El gol que Law no celebró

Por: | 10 de febrero de 2013

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Un taconazo de Denis Law con el City, en el último partido de la Liga de 1974, mandó a Segunda al United, club que le dio la gloria

 

— Si marco gol, no lo celebraré.

Esta frase empieza a ser demasiado repetida en fútbol. Cualquier futbolista de esos que recorren seis o más clubes en su carrera, llevados de aquí para allá por un avispado intermediario, se ve obligado a soltarla cuando juega contra algunos de sus varios ex. Aunque haya estado poco tiempo, aunque el recuerdo que haya dejado allí sea pálido. En las vísperas, algún colega mío se ve obligado a preguntarle que si marca gol lo va a celebrar o no, y el jugador se siente más obligado aún a asegurar muy serio que no, que no lo celebra.

El propio Cristiano Ronaldo lo dijo cuando se conoció este sorteo de Champions. “Si marco en Old Trafford no lo celebraré, por respeto al público”. Sí, está bien, en su caso hay algo más: varias temporadas en ese club, que fue el que le hizo una celebridad.

Pero todo tiene un principio. Una vez hubo causa justificada para no celebrar un gol propio, es más, para deplorarlo seriamente. Tal cosa ocurrió el 27 de abril de 1974, cuando Denis Law mandó al Manchester United, el club que le dio la gloria, a Segunda División con un taconazo en el minuto 82 del último partido de la Liga 73-74. Era, para más drama, un derbi local, el Manchester City-Manchester United. El partido no acabó. Y Law no volvería a marcar gol alguno. Había llegado a ese derbi con 299 goles. Se retiraría con 300 exactos.

Denis Law era un genial jugador de ataque, un segundo punta en aquellos lejanos años del 4-2-4. Escocés, hijo de un pescador de Aberdeen, el viejo zorro Bill Shankly le captó, casi un niño aún, para el Huddersfield. Allí conoció el aprendizaje del fútbol inglés, que incluía pasar la bayeta por el vestuario y lustrar las botas de los profesionales. Pero eso no duró mucho. Con 17 años firmó su primer contrato profesional, con 18 debutó con Escocia, con 20 ficha por el Manchester City por 55.000 libras, con 21 es traspasado al Torino por 110.000, con 22 le recupera para Inglaterra el Manchester United por 115.000 libras. Del calcio a Law no le quedan más que malos recuerdos. Un accidente espectacular de coche y el catenaccio general, que le amargaba.

Y en el United alcanzó la gloria. Era el United que Matt Busby había rehecho paso a paso, tras el accidente de Múnich de 1958. “Denme cinco años y reconstruiré el United”, había dicho el gran Busby desde el accidente. Law, ese genial interior escocés, habilidoso, goleador y al mismo tiempo pendenciero, iba a ser clave en la reconstrucción. Junto al gran Bobby Charlton, también superviviente de la tragedia, y George Best, El quinto Beatle, que ya estaban esperándole.

Sí, Law encontró su sitio en el United. En 1963 formó parte de la delantera de la selección del Resto del Mundo (Kopa, Law, Di Stéfano, Eusebio y Gento) que se enfrentó a la de Inglaterra en la solemne ocasión del centenario de la creación del fútbol. Él marcó el único gol del Resto del Mundo. (ganó Inglaterra 2-1). En 1964 ganó el Balón de Oro, y eso que empezó el año con una suspensión de 24 días que le impidió jugar en enero y lo acabó igual, con una larga suspensión que le dejó fuera en diciembre. La primera, por brutalidad con un contrario, la segunda por insultos al árbitro. Law era en cuanto a conducta un poco como nuestro Juanito, para entendernos, pero Old Trafford lo adoraba. Le apodaron The King.

En 1968 el United alcanzó su culmen al ganar la Copa de Europa. Para su desgracia, Law se perdió la final (4-1 sobre el Benfica, en Wembley, tras prórroga) por una lesión de rodilla. Aquella lesión cambió un poco su suerte. Siguió siendo adorado por el público, pero el rendimiento no era el mismo. También Best, entregado a su vida disoluta, empezó a flojear. Ya saben, Best dijo aquello de “He gastado la mayor parte de dinero en mujeres y en coches caros; la otra parte la he malgastado.” O esto otro: “Una vez dejé el alcohol: pasé los peores 20 minutos de mi vida”.

El caso es que para la temporada 73-74, cuando Law ya tiene 33 años, Tom Docherty decide darle la baja. Necesita reconstruir el equipo. El mismo verano se retira Bobby Charlton. Best va a seguir, a trancas y barrancas, hasta enero del 74, cuando jugará su último partido y le darán ya por imposible. Así que el United perdió en pocos meses a sus tres grandes. Los tres, por cierto, ganaron el Balón de Oro con el United. Law en el 64, Charlton en el 66, Best en el 68. Una época gloriosa que acababa de golpe. Law decide apurar su carrera en el rival ciudadano, el Manchester City, en el que había jugado tantos años antes.

Travesuras del destino, el último partido de la Liga es el Manchester City-Manchester United. El United necesita ganar para eludir el descenso; empatando, dependerá de otros resultados; perdiendo no tendrá salvación posible. En el minuto 82, Doyle corta cerca del área del City e inicia una jugaba que pasa sucesivamente por Summerbee, Bell y Lee (el trío mágico del City, que los hinchas de este club contraponían en los años anteriores al trío mágico del United) y finalmente llega a Law, situado al borde del área chica, que de espaldas y de tacón marca.

Y no, no lo celebra. Se queda clavado, como si una maldición hubiera caído sobre él. Los compañeros acuden a consolarle, más que a felicitarle. En el campo hay cierto estupor, ni los hinchas del City saben cómo reaccionar. Con ese gol de Law, el United está irremisiblemente en Segunda. De repente se produce una invasión de campo, más bien pacífica, de hinchas del propio United, quizá en la esperanza (así se entendió después) de que el partido no concluyera y hubiera de repetirse íntegro, según las disposiciones que regían en la época para partidos no acabados. El árbitro hace algunos intentos para reanudar el partido, hasta que lo da por finalizado.

Antes de eso, Law se ha ido hacia los vestuarios, a paso lento, como el que va al cadalso. Poco le consolará saber que la victoria del Birmingham esa tarde habría condenado al United aun empatando. Se siente hundido, decide dejar el fútbol.

Sólo jugará un partido más, a instancias de su Federación, con la selección escocesa. En el Mundial de Alemania. Será en Dortmund, 2-0 sobre Zaire, pero no se siente futbolista. Y no juega en lo que resta del Mundial.

Aquel gol de tacón del 27 de abril de 1974, que mandó a segunda al equipo de su vida, se le quedó clavado en su propia alma.

Hay 28 Comentarios

Excelente documental sobre la historia que aqui se cuenta:

http://www.youtube.com/watch?v=R2WOc7pR8uc

Yo también me pregunto por qué se ha permitido publicar esos comentarios.

Le felicito sr. Relaño por su relato, pero como se ha escrito más arriba, lástima que sea usted tan subjetivamente madridista.

Vuestra puta television saca un video faltamndo el respeto y vosotros lo defendeis, incluso sacando a un fallecido como Juanito. Asi que , no ladreis tanto por lo de Jaime Erepe. Si quereis guerra la tendreis.

tricky: Que tus hijos y los hijos de tus hijos salgan con grandes taras físicas y sicológicas y que este mundo sea para ellos un perpetuo valle de lágrimas.

Este Nota Tiene Dos Errores:
1.George Best No Estaba esperando a la llegada de Denis Law, Ya Que Best llega al año Siguiente (1963) Law Lo Hizo en 1962. y
2.- El último Partido de Liga No fue Contra el Manchester City, sino contra el SOTKE CITY (29 de Abril) y United Pierde 1x0

Jaime Erepe: y tú más. :D
animalico

¡Fascistas asquerosos! Eso es lo que sois todos vosotros. Pero, tranquilitos, que vais a tener el mismo final jodido que Vilanova.

Antes que se extendiera esta moda de no celebrar los goles a sus ex-equipos, Michel Pineda ex-delantero del Espanyol, no celebró el gol que mandaba a segunda al equipo perico. Incluso se vió como se llevaba la mano a los ojos con gran tristeza. Esa "no-celebración" si que fue sincera.
Por cierto: ni merece la pena comentar nada sobre el comentario de Jaime Erepe.

¡URGENTE! Llamada de urgencia se busca cerebro a ESTRENAR. Responde por Jaime Erepe. OJO ES PELIGROSO ! al contacto te vuelves una ameba !!! NO TOCAR !

El comentario del ser nauseabundo que se dice llamar Jaime Erepe es lo mas repugnante que he leido en mucho tiempo. Majo ten cuidado con lo que deseas no te caiga a ti multiplicado por 1000. No se a que esperan a eliminar esa salida de tono de alguien que tiene menos cerebro que una ameba.

Creo que la direccion del diario debería suprimir de inmediato el comentario escrito por Jaime Erepe hoy a las 10:35:18. Es una total falta de respeto hacia una persona que lo está pasando mal por causa de una enfermedad.

Jaime erepe. asi pilles cancer tu y toda tu puta familia y mueras solo y con los mas absolutos dolores

Ojalá se muera Vilanova de ese cáncer pero que antes de morirse os lo contagie a todos los que habéis entrado a esta página para insultarme. Y, de paso, que se les caiga el coño a pedazos de una gonorrea fulminante a vuestras putas madres.

Jaime Erepe... Espero que no tengas que sufrir una enfermedad de ese calibre. Por suerte para tí, aunque la contrajeras no se te metastatizaría en el cerebro, por que para eso necesitas tener uno. Con tu comentario demuestras que aún tienes que madurar mucho y elegir aún tus prioridades en la vida. Si tu máxima prioridad es ser un fanático de un juego, dónde a demás ni participas activamente, por encima de la vida de otra persona, algo ha fallado en tu educación.

A mi me gustó. Concuerdo con muchos. Relaño fuese un periodista objetivo entraría en la historia. Tan bien escribe que aún sabiendo que siempre saca algo proMadrid leo todos los días su editorial en AS. Un aporte sobre lo que fue ese accidente de United y otros más http://www.golyfutbol.com/blog/2013/02/10/el-futbol-y-las-catastrofes-aereas/

Pere, creo que el sr. Relaño en una ocasión pidió disculpas. Sobre lo del video de TV3, el error es de ellos por decir que se equivocan. Es decir que si pides disculpas por haberte equivocado te equivocas dos veces. Yo lo he visto y me parece divertido, el problema es que las hienas tienen muy mala prensa, si hubiera estado ilustrado por un reportaje con leones nadie se hubiera quejado. Y al comentario 2, ni caso, ya se sabe, píldoras "keledén"

El Sr. Relaño de no estar a sueldo del Madrid sería un buen periodista.
Os dejo un enlace buenísimo que no os podeis perder si os gusta el buen fútbol. Habla del mejor equipo del mundo y de la historia: http://marbcn2510.blogspot.com.es/

JAIME EREPE, qué lástima que tu madre te alumbrara.Si hubiera tenido verguenza habría abortado, so h.de p., maricón

Me alegro, Sr. Relaño, de que se haya ido alejando progresivamente de la línea "mourinhista" y "villaratista" y nos deleite con estos buenos articulos. Así sí.

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Absolutamente deleznable que se permita el comentario de Jaime Erepe, deseando la muerte de alguien. ¿Dónde está el filtro?

Me parece increíble que el segundo comentario haya pasado la censura... ¿Para ser mourinhista es necesario desear la muerte de un buen hombre que no ha hecho mal a nadie como Tito Vilanova?

Me parece vergonzoso que permitan comentarios como este. Como siempre de pena

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Memorias en Blanco y Negro

Sobre el blog

Este blog pretende rescatar la memoria vivida en el deporte.

Sobre el autor

Alfredo Relaño

es director de AS y antes de ello fue sucesivamente responsable de los deportes en El País, la SER y Canal +. No vio nacer el cine, como Alberti, pero sí llegó al mundo a tiempo de ver jugar a Di Stéfano y Kubala, escalar montañas a Bahamontes y ganar sus primeras carreras a Nieto. ¡Y ya no se morirá sin ver a España campeona del mundo de fútbol!

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