Estrangular

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 18 mar 2012

Guindos

Estrangular está de moda, en política. Es la metáfora del momento. La economía está estrangulada. El Gobierno ahoga a los sindicatos y a la oposición. Europa nos deja casi sin respiración. El poder de una imagen donde se está oprimiendo un cuello es símbolo de lo que ocurre muchas veces en política y ofrece muchas interpretaciones semánticas. Es, también, un marco muy sugerente para la comunicación pública, las crónicas periodísticas, el debate parlamentario y el relato político.

La foto de la semana es, precisamente, la de un estrangulamiento: el del ministro de Economía español, Luis de Guindos, a manos de Jean-Claude Juncker, político luxemburgués, líder del Partido Popular Social Cristiano. Juncker ha ocupado en varias ocasiones el cargo de primer ministro de su país y, en el ámbito de la Unión Europea, ha sido presidente de turno del Consejo Europeo. Actualmente es el presidente del Eurogrupo. Un poderoso, vamos. Un sobreviviente.

En las cumbres europeas, nuestros políticos juguetean, aunque después se peleen a muerte. Los encuentros preliminares de las liturgias de estas reuniones son propicios para el chascarrillo, la broma, el acercamiento informal, y el lenguaje icónico. Los intérpretes tienen su momento de gloria para asistir a los presidentes sin conocimientos idiomáticos. Los medios tienen algo de libertad para captar estos primeros encuentros informales que reflejan -muchas veces- la complicidad, la hostilidad o la estrategia entre sus asistentes. Las reuniones se alargan exasperadamente y los avances son de una lentitud proverbial en la cultura comunitaria europea. La tensión se libera, impostada o naturalmente, en estos encuentros previos o en las fotos de grupo posteriores. Aunque, a veces, como hemos visto recientemente en el Parlamento de Ucrania, estos juegos de manos van muy en serio.

Pues bien, el pasado lunes, Juncker bromeó con de Guindos ahogándole “simbólicamente”. Era una especie de reprimenda por los escarceos y tanteos del Gobierno, y del Presidente Rajoy, intentando vender públicamente unos compromisos de déficit públicos, no acordados con sus socios europeos. Intento frustrado que ha generado una notable tensión política y ha evidenciado algunos y serios desajustes y errores gubernamentales. La foto ha sido portada en muchos medios periodísticos y se ha permitido el metalenguaje sin necesidad de ser muy imaginativos.
Juncker sabía lo que hacía. No improvisa. Conoce la importancia de la imagen. Y, aunque el gesto era simpático, la cara de sorpresa e incredulidad de nuestro ministro ofrecía una instantánea impagable. El estrangulamiento preventivo fue seguido por un cordial abrazo. Justo lo que pasó realmente en la Cumbre: Europa nos apretó, nos zarandeó para impedir que nos salgamos del paso marcado, para después abrazarnos. 

La fotografía guarda un extraordinario parecido con la que un mes antes protagonizó Alfredo Pérez Rubalcaba, en el Congreso de los Diputados, justo la semana después del Congreso del PSOE donde fue elegido secretario general. Rubalcaba explicaba “gráficamente” a Rosa Díez, líder de UPyD, cómo había ganado las primarias a su oponente, Carme Chacón. Apretando a la gente, hasta casi dejarla sin aire, mostrando fuerza y una curiosa capacidad de persuasión aeróbica.
Rubalcaba Rosa diez

Las fotos, en política, tienen una gran importancia y son la obsesión de nuestros políticos y políticas. La pelea entre sus jefes de prensa y de gabinete y los redactores, jefes de sección y directores de medios es tan antigua como la prensa. Provoca discusiones monumentales y permite dobles y triples interpretaciones de la noticia en su conjunto. Su capacidad para perdurar en la memoria visual de los lectores-electores es extraordinaria. Estas fotos son decisivas.

De Guindos ya tiene la imagen de la legislatura. Es el primero en obtenerla. Ésta se reproducirá a lo largo de los próximos meses como símbolo de nuestras relaciones con Europa. La próxima vez tendrá ojos en la nuca. Cazado por detrás por el simpático luxemburgués no pudo zafarse de la bromita. Los golpes casi siempre son a traición. Como el gesto obsceno e insultante de Berlusconi hace unos años, cuando le puso los cuernos, en una foto oficial, a nuestro ministro Josep Piqué.

Se creen muy graciosos. Pero ni Europa, ni la economía, ni esta crisis devastadora son una broma, ni un juego. Ni una foto.

Hay 2 Comentarios

otro ejemplo de retórica del daño cariñoso http://t.co/YojaQLhd

Los ciudadanos estamos estrangulados de verdad, estos señores hacen unas "bromitas" que no tienen ninguna gracia. No nos gusta que nos recuerden que obedecemos órdenes y que no tenemos escapatoria. Berlusconi es un EXPERTO EN PONER LOS CUERNOS en el sentido amplio de la frase.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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