Los acuerdos adoptados tras la reunión del Consejo Europeo del pasado 28 de junio apenas han modificado el clima de opinión de los españoles sobre la situación económica y política de nuestro país. En lo económico, sigue siendo abrumador (95%) el porcentaje de ciudadanos que califica negativamente la situación nacional y exiguo (18%) el de quienes piensan que esta va a mejorar en los próximos meses. La situación de la economía familiar divide a los españoles: un 39% evalúa la suya positivamente y un 37% negativamente (un 24% la califica como regular). No obstante, como en meses anteriores, la amplia mayoría de los españoles sigue sintiéndose angustiado tanto por la situación de la economía nacional (93%) como por la suya personal (76%).
Ni siquiera la buena noticia de esta semana relacionada con el desempleo —el histórico descenso del paro en junio— ha modificado, en general, el estado de ánimo de los españoles. Probablemente porque nueve de cada 10 ciudadanos (89%) cree que esta bajada es ocasional y aislada y que, por tanto, no puede entenderse como el inicio de la recuperación del empleo en España. De hecho, un 80% piensa que el paro va a seguir igual de alto que ahora, o incluso va a aumentar, durante bastante tiempo todavía. La percepción sombría sobre el mercado laboral español queda reflejada, por un lado, en que un tercio (33%) de los ciudadanos que actualmente tienen trabajo ve probable quedarse en paro en un futuro cercano y un 84% piensa que de perder el empleo le sería difícil o prácticamente imposible encontrar un trabajo equivalente al actual. Por otro lado, un 67% de quienes ahora están parados ven poco o nada probable encontrar un trabajo en los próximos meses.

