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De mamas & de papas

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De la comedia más almibarada al thriller más terrorífico, todo es posible en un día con hijos. En este espacio, padres y madres que a la vez son periodistas, y los lectores, comparten información y experiencias para sobrevivir a estos años apasionantes pero agotadores. Participa en los comentarios o a través de nuestro correo

Un parto y un posparto diferentes

Por: | 12 de agosto de 2011

S73F3033 "Que tengas una hora corta", es lo que se dice a las embarazadas para desearles un parto rápido. Y tan corta... Después de meses leyendo sobre el parto normal, varias clases para prepararme para dar a luz de la forma menos intervenida posible, y de meter cosas en la maleta como pelotas para masaje, zumos y bebidas isotónicas, mi pequeña Elisa, que hoy cumple tres semanas, vino tan deprisa que no me dio tiempo a aplicar casi nada de lo aprendido. Con decir que rompí aguas en casa a las 21.55, llegamos al hospital a las 23.00 y a las 23.22 ya había nacido la nena...

No hubo tiempo para duchas de agua caliente, música relajante ni paseos o pelotas gigantes para dilatar, ni óxido nitroso ni sillas de parto vertical. Aunque iba con la idea de no usar la epidural, tampoco me hubiera dado tiempo. A la hora de la verdad, lo verdaderamente útil fue la frase con la que María de Marcos, mi profesora de la técnica Alexander, me describió un par de días antes cómo reconocer el momento de empujar, para no agotarme antes de tiempo: "Cuando sientas un círculo de fuego". Parece una maldición india, pero tal cual.

Pese a la velocidad, mi búsqueda de un parto más respetado, que conté en un post hace dos meses y medio, no fue en balde. Aquí, en este ratín que me deja Elisa, os cuento las diferencias que noté entre dar a luz -hablo de partos normales y sin complicaciones, como sucede en la mayoría de los casos- en un hospital con los protocolos de toda la vida, y en el público Puerta de Hierro (Majadahonda), el segundo de Madrid reconocido con el título de la IHAN, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, lanzada por la OMS y Unicef.

 

- La sala de dilatación-paritorio: si no hay complicaciones, se hace todo en la misma sala, es decir, no se pasa a un quirófano para la fase del expulsivo. Aunque la habitación en el Puerta de Hierro sigue teniendo un ambiente hospitalario, mis pocos minutos de dilatación y parto estuve sobre una cama normal en la que me podía mover, no una de esas espantosas en las que te suben las piernas a estribos para tenerte boca arriba, con las piernas abiertas e inmovilizada. También se nota bastante en la iluminación: había unas luces normales en el techo, y aunque la sala tenía un foco de quirófano enorme, estaba apagado. Nada que ver con los dos partos anteriores, en los que estaba cegada por el foco blanco y me sentía como ET cuando le capturan y le estudian.

- La compañía. Eduardo solo se separó de mi el momento que fue a aparcar el coche, mientras me subían a la sala de dilatación. Una vez allí, estuvo conmigo durante toda la dilatación y el expulsivo, y además, en ropa de calle. Cuando nacieron David y Natalia, me acompañó durante la dilatación, pero solo le dejaron pasar al quirófano después de unos minutos que se me hicieron larguísimos, y disfrazado de médico, con gorro, mascarilla, bata y patucos, lo que hacía difícil reconocerle en un momento en el que es tu único apoyo.

- La asistencia. Al ser un parto normal, me atendió una matrona, junto con una auxiliar y una enfermera de neonatología. Iban vestidas con sus uniformes, pero sin la parafernalia del gorro y la mascarilla, que a mi por lo menos, en los dos partos anteriores, y unido a la postura horizontal y al foco en la cara, me daba bastante mal rollo (aunque me repita, imagináos la escena de ET cuando le estudian los científicos vestidos con trajes pseudo-espaciales). Aunque tampoco se presentaron, por lo menos, verles la cara resultaba tranquilizador. Tenía metido en la cabeza que lo mejor era parir en vertical, así que en medio de las contracciones, bastante intensas, no hacía más que decir "me quiero poner vertical". Me intentaron ayudar, aunque entre que no tenía fuerzas y las prisas de Elisa, no pude. En su lugar, la matrona me aconsejó tumbarme de lado, y cuando ya había sacado la nena la cabeza, me dijo "incorpórate para ver a tu hija", y me dejó sacarla del todo y ponérmela encima. Eduardo cortó el cordón. Solo vino una ginecóloga a revisarme ya en planta.    

- La no episiotomía. Tuve un pequeño desgarro solventado con unos pocos puntos internos, pero nada que ver con las dos episiotomías anteriores, que no tengo ni idea de si fueron o no necesarias porque no me explicaron ni me preguntaron nada. La recuperación, mucho más rápida y mucho menos incómoda.

- El contacto con el bebé. Durante los dos días que estuvimos en el hospital, no nos separaron de Elisa en ningún momento. Nada más nacer, estuvo sobre mi pecho (de hecho, ni me di cuenta de cuándo le hicieron el test de Apgar). Después de una o dos horas, no recuerdo exactamente, la pesaron y la midieron, pero en la misma sala, delante nuestro, y le aplicaron la crema en los ojos y la vitamina k encima de mí. Ya en planta, venían a pesarla al cuarto, y todas las pruebas (de los oídos, la del talón), la vacuna de la hepatitis B, etc, se las hicieron teniéndola yo en brazos. A David, hace casi cuatro años, me lo dejaron encima un ratín, pero lo cogieron casi inmediatamente para hacerle toda la batería de pruebas y profilaxis. Cada mañana, se lo llevaban del cuarto para hacerle un aspirado nasal y pesarlo. También se lo llevaron para la vacuna y la prueba del talón. A Natalia, año y medio después, me la dejaron encima un poco más antes de llevársela, pero se la seguían llevando para las pruebas, peso y vacuna.

- La pérdida de peso y las ayuditas de biberón. En dos días, no he oído estos términos ni una vez. Es cierto que ya es mi tercer bebé, y que Elisa se ha enganchado desde el principio como una campeona. Pero por las mañanas, la enfermera se limitaba a informarnos del peso, que era menor al anterior, sin ningún comentario al respecto, porque lo normal es que los bebés pierdan peso tras nacer. Aún recuerdo la angustia que pasé con David, cuando nada más pesarle el primer día, me dijeron que había perdido "mucho peso" y que tenía que empezar a darle "una ayudita de biberón", sin que miraran qué tal mamaba ni me ayudaran a corregir la postura. Y con Natalia, lo mismo, solo que en vez de darle la ayudita, me la escondí. Al salir del hospital, los tres habían perdido más o menos el mismo porcentaje de peso. Pero en los dos primeros casos, salí con un informe recomendando la lactancia mixta.

 

En fin, que sí se pueden hacer las cosas de forma diferente, más humana y respetuosa con la madre y el bebé, sin dejar de estar en un entorno profesional y con todos los avances médicos a mano.

Hay 38 Comentarios

Yo he decidido tener a mi hija en un hospital público donde, desde hace poco más de un año, han puesto en marcha un protocolo de parto respetado, parecido a lo que comenta Elisa del hospital donde dio a luz a su tercer hijo. El problema es que, por mi edad (44 años) han decidido que pertenezco al grupo de embarazos de alto riesgo (así me lo comentó la ginecóloga hace una semana, cuando estoy embarazada de 8 meses), aunque no tengo diabetes, ni hipertensión, ni he sufrido ninguna amenaza de parto prematuro, aunque mi hija está en posición correcta desde los seis meses, la placenta está donde tiene que estar, el líquido amniótico en la proporción adecuada, el corazón de mi hija funciona perfectamente y he realizado las pruebas genéticas más avanzadas para descartar anomalías genéticas. Aunque ya tuve un parto anterior, lo cual dicen que disminuye el riesgo estadístico.
Total, que me han dicho que en mi caso, no hay parto respetado que valga. Que me van a provocar el parto si no se produce espontáneamente antes de las 39-40 semanas , lo cual supondría suministrarme oxitocina, con el consiguiente aumento del dolor de las contracciones, acabar con epidural... , ya me lo conozco de mi anterior parto. Me han dicho también que me van a poner monitorización continua, impidiéndome el movimiento, con lo cual, todo lo aprendido en las clases de preparación al parto, esferodinamia, etc. no me van a servir de mucho.
Si se produce cualquier indicio de sufrimiento fetal o riesgo para mi hija o para mi en el momento del parto, entiendo cualquier medida de seguridad, intervencionismo y lo que haga falta, pero ¿solo por protocolo y para que el hospital se cure en salud?

la salubridad es lo más importante en este caso…

Yo dí a luz hace cuatro meses también en Puerta de Hierro, y aunque no tan corta y con epidural, la experiencia de Elisa me recuerda enormemente a mi parto.
Pese a ser primeriza, ni episiotomía, ni puntos ni nada. Desde el primer momento tanto las matronas como el anestesista nos dejaron claro que lo único que iban a hacer era aliviarme un poco el dolor, pero que llegaría al expulsivo sin practicamente anestesia para poder empujar bien y facilitar todo. Y así fue, yo también recuerdo la sensación de quemazón y de tener que llamar a la matrona porque no aguantaba las ganas de empujar. A las 4 ó 5 horas de dar a luz me pude levantar de la cama y sentarme sin ningún problema.
El trato, excepcional, no hay palabras para describirlo, en mi caso atendieron el parto dos matronas, una de ellas residente. En todo momento estuvieron pendientes de nosotros, nos ayudaron muchisimo e hicieron del nacimiento de nuestra hija un momento inolvidable. Incluso nos trajeron un espejo enorme para que pudiera ver todo el expulsivo.
Las enfermeras, igual, al principio al bebé le costó un poco engancharse, y en todo momento no dudaron en ayudarnos y dedicarnos el tiempo que hiciera falta para conseguirlo. En ningún momento pronunciaron la palabra biberón ( en otros hospitales de la zona, si no engancha a la primera, mala suerte y biberón, con el consiguiente fracaso de la lactancia en muchos casos).

Tampoco dudaron en retrasar el alta y la salida de la habitación varias horas para que nos nos fuéramos sin que un cardiólogo examinara al bebé por un ductus, no haciéndonos volver a la semana siguiente.

Gracias a todo esto, tenemos un recuerdo fenomenal del nacimiento de nuestra hija, para nosotros la experiencia y el trato tanto durante el embarazo, parto, posparto y consultas posteriores es de sobresaliente.

Una preciosa niña, espero pronto ser de nuevo padre y me gustará que mi mujer también lo tenga en casa, como toda la vida, veremos que tal todo. saludos.

yo dí a luz en el clínico de Salamanca (público), y hace casi tres años no te librabas del rasurado y el enema (creo que ya no lo hacen), pero a pesar de eso quiero dar las gracias a mi matrona, Conchita.
Cuando llevaba algo así como 3 cm de dilatación vino el anestesista derechito a poner la epidural y oxitocina, y antes de que entrase él, entró ella y me lo comentó y me dijo que yo qué opinaba. Le dije que tanto una cosa como al otra solo si era estrictamente necesatrio para el bienestar del niño. Que la epidural solo por evitarme dolor no la quería (de momento aguantaba bien), y le pregunté si la oxitocina era necesaria. Me dijo que podíamos esperar un poco si yo estaba de acuerdo para ver cómo iba la cosa. Le dije que sí. Le dijo al anestesista que no quería epidural, y le escuché decir lindezas como "luego que no venga llorando a pedirla".
Y en ese momento entró me dijo "yo estoy de acuerdo contigo, y te voy a ayudar". Y solo esa frase, no puedo explicar lo que me ayudó. El alivio, el descanso, saber que no estás sola, que TE VA A AYUDAR...
Solo es una frase, pero me hizo mucho más efecto que la epidural (que no necesité).
Y me ayudó, me ayudó mucho, y fue un parto maravilloso, y en gran parte creo que fue por su amabilidad y comprensión, y por eso le estaré agradecida toda mi vida. Y a Balbi, de la planta de neonatos, con el tema de la lactancia lo mismo. Gracias a ella tuve una lactancia larga y feliz con mi primer hijo y está pasando lo mismo ahora con el segundo (que por desgracia tuvo que nacer por cesárea, y a la vez por suerte existe la cesárea, gracias a la que él nació perfecto y no le pasó nada malo).
Ojalá muchos no-profesionales de este país aprendieran un poquito de ellas...

Yo también di a luz en el Hospital de Alcorcón. Y para mí la experiencia fue muy buena. También me atendieron matronas super amables, y con el espejo pude ver cómo salía mi bebé, y una vez sacó los hombros me la puse yo misma en el pecho.
Yo también estoy muy de acuerdo con que el parto tiene que ser "respetado", pero no creo que haya que olvidar, que aunque no es una enfermedad, y es un procedimiento natural, puede haber muchas complicaciones.
Yo siempre he preferido el parto natural al lado del quirófano, y con personal cualificado para cualquier inconveniente. Así mismo para mí es muy importante que el hospital tenga también unidad de neonatos, y si le pasa algo al bebé no tengan que trasladarlo y puedan atenderlo en el momento.
En mi opinión, el personal sanitario está ahí para ayudar y no son el enemigo. Aunque a veces se olvidan que tratan con personas en una situación delicada (yo no me sentía yo misma) y sensible.
Para mi segundo parto, en diciembre, ´repetiré hospital.
Y espero que sea más rápido que el primero, :)

Felicidades!!!yo di a luz en el Hospital del Vendrell (Tarragona), y también tienen estas técnicas. Las salas de dilatación son bastante acogedoras, con las telas para ayudarte a empujar, pelotas, silla de parto, etc. Yo debido a las complicaciones, me pasaron a quirófano, pero la verdad que estuvimos muy bien atendidas allí, y tengo un muy buen recuerdo. De nuevo, muchísimas felicidades!!!

Yo di a luz en Holanda y a parte de que a mi me pusieron epidural (no senti nada de dolor), mi parto fue exactamente igual al que explicas. Fue una experiencia muy emocionante y natural. Creo que una combinacion perfecta de modernidad (epidural) y naturaleza (ni mascaras, ni episotomia, ni edemas, ni luces raras ni nada de eso). Espero que muchas mujeres puedan disfrutar de un parto asi.

Gracias por el post. Muchas felicidades por tu hija y por aportar una perspectiva positiva sobre el parto. Es muy necesaria, pero desde mi experiencia ni todo es blanco ni todo es negro. El parto no intervenido no está exento de complicaciones. Citabas en tu anterior post lo siguiente: "¿Qué prefieres, algo de dolor durante el parto o el riesgo de pasar tres semanas sin poder andar o con un flotador porque tienes una raja impresionante, o incontinencia?"

Os cuento mi experiencia; aunque estoy muy a favor de poder escoger un parto lo menos intervenido posible, me parece un poco ingenuo hacer creer a la gente que 'no intervenido' significa 'perfecto' o tan solo 'incomodidad de pocas horas'.

Tuve a mi hija en Londres hace ocho meses. El bebé se retrasó más de dos semanas así que me provocaron el parto con prostaglandinas (en forma de crema, en la entrada del útero). A partir de ahí todo fue 'natural' y 'no intervenido'. Las contracciones fueron fuertísimas (se supone que eso pasa con los partos provocados) pero en el hospital no quisieron darme analgesia. Insistían en que me quedaba mucho para dar a luz y que el dolor sería mucho peor más adelante, así que mejor esperar. Que era mejor no 'intervenir' porque si se empezaba, igual acababa con cesárea o fórceps. Pasaron siete horas con contracciones cada minuto, o menos, hasta que por fin me dijeron que era muy tarde para la epidural. A pesar de poder cambiar de posición y de tener todas las facilidades de un parto 'al estilo' IHAN el dolor se me hizo agudísimo y apenas pude moverme en las últimas horas. Al nacer mi hija me desgarré muy seriamente (y eso que me había estado preparando con clases, ejercicios, etc y empujé cuando me dijeron) y he acabado con incontinencia fecal y urinaria. De la disfunción sexual para qué hablar. Solo tras el nacimiento vino un ginecólogo para coserme; el resto del parto fue con una matrona experimentada (23 años de experiencia y, por lo que me pareció, muy capaz) así que no creo que fuese negligencia por su parte. No hubo complicaciones de otro tipo: simplemente mi cuerpo, según ellos normal (altura media, peso medio), no aguantó al bebé (58cm y 3.3kg, así que flaquita). El parto, en general, fue horrible, aunque mi niña sea una joya.

Estoy encantada con mi hija pero las secuelas del parto están siendo muy difíciles de sobrellevar. Me paso el día de médicos para reparar el daño hecho durante el parto 'no intervenido'; es decir, estoy aguantando intervenciones semanales, ocho meses después. No sé si querría un parto intervenido si consigo quedarme embarazada de nuevo (quizás no) pero por lo menos soy consciente de que la poca intervención y el aguantar el dolor no garantiza una pronta recuperación.

En un parto puede pasar de todo y lo mejor es tener la mente abierta y tomar la decisión adecuada en el momento concreto estando bien informada por el personal médico (matronas, ginecólogas, quien sea). En algunas ocasiones la cesárea puede resultar ideal, en otros casos un parto en casa en una piscina de agua puede ser perfecto (tengo tres amigas que lo afirman). Lo que no se puede hacer es hacer sentir a nadie que si no lo hace del modo X, pues no lo ha hecho como mejor debiera. La elección informada es el mejor camino.

Enhorabuena por esa preciosa bebé. Me alegro de que tu experiencia en PdH fuese tan positiva como la mía. Ojalá cunda el ejemplo y pronto no tengamos que contar nuestros partos como grandes hazañas por haber sido respetados.

¡Felicidades Cecilia! Por Elisa y por el parto perfecto y envidiable.

Yo no se si el título de IHAN lo tiene también el 12 de Octubre pero me recuerda mucho a mi parto. Me la dejaron sacar, en todo momento estuvo mi marido conmigo. No me hizo episiotomía y eso si, se la tuvieron que llevar porque venía con dos vueltas de cordón y tenían que vigilarla. Por lo demás, bien parecido. Es mas, en el 12 de Octubre dejan estar al marido también en las cesáreas.
Como mi niña no se enganchaba, por mi propia anatomía, vino una especialista a decirme cómo debía ponerme yo y como debía ponerla a ella. Mamó instantaneamente. Mi chica también perdió peso y mucho pero no me dejaron darla ningún biberón, esperaron a que viniera la chica y empezara a mamar.La sanidad pública es mejor de lo que la gente se espera y comenta. Si suele haber colas, pero también para enrtrar en el Bulli, y eso es porque es el mejor, verdad?
Bueno se me olvidaba. Muchísimas felicidades por tener sana a tu tercera bebita. Espero que seais muy pero que muy felices.

¡¡Qué niña tan preciosa!! Mil gracias por contárnoslo. Ojalá no hubiera que buscar tanto para tener algo así. Gracias por ayudar a las demás a tener muy claro lo que querremos.

Felicidades por los detalles de tu parto. Yo tenía muchas imágenes ideadas de lo que podía ser el nuestro y, finalmente, resultó algo completamente distinto. Quizá tuvo lo que queríamos, pero por lo menos a mí, se me pasó demasiado rápido. Saludos http://www.papaenrodaje.cl

Me alegro de que este parto haya sido más acorde con lo que esperabas.


http://www.losbebes.org
Tu web de compra venta de artículos de bebe de segunda mano

enhorabuena, yo di a luz en el hospital comarcal de Estella (Navarra) y tengo un recuerdo tan bonito, a pesar de ser un centro pequeño, se han puesto las pilas y tratan de humanizar el parto y el postparto y fué un momento precioso, sin prescindir de estar en un hospital con todas sus ventajas dejaron que el momento fuera nuestro.
http://www.recetariodesirena.com

¡Qué bien oir un parto como casi todos debieran ser! A ver si va calando el tema...

¡Muchísimas felicidades! Con los hijos las cosas nunca son como te las imaginas, pero me alegro muchísimo de que se haya desarrollado de una manera tan feliz. El contacto piel con piel, permanecer de manera continuada con el bebé, sentir la seguridad de los brazos de mamá mientras le hacen "perrerías", la lactancia materna... son elementos fundamentales para la creación del vínculo de apego con el bebé y, en definitiva, para su bienestar y equilibrio emocional. La bebé se ve plácida y preciosa, no puede estar en mejor lugar que en el regazo de su madre. ¡Enhorabuena y a darle a la teta!

Un abrazo, Beatriz

Con lo del "parto moderno", pasará como con la mal llamada ley antitabaco (realmente es pro derechos del no fumador): que NO PASA nada malo por aplicarlo, y sí hay muchas ventajas para ambos.

Hola Cecilia!
Me alegra mucho leer que tu parto ha sido eso, un parto, sin intervencionismo innecesario ni separaciones ineficaces.
Ariadna decidió unirse a nuestra familia hace ya 10 meses, y aunque el hospital en el que nació (Fundación Hospital de Alcorcón, también público) no está incluido en el registro IHAN el trato que recibimos le hace claro merecedor de ello.
Yo tampoco quería epidural, pero un cambio demasiado brusco en el ritmo de las contracciones y mi inexperiencia hizo que cambiase de opinión a pesar de haberles dicho que no iba a ponermela, al igual que tampoco quería oxitocina. No torcieron ningún gesto ni pusieron ni un solo problema. Fueron amables y respetuosos, que es lo que esperas y necesitas en esa situación. En la sala de dilatación estuvo el papá de la nena todo el rato, sin disfraces ni parafernalias, y a mi me dejaron tomar la postura que me fuese más cómoda, sin ponerme ningún problema a la posibilidad de levantarme, aunque he de reconocer que me dormí como una bendita durante un par de horitas. En unas de las visitas de la matrona nos dijo que se iba acercando el momento del parto y nos ofreció a ambos la posibilidad de tocar la cabeza de nuestra hija, comportandose como es de esperar en una situación tan natural como es un parto: con naturalidad y haciéndonos partícipes en todo momento de todo cuanto ocurría. Cuando llegó el gran momento sí nos trasladaron al paritorio, aunque también te digo que no fue un traslado incómodo en absoluto porque estaba al lado. Allí nos esperaba la matrona que había estado toda la noche con nosotros, una auxiliar que estuvo en todo momento en un segundo plano respetando la situación y una traumatóloga, ya que el el último momento fue necesario presionar ligeramente sobre mi abdomen para ayudarle a salir porque la nena subia y bajaba como en un ascensor. Al entrar en el paritorio nos ofrecieron la posibilidad de ver todo el proceso de parto con la ayuda de un espejo de 1,80 metros situado justo enfrente mía, opción que evidentemente aceptamos con una gran sonrisa. Yo estaba sentada en una silla con estribos, pero en ningún caso me obligaron a permanecer tumbada, al contrario, estuvimos probando diferentes ángulos del respaldo de la silla hasta que estuve bien, sentada aunque ligeramente recostada con un ángulo perfecto para facilitarle la salida a mi hija y no sólo sentir todo el proceso sino además para disfrutar de una visión total. Casi al final del proceso del parto, la matrona me comentó la posibilidad de hacerme la episotomía porque creía que la nena traía una cabeza más grande de lo que parecía en principio, y cuando le planteé que prefería que no lo hiciese lo respetó sin poner ningún problema ni hacer ningún comentario extraño. Finalmente saqué yo misma a mi hija y la coloqué sobre mi pecho, del que no se separó hasta pasado un buen rato, momento en que se fue con el papá y la auxiliar a hacerle las limpiezas y medidas habituales. A su vuelta nos dejaron de nuevo en la sala de dilatación durante un par de horas para que disfrutasemos nosotros solos de esos momentos y para que la nena fuese enganchándose al pecho, cosa que hizo casi sin problemas. En cuanto a la lactancia, recibí todo el apoyo posible, de hecho, en un caso en concreto el apoyo se transformó en presión ya que la nena me hizo grietas (lo que tiene ser primeriza) y opté por colocarme unas pezoneras, cosa que le pareció terrible a una de las enfermeras que vinieron a visitarme, aunque afortunadamente las demás fueron tan amables y atentas y se preocuparon tanto por preguntar si necesitaba algún tipo de ayuda con la lactancia o si tenía alguna duda que fue muy fácil olvidar el "incidente" con la otra enfermera.
En resumen, la Fundación Hospital de Alcorcón es también un sitio estupendo para dar a luz porque no imponen nada y respetan los deseos razonables de las mamás y lo hacen todo con una amabilidad que hace que hoy aún recordemos ese día con una gran sensación de paz y de alegría.

¡Enhorabuena, Cecilia! Me ha gustado tu descripción, informativa a la par que emotiva. Si yo tuviera ahora otro hijo (bueno, dentro de nueve meses como pronto), me tocaría por zona el Hospital Puerta de Hierro, así que me reconforta leer una experiencia de primera mano tan positiva; he pasado unas cuantas horas en la sala de espera de Pediatría de ese hospital, y en efecto, abundan los carteles informtivos sobre lactancia materna, parto respetado, no separar al recién nacido de su madre, etc. Me alegra saber que no es sólo de boquilla.

mi parto en la Paz fue igual, todas las deferencias descritas fueron iguales para mi hace poco mas de 8 meses en ese centro. La principal diferencia en mi opinión está en que no es el primer parto (grandísima diferencia)

Enhorabuena!! Me toca en un mes mas o menos. Y es el primero. Espero tener una experiencia tan agradable como la tuya (aunque ni por asomo pienso que será tan corta :D).
Cuidaos mucho!

¡¡¡Enhorabuena Cecilia!!! Me alegro por ese parto tan normal y mamífero, por esa lactancia tan bien establecida, por un puerperio de lo más normal (somos mamás, no convalecientes recuperándonos de una enfermedad) y por haber dado con el lugar correcto en tu búsqueda de algo "mejor".

Lo deseable es que todas las mamás que quisiéramos pudiéramos optar por una atención así en todos los hospitales públicos... En el fondo, lo que tú cuentas no es ni más ni menos que lo que aconseja el Ministerio de Sanidad en su Estrategia de Atención al Parto Normal.

Por cierto, me encanta el nombre que le habéis puesto a vuestra bebé. Ya nos contarás cómo os váis organizando con tres en la familia.

Un fuerte abrazo.

Ah y me hace gracia la comparacion que haces con el biberon de la ayudita de leche. A mi me ocurrio lo mismo con el peso en el embarazo (en España me dieron la matraca y me tuvieron a dieta desde la semana 20, en Alemania me dejaron en paz... la diferencia es que cogi medio kilo mas en el segundo embarazo) y con el peso de los dos Supernenes (se pasaron todo el primer embarazo con que la nena era demasiado grande, la cesarea fue, segun el medico, por desproporcion cefalo-pelvica... el niño era igual de grande que su hermana y mas cabezon y no tuvo ningun problema para salir).

Hay mucha gente que te cuenta lo de la ayudita en plan de "es que si no le hubiera dado la ayudita a saber que hubiera pasado" y lo cierto es que en la mayoria de los casos, pasa exactamente lo mismo.

Un supersaludo

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