Microbichitos

Microbichitos

Los microbios no los vemos, pero sus efectos, para bien o para mal nos afectan a diario. Más numerosos que todos los demás seres vivos, algunos más antiguos que todos ellos, probablemente seguirán dominando la Tierra mucho después de que los humanos desaparezcan.

Las ventosidades de los dinosaurios y el cambio climático

Por: | 14 de mayo de 2012

Un cálculo teórico basado en la estimación de la masa de dinosaurios que habitaba el planeta permite proponer que fuesen artífices de un cambio en la composición de la atmósfera similar al que ha podido ocurrir en la época industrial. En la raíz de ello se encuentra la producción de metano por la compleja población de microbios que habita el aparato digestivo de los animales hervíboros y que les permite digerir y asimilar la celulosa de una dieta vegetal.

Si bien las películas de dinosaurios llegan a su punto más espectacular cuando intervienen los individuos de especies depredadoras, como el Tyranosaurus rex, la mayoría de los dinosaurios, como no podía ser de otra forma, comían hierba y follaje. Para asimilarlos habrían de recurrir, lo mismo que hacen las vacas, a microbios que ayudan a digerir la celulosa. Muchos son arqueas que pueden realizar una buena parte de la digestión en ausencia de oxígeno, en sus últimas etapas algunas acaban por convertir el ácido acético en metano.

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La cadena alimentaria de los dinosaurios. La flecha color malva la alimentación de los insectos; verde, la comida del lagarto; amarilla, la de los omnívoros; naranja la de los ornithomimidos; azul los dromaeosaurios; y rosa, la del Tyranosaurio. Los tres últimos eran dinosaurios carnívoros. Fuente: Dorling Kindersley reproducido en Fact Monster.

 

Los saurópodos, grandes dinosaurios hervíboros, tenían por su tamaño acceso no solo a las hierbas y arbustos, sino que con su largo cuello alcanzaban también las copas de los árboles, que durante el Jurásico eran en su mayoría coníferas. A ellas se iban uniendo un número cada vez mayor de plantas con flores que llegaron a su esplendor en el Cretácico, la última época geológica en la que vivieron los dinosaurios. Así los dinosaurios hervíboros consumían una gran masa nutritiva para alimentarse, y en ese proceso se formaba metano como producto residual, 520 millones de toneladas cada año.

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Reconstrucción de un grupo de saurópodos en una laguna del Jurásico a la hora de la comida. Fuente: Dorling Kindersley/Thinkstock. Reproducido en Science.

 

Solo podemos conjeturar el efecto que la descomunal abundancia de ventosidades de dinosaurio pudo tener en el clima del Jurásico y si la desparición de ellos en el Cretácico, por razones aún por determinar, contribuyó a producir un cambio climático rebajando la temperatura del planeta. El metano es uno de los gases, que como el anhidrido carbónico (CO2) contribuye a frenar que el calor de la Tierra se disipe en el espacio, es decir, al efecto invernadero. Se produce en las ciénagas por descomposición de la materia orgánica y los animales lo expulsan en las heces. Sería por tanto posible que los dinosaurios contribuyesen, con sus gases, a mantener un clima templado. Un cambio similar al que supuso la extinción de los dinosaurios se produjo más recientemente en el Pleistoceno al extinguirse hace trece mil años la megafauna del continente americano (grandes mamíferos como el mamut, el milodón), una extinción que posiblemente ocurrió como uno de los efectos de la población del continente por los seres humanos. La megafauna tan solo producía 9,6 toneladas de metano al año, pero a su extinción, que redujo un 12,5 % el metano liberado a la atmósfera, le siguió hace 12.800 años un periodo frío.

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La extinción de la megafauna y el metano global. La figura muestra las concentraciones de metano medidas en distintas capas de un sondeo del hielo de Groenlandia frente a las fechas en las que se data su formación. La franja color salmón representa la época en la que los primeros pobladores humanos llegaron al Nuevo Mundo. La azul el período llamado Dryas en el que se registró un enfriamiento del planeta que se cree debido en parte al descenso del metano en la atmósfera. Fuente: referencia 2.

 

Los microbios han cambiado la faz de la Tierra en numerosas ocasiones, la que para nosotros ha sido la más importante es sin duda la producción de oxígeno como residuo de la fotosíntesis bacteriana, que junto a otros procesos geológicos permitió hace dos mil millones de años la formación de una atmósfera respirable sin tener que recurrir a la inconveniencia de tener que respirar azufre u óxidos metálicos. En este antiguo caso los microbios actuaron ellos solos, en el Jurásico ya habían descubierto que podían convertir a los dinosaurios en tanques de fermentación ambulantes, una denominación con la que los autores de los cálculos evocan la memoria de la desaparecida Lynn Margulis.

 

REFERENCIAS

1. Wilkinson et al., 2012. Could methane produced by sauropod dinosaurs have helped drive Mesozoic climate warmth? Current Biology, 22: nº 9 R292.

2. Smith et al., 2010. Methane emissions from extinct megafauna. Nat. Geosci. 3: 374–375.

 

La Tierra que habitaron los dinosaurios

Por Moira Torrent*

El Triásico, que transcurrió entre los 250 y los 199 millones de años atrás, es la época en la que aparecieron los primeros dinosaurios y también algunos mamíferos primitivos. Fue uno de los periodos cálidos y secos por los que pasó la Tierra. En los polos no había hielo. Toda la tierra emergida formaba un solo continente llamado Pangea que estaba centrado en el ecuador terrestre y cuyo interior era un desierto. El nivel del mar era superior al actual. Al acabar el Triásico comenzó la disgregación de Pangea en varios bloques que con el paso del tiempo acabarian dando los continentes actuales. Se cree que cambios provocados por diversos cataclismos, como abundantes erupciones volcánicas, produjeron la extinción de la mitad de la diversidad de los seres vivos. La falta de competidores pudo, entre otras razones, facilitar la expansión de los dinosaurios.

El Jurásico fue el período, comprendido entre 199 y 145 millones de años atrás, en el que los dinosaurios alcanzaron su esplendor. Existían ya dos grandes continentes por lo que la longitud de las costas aumentó, y con ello la pluviosidad. En invierno los polos estaban cubiertos de hielo. La mayor humedad favoreció el crecimiento de los bosques de coníferas cerca de los polos y de selvas tropicales en el resto de los continentes. Aparecieron las primeras aves y los dinosaurios colonizaron todos los ambientes, desde la tierra, en donde dominaban los grandes saurópodos hervíboros como los diplodocus, hasta el agua surcada por expertos nadadores como los ictiosaurios y buceadores como los plesiosaurios y el aire en el que planeaban pterosaurios voladores.

Al principio del Cretácico, época que duró desde los 145 a los 65 millones de años atrás, se produjo un periodo más frío. Se formaron bosques templados cercanos a los polos, que se cubrían de nieve y de hielo en invierno. Hacia finales del Cretácico los continentes, ya disgregada Pangea, se parecían a los actuales y el clima aunque todavía era más cálido que ahora se hizo más suave. Los dinosaurios migraban según marcaban las estaciones. Se dió una gran expansión de las plantas con flores y desaparicieron muchas de las plantas con esporas quedando tan solo representadas por los actuales helechos. Al acabar el Cretácico se produjo una gran crisis que afectó a más de la mitad de los seres vivos y acabó con todos los grandes reptiles, entre ellos los dinosaurios. Las causas que la produjeron (impacto de un meteorito, erupciónes volcánicas...) siguen siendo un misterio.

Al conjunto del Triásico, Jurásico y Cretácico los geólogos lo denominan era Mesozoica.

*Moira es geóloga y trabaja en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.

 

Hay 6 Comentarios

Es un artículo muy interesante y creo, como Miguel, que los dinosaurios son tremendamente atractivos desde el punto de vista científico y en cuanto a divulgación científica a nivel microbiano, muy poco explotados de cara al púbico. Como, en realidad, no hay nada nuevo bajo el sol quizás una afortunada conjunción de microbiólogos y geólogos pueda, no solo explicar sino aplicar, las lecciones de la Historia.
Y vuelvo a insistir en mi tesis: ¿qué tal explicar todo esto en guarderias, colegios e institutos (quizás también a los de sociales en la "uni", el nivel de conocimiento de las denominadas ciencias duras es bajísimo).

Felicidades y ¡que no decaiga!

Y con tanta cosa rara que comemos los humanos no quiero imaginar el metano de nuestras tripas. Igual estamos produciendo nosotros el efecto invernadero jojo He escuchado los sonidos de los gases en las alcantarillas por las noches, multiplicados por todas las alcantarillas del mundo mmm creo que explotaremos pronto mmm lo sospeché desde un principio...

muy interesante...Gracias

Yo no encuentro tan ilogico el planteamiento

Hola Manuel, tienes razón en que se trata de un cálculo teórico, que está usando un buen número de extrapolaciones y conjeturas. Lo esencial para mí es que llama la atención sobre otro fenómeno en el que los microbios han podido influir sobre el planeta. Ocurre que los dinosaurios resultan más atractivos para el público en general que las vacas, de las termitas ya ni hablamos :-)

Buenas

La verdad es que a mi el artículo del Current Biology me parece un poco fantasioso. Como he leído en otro blog, eso lo mandas desde una universidad no anglosajona y se te ríen en la cara. Probablemente fue mucho más importante la contribución de pantanos, marismas y termitas (también estaban en el Cretácico) que la de los grandes dinosaurios.

PD: El vídeo es genial :D

Un abrazo

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Sobre el autor

>Miguel Vicente

Miguel Vicente, Profesor de Investigación del CSIC publicó su primera colaboración en EL PAÍS en 1983. Dirige un laboratorio en el Centro Nacional de Biotecnología, y cree que relatar al público con sencillez los resultados de la investigación es su deber. Puede que algún día se jubile, pero científico lo será hasta que se muera, mientras tanto sigue trabajando y en algunos ratos libres divulgando la Microbiología.

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