De mamas & de papas

De mamas & de papas

De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Del parto 'perfecto' al parto respetado

Por: | 27 de mayo de 2011

Aviso para navegantes: este post contiene detalles de cómo han sido mis dos primeros partos, lo que algunos equiparan a las batallitas de la mili en versión femenina. Porque todavía no puedo contar cómo ha sido el tercero, para el que faltan dos meses. Solo mi deseo de que no sea igual, aunque muchos -yo misma incluida durante algún tiempo- dirían que los anteriores fueron perfectos y envidiables.

En los dos casos, rompí aguas en casa antes de tener contracciones. Con David, desde ese momento hasta que di a luz, pasaron solo nueve horas, un parto bastante rápido para ser el primero. Con Natalia, ni cinco horas (si me descuido, la tercera va a nacer en el ascensor). No tuve mucho dolor, ya que al poco tiempo de ingresar en el hospital, me pusieron la epidural. Los dos fueron partos vaginales, los niños nacieron sanos, me recuperé bastante bien... ¿Entonces, por qué quiero que el siguiente sea distinto? ¿Por qué pretendo usar métodos alternativos a la epidural para controlar el dolor, y voy a cambiar de ginecólogo y de hospital?

Pareja en una sala de dilatación (Foto: García Cordero)

Simplemente, porque en los dos partos anteriores, me sentí, en vez de como una mujer en un momento muy  importante de su vida, como un cordero, al que traen y llevan y con el que hacen lo que quieren. Llegué, me ingresaron, una persona que solo dijo que era la matrona me hizo un tacto vaginal (no pido que me inviten a salir o me regalen flores primero, pero creo que algunos profesionales no son conscientes de que lo menos es presentarse, con nombre y apellidos, a una mujer a la que vas a meter la mano hasta el fondo); sin explicarme nada, ni preguntarme nada, me tumbaron, me ataron para monitorizar el ritmo cardíaco del feto, me pusieron una vía y me enchufaron oxitocina sintética (hormona para acelerar las contracciones y el parto). Pedí la epidural (durante el embarazo, tampoco me explicaron otras alternativas, ni las ventajas ni riesgos). No me dieron opción de beber o comer algo. Lo único de lo que me libré fue del rasurado y del enema, que por alguna razón, por suerte, ya no estaban incluidos en el protocolo del hospital. 

En el paritorio, recuerdo poca cosa. Tumbada en la camilla-potro, con mucha luz en la cara, e instrucciones de cuándo tenía que empujar, porque yo no sentía nada. En algún momento, después de un rato que se me hizo muy largo, rodeada de desconocidos con mascarilla, dejaron pasar a Eduardo. En los dos partos me atendieron ginecólogas, pero tampoco se presentaron. Me hicieron episiotomía las dos veces, sin decirme nada tampoco (por suerte, no lo noté por la epidural). Se llevaron a los bebés a pesar, a hacerles el test de Apgar y a la profilaxis típica antes de ponérmelos encima. 

FAME Pero cuando amigos y conocidos te preguntan qué tal fue, no cuentas eso. "Muy bien, fue muy rápido. El bebé está estupendo", es lo normal, y más cuando oyes otras historias (20 horas de parto para acabar en cesárea, fórceps, etc). Sin embargo, te queda ese resquemor porque te has perdido una parte muy importante de tu vida, porque ha pasado y no te has enterado muy bien de cómo ha sido.

Con ese resquemor, y ya embarazada por tercera vez, llegó a mis manos el libro Los secretos de un parto feliz (Ed. Grijalbo), de Marta Espar. Esta periodista no es ninguna hippy radical. No habla de irte a parir sola a la montaña, ni reniega de todos los avances médicos que han contribuido a reducir las muertes perinatales en las últimas décadas, ni aboga por parir con dolor como dice la condena bíblica.

Ha escrito un libro muy documentado, que incluye medio centenar de entrevistas, con madres, pero también con algunos de los ginecólogos, matronas, políticos, gestores y miembros de asociaciones, como El Parto es Nuestro, que en los últimos años están cambiando el panorama de la atención al parto hacia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, basándose en las últimas evidencias científicas. Unas recomendaciones que han hecho suyas el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas y las sociedades médicas, al consensuar a finales de 2007 la Estrategia de Atención al Parto Normal, y que sin embargo, se cumplen aún en pocos hospitales y maternidades españolas.

En resumen, explica Espar, "el parto es un hecho fisiológico, y solo hay que intervenir cuando es necesario", es decir, cuando hay complicaciones clínicas. En un parto normal, el 80% de los casos, hay multitud de procedimientos que muchas sufrimos que no sólo no están justificados ni aconsejados, sino que en el mejor de los casos producen incomodidad y en el peor, aumentan el riesgo para la madre o el bebé. Prácticas rutinarias que además se realizan sin informar a la parturienta de la causa o pedir autorización, y que normalmente las mujeres no cuestionamos porque creemos que si lo hacen los profesionales, será porque es lo mejor. El problema es cuando, como en mi caso, descubres que no es así.

FAME Entre estas prácticas, están el rasurado, el enema o el ayuno total; la administración de oxitocina artificial sin esperar a la progresión natural del parto -provoca contracciones más dolorosas y rápidas que las naturales, lo que aumenta la demanda de analgesia epidural-; obligar a la mujer a permanecer tumbada boca arriba durante la dilatación y el parto, cuando está demostrado que si la mujer puede caminar y cambiar de posición, soporta mucho mejor el dolor de las contracciones y el parto es más rápido; o la episiotomía, un corte en el periné, en teoría para evitar desgarros, pero que aparte de los incómodos puntos, pueden provocar disfunción sexual, incontinencia urinaria y fecal y otras lesiones. En España también se practican muchas más cesáreas de las recomendadas por la OMS (un máximo de un 15%), y aún existe la creencia de que son más seguras que un parto vaginal, cuando se trata de una operación de cirugía mayor que "aplicada en mujeres sanas con partos de bajo riesgo, puede provocar efectos secundarios y complicaciones graves", explica Espar.

Para esta periodista y colaboradora de EL PAÍS, se trata de una "cuestión de balance". "¿Qué prefieres, algo de dolor durante el parto o el riesgo de pasar tres semanas sin poder andar o con un flotador porque tienes una raja impresionante, o incontinencia?" "Si no quieres aguantar el dolor no lo hagas, pero que sepas que si lo haces, tienes beneficios". El problema es que muchas veces, ni le ofrecen a la mujer alternativas al dolor ni le explican los riesgos de la analgesia epidural (está asociada a un periodo expulsivo más largo y a un mayor riesgo de que el parto sea intrumentalizado; a altas dosis puede causar problemas respiratorios en el bebé a corto plazo y somnolencia) de forma clara para que pueda decidir libremente.

FAME No se trata de aguantar el dolor a pelo, sino de ir "de menos a más", dice Espar: al principio de la dilatación, muchas mujeres encuentran las contracciones soportables si las dejan moverse libremente, adoptar la postura que quieran, con el apoyo de la persona que elijan. También alivian mucho las duchas y baños con agua caliente. Luego se puede pasar a otras técnicas de menor riesgo, como el óxido nitroso. Y también se podría aplicar la epidural a dosis más bajas, de forma que permita a la mujer moverse, como se hace en algunos hospitales. El problema es que procedimientos de rutina como los antes descritos (monitorización continua con la mujer tumbada y  oxitocina sinténtica) provocan un efecto dominó, ya que el dolor de las contracciones durante la dilatación es mucho más fuerte.      

Espar recomienda que la embarazada se informe, que lea, ya que "aún no hay garantías de que en todos los hospitales y ambulatorios vayan a facilitar la información adecuada". Por ejemplo, hay mucha información en la página de El Parto es Nuestro. También la estrategia de atención al parto y la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal (con una versión para embarazadas, acompañantes y familiares) están publicadas en la web de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) y en la del Ministerio de Sanidad, donde aparecen ejemplos de hospitales con buenas prácticas. "Lo interesante es que una menor tasa de cesáreas o episiotomías en estos centros no tiene correlación con que atiendan más mujeres con embarazos de riesgo", es decir, que "no depende de cómo sea la mujer, sino del estilo de trabajo de los profesionales". La propia Espar ha vivido dos partos medicalizados, y el tercero, muy reciente, "respetado gracias a lo que aprendí para escribir el libro".

FAME Entrevisto a Marina Jaime, matrona y supervisora del área de Obstetricia del hospital público Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), uno de los que considero para mi tercer parto, después de que mi ginecóloga del hospital privado de Madrid donde di a luz las dos veces anteriores a ciegas, sin informarme sobre este tema y confiando en los médicos, me confirme que hay cero posibilidades de un parto más respetado, pues es su sistema de trabajo y tampoco lo permite la infraestructura del centro. Desde luego, lo que me cuenta Jaime suena muy diferente a lo vivido hasta ahora. Me explica que en partos de bajo riesgo la dilatación y la asistencia al nacimiento están controlados por la matrona (es uno de los puntos en los que se basa la Estrategia).

"Cuando la mujer ingresa, la matrona le pregunta qué desea, qué le gustaría, y si algo no es posible, le explicamos por qué". Después, facilitamos el acompañamiento por la persona que la mujer elija y la deambulación, ofrecemos alternativas para paliar el dolor, cuando nace el bebé, se procura el contacto piel con piel con la madre". El hospital, cuya área obstétrica se inauguró en 2008, cuenta con pelotas, óxido nitroso, sillas de parto vertical, lianas, telemetría para pasear mientras se dilata...

"La matrona es la interlocutora. Según lo que desea la mujer, se le va explicando, aconsejando, siempre en función de sus demandas que pueden cambiar durante el parto", añade Jaime. "Por ejemplo, si el parto va lento, o tolera el dolor peor de lo que creía, a lo mejor pide la epidural cuando al principio no la quería". En fin, "se intenta respetar lo que quiere y cumplirlo, de forma que si no lo ha tenido, siente que se le ha explicado por qué, y no genera un sentimiento de frustración".         

FAME Este hospital acaba de obtener la acreditación de la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia), de Unicef, para lo cual debe cumplir unos requisitos no solo para el fomento de la lactancia materna, sino también en cuanto a una atención respetuosa durante el parto. En 2010 atendió 2.966 partos, con una tasa de cesáreas del 20% (entre el 15% recomendado por la OMS y el 25% de media en España) y del 17% en partos instrumentales. Entre mayo de 2009 y mayo de 2010 (últimos datos disponibles) la tasa de episiotomías fue del 19%, "aunque ahora es claramente menor", dice Jaime. Sin embargo, aún sin cifras en la mano, la matrona reconoce que es difícil reducir la cifra de epidurales, pese a ofrecer alternativas para el manejo del dolor, y explicarlas en la preparación al parto y en la charla de preacogida a las futuras madres. "Dudo que llegen al 10% las mujeres que dan a luz sin epidural, y algunas de ellas no es porque no quieran, sino porque ya llegan muy dilatadas", dice.

"Durante muchos años, la manera de tratar a las mujeres en el parto ha generado mucho miedo, por el poco apoyo de los profesionales, no porque no quisieran, sino más bien porque la masificación de los hospitales obligaba a partos muy intervenidos, que se aceleraban porque había que atender a más mujeres detrás", opina. "Esto hace que el dolor sea muy difícil de soportar, hemos hecho creer a la mujer que el parto es una situación horrible, y ahora hay que deshacer la creencia de que sin epidural es horroroso".

FAME Sorprendentemente, ha sido fácil y rápido pedir cita con el especialista en el Puerta de Hierro, mediante el sistema de libre elección de médico implantada en la Comunidad de Madrid. Si no, hubiera seguido con mis consultas por lo privado y el día del parto me habría ido a este hospital por Urgencias. Pero como el procedimiento para cambiar de centro depende de cada comunidad, Espar aconseja ir con el plan de parto (un documento con las preferencias de la mujer) al hospital elegido y solicitar el traslado, explicando por escrito los motivos. "Hay hospitales que reciben muchas mujeres de su entorno, insatisfechas con partos anteriores. Funciona mucho el boca a boca", dice la periodista, que pone como ejemplo cómo muchas embarazadas de Murcia acuden al hospital La Plana, en Castellón.

Francisca Fernández, abogada y asesora jurídica de El Parto es Nuestro, insiste en que las mujeres "busquen información y que sepan que tienen derecho a negarse a cualquier intervención que no deseen", sea en el hospital que sea, según la Ley de Autonomía del Paciente, lo que incluye, por ejemplo, la aplicación de oxitocina o la episiotomía.

No sé cómo saldrá, si acabaré pidiendo la epidural a gritos a la segunda contracción, pero por lo menos, espero que tener una atención respetuosa y en la que sienta que puedo participar en un proceso tan importante. El desenlace, en un par de meses.

 

NOTA: Las imágenes que ilustran esta entrada son posturas recomendadas para la dilatación y el expulsivo de la Iniciativa Parto Normal de la FAME.

Mientras me documentaba para este texto, coincidió la celebración anual de la Semana Mundial del Parto Respetado, que ha tenido lugar del 15 al 22 de mayo, por lo que en días pasados posiblemente hayáis visto más información sobre el tema. 

 

ACTUALIZACIÓN: El 22 de julio dí a luz a Elisa. Aquí cuento cómo fue.

 

Hay 132 Comentarios

Tienes suerte de haber dado a luz siempre con epidural. En mi segundo parto no dio tiempo y no recomiendo a nadie la experiencia. Dolor insufrible.
De hecho, no creo que tenga un tercer hijo, sólo pensar en pasar por lo mismo me aterroriza.

Enhorabuena por el post. Yo dí a luz a mi hija el año pasado en el hospital de Guadalajara (público), y la experiencia fue magnífica. Ingresé con contracciones cada 5 minutos pero sin romper aguas. Estuve en todo momento acompañada por mi pareja. No me aplicaron enema. No me rasuraron. No me pusieron epidural porque no la quise. No me hicieron episotomía. En todo momento me explicaron lo que me estaban haciendo o me iban a hacer. Me dejaron tocar a la nena antes del último empujoncillo. Me la pusieron sobre el pecho nada más nacer antes de llevarsela (al lado mío) a limpiarla un poco y hacerla el test de apgar. Luego nos dejaron a los 3 en una sala contigua, con una luz muy tenue, durante un tiempo, para que estuvieramos a solas disfrutando del momento. La matrona y enfermeras, muy amables, educadas... de lo mejor. Increíble la experiencia, por positiva. Mi parto (siendo primeriza) duró sólo 3 horas (desde que ingresé). Así que guardo un recuerdo magnífico. 8 meses antes dio a luz en el mismo hospital mi cuñada, y la experiencia que guarda es de lo peor. La experiencia de cada una no depende tanto del hospital, sino de las personas que te atienden. Si entienden que para tí ese es un momento muy especial o de si para ellas es un día más de rutina y trabajo, y tu te conviertes en un número más.

@marta: te aseguro que vuelta de cordón no significa cesárea, que a mí la matrona tuvo que meterme mano para deshacer no una, sino dos vueltas de cordón (ya me dijo: te va a salir una niña presumida, porque vaya dos collares que se ha puesto a última hora). Eso hizo que el parto fuese más duro, porque yo empujaba y el cordón tiraba para dentro, pero eso no hizo que se rindiesen y me animasen a seguir empujando!!!

mi caso es el opuesto al del artículo: yo tuve un precioso parto horrendo. y es que aunque tuve oxitocina, contracciones aceleradas durante 6 horas, cesárea y operación de emergencia por placenta acreta, pero aun así tengo buen recuerdo. porque estuve atendida por un ginecologo y una matrona que conocía desde semanas, que me ayudaron en lo posible a tener un parto natural y en los que confiaba plenamente cuando vimos que no podía ser, que estaban dispuestos a esperar conmigo las horas que hicieran falta para dejarle al parto su curso pero que cuando surgió la emergencia (a las 2 de la madrugada, 12 horas despues de ingresar...) fueron capaces de reaccionar en cuestión de segundos y salvarme la vida. todo esto por la seguridad social... en austria, que es donde resido.
no se trata de volver a parir en el bosque, se trata de tener un parto digno, y yo tuve mala suerte de tener acreta, pero mucha suerte de parir en estas condiciones que no deberían ser algo excepcional, sino la regla. me alegra que en espanya estén cambiando las cosas, pero queda mucho por hacer...

Para "Italia": En el Hospital San Leopoldo Mandic, de Merate (Brianza)... la comadrona se llamaba Natalina, de eso aun me acuerdo. El hospital es publico, aunque tenga nombre de santo. No puedo garantizar que todos los partos fueran tan simples como el nuestro, porque al ser la segunda ninya ya no hicimos los cursos preparto etc, pero cuando llegamos la noche del parto simplemente nos llevaron a una habitacion de partos que parecia una habitacion de hotel (tenia cama en vez de potro, toda la medicalizacion estaba habilmente escondida--pero presente por si hiciera falta), y alli con la ayuda de la comadrona dio a luz--ademas, en cuclillas. No hubo monitores, goteros, inyecciones, episiotomia... es bien cierto que fue un parto facil y rapido. Saludos, y suerte...

Hay veces que por querer hacerlo todo lo más natural posible las cosas se complican. Mi caso fue un parto inducido en La Maternidad de O'donnell en la semana 42. Despues de 3 días dilatando poco a poco, sin oxitocina, con un gel para borrar el cuello, luego contracciones cada 3 minutos sin ningun tipo de anestesia durante 30 horas, dilatada 8 cm..acbé con una cesárea porque resulta que el niño no bajaba, mi pelvis era pequeña y el niño grande...¿Esto no se sabe de antemano?. Ante todo yo quería un parto vaginal, saber lo que es parir...pero hay veces que las cosas no se peuden y llegan a un sufrimiento muy grande del bebé..que a mi es lo que más me importaba...ya no digo el mío, pero eso es lo de menos..En fin, cada parto un mundo, dentro de la lógica..no hay que llegar a extremos.

Hola, me ha gustado la comparacion de arrancarse una muela con parir. Es lo mismo. Saludos

Yo he tenido 3 partos en UK y para mi, dar a luz, parir, como querais llamarlo, ha sido lo mas increible que he experimentado en mi vida. La atencion y la cultura de cuidado prenatal y parto en UK me ha parecido excepcional, enfatizando la informacion, la eleccion y la minima intervencion (conforme a las necesidades medicas de cada mujer y bebe, pero enfatizando el respeto por un proceso natural y devolviendo el poder de decision a la madre/ -y respetando la inclusion del padre o acompanyante -padre o no- que elija la madre). Aqui hubo un resurgir de las matronas (a las que el machismo margino y desprecio en nombre de "lo cientifico", =hombre=medicO, ) y sus cuidados pre, durante y post parto han sido escepcionales. Yo eleji sentir el nacimiento de la manera mas natural posible. Queria estar totalmente consciente, en pleno control de mi cuerpo y de la maravilla de empujar a mi hija al mundo. Queria sentirlo todo y no perderme nada. Dolio?. Como nada me ha dolido jamas en mi vida. Merecio la pena?. Rotundamente si. Lo repeti 3 veces. En el primer embarazo, mas monitorizado y medicalizado (tenia colastasis) tome oxigeno, pero aparte de sentirme como borracha, no quito realmente el dolor, asi es que lo deje a mitad;a punto de salir, el ritmo cardiaco del bebe se relantizo, y aunque no tome nada para el dolor, necesite biceps en el ultimo momento. Por ello, acabe con demasiada gente entre las piernas -tocologo, ginecologos..4! mas estudiantes, matronas...demasiado medicalizado y no muy intimo...me senti orgullosa de haber aguantado el dolor y haber sentido empujar a mi hija, aunque decidi no repetiria el mareo del oxigeno e intentar tener un parto mas intimo -sin medicos!! -a ser posible, claro-. Asi es que en los 2 ultimos partos, me dije, vamos alla, y con minima intervencion de una matrona, usando masajes, cambiando posturas, "tacos" varios y aliento de matronas maravillosas y mi pareja, fui "a pelo". Y mis hijas derechas a mi pecho, a mi calor, nada de que lo primero que sientan sea una balanza de metal, agua para lavarlas, etc. Es la experiencia mas maravillosa, la explosion volcanica mas increible, bestial, magica, dolorosa, intima y trascendental que he vivido jamas. Me encanto que fuera todo mas intimo y personal...nuestro bebe, yo, su padre y una respetuosa, humana y prudentisima matrona. Cada persona es diferente, y hay casos en los que los riesgos no lo hagan posible, por supuesto. Tambien respeto a quienes no quieren sentir dolor. Una vez dicho esto, mi consejo seria considerar -y respetar-el parto natural, retomar 100% el control total de algo tan intimo, intenso, personal y grande como parir a un hijo, sin anestesias, sin mareos ni artificios, con minima intervencion, con el apoyo experto y humano de matronas para y como una lo necesote y requiera. Y sentir el dolor, sentir como empujas a tu bebe de tus entranyas es, para mi, lo mas increible del mundo...es bestial, espiritual, natural, y no lo habria cambiado por nada del mundo. Y respetar si es asi como una lo desea -teniendo en cuenta si hay riesgos medicos reales que aconsejen intervencion medica, claro-. Esta es mi experiencia y mi opinion... Buena suerte a todas.

Pues yo parí en el Príncipe de Asturias, en Alcalá, y solo me libré del rasurado... Me sentí en una factoría, una granja o algo así. Y eso que tuve suerte.
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Me dieron la única habitación con ventana del paritorio, la que llaman la "suite presidencial". A las otras las llaman los zulos. Debió influir que estaba libre y que cuando me llevaban a la habitación dije que o con ventana o me iba a parir a otro sitio, porque sufro de claustrofobia.Menos mal, porque el parto duro 18 horas, llegué de madrugada y mi marido y yo vimos amanecer desde la cama. ¿Qué genio planifica un paritorio con habitaciones dignas de ser llamadas zulos?
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La matrona sí se presentó. Aún recuerdo su nombre. Y escuchaba y hacía, creo, lo que podía. Que, creo, no era mucho. Al menos, no desde mis deseos de cómo querría haber vivido la llegada de mi hijo.
Batita horrible, enema, pañalón, monitorización y plantadita en la cama, en ayunas, claro, y sin beber las 18 horas, todo como si estuvieses enferma...
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Eso sí, nada más nacer, aunque me parecieron microsegundos, me pusieron a mi pequeña foquita ( eso parecía entonces) encima. Se lo llevaron enseguida, pero me explicaron bien, y en ese mismo momento, por qué era necesario en su caso en concreto.
Y luego, mientras me cosían la episotomía y demás, la matrona, en un gesto que el padre recordará toda su vida, se lo llevó a su padre para que lo cogiese en brazos, sin camisa, piel con piel.
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El anestesista distaba mucho de ser amable, pero al menos no hizo salir a mi marido para pincharme. No quería quedarme sola.
De todos modos, la epidural no me hizo efecto del todo. Y pasaron horas ( hasta que cambió el turno) hasta que alguien me explicó que pasaba.
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El ginecólogo al menos me escuchó cuando le dije porqué querría evitar, si era posible, una cesárea, que tenía en mente. Y me dio, ya en quirófano, una última oportunidad para que fuese un parto vaginal...
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El padre no pudo ver el parto. Vale, puedo entender que pueden dar problemas en un quirófano. Pero el quirófano tenía una ventana y al otro lado del cristal había gente mirando, sin posibilidad de causar molestias. ¿Por qué no el padre? ¿ por qué no hacer todo lo posible para que un padre vea nacer a su hijo?
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Ya digo, tuve suerte, después de ver el vídeo del curso de preparación al parto, lo esperaba aún peor. Pero aún así, sentí que me habían robado algo, uno de los momentos más hermosos e importantes de mi vida.
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en el nido fue peor...
me sentí tratada como una menor de edad, una menor de edad imbécil además... y no imagino cómo se sintió el padre. En mi opinión tratan a los hombres con un claro machismo.
solo una nota, algo que me pareció increíble teniendo en cuenta que estaba en un hospital público, de una institución que se supone defiende igualdad y corresponsabilidad: los padres no pueden entrar en la sala habilitada para cambiar a sus hijos.Primero te dicen que es porque van en ropa de calle. Pero ves a abuelas entrando con su ropa de calle. Si se ofrecen a ponerse una bata, no saben por dónde salirte, pero siguen sin dejarte.
El nido es un sitio ruidoso y masificado del que a pesar de las cosas positivas, como alguna profesional dispuesta a compartir su experiencia y ayudar a las primerizas, lo único que quieres es irte cuando antes. ¿Por qué tienes que quedarte allí dos noches?
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Y si tu niño tiene algún problema y tiene que ir a neo-natos, te encuentras con que cada enfermera, matrona o lo que sea ( siempre me he preguntado por qué en este hospital nadie lleva identificación, nunca sabes con quién hablas, o si te está aconsejando un celador, un enfermero, un mir, o el jefe del departamento), pues eso, que cada uno te dice una cosa, a veces opuestas.
Te encuentras con que solo puedes ver a tu hijo a unas horas establecidas, a toque de silbato, cada tres horas, y de día, que de noche, quieras o no, le van a dar biberón ( con suerte, uno de ellos, con leche materna, si tienes opción a extraertela) y le van a tener en una sala con aire acondicionado y las luces encendidas 24 horas.
Todo lo que en los folletos de la comunidad de madrid, de la que depende el hospital, pone que no debe hacerse. Incluido conservar la leche materna extraída en botes de cristal.
En fin, a pesar de que tuve suerte, y de que me quede impresionada de lo maravilloso que supone sacar adelante niños que han nacido con enormes dificultades ( no era el caso del mío, pero estaban todos juntos), prefiero no recordar estos días. Aún me indigna lo que nos hicieron pasar sin ser necesario.
Y había personal muy competente, gente muy humana. Y y lo contrario. Todo mezclado. Y con una organización que definiría de pésima y que considera a los padres como menores de edad sin derecho a que se les expliquen las cosas ( aunque haya profesionales que lo hacen, no debería quedar a su criterio, debería ser obligatorio).

Enhorabuena por el post.

Para Mamen, pérmiteme diferenciarte entre "patología", el dolor de muelas al que te refieres, y "fisiología", relacionado con el parto como proceso natural.

Hola Soy anestesita en la maternidad de un hospital público Andaluz y me ha gustado el artículo.

Me gustaría hacer hincapié en que la mujer debe INFORMARSE porque el problema principal es que debido a la opción de la epidural la mayoría de las mujeres no quieren saber nada del parto salvo que no le va a doler.

La mayoría tienen más miedo al dolor que piensan que van a pasar que al dolor que están sufriendo.
La epidural también tiene riesgos aunque es verdad que hay partos (sobre todo las inducciónes) que son muy largos y dolorosos.
el problema es que cada vez llegan menos mujeres de parto espontáneo por el miedo de los obstetras a las reclamaciones y se realizan muchas inducciones o estimulaciones con oxitocina que son muy dolorosas y largas.
Si este punto no cambia seguiremos con una alta tasa de partos instrumentalizados y cesáreas, pero para esto hace falta también un cambio de mentalidad en las mujeres y no pensar que todo TIENE que salir perfecto.

Aunque nos pese los médicos no somos dioses infalibles y siguen existiendo tanto la mortalidad infantil como la materna.

Animo para tu próximo parto, yo he parido con y sin epidural y me fue muy bien en todos los casos (Tb tengo 3).

Me ha gustado mucho el artículo aunque, por mi experiencia personal, mi opinión difiera en algunos de los temas expuestos. Por supuesto que hay que informarse, pero por mucho que hayamos leído (en mi primer embarazo tuve que hacer reposo y leí todo lo que pude sobre las distintas propuestas para el parto), del dicho al hecho hay un trecho. Llegué al hospital con contracciones dolorosísimas cada dos minutos. Mi marido me acompañaba y ni ducha, ni de pie, ni nada podía hacer que se me pasara el dolor. Estaba convencida de no querer la anestesia epidural, pero lo cierto es que no estaba disfrutando en absoluto de ese momento tan bello porque el dolor era muy seguido e intenso. Al final decidí por motus propio que me pusieran la anestesia epidural. Mi vida cambió en ese momento. Empecé a sonreír, a hacer bromas con mi marido, a disfrutar plenamente del nacimiento de mi primer hijo. Aunque tengas las piernas medio dormidas, sigues sintiendo perfectamente cómo sale tu bebé y gracias a la medicina puedes hacerlo sin sufrir tanto. Ahora estoy esperando mi segundo bebé para dentro de siete semanas y repetiré la experiencia. En lo referente a dar a luz en casa, coincido con alguna de las opiniones vertidas anteriormente, si toda va bien, perfecto, pero ¿podría perdonarme alguna vez que una complicación que sería fácilmente tratable en un hospital acabara con la vida de mi hijo/a?...

Eso sí, esto es lo que yo pienso y por eso actúo consecuentemente. Que cada uno haga lo que quiera que me parece más que respetable.

Un post muy bueno. Felicidades. He escrito un comentario sobre el tema en nuestro blog maternalselves en el que tratamos temas de feminismo y maternidad.

http://maternalselves.wordpress.com/2011/05/27/parir-con-respeto-y-corazon/

YO HE PARIDO 2 VECES CON DOLOR, SIN EPIDURAL, PORQUE NO LA PONÍAN EN EL HOSPITAL DONDE DÍ A LUZ. SÓLO PREGUNTAROS: ¿ CUÁNDO OS ARRANCAIS O EMPASTAIS UNA MUELA LO HACEIS SIN ANESTESIA??

Estoy alucinada con lo que leo. Yo he tenido a mi hija hace tres meses en Inglaterra por parto vaginal sin ningún tipo de medicación, solo paracetamol, y aquí se le puede considerar un parto standard, veo que en España se le consideraría un lujo!

Mi hija venia con una vuelta de cordón y fui monitoreada, lo que no impidió que pudiese acuclillarme y estar sentada cuando quería. Pedí asesoramiento medico y me dijeron que si quería intentar natural que lo hiciese, que si a lo largo del parto se complicaba habría que hacer cesárea. Tengo entendido que en España vuelta de cordón equivale a cesárea siempre, una pena.

Me rompieron las aguas y a partir de ahí el parto duró solo 4 horas, a las siete horas después de desayunar y tomar un baño de agua caliente me pude ir a casa, donde te visita una comadrona cada día. Nunca he tenido problemas para sentarme ni orinar y mi madre, que ha tenido a todos sus hijos en Barcelona, alucinaba con lo rápido de mi recuperación y con el hecho de que no me hubiese separado ni un minuto del bebé.

Comí normalmente en la fase de contracciones leves y barritas de muesli en la etapa más dura, son fuente rápida de energía. Bebí muchísima agua y zumo de naranja, pues los líquidos ayudan a dilatar. Tuve al bebe en mi pecho y le amamante antes de que le cortaran el cordón umbilical, lo que según tengo entendido fue lo que ayudó a garantizar que mi hija no tuviese problemas después para engancharse a la teta.

Os dejo un link de la seguridad social inglesa con información muy útil
http://www.nhs.uk/Planners/pregnancycareplanner/pages/Labourandbirthhome.aspx

Espero que prácticas como esta empiecen a ser más habituales en España también, estoy súper contenta de la experiencia y repetiría sin duda!!

Abrazos


Ya va siendo hora de que a las mujeres se las empiece a tratar con el respeto que se merecen cuando se trata de dar vida. Este kit desastre que ocurre en los hospitales de España cuando una mujer va a dar a luz se tiene que acabar, no es aceptable de ninguna forma que una mujer pierda toda su dignidad solo por que va a dar a luz en un hospital publico. Tampoco es aceptable que todo el mundo pueda manosear y ver los genitales de una mujer en el momento de dar a luz. Yo llevo dos años informandome de todo lo relacionado a partos y partos fisiologicos y tengo claro y lo he tenido siempre que daré a luz en mi casa. No quiero gente extraña alrededor manoseandome ni que hagan conmigo lo que quieran sin preguntarme en un proceso en el que yo soy la única que puede hacerlo. Mucha suerte a todas las mujeres y espero que este desastre que es dar a luz en España cambien algun día.

No tienes ni idea de lo que son 23 horas de parto, de verdad, yo no creo que por haberlo reducido a nueve ahora tendría la sensación de haber vivido menos esa experiencia. No tienes ni idea de lo que es pedir la epidural como si en realidad necesitaras un exorcismo. No tienes ni idea

Encuentro un poquito irresponsable que una mujer vaya a dar a luz y no se informe de en qué consiste un parto y cómo trabajan en su hospital de referencia. Yo agradeceré toda mi vida al HOSPITAL SON LLÀTZER de Palma, mis partos son los dos días más hermosos de mi vida. Sabed que una vez que llegais al hospital a parir os podeis negar a que os hagan todas las burradas que dice el post, y podéis exigir que el parto sea como quereis, basta de ginecólogos dictadores!!!!!!!!!

Encuentro un poquito irresponsable que una mujer vaya a dar a luz y no se informe de en qué consiste un parto y cómo trabajan en su hospital de referencia. Yo agradeceré toda mi vida al HOSPITAL SON LLÀTZER de Palma, mis partos son los dos días más hermosos de mi vida. Sabed que una vez que llegais al hospital a parir os podeis negar a que os hagan todas las burradas que dice el post, y podéis exigir que el parto sea como quereis, basta de ginecólogos dictadores!!!!!!!!!

Muchas gracias por este artículo y por la información que presentas. Tuve mi primer hijo en Finlandia, y la experiencia fue diría yo de aprendizaje. En ese momento pensaba tenía las ideas claras, ideas de parto natural. Fui en aquella vez al hospital de matronas de Helsinki y el trato fue muy bueno y con la idea de un parto respetado, donde dan todas las posibilidades de que hablas. Rompí aguas en casa y en el hospital me hicieron un tacto vaginal, me empezaron las contracciones. Tras 6 horas pedí la epidural. Tras otra hora más el pulso del bebé bajaba, me pusieron en muchas posiciones diferentes, y al final la ginecóloga de guardia me aconsejó cesárea. Seguí su consejo. Tenía idea de un parto natural, y acabó así, lo que me enseñó que hay que tener las ideas claras, y además flexibilidad a lo que venga.
Voy a tener mi segundo hijo en Madrid, tengo las cosas claras de cómo me gustaría que fuese mi segundo parto, un parto natural, pero no es tan fácil encontrar un sitio aquí donde respeten todas las condiciones.
Una de las condiciones que parece complicadas es la monitorización discontínua o por telemetría. En este hospital que voy no tienen telemetría. La cuestión de discontinuidad dicen que depende de la carga de las matronas ese día, aunque sí te dejan ducharte y discontinuar algo la monitorización. Otro tema que considero importante y parece ser más complicado de conseguir es la "walking epidural" o "epidural con movimiento" (con la que se puede seguir caminando). Me ha dicho mi obstetra (jefe del grupo de obstetricia de este hospital) que él está de acuerdo pero depende del anestesista del grupo de guardia el día de mi parto. Que no todos los anestesistas quieren hacerla porque hay que estar más pendientes. Y que también depende del anestesista el que permita que el acompañante esté a tu lado en caso de cesárea. Parece que varios asuntos importantes están en manos de los anestesistas del momento en sí.
¿Alguien me puede dar or remitir información sobre los asuntos en hostpitales hoy en día de monitoriación discontínua y "epidural con movimiento" y si la situación es tal y como me la explican?
Muchas gracias de antemano.

Excelente post Cecilia!
Mi primer hijo lo tuve en Holanda y solo tengo palabras de agradecimiento a todo el equipo médico que me atendió.
Yo fui por ginecólogo cuando lo normal es matrona, pero aún así, me informaron de todas las opciones y me dejaron tiempo para decidir si quería la epidural - en principio no pero al final la pedí porque necesité oxitocina (36 horas sin contracciones después de romper aguas) y empecé a tener alucinaciones por el efecto de la hormona. Me dejaron comer y sentí todas y cada una de las contracciones, así que la ginecóloga se limitó a sacar el niño... y mi marido ayudó; y ahí nadie llevaba mascarillas ni nada, mi marido estaba vestido con ropa de calle... como si estuviéramos en casa :) Ligero desgarro y unos puntos perfectos, el niño conmigo hasta que mamó.
Por trabajo nos mudamos de país y en principio me iría a España a tener al segundo pero me da auténtico pavor y creo que volveré a Holanda. Pero me apunto tu post para leer más sobre las opciones en España.
Por cierto, yo respeto a las mujeres que deciden tenerlo en casa, porque la infraestructura sanitaria lo permite, aunque no lo quiera para mi. No sé por qué las "defensoras de los avances médicos" se alteran tanto cuando alguién habla de los beneficios de partos más humanos. Si no lo quieres para tí, nadie te obliga - el problema es que al revés muchas veces sí.

Mi hijo nació el pasado 31 de octubre en el Hospital de Manises (Valencia), es un hospital público, en el que apuestan por el parto natural y respetado. Todo fue genial un poco largo y algo doloroso, pero mereció la pena. Ni enema, ni rasuramiento, ni episiotomía. Todos los profesionales que me atendieron muy amables. Mi pareja estuvo a mi lado siempre, me dejaron terminar de sacar a mi bebé y enseguida me lo puse encima. Sólo tengo palabras de agradecimiento y por supuesto recomendar a las mamás, este hospital para tener a sus bebés. Saludos.

Totalmente de acuerdo con Verdoso. Considero que tuve un parto perfecto por el apoyo y ánimo constante del ginecólogo y su equipo, y fue con epidural, episiotomía y en un hospital privado. El niño era grande y estaba rotando hacia el lado que no era, por lo que no avanzaba la expulsión y ya estaban a punto de hacerme cesárea (de hecho mi marido tuvo que salir). Pero el ginecólogo apostó por intentarlo de nuevo, se ilusionó y me animó de tal forma a empujar que al final parecía que la cosa avnzaba y llamaron a mi marido. La cuestión no fue si sentí dolor o no, que no lo sentí evidentemente por la epidural. La cuestión es que me sentí implicada y parte del proceso para que al final acabase en parte vaginal. Y repetiré ginecólogo y hospital si se vuelve a dar la ocasión. La matrona que me hizo la revisión posterior me dijo que nuunca había visto unos puntos tan bien dados. Así que gran parte de nuestras buenas o malas experiencias es cuestión de quien te acompaña en ese momento, no de hacerlo con o sin dolor.

Hace un año y medio di a luz en Bélgica a un niño que nos hace muy felices. Mi experiencia durante el parto fué maravillosa. El ginecólogo y fisioterapeuta pre-natal que yo elegí y mi marido. Es verdad que dar a luz en el extranjero también tiene sus inconvenientes (idioma, cultura, precio...) pero muchos de los consejos que aquí se dan me los explicaron con antelación en varias sesiones informativas y cuando llegó la hora conocía con detalles como iban a suceder las cosas, lo cual me hizo sentir más segura.
Es indudable que en España, el sistema de salud tiene que mejorar la atención a los pacientes.

Siempre que se habla de este tema, hay alguien que dice lo bien que se hacen las cosas en el extranjero, normalmente en Alemania o en Holanda, donde saben qué es lo ideal: por lo visto lo IDEAL, es parir en casa. Pues bien, no, no es lo ideal. Es probablemente lo más natural, pero no por eso es mejor (también es más natural morirse de una enfermedad que tratarla, pero claro, morirse, creo que todos estamos de acuerdo, es peor). El parto en casa es lo que hacían nuestras abuelas, lo que se hace en África... miremos las estadísticas de muertes de madres por complicaciones en el parto y de bebés, por estas mismas complicaciones o por malformaciones no detectadas durante el embarazo. Los que deciden parir en casa se consuelan con que en la mayoría de los partos no pasa nada, pero parir no es darse un paseo, es una actividad que implica un elevado riesgo médico. Si no pasa nada, genial, pero si pasa algo, parir en casa en pleno siglo XXI puede significar dejar morir a un niño que podría haberse salvado. No basta con estar cerca de un hospital, eso puede ayudar si hay complicaciones en el parto, pero un gran porcentaje de cardiopatías congénitas no son detectadas durante el embarazo, un niño con un problema así puede morir en cuestión de minutos tras el corte del cordón (habría sido el caso de mi hijo si no hubiese tenido asistencia especializada inmediata), y una cardiopatía congénita no es algo que sólo le pasa a los demás, LE PUEDE PASAR A CUALQUIERA, y no es el único tipo de malformación que puede exigir asistencia inmediata. El parto en casa sólo ayuda a la madre, que puede estar más relajada, y eso está muy bien, no es plan de pasar un parto traumático por gusto, pero que nadie diga que es mejor también para el niño: ya bastante traumático es nacer, al niño le da igual que sea en el hospital o en la casa. Y su vida puede depender de tener un médico cerca. Por favor, no neguemos siglos y siglos de progreso médico porque está de moda lo natural.

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