar: no me duele... respiro despacio...no me duele... tranquila... queda poco....ya pasó!

mucha suerte y que vaya todo muy bien!! el parto es nuestro

Hoy vas a tener mucho quorum...

A mi el segundo parto me quito la sensacion de "cacho de carne" que se me habia quedado con el primero. Fue en una casa de partos y atendido por comadronas... El cariño y el buen hacer del equipo que me atendio, el que se presentaran todos (y estaba pariendo al crio, vamos, practicamente con la cabeza fuera), la atencion, el sentirme incluida en todas y cada una de las decisiones, desde antes del parto mismo... Vamos, como de la noche al dia.

?Complicaciones, Luis? En los paises en que los hospitales son de libre eleccion de verdad y llevan estadisticas se suele comprobar que las complicaciones del parto hospitalario son en su mayor parte autocreadas. Yo pedi los datos de dos hospitales locales y los compare con los de mi casa de partos: Casa de partos, 5% de traslados (no todos ellos por situaciones "de riesgo", la mayoria son por falta de progresion de parto y deseo de la parturienta de ponerse la epidural), 1% de cesareas. Del 95% de los partos restantes, un 4% instrumentalizados (no usan forceps, solo ventosa y eso incluye las episiotomias). En el hospital 15% de cesareas y 70% de partos instrumentalizados (y eso comparando peras con peras, es decir, sin incluir partos de alto riesgo o gemelares, que tienen mas papeletas para salir peor). ?Es que tienen una varita magica en las casas de partos para que todo salga mejor o es que sencillamente los ginecologos que trabajais en hospitales tendriais que hacer un poco de reflexion sobre vuestro trabajo?

Un supersaludo

Muy completo el articulo logra transmitir con mucha conciencia lo que significa asumir este proceso con total respeto y dignidad! Nos hemos acostumbrado a estas practicas y las hemos vivido como normales, sin preguntarnos si es bueno para nosotras, hemos tolerado demasiado, hemos vuelto el parto una practica medica mas! Espero de corazón que tu tercer parto sea mucho mejor! Que puedas sentirte protagonista y vivirlo con total conciencia y participación!

Excelente toda la documentación que se cuenta sobre lo que debe ser un parto, en el que la mujer pueda opinar, tener la palabra, y no solo la palabra sino también, informarse, decidir que quiere y que no. PARIR NO ES UNA ENFERMEDAD. Eso es lo que no tienen claro algunos (por no decir ) muchos especialistas y también muchas mujeres que llegan con la idea de "estoy en buenas manos, ellos sabrán que hacer".
Hay que tomar conciencia y seriedad en el asunto. Por que nos documentamos perfectamente, con varias fuentes y comparamos marcas, métodos y resultados, para comprar una crema para la cara, para estudiar una carrera, para decidir el colegio al que irán nuestros hijos, y no nos tomamos la molestia de leer que pasa en el cuerpo de la mujer durante el embarazo, por que tantas incomodidades (una vida esta creciendo dentro de ti, y necesita lo mejor), que sucede y como sucede el inicio del trabajo de parto, como reacciona nuestro cuerpo y que realiza para prepararlo todo para el nacimiento??? No nos damos cuenta, que nuestro bebé, también esta trabajando???
Yo también tuve un parto respetado, en hospital con plan de parto, sin ninguna via enchufada, sin epidural, sin desgarro ni episiotomia, con un bebe grande, que inmediatamente después de salir depositaron encima mio, mi marido corto el cordón una vez dejo de latir, y nos dejaron 15 minutos solos a los 3 después de haber revisado y vestido al bebé dentro de la misma habitación al lado de su padre. Con la luz baja, CONOCIENDONOS POR PRIMERA VEZ. Y la recuperación excelente.
No creo que estén deshumanizando a nadie, están diciendo que para un evento tan importante, lo mínimo que debe hacer cada mujer es INFORMARSE PARA PODER DECIDIR QUE QUIERE Y QUE NO.

Muy buenos los comentarios, creo que el verdadero nombre es PARTO RESPETADO, porque solo asi sera mejor para mujeres, varones y niños por nacer. No debe existir el fundamentalismo , ni la indutrializacion del nacimiento, sino solo el respeto de la voluntad de la mujer de como traer al niño a esta dimension.Con asesoramiento e informacion la mujer podra elegir su mejor parto

Fer (fer | 27/05/2011 14:14:56 ), para ser ginecólogo escribes fatal, chico. Las que exigen dicen yo EXIJO, por ejemplo. Y si están de acuerdo todos habrá quorum. ¿Igual te has quedado con lo que estudiaste en la carrera y no has leido más?

Qué bueno el post. Al final yo creo que lo importante es estar informado y poder decidir como quieres que sea al parto, aunque no siempre es así.

http://www.losbebes.org
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¡Qué buen post! Lo importante es que se informe bien. Mi primero fue cesárea y luego me documenté y decidí que sin lugar a dudas quería un parto lo más natural posible con apoyo de una matrona y en un entorno seguro. Me fui a la PAz (Madrid) Las mádicas residentes trataron de convencerme de las maravillas de los avances de la ciencia, entre contracción y contracción tuve que convencer al personal de que era una persona informada y de que había tomado una decisión firme.
Firmé una descarga de responsabilidad. UNa estupenda matrona (Rosa Diaz) me acompañó maravillosamente bien y nació mi segunda hija.
NADA NADA QUE VER CON LA INTERVENCIÓN Y EL POST PARTO DE LA CESÁREA. esUNA EXPERIENCIA BESTILA Y MARAVILLOSA. NUNCA JAMÁS ME HE SENTIDO TAN BIEN.
Disfrutadlo. No os perdais la oportunidad de parir activamente.

¿Cuál es el trauma de que te pongan un enema? Yo lo pedí voluntariamente porque lo prefiero a correr el riesgo, qué vergüenza!!!!!! La epidural, cojonuda, no sabes cuándo tienes que empujar, pero te lo dicen. Una cosa es el parto respetado, otra pasarse...

Karen, no se lo que es un parto en casa simplemente porque no he estado en ninguno, lo reconozco, aunque tambien seguramente habre vivido muchos mas partos que tu. No dudo de que sea bonito un parto en casa pero las complicaciones que yo he vivido no me hacen pensar en esa posibilidad y no todas esas complicaciones son producidas por los medicos ni las matronas. De hecho las causas de las hemorragias post-parto que se dan en el 3er mundo no creo que sean debidas a la extracción manual de la placenta y los factores, como sabras, son multiples.

Felicidades a ISM por sus comentarios. La amniocentesis es el metodo hoy en dia mas exacto para poder diagnosticar una cromosomopatia (quien lo desee,claro), no es obligatoria y siempre se debe de acompañar con una explicicación detallada de las complicaciones que puede haber y son los padres con toda la información que se le puede dar los que deciden si se hace o no.
Si no tienes información sobre lo que es una placenta previa oclusiva es sencillo, no puede salir antes la placenta que el bebe, si alguien duda se eso creo que no sabe de lo que habla. El articulo que habla sobre la mayor morbilidad perinatal en Holanda se publico en El Pais hace cosa de un año, puedes verlo en la hemeroteca.
Un saludo

Mis dos partos han sido medicalizados, rápidos y sin dolor, de modo que se puede disfrutar del bebé desde el primer momento. No sé por qué quiere alguien sentir dolor en ese momento, cuando si no sientes dolor puedes concentrarte en hacerlo todo bien y tener a tu bebé en brazos cuanto antes.

Cualquier progreso es importante y poder elegir aún más, si cabe. El respeto y los progresos en los hospitales (hace pocos años una madre tenía que compartir habitación) son una buena noticia en la que se está avanzando mucho.
Pero cada una lo vive de una manera y muchas veces la epidural es un gran alivio. Pero repito que poder elegir y conocer lo que se elige es muy importante.
¿Y que hago con mi hij@? ¿Cuantas veces te has hecho esta pregunta?
Por eso hemos creado este blog, para ayudarte en el complicado proceso de educación de los hijos. Puedes tanto leer los artículos, como hacer preguntas y compartir opiniones con otros padres.
http://yquehagoconmihijo.blogspot.com/

Me alegran mucho los comentarios que estoy leyendo. Yo no tengo hijos, pero sí muchos sobrinos, y a algunas de mis hermanas las acompañé durante sus partos, y alucinaba con que las tuvieran con goteros, con que llegara allí gente y les metiera la mano hasta el codo como si fueran vacas, sin decir ni quienes eran, todo el rato tumbadas, sin poder moverse... les decía a mis hermanas "¿pero eres una embarazada o una enferma?" porque así es como las trataban. Como ganado enfermo, para ser exactas. Tan penosa me pareció la situación, que después de aquello decidí que ni de broma iba a tener yo un niño, para pasar por aquello.
Nunca había leído nada de partos naturales, y pensaba en que yo debía ser muy rara para que aquello me pareciera fuera de toda lógica, una muestra más de machismo, una forma de arrebatar el parto a las mujeres para que lo controlen los médicos. Me alegre saber que no soy tan rara. Y hasta me podría replantear lo de los niños, si las cosas se hicieran de otro modo.

Ánimo Cecilia,
Nuestros dos hijos salieron de forma natural, uno en el ascensor del hospital, porque en el registro no nos dejaban entrar hasta confirmar los datos (jajaja!) y el segundo lo sacamos en casa de pie sin asistencia médica, no dio tiempo ni de llamar. Ahora viene el tercero y esperamos no tener que pasar por el matadero de cerdos.

Karen: lo de la amnio es porque salió un Triple screening en riesgo y quise asegurarme. Lo de la placenta previa...hubiese sido una posible muerte en otra época. Tuvieron que ponerme 2 bolsas de sangre antes de empezar...con eso te lo digo todo. Y mi peke, pues 4,5 Kg, no estaba mal. Y con una cesarea "jodida" anterior. Me hacian firmar si queria parto vaginal, porque no me lo pintaron bien. Lo único que no se (ni sabré) es si el tema de la bacteria fué una negligencia en el quirófano, pero bueno, quiero pensar que todo el mundo tiene derecho a equivocarse, mas si luego lo solventa. Pero no creo que demonizar al colectivo médico sea la solución. Yo quiero que me traten bien en un parto o en una operación de vesícula. Que me atiendan como persona y que hagan lo mejor que sepan para llegar a buen termino. Nada más. El como lo dejo a sus conocimientos.

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Libros

Cosas que nadie te contó antes de tener hijos

Cosas que nadie te contó antes de tener hijos

por Cecilia Jan

Tener hijos está bien. En eso estamos todos de acuerdo. Es uno de los momentos más felices en la vida de una persona. Pero, como diría el maestro Yoda, tiene también un lado oscuro: falta de sueño, pechos caídos, poco sexo (y rapidito), gritos, llantos y discusiones... ¿Por qué nadie nos avisó antes de todo esto? Este libro no es una guía ni un manual de autoayuda, sino un recuento de todas esas cosas, recogidas con humor —la mejor forma de sobrevivir— por una madre reciente y que, pese a tener ya tres niños, se siente aún una primeriza.

Anécdotas de guardería

Anécdotas de guardería

por Javier Salvatierra

Veinte niños que no llegan al metro de estatura. Una habitación cerrada. Un solo adulto. Los enanos juegan, aprenden, comen (¡ellos solos y sin protestar!), duermen la siesta e incluso obedecen hasta que llega la hora de volver a casa. ¿Cómo es posible? Este libro abre la puerta de estas escuelas para contar todo lo que allí sucede. Por fin descubrirás cómo se las ingenia la profe de tu hijo para sobrevivir cada día cuando tú tienes serias dificultades para controlar a un solo niño en casa.

El País

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