Rajoy, Google Glass y la realidad aumentada

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 26 dic 2013

¿Qué pasaría si Mariano Rajoy, por ejemplo, subiera al atril del Congreso de los Diputados con unas Google Glass? ¿Le amonestaría o se lo impediría el presidente de la Cámara? ¿Hay algo en el desfasadísimo Reglamento de las Cortes (de 1982) que lo prohíba? Prohibieron el wifi (en un burdo intento de evitar la transparencia), pero ¿se atreverían a quitarle las gafas al Presidente? No se trata una pregunta de política ficción. No, no es divertimento. Al contrario, creo que conviene explorar −a fondo− el enorme potencial (y los posibles beneficios) de la realidad aumentada, y qué puede aportar para la mejora de la acción política o parlamentaria, por poner un caso.

A la mayoría de nuestros dirigentes políticos les iría bien una sesión de realidad aumentada. Los retos a los que nos enfrentamos tienen varias capas de información… y de interpretación. Y lo que vemos, aparentemente, es solo una parte −pequeña− de la realidad. Hay una política subterránea, fuera de los radares convencionales. Otros registros, otras expresiones de lo político y de la realidad que necesitan otros sónares para su interpretación. La realidad aumentada, tecnológica y política, puede ser clave para comprender lo nuevo y repensar las soluciones, tantas veces atrapadas en su previsibilidad y su incapacidad para reaccionar ante lo nuevo.

Esta se ha convertido en una de las tendencias (y realidades) más transformadoras de la cultura digital y su radical alteración de conceptos y escenarios. Todos los informes sobre tendencias confirman las hipótesis: las capas de información simultánea y accesible a las que vamos a poder acceder al visionar un objeto, un espacio o una persona son potencialmente una gran oportunidad; aunque esconden algunos desafíos en relación, por ejemplo, con la privacidad. Los debates están abiertos. Las oportunidades para la política y la gestión de los recursos públicos, también. Más tecnología para la democracia.

Pero de lo que se trata es de ver si podemos hacer concurrente y simultáneo el contraste de datos o de informaciones en tiempo real, mientras se producen las sesiones de control o se debaten iniciativas parlamentarias. La tribuna de los oradores se ha convertido en un espacio atrincherado, donde es muy difícil el contraste empírico de datos y afirmaciones. Los diputados tienden a llevar sus recortes de prensa para acreditar sus críticas o sus propuestas. Pero, más allá de este recurso analógico, es muy difícil rebatir con datos (aumentados) las afirmaciones o explicaciones de sus señorías. El tiempo real, se difiere… y el contraste y verificación se aplazan al seguimiento de los periodistas especializados o los grupos de vigilancia democrática que contrastan los datos con los archivos.

Amanda Rosenberg, responsable de marketing de las gafas de Google, avanza en las preguntas de fondo: ¿en qué puede hacer cambiar nuestras vidas?, ¿qué beneficios obtendremos?, ¿hasta dónde se impondrá el límite de nuestra privacidad?, ¿cómo afectará a la manera de comunicarnos? ¿y cómo cambiará la política, por ejemplo? En paralelo con las Google Glass (la última actualización de las cuales también permite ver películas y aceptar aún más órdenes), siguen a la vanguardia las aplicaciones para móviles relacionadas con la realidad aumentada, que ya son capaces de reconocer la voz y de ejecutar órdenes con tan solo emitir el sonido.

El Parlamento es el templo de la palabra política, y el atril, su púlpito. Pero necesitamos incorporar más tecnología en la oratoria parlamentaria para poder presentar visualizaciones, gráficas, infografías, datos y conexiones en directo a Internet para disponer de más recursos visuales que hagan más útil, comprensible y dinámica la vida parlamentaria. No hace falta ninguna teatralidad, ni pantalla adicional. Solo con la conexión opcional con el ordenador que cada señoría tiene en su escaño con la presentación, el documento o la gráfica que el orador, en su turno de palabra, pudiera mostrar, obtendríamos una mejor comprensión de los datos y los argumentos. Señal de dato que, además, también podría mostrarse por web en tiempo real y estar disponible para periodistas y ciudadanos.

Primero los ordenadores (prohibidos en algunos hemiciclos), más tarde los teléfonos móviles (con algunas aplicaciones o widgets relevantes), y smartphones (a los que no se pueden hacer fotografías ni se permite que las hagan del hemiciclo) y, finalmente, las tabletas (con las que algunos diputados se entretienen). ¿Y luego? ¿Google Glass? Todos estos elementos se han ido introduciendo en la vida parlamentaria muy lentamente. Y no todos los políticos hacen uso de ellos, ni todos son capaces de adaptarse a las nuevas herramientas de comunicación donde se encuentra permanentemente la conversación de aquellos a los que representan. Sin embargo, el ahora es un buen momento para pensar en cómo y cuánto podría cambiar la vida parlamentaria. Y empezar a reflexionar, a fondo, sobre la posibilidad de incorporar la realidad aumentada a la realidad política. Aunque hay realidades que no necesitan aumentarse más para que su visibilidad sea, todavía más, hiriente e inaceptable.

Hay 13 Comentarios

Si hombre, se cagan con oir un "rodear el Congreso", como para calentarles la neurona con las instrucciones de sus carísimos MAC. Nada, nada, que salgan fuera y escuchen el directo. Eso si; sin hacerles fotos en acto de servicio, como a los delicadísimos maderos que los custodian.
Preparate que ya empiezan con leyes contra tecnologías. Al tiempo

rogelio reza, en las Google Glass de Rajoy habría un dispositivo limpiador para aumentar la claridad de sus explicaciones que falta hace.
No obstante los políticos no están por la labor, porque solo hacen que distraernos con leyes del aborto e independentismos mientras preparan un nuevo pelotazo con las subidas de las tarifas de luz y agua, y un nuevo perjuicio al ciudadano con la congelación de las pensiones...

En el menú " Opciones " que he planteado para las Google gafas de Rajoy se me ha olvidado " Volver a la realidad " (Comando [ para Mac ).
Quiero añadir que si algún compañero bloguero quiere añadir otras opciones para el Menú " Realidad" es muy libre de hacerlo. Sería de gran ayuda para los desarrolladores de futuras aplicaciones.

1º- Yo pensaba que lo que Rajoy lleva son unos Google Catalejos, su visión del futuro a medio y largo plazo no tiene otra explicación....
2º- ¿ A que ojo debería ponerse la Google Glass Rajoy, al de la izquierda o al de la derecha ?
3º- ¿ Cuantas décadas faltan para desarrollar una aplicación de " reconocimiento de voz y ordenes " adaptable a Rajoy ?
4º- Los silencios que se producirían mientras Rajoy o el orador de turno analiza la información recibida en tiempo real ¿ se contarían como " tiempo de intervención " o el Posadas debería parar en cronómetro ?
5º - ¿ Los parlamentarios del PSOE deberían llevar Google Glass de " Visión Progresiva ?
6º- ¿ En el Menú " Opciones " de las Google Glass de Rajoy habría ?:
- Realidad aumentada
- Realidad disminuida
- Realidad elástica
- Ocultar realidad
- Salir de realidad
- Huir de realidad
- Aceptar realidad
- Cancelar realidad
Hoy por hoy, estas y otras dudas me impiden formarme una opinión objetiva sobre las ventajas del uso de las Google Glass por parte de nuestros políticos para la ciudadanía en general.

DIEZ SEMANAS DE HUELGA EN PANRICO, UNA MOVILIZACIÓN CON POCOS PRECEDENTES: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2013/12/diez-semanas-de-huelga-en-panrico-una_28.html

A tal punto llega nuestra hipocresía y cinismo, que todavía algunas personas le dan su voto de confianza, sus argumentos a quién sino vamos a votar?.
Pues perfecto, así seguiremos con tanto listo y descerebrado, ellos a seguir haciendo su papel, reirse de nosotros y vivir a costa del ciudadano. Las Google Glass, no se necesitan en este país de fantasiosos.

El mismo articulista da en la diana cuando dice: "Hay realidades que no necesitan aumentarse mas para que su visibilidad sea, todavía mas, hiriente e inaceptable". Por ejemplo que el ilustre jerezano Pedro Pacheco en sede parlamentaria -sin gafas- diga si mantiene lo dicho hace 26 años: En España la justicia es un cachondeo. Hasta la ranas del nacimiento del rio Cuervo saben que no solo se mantiene sino que tiene vigencia plena. El caso "Terra Mítica" sin ir mas lejos, con esos empresarios que no devuelven un céntimo, para eso se gastan la pasta en los mejores despachos de abogados de Valencia. Vamos a ver, hay mas realidad aumentada que lo dicho por el amigo del alma, perdón de los huevos, de Aznar, un tal Miguel Blesa: Caja Madrid no es mi cortijo. ¿Hay mayor realidad aumentada que la cara de asco que ponía Mafo/Fdez Ordoñez a la hora de controlar cuando esta de Gobernador en el Banco de España?. ¿Hay mayor realidad aumentada que Jaume Matas no esté entre rejas? Donde la realidad aumentada pasa de castaño oscuro es en el paradero del jaguar de Ana Mato. Para el sector mas tolerante de la Fundación San Borondon la realidad aumentada está en la marca España, en el Cante por Peteneras o como irse de rositas en un Estado fallido, como los 1.700 imputados sin ir mas lejos, o Rato tocando la campana. O Divar dándose 25 golpes de pecho en misa de 12, según el ex de Cantabria, un tal Revilla. Bien por Revilla que quiere que el magistrado E. Silva no sea otro Garzón. Gente como este magistrado Silva, como la jueza Mercedes Alaya no tienen nada que hacer. El sistema se los carga. Por eso quien mejor visión de la jugada tiene es la escritora Almudena Grandes: La justicia me da asco. Sin comillas, el que las ponga es un bellaco. Y la gente sigue votando. Y en ese plan. Ninguno.

Mientras leía el post estaba pensando que lo más efectivo de todo sería un chip implantado a sus señorías que cada vez que mintieran les diera un buen calambrazo,.. Lo digo en serio, aunque mientras lo escribo me esté partiendo de risa (jeje)
De otra manera todos los avances no solo van a servir para que nos mientan más y mejor sino que son capaces de usar técnicas de realidad virtual para hacernos ver lo que no existe. El cuento de Alicia en el País de las Maravillas se queda corto al lado de las historias que cuentan algunos de nuestros políticos cuando se les pilla en un mal paso, o dos, o tropecientos. Y siguen...

Creo que esta gente tiene puesto un chip en su cerebro sobre lo que tienen que hacery como tienen que poner las cosas para los que no pertenecemos a su casta, que aunque le pusieran un telescopio en cada ojo ello seguirían en su "recto" camino hacia la nada más absoluta para unos - los pringaos - y la totalidad más manifiesta para sus programadores y séquito.

Haber si hay suerte y algún día debido a la tecnología nos enteramos por Internet, de lo que se cuece en el consejo de Ministros, que lo encuentro difícil, porque lo que dicen cuando hacen la rueda de prensa, nos cuentan lo que ellos quieran decirnos. Saludos.

Dudo mucho que lo que expones se llegue a producir. Nuestra casta política es inepta por naturaleza y, salvo para tuitear, poco uso hacen de las tecnologías.

Un artículo brillante (y provocador porque imaginarse a Rajoy, que ni siquiera vocaliza, y a quien veo más en un casino de pueblo del siglo XIX, con las Google Glass) me ha hecho sonreír. Mis aspiraciones son más modestas y me conformaría con parlamentarios que no actuaran, que supieran hablar y, sobre todo, que me los creyera, tanto en el Congreso como en el Parlament. La tecnología vendría por añadidura.

Probablemente no pasaría nada. La inmediatez para contrastar informaciones y opiniones derivada de la nueva tecnología seguirá produciendo desazón pero el el minúsculo porcentaje que lo hace ahora, ya que para saber hay que tener la intención. Varias cadenas de tv hacen a diario buenos ejercicios de hemeroteca visual con contradicciones cotidianas de la clase políltica según se esté en el sillón de mando o en el opositor, y lo más que provoca es una sonrisa burlona en los mismos que tienen claro hace mucho su parecer sobre la situación que nos asola.

http://casaquerida.com/2013/12/24/democracia-abortada/

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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