Kubala-Oliva, ‘el Caso K.O.’

Por: | 27 de octubre de 2013

El 5 de abril de 1953 el Real Madrid visitó Les Corts, el viejo campo del Barça. A cinco jornadas del final, la cabeza de la Liga está apretada: Valencia, 35 puntos; Español, 34; Real Madrid, 33; Barcelona, 32… De modo que lo que tenemos en Les Corts es un partido entre dos aspirantes. En el Madrid aún no está Di Stéfano, pero tiene un paquete de grandes jugadores. Juanito Alonso, Navarro, Muñoz, Zárraga, Olsen, Pahíño, Molowny… El Barça, nucleado en torno a Kubala, es el campeón, ha hecho doblete el curso anterior. Es aquel Barça de la delantera que cantó Serrat: Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón. Arbitra Juan Gardeazábal, debutante en Primera División esa temporada. Era su primer partido de tanta envergadura. El tiempo hará de él el mejor árbitro español de siempre, según criterio general. Fue el único español que llegaría a arbitrar en tres Mundiales y se retiraría cargado de prestigio.

Pero ese día tomó una decisión muy polémica. El partido había empezado con cierta normalidad, juego de ida y vuelta y mejor el Barça, que en el minuto 15 marca por medio de Moreno. No mucho después, Gardeazábal advierte un altercado entre Kubala y Oliva. El azulgrana ha hecho una tijereta y casi golpea a Oliva, que se queja. Discuten, se zarandean, se golpean… Gardeazábal, que ha seguido el juego, se vuelve, les ve en plena faena y expulsa a ambos. El partido queda nervioso y alterado, se hace más duro. El público culé se ha inquietado por la expulsión de Kubala, sobre el que se teme que caiga una sanción que debilitaría al Barça en el decisivo tramo final. Encima, Basora y Manchón renquean por duras entradas sufridas. ¡Parece que el Barça se va a quedar sin delantera para la inminente visita al Español!

El partido acaba así, 1-0, tras dos paradones de Velasco en el último minuto. El Barça, que ha acabado exhausto, adelanta al Madrid en la tabla. Pero en los vestuarios de lo que se habla es del incidente. Samitier, secretario técnico del Barça, repite indignado que Oliva le ha llamado “extranjero” a Kubala. “¡Eso no tiene explicación! ¡Kubala es español como el que más! ¡Él es español porque lo ha elegido!” Oliva, que es catalán y ha pedido permiso al Madrid para quedarse en Barcelona hasta el martes, quita hierro al asunto y declara: “No hubo agresión entre Kubala y yo, sólo un forcejeo”. Sus palabras serán luego invocadas en el Comité.

Y empieza una feroz batalla de despachos. Desde Barcelona se trata de minimizar el asunto como un intercambio de empujones que no podría ser calificado más que como desconsideración mutua. Según esa versión, Gardeazábal se habría precipitado en la expulsión, sería más lo que habría creído ver que lo que vio, los jugadores no merecen otro castigo que una multa. Desde Madrid, se pone énfasis desde el mismo día del partido en que Gardeazábal ha hecho constar en el acta “agresión mutua”. No se trataría de empujones, sino de bofetadas.

En aquel tiempo, la agresión se sancionaba con de cuatro partidos a ocho; repelerla, con de dos a cuatro. Los cuatro partidos que le quedaban al Barça eran de aúpa, sobre todo los dos primeros: Español, Valencia (otros dos aspirantes), Valladolid y Atlético de Bilbao. Quedarse sin Kubala para los cuatro, o incluso para los dos primeros, es una catástrofe. Para el Madrid, Oliva es menos estratégico y el calendario que le queda es más amable: Santander, Zaragoza, Real Sociedad y Celta. Kubala es el mejor jugador del campeonato sin discusión, Oliva sólo es el central titular del Madrid. Una doble fuerte sanción interesa al Madrid, que no tienen el menor interés en proteger a su jugador y se le nota. Un poco como reza ese proverbio persa, en el que sale un genio de la lámpara y le dice a su liberador que puede pedirle un deseo, pero al tiempo le advierte que a su enemigo le dará el doble.
—Que yo me quede tuerto—.

FotomierderLa tijereta de Kubala ante Oliva que provocó la polémica entre los dos grandes./ as

El miércoles, MARCA lleva en portada copia del acta manuscrita de Gardeazábal, que es inequívoca: “A los veinte minutos del primer tiempo, expulsé a los jugadores Ladislao Kubala Stecz, del C.F. BARCELONA, y Joaquín Oliva Gomá, del REAL MADRID por agredirse mutuamente con la mano, no pudiendo apreciar de quién partió la agresión”. Del acta había cuatro copias: una en la Federación, otra en el Colegio de Árbitros y dos en los clubes contendientes. Nadie tiene duda de que la copia publicada procede del Madrid. Español y Valencia están alineados también, obviamente, con la sanción dura. Ellos ganan por las dos partes, por la de Kubala y la de Oliva. Los ánimos se calientan en todas las partes implicadas, el tema se debate en la calle.

Acta en mano, son al menos cuatro partidos para cada uno de los protagonistas del que ya se llama a esas alturas Caso K.O. Pero en esas, Francisco Ramón Cenarro, miembro del Comité de Competición y delegado federativo en el partido, tercia con unas declaraciones polémicas: “Si sólo tuviéramos que fijarnos en los informes arbitrales para sancionar, ¿de qué serviría el Comité de Competición?”. Cenarro es personaje españolista, incluso había sido cinco años antes presidente del club, y su intervención indigna al mundo perico. Hace tiempo que se sabe que ha rebotado con los que en ese momento llevan el Español, pero nadie esperaba de un ex presidente algo así. ¡El Español tenía que recibir al Barça el domingo siguiente, y aspiraba al título!

Por su parte, Eulogio Aranguren, presidente del Comité de Árbitros y jugador del Madrid antes de la guerra, defiende el peso de carga de toda acta arbitral.

El jueves se reúne el Comité, a las siete de la tarde. La reunión dura más que de costumbre, hasta las nueve y media. Cuando acaba, salen apresuradamente, sin atender a la prensa, y remitiendo a una nota que “se entregará en breve”. La nota colma las expectativas del Barça: se amonesta a Oliva y se amonesta y multa a Kubala por “incorrección y desconsideración mutua”. Multa para Kubala, no para Oliva, lo que no se explica sino como un deseo forzado de disimular el favor. Hay más: en la misma jornada se habían pegado Becerril y Puchades en el Valencia-Málaga. Acogidos al revuelo, se salvan también de la suspensión. Para ambos también la cosa queda en amonestación y multa. ¡Sólo faltaba que hubieran suspendido al valencianista Puchades después de exonerar a Kubala! ¡Hubiera sido inimaginable!

El caso provocó un pequeño seísmo. Trascendió luego que la decisión había llegado por tres votos a favor, dos en contra y una abstención. Eulogio Aranguren dimitió a la mañana siguiente como presidente de los árbitros y de su puesto en el Comité de Competición. A los pocos días caería el Comité de Competición en pleno, vencido por el descrédito que le provocó esa decisión.

Kubala jugará los cuatro partidos restantes, el Barça los ganará, y con ellos, la Liga. También ganará la Copa. Segundo doblete consecutivo. Francisco Ramón Cenarro llegaría cuatro años después a la presidencia de la Federación Catalana gracias al apoyo del Barça.

Hay 72 Comentarios

Madre mia que bonita discusión dialéctica, a mi me rememora a partidos que no vi por mi edad pero que me gusta recopilar porque tienen algo de especial que en la actualidad se ha perdido. http://www.capitanfood.com

Fuerte también el abrazo para usted de mi parte, y gracias por todo lo que me ha aportado.

Sr. Sergey, es un placer hablar de fútbol con usted. En una conversación nos habríamos entendido mejor y sabría usted que yo siempre parto de la base que no existen ángeles y demonios. El Barcelona es el segundo equipo más favorecido de España, ya que es el segundo más rico y este circo del fútbol no funciona sin un rival digno, pero no es justo compararlos por igual porque ser el equipo de un gobierno (por los motivos que sean, en este caso políticos) siempre da una gran ventaja.
El Caso Di Stefano, en concreto, lo conozco en profundidad por mi profesión, pero le puedo asegurar que el Barcelona también hizo cosas mal, claro que si, porque lo tenía tan fácil como dar a Millonarios lo que pedía y asunto cerrado. Pero eso es fácil decirlo a toro pasado, en aquel entonces pensaron que sólo era cuestión de tiempo y de esperar y se encontraron con una serie de decisiones irregulares que acabaron con la Saeta Rubia en el rival.
Fue una decisión política que se puedo dar gracias a los contactos de Bernabéu porque por aquel entonces el Madrid no era todavía el equipo del que el franquismo se aprovecharía después.
Sobre los jugadores le diré que eran otros tiempos y el fútbol era muy diferente. Me quedé con las ganas de ver a Di Stefano y Kubala juntos, pero eran una maravilla. Era un fútbol más lento y de más contacto. Pero nunca he visto a nadie como Messi, creo que es un extraterrestre.
Aquel Barcelona de Kubala jugaba como los ángeles y el Madrid de Di Stefano era una sinfonía. Lástima que no se pudieran enfrentar en las primeras Copas de Europa, pero creo que habría disfrutado usted mucho.
Piense que en aquel entonces la rivalidad no se transformaba en odio como ahora y habíamos aficionados del Barcelona que nos alegrábamos de las victorias europeas del Madrid por lo que suponía para nuestro país.
Con el paso del tiempo nos hemos enterado de los chanchullos de Bernabéu y nos hemos llevado una decepción porque a uno le gusta ganar dentro de la normas del deporte, pero en aquel entonces no éramos tan conscientes de lo que hacía Bernabéu.
Un fuerte abrazo Sr. Sergey.

D. Mauricio, no me crea tan inocente y romántico como para que piense que el mundo es perfecto. Todas las personas tienen su maldad, ya lo sé, y no soy tan joven como para no saberlo, y menos aún ejerciendo la profesión que ejerzo (¡se ve cada cosa!, si usted supiera...). De hecho, no se puede decir que sea joven, pero, desde luego, no tengo su veteranía (tengo 50 años), y no pierdo de vista que la veteranía es un grado, que yo le respeto a usted. Pues sí, seguramente hubo alguna actuación irregular, turbia o reprochable del Madrid, porque nadie es perfecto ni obra siempre con suma bondad, pero eso no debe llevar a afirmar que el Madrid no tenía ningún derecho en este asunto, porque eso, objetivamente, tampoco es cierto (hay que huir de las posiciones extremistas), y es lo que con toda mi buena fe he tratado de explicarle, aunque no haya conseguido mi propósito (bueno, soy abogado, acepté un caso y lo perdí, como tantas veces ocurre). Y tampoco está bien hacer hincapié en la paja que se observa en el ojo ajeno, sin decir nada de la viga que hay en el ojo propio, por lo ya dicho de que nadie es perfecto (y por eso le comenté que no debería satanizar al Madrid y a Bernabéu, que no son demonios, o no son más demonios que cualesquiera otros).
De cuestiones futbolísticas no le puedo dar una opinión fundada, porque no entiendo de esos temas hasta ese punto. En principio, me parece que Messi "chocaría" bastante con Cristiano. ¿Kubala y Di Stefano? Pues, sinceramente, no sé si eran compatibles o no, pero sí que creo que eran muchísimo más grandes y mejores futbolistas que esos otros dos que juegan ahora. Usted tendrá mejores elementos de juicio, que vio jugar a unos y a otros.

Sr. Sergey, no tome mis palabras al pie de la letra porque en todo momento le hablo de memoria y mi memoria no es lo mejor que me queda, lamentablemente.
Pero le recuerdo que, aunque es cierto que yo no tengo formación jurídica, justamente por eso me asesoré al respecto sobre el tema y ya le he explicado la conclusión a la que se llegó.
Está usted a tiempo de consultarlo hoy día y a ver a usted que le dicen, pero no creo que varíe la conclusión.
Es cierto que fue un tema complejo, pero yo no creo en las interpretaciones a posteriori. En aquel entonces el Pacto de Lima no supuso ninguna cesión porque ¿no cree usted que habría sido más sencillo ponerlo?
No podía ser ninguna cesión porque el club de origen no aceptaba voluntariamente que el jugador jugara allí, pero no le quedó más remedio.
Usted está aplicando la lógica y un reglamento que en aquella situación tan especial no se puede aplicar.
Es más, le vuelvo a invitar a que analice todo el resto del caso porque se centra usted en esto, pero el caso es que pasaron muchas más cosas.
Incluso en el supuesto que usted nos explica, aceptando pulpo como animal de compañía, y suponiendo que el Madrid tuviera un contrato legal con Millonarios ( que no lo era ), igualmente pasaron muchas más irregularidades y tampoco le serviría al Madrid de nada porque el jugador acabaría en el Barça a partir del 54.
Con esto me refiero a que se centra usted en un solo punto de la polémica y no es correcto.
Incluso en el supuesto que ustedes llevaran razón, el caso seguiría siendo un escándalo por todas las demás irregularidades que sucedieron. De memoria recuerdo la ley de extranjería y las amenazas.
No tiene ninguna lógica que el Barcelona renunciara al jugador, como han vendido desde Madrid. ¿Usted renunciaría a fichar a Messi por tener a Cristiano?.
El Presidente del Barça y sus familiares han confirmado una y otra vez que les amenazaron para que renunciaran.
Ustedes podrán no dar credibilidad a esto, pero realmente todo lo que pasó demuestra que hubo cosas muy pero que muy raras. Le remito de nuevo a versiones como la de Sid Lowe, por citar a alguien neutral.
Saludos y gracias por el interesante debate, aunque creo que no ha servido de nada porque yo sigo pensando que el contrato del Madrid era ilegal y que todo fue un escándalo y usted sigue pensando que el mundo es romántico y que todo fue inmaculado.
Quizás si hubiese vivido más de cerca aquellos años no sería usted tan inocente.

Si usted celebra un contrato por el cual se obliga a entregar a otro un bien de su propiedad, a fin de transmitirle la propiedad de ese bien a cambio de un precio, pero a ese contrato no lo llaman ustedes expresamente "compraventa", ¿dejará de ser una compraventa sólo porque ustedes no lo llaman así? Claro que no. Y el Pacto de Lima no habla de "previo acuerdo con el club que tiene los derechos del jugador", sino de previo acuerdo con el club de origen (en realidad, con la Asociación de origen, porque el Pacto se hizo entre Asociaciones Nacionales y, por ello, se expresa en esos términos). Lo de que el club de origen tuviera los derechos lo pone usted de su cosecha.

Permítame que le diga, con todo mi respeto e incluso el sincero afecto que ya le tengo, que sus palabras denotan su carencia de formación jurídica. Las cosas no son como se las llama, son lo que son. Se trata de conceptos, no de terminología. Que no aparezca la palabra "cesión" en el Pacto de Lima no significa que lo que allí se acordó no fuese una cesión. Se acordó que unos jugadores podían jugar legalmente (se les autorizaba a jugar) en unos clubes hasta una determinada fecha, a partir de la cual regresarían automáticamente a sus clubes de origen. Eso es exacta, justa y cabalmente una cesión, aunque no se la llame así expresamente.

Sr. Sergey, y dale con la burra al trigo. No sea usted cabezota, deje de interpretar, deje de hacer hipótesis, deje de buscar donde no hay. ¿Si el Pacto de Lima supusiera una cesión por qué no sale la palabra cesión en ningún lado del Pacto? Es tan sencillo como eso. No hay cesión por ningún sitio. Todo son suposiciones, interpretaciones suyas para buscar donde agarrarse.
Le reitero, y puede usted consultarlo donde y con quien quiera, que el Pacto de Lima sólo habla de autorización, de prohibido transferir y de previo acuerdo con el club que tiene los derechos del jugador, River, y de la AFA.
Una cosa es autorizar a jugar para regularizar una situación y otra muy distinta que eso supongo ningún tipo de cesión ni derechos de ningún tipo.
Además debería usted fijarse también en el contexto en el que sucedió todo, que aquellos tiempos no eran estos.
No le de más vueltas, no es ni la primera ni la última vez que nos creemos lo que nos han contado y al final nos damos cuenta que nos estaban engañando. A mi también me ha pasado otras veces.
Me recuerda usted a los nacionalistas que lo interpretan todo para poder hacer cuadrar una versión romántica de la historia que les gustaría que hubiera sucedido.

Sigo hablando de cesión, no he cambiado mi discurso en ningún momento. Y no olvide que en una cesión al club que recibe al jugador cedido se le prohíbe traspasarlo sin permiso de su club de origen, por la razón que ya le he explicado repetidamente, que no es que el club de origen conserve los derechos sobre el jugador, sino que volverá a tenerlos automáticamente cuando termine la cesión (volverá a tenerlos, durante la cesión no los tiene; los tiene el club que recibe al jugador).

Sr. Sergey, disculpe, que no se si me he explicado, le comentaba que como usted explica el Pacto de Lima regularizó la situación irregular para que los jugadores pudieran permanecer en los equipos colombianos, pero en absoluto eso suponía ni cesión ni derechos federativos para esos clubs, como lo demuestra la clara prohibición de traspasarlos sin el previo consentimiento de sus clubs de origen y de la AFA.
Saludos estimado Sr. Sergey.

Sr. Sergey, le devuelvo el afectuoso saludo y ha sido un placer debatir con usted.
Lo que usted explica del Pacto de Lima es correcto, pero vuelve a partir de una base equivocada y de nuevo el resto del discurso no es válido.
El Pacto de Lima, como ya le he explicado, sólo autorizaba a los jugadores a estar en los equipos, pero en ningún momento suponía cesión ni daba derechos federativos a los jugadores (fíjese que ha cambiado usted varias veces el discurso, antes hablaba de cesión).
No encontrará usted en ningún lugar que eso sea así.
Solamente en versiones contadas por periodistas o historiadores a sueldo del Madrid porque es la forma de liar a la gente y que cuadre su falsa versión.
El Pacto de Lima sólo autorizaba a los jugadores y por este motivo no podían ser traspasados sin el previo consentimiento de River y la AFA. ¿Desde cuando un Pacto da derechos? ¿En qué punto del Pacto ve usted que hable de cesión o de derechos para el club colombiano?
¿De ser como usted cuenta se habría montado un escándalo mundial?¿Todo el mundo es tonto?
Desde el afecto se lo digo, parte usted de errores de base, como aquí le he explicado, y así es imposible que pueda usted llegar a la verdad de nada.
Además sigue usted olvidando lo que sucedió después con las amenazas al Presidente del Barcelona.
Creo que hay los suficientes motivos para que usted reflexione y, como mínimo, se plantee si no puede ser que les hayan engañado con versiones interesadas desde el club que manejaba los hilos por los enchufes de Bernabéu.

D. Mauricio, tomaré esto como una intervención “fuera de programa”, al modo de lo que se hace en los espectáculos artísticos.
Usted dice: “Ni hubo cesión, ni intervino la Fifa, ni el Pacto de Lima da derechos ni supone cesión. Era una situación muy irregular ya que había una huelga de jugadores y se fugaron a otros equipos. Los derechos los mantenían los clubs de origen (sólo faltaría después de una fuga) y se hizo un pacto para regularizar una situación muy extraña. Tan sencillo como eso”.
Eso no es cierto. Para regularizar la situación era imprescindible que los jugadores fugados tuvieran la consideración de jugadores de pleno derecho de los clubes colombianos a los que se fugaron, al acordarse que siguieran jugando para ellos durante tres años más. Si no fuera así, no se habría regularizado nada: los jugadores fugados habrían seguido jugando ilegalmente para los clubes colombianos, ya que éstos habrían seguido alineándolos sin tener derecho a hacerlo. Antes del Pacto de Lima, esos clubes alineaban a los jugadores sin ningún derecho (era una situación ilegal); después del Pacto de Lima los alineaban con pleno derecho, otorgado por el Pacto hasta el 15 de octubre de 1954 (pasó a ser una situación legal; se legalizó la situación).
Lo que usted dice (que a los clubes colombianos no se les reconoció ningún derecho sobre los jugadores) supondría que la regularización se habría llevado a cabo acordando en el Pacto de Lima el regreso inmediato de los jugadores a sus clubes de origen, así como el pago de las correspondientes indemnizaciones a estos clubes a cargo de los clubes colombianos por los perjuicios causados con la captación ilegal de los jugadores, y no es eso lo que se acordó. Ciertamente, eso era una posible opción para regularizar la situación de esos jugadores (de ese modo también se habría terminado con la situación ilegal existente), pero entonces los clubes colombianos no habrían aceptado regresar a la disciplina federativa oficial colombiana y disolver la DIMAYOR, que era el objetivo del Pacto de Lima para poder lograr el regreso de Colombia a la FIFA.
El Pacto de Lima, de octubre de 1951, como todo acuerdo, fue fruto de una negociación (que no fue nada fácil), y una negociación implica concesiones de un lado y de otro, para llegar a una solución que, satisfaciendo a todos, permita alcanzar el objetivo perseguido. Los clubes colombianos aceptaron el regreso de los jugadores a sus clubes de origen (ésta fue la concesión de los clubes colombianos), pero no inmediato, pactándose que el regreso se produjera el 15 de octubre de 1954 (ésta fue la concesión de los clubes de origen, que, evidentemente, tenían derecho al regreso inmediato de los jugadores fugados y a las correspondientes indemnizaciones por los perjuicios que habían sufrido, pero renunciaron a ello, como concesión en pro del objetivo marcado). Como es más que lógico, si se acordó que los jugadores siguieran tres años más bajo la disciplina de los clubes colombianos, ello sólo pudo ser considerando que, a partir de entonces y hasta la fecha pactada, esa situación sería legal (¿acaso iba a pactarse una ilegalidad?), es decir, que los clubes colombianos tendrían pleno derecho a inscribir a los jugadores en las competiciones que disputaran y alinearlos en sus equipos, puesto que en eso y no otra cosa es en lo que consisten los derechos federativos que un club tiene respecto a sus jugadores.
El punto 1 del Pacto de Lima dice: “Expresar su satisfacción [la de la Confederación Suramericana de Fútbol, que organizó el Congreso de Lima para resolver el conflicto negociando entre las Federaciones implicadas] por la unificación del fútbol colombiano, realizado sobre la reincorporación de la DIMAYOR a la Asociación Colombiana de Fútbol, razón por la cual en lo sucesivo se desenvolverá dentro de la órbita de la FIFA”. Es decir, lo primero que se hace es celebrar la consecución del objetivo, que nunca debe perderse de vista para la comprensión y recta interpretación del acuerdo alcanzado.
Si usted quiere, puede seguir diciendo que nada de lo que yo le digo ocurrió, pero con eso sólo conseguirá seguir engañándose a sí mismo. No sólo ocurrió, sino que es lo único que hace comprensible el Pacto de Lima, precisamente porque es lo que ocurrió.
Reitero que ha sido un placer. Reciba un afectuoso saludo.

Sr. Sergey, los documentos oficiales lo dejan bien claro. La Federación reconoce que la Fifa (consultada de forma no oficial) les ha indicado el camino a seguir y como les había dicho que la razón legal la tenía el Barcelona decidieron saltarse a la Fifa y decidir internamente. Ni la Fifa era lo que es hoy día ni el Barcelona podía dirigirse directamente a Fifa. Por eso comentan que el acuerdo del Madrid con Millonarios es "papel mojado", tal y como les había reconocido la propia Fifa.
Esta y solo esta es la interpretación de esos documentos oficiales publicados este año y que son una prueba más de la falsedad de la versión vendida en Madrid.
El resto son imaginaciones suyas y fíjese que sólo busca donde agarrarse, pero que las pruebas y los documentos lo dejan bien claro. No sea usted tan inocente de pensar que usted o ustedes llevan razón y el resto del mundo estamos equivocados. Salud.

Sr. Sergey, por último y a modo de recapitulación, supongo que se habrá dado cuenta que parte siempre de bases equivocadas por tener interiorizada, de tanto que la han repetido, una versión falsa vendida interesadamente desde el Madrid y sus periodistas e historiadores a sueldo.
Ni hubo cesión, ni intervino la Fifa, ni el Pacto de Lima da derechos ni supone cesión. Era una situación muy irregular ya que había una huelga de jugadores y se fugaron a otros equipos. Los derechos los mantenían los clubs de origen (sólo faltaría después de una fuga) y se hizo un pacto para regularizar una situación muy extraña.
Tan sencillo como eso. No se deje engañar y no sea tan inocente y recuerde que era una dictadura.
En aquel entonces hablaban de derechos porque era lo que le interesaba vender y a o que el Madrid siempre se ha agarrado, pero es tan falso como toda la demás historia paralela que se han montado.
Traslade usted la situación al día de hoy y verá como no habría habido caso ya que la Fifa si habría intervenido dando la razón al Barcelona de forma oficial. El Barça podría consultar directamente a Fifa y la ley sólo tiene un camino. En aquel entonces era una Dictadura y si lee usted las hemerotecas verá como van explicando el caso hasta que desde el gobierno se da orden mediante boletines de censura de dar sólo la versión oficial. ¿Curioso, no le parece? ¿Qué tenían que ocultar?

Sr. Sergey, ha sido un placer debatir con usted. Sólo responderle a su último comentario y decirle que sigue usted con la venda blanca delante de los ojos que no le dejan ver la realidad. Tiene demasiado interiorizada la versión merengue y se la cree como si fuera la Biblia.
Aclararle que los abogados era uno culé, de Barcelona, otro merengue, de Madrid y el resto todos ajenos al fútbol. Se hizo así precisamente para intentar que la investigación tuviese el máximo rigor posible. De todas formas todavía usted a tiempo de llevarlo al abogado que quiera o de consultar las versiones no merengues ni culés sobre el caso Di Stefano y todas coinciden en que el Pacto de Lima en ningún momento da derechos a Millonarios y tampoco supone ningún tipo de cesión como usted insinua.
El Pacto de Lima sólo regularizaba una situación muy especial que se dio y provisionalmente autorizaba a los jugadores a jugar en los clubs, pero los derechos seguían perteneciendo a los clubs de origen y por eso jamás Millonarios podía transferir al jugador sin el permiso de River y de la AFA. Con un partido amistoso o una compensación económica para Millonarios habría sido suficiente y sino solo esperar y asunto arreglado.
Ha olvidado usted la palabra "previo" además en el Pacto de Lima, que le deja bien claro que Millonarios no tenía derechos y por eso necesitaba previamente el acuerdo con River y AFA. El asunto es muy claro jurídicamente y sólo versiones merengues interesadas lo han liado todo para que ustedes estén contentos.
Aclararle también, porque le hablo de memoria y, a veces, por escrito se malinterpretan las cosas que en los documentos oficiales se habla de derechos porque como le comentaba en aquel entonces en la Federación se referían al asunto así, pero esto no quiere decir que jurídicamente fuese correcto ni cierto. Era la forma que tenían de hablar sobre el tema que además le interesaba porque le recuerdo que todo fue una trama llevada a cabo por Bernabéu y sus enchufes en el gobierno.
No olvide usted la segunda parte, en la que cuando ven que el Barcelona no piensa ceder y que el jugador acabará si o si en el Barça recurren a las amenazas al Presidente del Barcelona (confirmadas por sus familiares con los que puedo ponerle en contacto, si lo considera oportuno).
Como puede ver le he demostrado que muchas de las cuestiones que usted explica aquí son falsas y son sólo una versión merengue sesgada, sin embargo, usted sigue empeñado en no mirarse el ombligo y en seguir buscando las contradicciones fuera. ¿No le parece suficiente todo lo que le he explicado que no cuadra de su versión?
Referente a Bernabéu creo que son ustedes los que están cegados y sólo es necesario documentarse un poco para que se de cuenta que hablamos de un Caporal franquista y un señor que era conocido como el segundo Franco. Machista como él solo y sin valores, como demostró usando todo tipo de tretas en el deporte.
Un placer y espero que algún día sea capaz de ver que aquí no se trata de lo que a usted o a mi nos interesa, sino de no faltar a la verdad y a la realidad histórica.
El caso Di Stefano es conocido mundialmente como el mayor escándalo del deporte del siglo pasado, así que por algo será y no todo el mundo puede estar equivocado, excepto en Madrid. Saludos.

D. Mauricio, yo tengo la conciencia muy tranquila.
Lo que se desprende sin ninguna duda del Pacto de Lima es que, a partir de su fecha (octubre de 1951), Di Stefano jugó cedido en Millonarios, como modo de legalizar su irregular situación, porque la cesión (no traspaso) es la modalidad o figura jurídica por la que un jugador presta sus servicios a un club (o, si lo prefiere, se le autoriza a prestar sus servicios; eso es una cuestión terminológica indiferente) hasta una determinada fecha, a partir de la cual regresará automáticamente a la disciplina del club de procedencia. Eso es exacta, justa y cabalmente lo que dice el Pacto de Lima.
Son ustedes los que, sólo porque les interesa para que les cuadre su versión conspiranoica, se inventan una situación jurídica original y especialísima para Di Stefano mientras jugaba en Millonarios desde la fecha del Pacto de Lima, situación especialísima según la cual Millonarios no tenía los derechos federativos de Di Stefano, lo que es absolutamente imposible, porque los derechos federativos relativos a un jugador son los que otorgan al club titular de los mismos la facultad de inscribir a aquél en las diferentes competiciones organizadas por su Federación o por la Confederación a la que ésta pertenezca y alinearlo en sus filas. Sin tener Millonarios esos derechos ya me dirá usted cómo podía jugar Di Stefano para Millonarios, o cómo podía Millonarios inscribirlo en las competiciones que disputaba y alinear en su equipo a Di Stefano.
Fíjese lo que dice el punto 5 del Pacto de Lima:
“La Asociación Colombiana de Fútbol se reservará el derecho de AUTORIZAR, antes de expirar el plazo fijado -15 de octubre de 1954-, el retorno de cualquiera de los jugadores mencionados a sus Asociaciones de origen.”
Esta cláusula del Pacto dice que el retorno de los jugadores a sus Asociaciones de origen antes de la fecha pactada podía ser AUTORIZADO por la Asociación Colombiana. Según la simplísima y absurda argumentación de ustedes, el empleo del verbo “autorizar” significaría que el regreso de los jugadores a sus clubes de origen sería una mera autorización, que implicaría que sus clubes de origen no tendrían los derechos federativos, al menos hasta el 15 de octubre de 1954, pese al regreso de los jugadores a su disciplina, porque tan sólo se habría “autorizado” que los jugadores retornaran antes de esa fecha.
En fin, no se puede caer más en el absurdo de lo que lo hacen ustedes. Si nueve abogados le dijeron los absurdos que usted sostiene, o bien eran forofos barcelonistas o bien... Lo curioso es que a la única contestación correcta a su consulta que, al parecer, le dio un abogado le atribuye usted “sesgo merengue”. D. Mauricio, la razón no se tiene en función de cuántas personas sostienen una afirmación. Incluso, las creencias erróneas suelen estar más difundidas y extendidas que las acertadas. De todas formas, si usted pretende basar el acierto del dictamen jurídico en razones estadísticas de cuántos abogados sostienen una postura y cuántos la otra, le tengo que decir que una muestra de diez abogados no es demostrativa de nada, no es significativa (y seguramente todos ellos eran catalanes). Pero eso, como digo, suponiendo que la razón meramente estadística sea una razón válida, porque el acierto o desacierto sólo puede juzgarse en función de la CALIDAD de los argumentos jurídicos que se aduzcan, y no en función de la CANTIDAD de abogados que los sostengan.
Me sorprende que diga usted que “el documento habla de derecho de Millonarios porque es un documento de la época, donde era eso lo que se vendía”, cuando el documento no está “vendiendo” nada a nadie (es sólo una carta del presidente de la FEF, Sancho Dávila, al Delegado Nacional de Deportes, general Moscardó, explicándole el caso) y cuando en el reportaje de La Vanguardia se habla de Sancho Dávila como “analista neutral del caso”, ya que se pretende que sus explicaciones a Moscardó en esa carta dan la razón a la tesis barcelonista, aunque pasan por alto que también afirma que Millonarios tenía los derechos sobre Di Stefano hasta octubre de 1954, porque eso a ustedes no les interesa (el resaltado en amarillo que hacen en el escaneo del documento, “casualmente”, se corta justo al llegar a ese inciso en el que Sancho Dávila hace dicha afirmación).
Por mi parte, doy por concluido el debate, en vista de la imposibilidad de romper su irracional cerrazón barcelonista. No obstante, sí me gustaría decirle antes de terminar que debería dejar de satanizar como lo hace al Real Madrid y a Bernabéu. Créame, el Madrid no es el demonio. Las mismas “razones” que usted tiene para hacer eso serían perfectísimamente aplicables a la inversa. Ha sido un placer conocerle, siquiera sea limitadamente a través de este blog. Un abrazo.

Sr. Sergey, yo ya tengo una edad y mi consejo es que deje de comportarse como un niño pequeño buscando donde agarrarse y buscando donde poder contradecir el resto de versiones que existen sobre el caso. Actua usted como si la versión sesgada merengue fuese la correcta y como puede comprobar aquí esta todo basado en datos falsos porque los que mienten deben manipular la historia para que les cuadre como ellos quieren.
¿Por qué no hace usted ese análisis exhaustivo mirándose el ombligo y analiza con detalle la versión merengue?
Si lo hace se dará cuenta que no cuadra nada o mejor dicho que cuadra todo muy bien, pero que para que cuadre han tenido que inventarse una historia paralela.
Contraste usted la información y un tipo listo como usted verá como se dará cuenta enseguida.
Mire usted por ejemplo la investigación sobre el caso de un experto como Sid Lowe (nada sospechoso de barcelonista).
Espero que algún día abran los ojos y se den ustedes cuenta que los han engañado.
Y mientras antes lo hagan será mucho mejor para ustedes porque se descansa mucho mejor con la conciencia tranquila.

Sr. Sergey, le ruego que lea usted el caso Di Stefano explicado por versiones no sesgadas desde la visión merengue porque sino el debate se hace interminable y no tiene sentido porque usted siempre parte de cosas que no sucedieron.
En el tema de la Fifa los únicos que inventan son ustedes porque no es cierto que la Fifa pusiera un mediador ¿de dónde saca usted semejante falsedad?
Para empezar Fifa en aquel entonces no era, en absoluto, el organismo que es hoy día. Le diré para su información que la Fifa se lavó las manos y no intervino en el caso Di Stefano. El Barcelona no podía dirigirse directamente a Fifa y la Federación Española, a través de Muñoz Calero, quiso consultar el tema porque su intención era que el jugador acabara en el Madrid como estaba pactado.
Al informarles la Fifa que la razón la llevaba el Barça, la FEF decidió solucionar el tema internamente.
La Fifa informó a Muñoz Calero que el acuerdo del Madrid con Millonarios era "papel mojado", como reconocerían después los miembros de la Federación.
Su interpretación de los documentos oficiales si que es lo más cercano a una película que he escuchado hasta ahora porque tiene usted mucha imaginación.

Sr. Sergey, no sea usted cabezota y al reflexionar hágalo sobre la realidad de lo que pasó y no sobre sus suposiciones o versiones sesgadas merengues.

Mire, le agradezco profundamente su explicación, pero no sirve absolutamente de nada porque usted otra vez parte de una base equivocada.
Su explicación podría ser correcta en caso de ser una "cesión", pero en el caso de Di Stefano ¿de dónde saca usted que hubo una cesión?.
Jamás hubo tal cesión, por tanto, todo lo que me explica está de más y no sirve para nada.
Le ruego se revise el caso Di Stefano desde visiones no merengues para que pueda usted llegar a una conclusión acertada y verá como está usted equivocado.

Espero, al menos que le sirva este ameno debate para reflexionar y darse cuenta que su visión el caso Di Stefano es equivocada y parte usted siempre de errores.

Sr. Sergey, por más que lo repita usted no se convertirá en verdad. Los documentos oficiales no se refieren a ninguna hoja del lunes sino que se refiere a que la FEF consultó a Fifa y su respuesta le dejó bien claro que el Madrid no tenía nada que hacer.
Otra vez se monta usted una película romántica porque siempre parte de errores de base.
El documento habla de derecho de Millonarios porque es un documento de la época, donde era eso lo que se vendía, pero que como puede usted comprobar en el Pacto de Lima, es totalmente falso.
El Pacto de Lima jamás da derechos a Millonarios sino sólo autorización para jugar allí.
Creo que es bastante fácil de entender.
Para una investigación en mis años de docencia consulté el Pacto de Lima con 10 abogados y sólo uno, merengue como usted, hacía esa interpretación sesgada.
Los otros 9 coincidieron en que el Pacto de Lima sólo "autoriza" al jugador a jugar en Millonarios, pero el club colombiano jamás tuvo derechos federativos.
Le invito a que consulte usted a otros abogados.
El resto son películas románticas y películas de indios que usted se monta para justificar el mayor escándalo del fútbol mundial.
Y ahora le diré porque no se han publicado esos documentos oficiales en Madrid. Una vez mas vuelve usted a fallar el tiro. Consultados AS y Marca por los investigadores que publicaron dichos documentos oficiales (a los que tengo el gusto de conocer) la respuesta de los diarios merengues ha sido que eso no vende para su audiencia y que no les interesa publicarlo.
Imagine usted si publican algo que contradice la versión que han estado vendiendo toda la vida.
Esos documentos demuestran que la versión que ustedes venden es falsa.

Dice usted: “Si Millonarios podía traspasarlo ¿por qué no lo hizo? Porque necesitaba el ok de River…”. Correcto, eso es cierto, no lo hizo porque para hacerlo, que sí que podía hacerlo, necesitaba el ok de River. Podía hacerlo, pero con su conformidad.
Y sigue diciendo usted: “…que era quien tenía los derechos…” (se refiere a River). Esto es absolutamente falso de toda falsedad: en 1953 los derechos los tenía Millonarios, que los tenía hasta octubre de 1954. En 1953 River sólo tenía derecho a dar o no dar su conformidad al traspaso que hiciera el titular de los derechos, que era Millonarios.
Más adelante dice: “La Fifa no intervino (…). La Federación Española solamente hizo una consulta a Fifa vía Muñoz Calero y la respuesta de Fifa fue que la razón la tenía el Barcelona porque tenía los derechos y que sólo con un acuerdo interno se podría solucionar”.
Que yo sepa, Muñoz Calero, ex presidente de la Federación Española y miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA en ese momento, fue designado por la FIFA mediador en el conflicto. La prueba de la falsedad de lo que usted afirma aquí está en su propia afirmación, en la que se aprecia una manifiesta contradicción, porque es imposible de todo punto que la contestación de la FIFA a esa supuesta mera consulta que dice usted que le hizo la FEF fuese que “la razón la tenía el Barcelona porque tenía los derechos” y que, al mismo tiempo, dijera la FIFA que “sólo con un acuerdo interno se podría solucionar”. ¿Qué habría que solucionar en ese caso, si ya estaría la propia FIFA dando la solución, que sería que era el Barcelona el que tenía la razón? ¿No se da cuenta de que ambas cosas son incompatibles?: o dijo una cosa o dijo la otra, pero las dos no pudo decirlas a la vez. No pudo decir que el Barcelona “tenía los derechos”, pero que la solución requería un “acuerdo interno”, es decir, que una de las partes tiene razón, pero que lleguen a un acuerdo; esto es un absurdo mayúsculo. Lo que usted dice es falso. La posición de la FIFA era que ambos clubes tenían razón y requirió que llegaran a una solución consensuada. Sólo considerando que ambos tenían razón (o su parte de razón, para decirlo mejor) puede comprenderse que la FIFA requiriera un acuerdo entre ambos, y para facilitar ese acuerdo designó mediador entre ambas partes a Muñoz Calero.
El remate de la demostración de la falsedad de sus afirmaciones a este respecto viene cuando, refiriéndose a sus estimados “documentos oficiales de este año”, dice: “También podrá usted leer como se refieren a que han consultado a Fifa, extra-oficialmente, vía Muñoz Calero, y les ha dejado claro que la razón legal la tiene el Barcelona”. Pues lo siento, pero no puedo leer tal cosa, porque el documento no dice eso, ni por lo más remoto. Lo que dice el documento es:
“Repito que oficialmente este caso no se ha planteado ante la Federación. Nosotros tenemos comunicaciones de la F.I.F.A. que aclaran el camino a seguir”.
Verá usted que no dice de ninguna manera que las comunicaciones de la FIFA “les han dejado claro que la razón legal la tiene el Barcelona”, sino sólo que esas comunicaciones “aclaran el camino a seguir”. ¿Pero cómo pueden tener ustedes tanta capacidad de inventiva (llamémoslo así, siendo benevolentes)?

Por lo demás, aceptando su invitación a la reflexión, he estado reflexionando y he aquí mis conclusiones. Pese al predominante aspecto jurídico de las mismas, espero no caer en la pedantería. Le aseguro que mi propósito es sólo que usted llegue a comprender de verdad la cuestión.
Dice usted: “Los derechos los tenía River y Millonarios sólo tenía una autorización para que jugara allí hasta el 54”. Esto es falso y se lo voy a demostrar.
Creo haber descubierto ya cuál es el problema que le impide a usted entender el asunto. Lo que usted me viene a decir es que Di Stefano estaba cedido (no traspasado) por River a Millonarios, y eso es absolutamente cierto, porque eso y no otra cosa es lo que significa que estuviese autorizado a jugar en Millonarios hasta una determinada fecha, a partir de la cual tenía que regresar a su club de origen (River Plate). Sin embargo, eso no hace que Millonarios no tuviese los derechos federativos de Di Stefano. Éste es el gran y craso error que ustedes cometen. El que no tenía esos derechos es River, porque había cedido al jugador, aunque no traspasado, a Millonarios (esta cesión fue acordada por el Pacto de Lima para legalizar la situación irregular de los jugadores “pirateados” por la DIMAYOR). La diferencia entre cesión y traspaso no está en que en la cesión el club que recibe al jugador no adquiera sus derechos federativos y en el traspaso sí. La diferencia está en que en la cesión adquiere los derechos por un determinado tiempo, transcurrido el cual los derechos regresan automáticamente al club de origen, mientras que en el traspaso los adquiere de modo definitivo, sin sujeción a ningún plazo, y el club de origen los pierde para siempre (salvo que vuelva a adquirirlos en virtud de otra operación futura).
Los derechos federativos de un jugador otorgan al club titular de los mismos la facultad de inscribir a aquél en las diferentes competiciones organizadas por su Federación o por la Confederación a la que ésta pertenezca y alinearlo en sus filas. Cuando un club cede a un jugador a otro club, ¿quién tiene esa facultad de inscripción del jugador en las competiciones?: el club que recibe al jugador cedido, ¿verdad? Luego ¿quién tiene los derechos federativos del jugador?: pues el club que recibe al jugador cedido, que en este caso era Millonarios. El club cedente (aquí, River Plate) pierde esos derechos, temporalmente, pero los pierde.
Comúnmente se tiene la idea de que en una cesión el club que acoge al jugador no adquiere los derechos federativos, que permanecen en poder del club cedente, de modo que aquél no puede traspasar al jugador. Esto se piensa debido a que, en la terminología jurídica deportiva, se habla de la cesión como un préstamo del jugador (por supuesto, sin olvidar nunca que se está hablando de una persona), porque el club que lo recibe tendrá que devolverlo al cedente al término del tiempo pactado, y entonces la gente equipara eso a la noción que todo el mundo tiene de un préstamo, según la cual el prestatario no adquiere la propiedad de lo prestado, sino que el propietario sigue siendo el prestamista (esto, en realidad, no es así siempre, pero no hace falta meterse aquí en esos detalles). Mediante esta errónea equiparación se llega a la también errónea conclusión de que el club que cede a un jugador conserva la propiedad o titularidad de los derechos federativos del mismo, y no es así.
En una cesión, el club receptor adquiere los derechos y el club cedente los pierde, bien es cierto que sólo temporalmente, pero uno los adquiere y el otro los pierde. Por eso, el club receptor puede traspasar al jugador, por supuesto; ¡cómo no va a poder, si es el titular de sus derechos federativos! Es más, es el único que puede traspasarlo, porque es él el titular. Ocurre, sin embargo, que, como su titularidad es meramente temporal (tiene fecha de caducidad, por así decirlo), para traspasar al jugador necesita el permiso o conformidad del club de origen, porque el jugador tendrá que regresar automáticamente a éste al término de la cesión, recuperando así los derechos federativos que perdió. Si el club receptor, como titular que es de los derechos durante la vigencia de la cesión, pudiera traspasar libremente al jugador, impediría que el club de origen recuperase sus derechos federativos (burlaría los derechos futuros que éste tendrá al término de la cesión), y de ahí que el club receptor sea un titular cuya facultad de traspaso está condicionada a que el club de origen dé su conformidad al traspaso que aquél pretenda realizar (que, evidentemente, la dará sólo a cambio de un precio). Pero el traspaso lo realizará el club receptor del jugador cedido, porque sólo él es el titular de los derechos federativos. Es, precisamente, el club cedente el que no puede traspasar al jugador, ni por su cuenta ni con la conformidad del club receptor, es imposible, porque el cedente no es el titular de los derechos. El club cedente se limitará a dar su conformidad al traspaso que realice el club receptor.
La necesidad del ok del club cedente al traspaso que haga el club receptor del jugador cedido no se debe a que aquél sea el titular de los derechos, sino sólo a que automáticamente volverá a ser el titular al terminar la cesión, QUE ES MUY DISTINTO. Observe usted que en el préstamo de una cosa, que cualquier persona sabe lo que es, el que recibe lo prestado no puede venderlo, ni aunque se lo permita el prestamista, porque el prestamista es el propietario. Sin embargo, el club receptor del jugador cedido sí que puede traspasar al jugador (ergo es el titular, no puede ser de otro modo), pero, eso sí, necesita el permiso del club que se lo cedió a él. ¿Ve usted la diferencia?
En el punto 4 del Pacto de Lima se dice que "la Asociación Colombiana de Fútbol no está autorizada para transferir (…), a menos que…”, y entonces ustedes se fijan en el “no está autorizada”. Como la Asociación del club Millonarios “no estaba autorizada para transferir” y sólo podía hacerlo “con arreglo previo con la Asociación Nacional interesada” (con la de River), deducen ustedes que los derechos los tenía River. Sin embargo, empezar diciendo que “no está autorizada para transferir”, para luego dar la excepción, sólo se debe al interés por remarcar que necesita ponerse de acuerdo con la otra Asociación, y que sin ese acuerdo “no puede transferir”. Y, precisamente, necesita remarcarlo, o lo quiere remarcar, porque, en condiciones normales, el titular de los derechos puede hacer el traspaso sin la conformidad de nadie. Entonces, para que quede claro que aquí no es así, porque el titular (Asociación Colombiana; en realidad, su asociado club Millonarios) es sólo temporal, en lo que hace hincapié es en que “no puede traspasar”, salvo con el permiso del otro club que automáticamente volverá a ser el titular al cabo del tiempo pactado (Asociación Argentina; en realidad, su asociado club River Plate).
En el artículo 10.3 del vigente Reglamento de la FIFA sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, ocurre exactamente lo mismo. Este artículo establece que: “El club que ha aceptado a un jugador en cesión de préstamo no tiene derecho a transferirlo sin la autorización por escrito del club que lo prestó y del jugador en cuestión”. Es decir, se hace hincapié en el hecho negativo de “no tener derecho a transferir” y luego se da la excepción, y se hace así porque normalmente el titular puede transferir sin ninguna condición. Pero el hecho es que PUEDE TRANSFERIR AL JUGADOR, TIENE DERECHO A HACERLO (LO CUAL SÓLO PUEDE DEBERSE A QUE ES EL TITULAR), aunque para ello necesita la autorización del club que le cedió al jugador.
¿Se da usted cuenta? Es sólo cuestión de cómo se necesita o se quiere decir las cosas, porque normativamente interese remarcar más un aspecto que otro, según qué sea lo que se entienda que debe dejarse más claro, o cómo se entiende que quedará más claro lo que se dispone: si diciendo que el titular no puede traspasar sin permiso del futuro titular o diciendo que el titular puede traspasar con permiso del futuro titular (que “no puede sin” o que “puede con”, que es lo mismo, pero remarcando algo distinto). Como el poder traspasar es lo habitual en el titular de los derechos y, por tanto, eso no es necesario remarcarlo, lo que interesa remarcar es que no puede hacerlo sin el permiso del futuro titular. Por ello, no es de recibo que ustedes se pongan las orejeras y quieran extraer del “no está autorizada para transferir” (Pacto de Lima) o del “no tiene derecho a transferir” (vigente Reglamento FIFA) la gravísimamente errónea deducción de que el club receptor del jugador cedido no tiene los derechos federativos del mismo.
Bueno, pues esto es lo que vengo explicándole continuamente, y espero que después de este desarrollo más exhaustivo me crea de una vez. La explicación no es liosa, como usted dice. Lo que ocurre es que, ante su cerrazón para entender algo que es muy sencillo (cerrazón que proviene de sus prejuicios barcelonistas; no hablo en absoluto de la capacidad de su entendimiento, que no pongo en duda, y si lo hiciera no estaría tomándome tantas molestias), se hace necesario dar vueltas y más vueltas, exponer la cuestión por un lado y por otro, por activa y por pasiva, a ver si así consigo que a usted se le encienda la lucecita de la recta comprensión del asunto.
En 1953 quien tenía los derechos federativos de Di Stefano era Millonarios, y no River Plate, que sólo iba a tenerlos a partir del 15 de octubre de 1954. Sólo a partir de esta fecha River Plate iba a tener la facultad de inscribir a Di Stefano en las competiciones organizadas por su Federación o por la Confederación a la que ésta pertenece y alinearlo en sus filas para disputar esas competiciones, que es exactamente en lo que consisten los derechos federativos relativos a un jugador.

Desconozco si en Madrid se han publicado o no los “documentos oficiales de este año”, pero, si usted quiere, y suponiendo que no se hayan publicado, me planteo por qué. ¿Por qué no se han publicado? ¿Puede ser porque no aportan nada nuevo, nada que no se supiera ya? ¿Quizá el “gran hallazgo histórico” no tiene nada de “hallazgo”? ¿Quizá creen ustedes estar descubriendo América en un plato de sopa? Yo diría que ésa es la razón, porque, como ya le he explicado, en esos documentos no aparece absolutamente nada que contradiga lo que ustedes llaman “sesgada versión merengue”. Permítame que le diga que publicar eso a bombo y platillo como un “gran hallazgo histórico” es hacer un espantoso ridículo periodístico. Y eso seguro que lo sabe muy bien el, según usted, “mal periodista” Relaño, que, por muy mal periodista que pueda ser (cosa opinable, porque lo de “bueno” y “malo” son meros juicios de valor, que por definición son subjetivos), le aseguro que a usted y a mí nos da cien mil vueltas en periodismo.
Como ya le dije también, cuando en esos “documentos oficiales de este año” se habla de “papel mojado” refiriéndose al acuerdo del Madrid con Millonarios, lo hace porque se está refiriendo a la publicación aparecida en esa misma fecha en la Hoja del Lunes sobre ese acuerdo, pero, si hubiese aparecido otra publicación sobre el acuerdo del Barcelona con River Plate, habría dicho exactamente lo mismo: que también era papel mojado, porque, como dice literalmente el documento:
“Mientras que el Barcelona parece que ha conseguido la conformidad de River a partir del mes de octubre de 1954, el Madrid ha logrado la de Millonarios desde ahora mismo. Pero… NI MILLONARIOS puede traspasar sin permiso de River (que no lo da) NI EL RIVER disponer del jugador para cederlo al Barcelona hasta octubre del 54,…”. Y ahora viene lo mejor (la bomba): “…, PUES ANTES TIENE DERECHOS SOBRE ÉL EL MILLONARIOS”.
¿Se da usted cuenta de lo que dice su “gran hallazgo histórico”?: Que Millonarios tenía derechos sobre Di Stefano hasta octubre de 1954, ¡nada menos! Lo dice, ¿eh?, compruébelo. Curiosamente, este último inciso no aparece resaltado en amarillo en el escaneo del documento que publicó La Vanguardia en febrero de 2013 (a eso se le llama “sesgo” o “tendencia” hacia un determinado lado, no es información objetiva; y luego habla usted de “malos periodistas”).
En 1953, según el mismo documento, ambos acuerdos (Madrid con Millonarios y Barcelona con River) eran papel mojado, los dos acuerdos, porque “ni Millonarios… ni River…” (lo dice el propio documento, no me lo invento yo). Que sólo utilice expresamente esas palabras (papel mojado) en relación con uno de los dos acuerdos sólo se debe a la razón que le he expuesto: la publicación aparecida en la Hoja del Lunes sobre ese acuerdo (el del Madrid con Millonarios), a la cual se está refiriendo al decir lo de “papel mojado”, porque apareció precisamente ese día.

Sr. Sergey, vuelva usted a leer los documentos oficiales publicados este mismo año que no dejan lugar a duda.
En ellos verá como hablan de "papel mojado" refiriéndose al acuerdo de Bernabéu con Millonarios.
También podrá usted leer como se refieren a que han consultado a Fifa, extra-oficialmente, vía Muñoz Calero, y les ha dejado claro que la razón legal la tiene el Barcelona. No se hizo consulta oficial a Fifa por lo que se lavó las manos y dejó el asunto en manos de la FEF. Por este motivo deciden tomar la decisión de forma interna y así poder presionar al Barcelona para que cediera sus derechos o no habría opción para el Madrid.
El tema es tan sencillo que sorprende que un abogado sea capaz de tener tal ceguera blanca.
Entendería este debate en 1980 donde sólo se conocía la versión falsa vendida por el Madrid pero hoy día es bastante absurdo debatir sobre un tema ya ampliamente aclarado y donde hay todo tipo de documentación (quizás en Madrid no, pero busque usted que el mundo no acaba en Madrid). Contrastando la información no queda lugar a la duda y le invito a la reflexión.

Sr. Sergey, con mucho gusto le respondo y le agradezco este interesante debate. El problema es que usted no consigue quitarse la venda blanca de los ojos y sigue repitiendo los argumentos de periodistas poco profesionales como el Sr. Relaño o de historiadores poco profesionales como Bernardo de Salazar, por ejemplo. Y le digo lo de poco profesionales porque siempre han estado al servicio del Real Madrid y les han vendido unas películas que ustedes han interiorizado y por eso ahora no son capaces de ver más allá.
El problema en el caso Di Stefano es que parte usted de varios errores de base y a partir de ahí se monta su película. Todo es mucho más sencillo de como usted lo explica que es muy lioso.
Piense, reflexione, y se dará cuenta que aquí no hay inventos barcelonistas, sino que el caso está considerado mundialmente ( no sólo en Barcelona ) como el mayor escándalo del siglo XX y del fútbol mundial. Consulte usted fuentes no merengues ni culés y verá que todas coinciden en que si hubo tal escándalo.
Si siguen pensando que sólo la versión merengue es la correcta es que sigue usted pecando de mucha inocencia.

Vuelve a explicarle que Millonarios no tenía derechos federativos sobre el jugador, ese es un gran error del que usted parte. Los derechos los tenía River y Millonarios sólo tenía una autorización para que jugara allí hasta el 54. Es bien fácil, si Millonarios podía traspasarlo ¿por qué no lo hizo? Porque necesitaba el ok de River que era quien tenía los derechos y por eso hubo que amenazar al Presidente del Barcelona para que los cediera o el jugador jamás podría haber acabado en el Madrid. River y el Barcelona tenían los derechos y sólo había que esperar que pasara el tiempo. Si lo querían antes debían compensar económicamente a Millonarios, pero no porque tuviera ningún derecho, sino porque estaba autorizado a jugar allí. Si no sólo era cuestión de esperar y el jugador sería del Barça que si tenía los derechos vía River.
Como ve es muy sencillo. Son ustedes quienes lo lían todo porque buscan donde agarrarse para justificar lo injustificable. Millonarios nunca tuvo derechos, por eso el acuerdo con el Madrid era ilegal. Una bravuconada más de Bernabéu que sabía que se la podía permitir porque tenía detrás a todos sus enchufes que harían el resto.
Fíjese si lo que usted nos cuenta es una película, no ya romántica, sino ahora de indios que nos habla de la Fifa, cuando la Fifa no intervino.
Le recuerdo que no habla usted con uno más de los que han escrito versiones pagadas por el Madrid, sino que yo viví en aquella época y pude leer en la prensa lo que pasaba hasta que lógicamente desde el gobierno hubo los boletines de censura y sólo se podía contar la versión oficial para que no viéramos el chanchullo que estaban preparando.
La Fifa, en aquel entonces no era como ahora. La Federación Española solamente hizo una consulta a Fifa vía Muñoz Calero y la respuesta de Fifa fue que la razón la tenía el Barcelona porque tenía los derechos y que sólo con un acuerdo interno se podría solucionar.
Por eso el Madrid se vio obligado a mover otros hilos y amenaza al Presidente porque o el Barça soltaba sus derechos o no había opción para el Madrid.
Fíjese si el que dice barbaridades es usted, producto de no conocer aquella época y basarse en versiones sesgadas que ha leído, que ya me explicará usted a mi como podía el Barcelona consultar a la Fifa si ni tan siquiera podía dirigirse a la Federación Española directamente y tenía que hacerlo a través de la Federación Catalana. Por cierto, el documento fundamental lo extraviaron ¿otra casualidad?.
Creo que comete usted el grave error de acusar a los demás de lo que le pasa a usted, que no ve más allá de lo que quiere ver y sería interesante que reflexione.
¿No se plantea usted que quizás es a ustedes a quienes han engañado para tapar los evidentes chanchullos de Bernabéu?
Los documentos oficiales presentados este año no ofrecen ninguna duda y demuestran que la versión merengue es falsa. ¿No se ha planteado usted por qué la ocultan en Madrid y ningún medio la ha publicado?

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Memorias en Blanco y Negro

Sobre el blog

Este blog pretende rescatar la memoria vivida en el deporte.

Sobre el autor

Alfredo Relaño

es director de AS y antes de ello fue sucesivamente responsable de los deportes en El País, la SER y Canal +. No vio nacer el cine, como Alberti, pero sí llegó al mundo a tiempo de ver jugar a Di Stéfano y Kubala, escalar montañas a Bahamontes y ganar sus primeras carreras a Nieto. ¡Y ya no se morirá sin ver a España campeona del mundo de fútbol!

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