Pues sí, las hay. No iban a ser todo momentos de felicidad, eso ya lo ha comprobado cualquiera que haya visto su mundo vuelto del revés con la irrupción de un hijo. Hay muchas preocupaciones y miedos, y también, muchas cosas odiosas, de esas que nadie te explica antes de lanzarte a procrear (aclaración a los quisquillosos, pongo en el título "de ser madre" porque hablo en primera persona, no porque quiera excluir a los padres, por supuesto que vale también para los hombres). Para algunos son naderías y para otros un suplicio diario. Aquí va mi lista. ¿Qué odiáis vosotros de ser padres o madres?
1. Aspirar los mocos a los bebés. Debe ser porque lo tengo muy muy reciente, con la pequeña Elisa (cuatro meses y medio) con bronquiolitis. La única recomendación en la que coinciden todos los pediatras cuando un bebé se pone malo: "Lavados frecuentes con suero fisiológico y aspirado". Todos los días, me siento un poco como una torturadora, cuando veo la cara de pánico de Elisa mientras le introduzco el aspirador por la nariz y sorbo, con la sensación de que le voy a sacar los sesos. Aunque podría ser peor: mi madre me cuenta que cuando mi hermano y yo éramos pequeños, nos sorbía los mocos directamente con la boca y luego los escupían... ¡Puaj!
2. Conducir con un bebé llorando. Sobre todo si no hay copiloto que pueda dar, por lo menos, apoyo moral. Ante la inutilidad de parar (¿calmarla para que se ponga a llorar otra vez nada más sentarla?), opto por la huida hacia delante, llegar lo antes posible para sacarla del coche. Entonces es cuando te pillan todos los semáforos y atascos. El colmo del desastre, estar perdido en la M-40 con tres niños atrás, uno de ellos un bebé que no para de llorar. David y Natalia tampoco aguantaban el coche de pequeños, pasados los primeros meses en los que se dormían nada más arrancar, vinieron varios meses en los que eran ellos los que se arrancaban, a gritar y llorar. Elisa va por el mismo camino...
3. Enseñar a dormir a los bebés. Da igual la técnica, con lágrimas, sin lágrimas, hasta que cogen una pauta de sueño es un suplicio. Será, efectivamente, que los he acostumbrado a dormirse en brazos, pero la mezcla del síndrome de la cuna con pinchos y el sensor de movimiento y altura que tienen incorporado de serie hace bastante complicado acostarles sin más. Ahora le toca a Elisa. Ya me sé todas las teorías de la rutina para el sueño, acostarles despiertos o adormilados, etc. Pero después de la rutina, cuando la acuestas despierta, síndrome de la cuna con pinchos. La coges, la tranquilizas, se adormece, la vuelves a acostar. Cuna con pinchos. Una y otra vez, hasta que te vuelves a sentir como una torturadora, esta vez, como la que logra confesiones mediante el método de no dejar que los prisioneros se duerman. A la hora, la duermo en brazos y digo "mañana será otro día".
4. Intentar que coman (aportación de mi compañero Javi Salvatierra). Cuando no quieren, se entiende. Hay varias opciones: frases absurdas, amenazas, chantajes o sobornos, distraerles con cuentos o la tele, darles de comer aunque tengan cuatro años, perseguirles por la casa con el plato... Yo he optado por el estilo zen-peñazo: me viene estupenda para tranquilizarme la teoría de que los niños, como todos los cachorros animales, saben autorregularse y comen lo que necesitan. Pero estoy convencida de que si no existiese el comedor escolar, los míos estarían desnutridos. Así que alterno el "no pasa nada si no comes" con el "veeeeeeeenga, sólo cinco cucharadas más".
5. Intentar que se laven los dientes. Son los 10 minutos más tensos de la noche. Entre los momentos dulces de ver la tele en familia y el cuento antes de dormir, hay que conseguir que dos retacos se laven los dientes de verdad, en vez de comerse la pasta y juguetear con el cepillo. David (cuatro años) tiene una técnica bastante depurada, pero a la mínima se escaquea, así que para que lo haga en condiciones, hay que contar 20 mientras se da en cada lado. Natalia (dos años y medio) lo quiere hacer todo sola, pero aún le cuesta, así que todas las noches hay que pelearse con ella y practicarle una llave inmovilizante para que se deje ayudar.
6. Los desacuerdos con tu pareja. ¿Quién dijo que los niños unen? Es un milagro que no haya muchos más divorcios en las familias con hijos. Pasados los primeros momentos de arrebolamiento ante el nuevo bebé, las oportunidades de discutir son múltiples. Y es que nadie, cuando se enamora y forma una pareja, examina a su contraparte sobre sus opiniones educativas o de crianza. ¿Estivill o González? ¿Cole público o privado? ¿Abrigado hasta las cejas o déjale, que el frío curte? Lo reconozco, en este sentido, soy un auténtico coñazo que además hace lo que no se debe: mostrar mis desacuerdos delante de los niños.
7. Hacer caca en servicios públicos. Uno de los ejemplos más claros de cómo te cambia la maternidad. De pasar a que te dé grima cualquier baño público y asco la caca propia, a limpiar culos sin parar desde hace cuatro años y no dar la más mínima importancia cuando te pringas sin querer con un pañal o directamente te echan un chorro encima (sí, sí, los bebés lactantes hacen eso). Eso sí, no soporto que cada vez que salimos a comer, en cuanto empezamos, dice uno "quiero hacer caca". Gracias, Eduardo, por ir tú.
8. Enseñarles a compartir y a no pegar. Acabas por no saber si intentas educar a tu hijo o ganar un óscar de interpretación para no quedar mal ante los demás padres del parque. Lo de "venga, déjaselo un ratito a Fulanito, que hay que compartir" es un clásico que nos sale muchas veces en cuanto otro niño muestra interés en algo que tiene el nuestro. Por supuesto que es exagerado, pero a los adultos tampoco nos gusta tanto compartir, como recordaba Yolanda Monge en este artículo. Pegar es una fase por la que pasan muchos niños (a los dos años, si es a los 10, el problema sí es grave). Pese a ello, da vergüenza que tu niño sea el pegón, así que sobrerreaccionamos: "¡Muy mal! ¿Cuántas veces te he dicho que no se pega? ¡Ve a darle un abrazo a Fulanito y pídele perdón, y estás castigado!". Mientras, los padres de Fulanito rebajan la agresión: "No pasa nada, uy, si no le ha hecho daño, así espabila", aunque por dentro piensan: "Que no se nos vuelva a acercar ese niño asesino, menudo peligro".
9. Cortarles las uñas de los pies. Ésta es una contribución de mi compañera Ana Pantaleoni con la que coincido. Cuando son bebés, en cuanto le coges el dedito, se activa el resorte y lo encogen, con lo que es dificilísimo llegar a la uña. Cuando crecen, activan otro resorte: "¡Me haces daño, mamá!". "Pero si no he empezado". "¡Buaaaaaaaaaaa, no no no, me haces daño!". "Pero si todavía no he cortado"...
10. Buscar piojos y liendres. Cada otoño-invierno, notita del cole: "Por favor, se han detectado piojos en algunos alumnos, revisen bien las cabezas de sus hijos". Brrrrr, qué grima cuando te encuentras un bicharraco negro en el pelo de tu precioso retoño. E intentar que se queden quietos para rebuscar, como si fuera un tesoro... Aunque por suerte, no he tenido ataques tan furibundos como los de mi compañera Clara Blanchar, que lo ha probado todo todo. Por el momento, nos defendemos con el aceite del árbol del té, toco madera.
Hay 201 Comentarios
Me encanta!..coincido casi en todo, cortas las uñas de mi nena de año y 4 meses es un suplicio si ella esta despierta, por lo hago mientras duerme..darle jarabes si es agotador..
Publicado por: Mariana | 30/01/2012 20:20:00
Me ha enxantado el articulo. Me he reido muxo y tengo al lado mia un familiar k me mira como diciendo estaloca jajapero en muxas ocasiones me he visto asin y hay k reirseee
Publicado por: Inma | 17/01/2012 16:34:56
Y que se enfermen, y tener que ir al médico, y levantarlos temprano para llevarlos al cole (sobre todo en invierno)...
Bonito post, coincido en unas cuantas!
Publicado por: Ileana | 17/01/2012 11:54:25
Muy bueno, gracias por expresar lo que todos vivimos, es duro pero por lo menos nos reimos al recordarlo.
Publicado por: nerea | 16/01/2012 23:36:12
Lo peor de toda la lista es para mi: estar en el restaurante mas horroroso de todos y que te pidan hacer caca, y esto, 15 minutos luego de salir de casa, que rabiaaaaa!!!!! que deseperacion, a mi niño de 6 años , lo regresaria a los pañales, jajajaja, y otra cosa que no figura en la lista, es tener que darles lo mejor delplato a ellos, jajajjaa, es que me gusta mucho comer, y mi mama no me enseño a compratir. Excelente nota!
Publicado por: Maria Victoria | 22/12/2011 12:32:56
La dictadura de la madre perfecta. ¿Impuesta o auto impuesta?
Publicado por: Laura | 21/12/2011 7:28:25
Bueno, esto es más para madres. Los tíos bastante hacemos fabricándolos y jugando con ellos, que a veces cansan.
Todos los secretos para seducir mujeres clickando sobre mi nombre.
Publicado por: Aprende a seducir | 17/12/2011 18:26:22
Totalmente de acuerdo con el tema de la comida y las uñas de los pies ("sobretodo no me cortes la uña pequeñaaaaaaa" ... y la estoy viendo en formato garra!!!!) Y también darle los jarabes cuando está enfermo: llora a gritos... y cuando finalmente ha decidido tomarlo, entonces viene la fase de escupirlo, y no sabes cuanto ha tragado, si darle otra vez, si no darle... ufff...
Publicado por: Monikita | 15/12/2011 9:51:14
Como diría mi marido en unas de las tantas situaciones que uno vive con los hijos y que son por lo menos desagradables: "Recuérdame las ventajas de haber tenido niños." Léase con ironía. La vida nunca es perfecta ni con ni sin hijos.
Publicado por: la gata mojada | 14/12/2011 17:53:04
Muy bueno y real como la vida misma! :-)
Publicado por: iñaki | 14/12/2011 16:14:58
Cecilia, me has hecho partirme de risa, muchas gracias por sacarme de mi rutina durante un rato para disfrutar de tus peripecias con los peques. Saludos desde Málaga Hoy!
Publicado por: carmen | 14/12/2011 15:23:40
Me parece que la mayoria de problemas los crean los propios padres, inmobilizar a tu hija para lavarle los dientes?? déjala que lo haga ella, si confias en ella ella confiará en ti. Dormirlos en brazos?? vaya error eso lo hacían nuestras abuelas pero nuestras madres ya no lo hacían, por qué lo haces tú?? intentar que coman? desde pequeños deben probar, no comerse un plato, sinó probar nuevos sabores, si intentas que se coma un plato entero de algo que no ha probado nunca pues vas lista...!!
Publicado por: mar | 14/12/2011 12:19:14
El artículo está muy bien, es bueno reírse y compartir este tipo de cosa por las que todas las madres/padres pasamos. Y me sumo a lo de odiar a los padres "perfectos" que no toleran burlarse de este tipo de cosas porque se autosugestionan en "creerse" perfectos. Y digo yo, que pobres sus hijos para contentar las expectativas de unos padres así. Porqué los míos se conforman con no "mosquearme" más de la cuenta...je je.
Publicado por: Eva | 14/12/2011 11:49:59
Me anyado a la peticion de que los lecores activen el sentido del humor al entrar a leer... Pero tambien a los que encuentran el articulo un poco flojo, superficial y facilon. La parte mas dura de ser madre... intentar conciliar casa y trabajo, la perdida de tiempo para mi, los cambios en la vida social, la falta de sueno, el peso de la responsabilidad, saberme un modelo para los peques... y así una larga lista... Los mocos, pis, cacas, untas... pues chica, no me parece eso como para escribir nada.
Publicado por: emigranteaccidental | 13/12/2011 20:45:26
muy buen post!! los que no son padres, no lo entenderán, perome he visto reflejada en muchas situaciones......genial
Publicado por: Elena | 13/12/2011 19:25:46
Odio al que se piensa que es mejor padre/madre que yo!!! Yo no entro en el concurso de madre del año, porque POR SUPUESTO, soy la mejor madre para mi hija, porque soy la persona que incondicionalmente más la quiere. No concurso en si le han salido los dientes antes, si anduvo antes que nadie, si habló antes que el hijo de la vecina... Eso es lo que yo odio. A los perfectos.
¿A quién no le fastidia tener que ir a un roñoso baño público donde siempre dices "NO TOQUES NADA" y ya tiene metida la cabeza en el contenedor de las compresas, cuando acaban de ponerle un chuletón delante? A LOS PERFECTOSSSS.
Publicado por: Carolina | 13/12/2011 17:54:41
Lo peor, darle medicinas cuando se pone malo y el maldito sacaleches!!!
Publicado por: Violeta | 13/12/2011 13:58:04
Me parece muy buena lista y como muy bien dices cada uno tendrá la suya. Yo debo ser muy borde, pero lo que peor llevo es tener que hablar y compartir mi tiempo con papás y mamás de niños que han elegido mis hijos y yo desde luego nunca hubiera elegido como compañía.
Publicado por: Esther Navarro | 12/12/2011 21:26:49
Al leerte me doy cuenta de que he tenido suerte en esta vida: solo recuerdo como horribles el 6 y el 8. Ahora eso si, la "adolescencia adelantada" de SG, no se por donde cogerla.
Un supersaludo
Publicado por: Superwoman | 12/12/2011 15:44:49
Muy interesante el artículo, seguro que cada cual tiene sus propias cosas odiosas...
http://www.losbebes.org
Tú web de compra venta de artículos de bebés
Publicado por: Cristina | 12/12/2011 11:34:05
Muy interesante el artículo, seguro que cada cual tiene sus propias cosas odiosas...
http://www.losbebes.org
Tú web de compra venta de artículos de bebés
Publicado por: Cristina | 12/12/2011 11:33:59
Cuando abrí el artículo pensé que iba a leer cosas más fuertes. Mi hijo aún tiene 13 mesines, pero entre las cosas que pusiste en esa lista que podrían haberme afectado hasta ahora, ninguna me parece "odiosa". Hacerle dormir o cortarle las uñas, por ejemplo, a veces es difícil, pero no "odioso" y, sinceramente, aún no he pasado por nada en mi experiencia como madre primeriza que lo considere así.
Publicado por: Béu. | 12/12/2011 10:33:13
Una cosa: habría que banear a los que escriben en mayúsculas... Da dolor de cabeza
Publicado por: Susanita | 11/12/2011 20:12:16
Dios! Esa gente que habla de lo maravilloso que es pasarse la noche sin dormir para estar con tu hija o tirarse 5 horas sentada a la mesa para que coma no me creo que trabajen... Soy dentista en la Seguridad Social y a las 8 tengo qu eestar en el ambulatorio. Si una noche la pequeña no ha dormido y yo llego con 2 horas de sueño, no pasa nada. Pero si esa escena se repite durante un mes, yo no puedo con mi alma, no estoy descansada y mi trabajo (y la salud de los pacientes) se resiente. Por lo tanto, no soy mala madre si pido que duerma del tirón
Con lo de lavarse los dientes, ahí va un pequeño truco: ponle una canción que le guste (suelen durar entre dos y tes minutos) mucho y durante toda la canción hay que estar frotando. Mi niña es aún pequeña para lavarse los dientes, pero lo decimos en la consulta y las mamis nos dicen que mejora que la cosa
Publicado por: Susanita | 11/12/2011 19:41:20
Claro, me encantan los que van por la vida predicando que ser padres es una bendición y que no hay que enfadarse nunca o quejarse, seguro que son de los que no echan regañinas a tiempo y dejan que sus hijos se echen a perder o sean unos inconscientes de la vida a los cuales papá y mamá no le dijeron nunca que no ni les pusieron límites... O mejor aún, los que dicen "que acaso en la escuela no te han enseñado a... *lavarte los dientes*" por poner un ejemplo... Que me ha tocado escuchar eso eh... La moral y las luces EN CASA
Publicado por: Inés | 11/12/2011 18:30:44