40 Aniversario

La política y el método de Harvard de negociación

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 02 ene 2016

El método de negociación de Harvard es uno de los más usados en todas las organizaciones. Se caracteriza por ser simple y práctico. Características despreciadas -lamentablemente- en la mayoría de las tradiciones políticas. El método, desarrollado a finales de los años setenta por Roger Fisher, William Ury y Bruce Patton, nos enseña a negociar de forma eficiente a través de un proceso que se concentra en identificar y satisfacer intereses, aunque no sean compartidos a priori.

Cuatro principios son la clave de ese proceso:
1. Separar a la persona del problema.
2. Concentrarse en los intereses y no en las posiciones.
3. Inventar opciones de mutuo beneficio.
4. Insistir en la aplicación de criterios objetivos.

El paso -histórico- de las alternancias a las alternativas en la política española (después del resultado del 20D) va a obligar a nuestros líderes a revisar sus apriorismos, sus líneas rojas. Estas parecen más excusas que argumentos. El miedo a negociar los atenaza. Y los inutiliza. No se trata de renunciar a los principios, pero hay que evitar que estos impidan que la política (también la negociadora, la que pacta, la pragmática) cumpla su función de servicio público, de bien común, de interés general. Es decir: que sirva para resolver problemas, no para crearlos o agravarlos.

Estoy convencido que uno de los cambios regeneradores que debemos incorporar en la cultura política española es la capacidad de estar abierto a nuevas y diferentes influencias para la resolución de problemas, conflictos o retos. El mundo de la innovación emprendedora es una fuente inagotable de inspiración para refrescar nuestras ecuaciones y mapas mentales. Maneras de ver, maneras de pensar. Por ello, más que nunca, la política renovadora debe estar dispuesta a nutrirse de nuevas ideas, tradiciones y experiencias que vienen del mundo de la gestión. No estoy hablando de postpolítica, sino de introducir más variables para ejercer una política más deliberativa. Se trata de abrirse a nuevas disciplinas. Si las ventanas no se abren, nunca entra aire fresco. Y acabas envenenado de tu propio oxígeno, hasta que lo consumes haciéndolo irrespirable.

Mason Currey, autor de Daily Rituals: How Artists Work, investigó a más de 160 artistas y creadores de todas las disciplinas: desde compositores a filósofos, pasando por científicos, escritores y también políticos. Descubrió algo que por intuido o conocido no deja siempre de sorprender: el método inspira, el método es creativo.

El método Harvard, por ejemplo, demuestra (con décadas de éxito) cómo nuestras ideas se vuelven incapaces de resolver problemas cuando se arman desde las afirmaciones y no desde las preguntas. El que afirma, no puede dudar y casi nunca cambiar. Con ambas limitaciones es -casi- imposible y acordar. Esta es la cuestión. Se pacta con el adversario, con el rival. Pero se puede hacer cuando el miedo a perder a tu posición es menor que el miedo a perder la oportunidad de ganar, juntos, o a la vez. De nuevo, los intereses por encima de las posiciones. También en política.

Desde una renovada cultura política, parece extraño (y sospechoso) negarse -de entrada- a explorar las posibilidades de acuerdos y pactos con formaciones políticas que comparten espacios electorales, ideas políticas, y soluciones programáticas de amplia base y coincidencia. Hay quienes están más preocupados por el futuro de sus partidos y posiciones, que por los problemas de los electores y de la política. La falta de coraje intelectual es el síntoma más evidente de la falta de confianza en la política que construye. Construir una alternativa no es fácil, ni cómodo. Pero cuando es necesaria, debe ser una exigencia democrática. Este miedo, paralizante, es revelador. Y abrumador. ¿En manos de quiénes estamos, o estaremos? ¿En manos de líderes perezosos?

Los electores castigarán, con severidad, a quienes prefieran -o provoquen- una segunda vuelta… a la espera de mejorar sus hipotéticas posiciones a costa de renunciar a sus responsabilidades. Muchos ciudadanos y ciudadanas han votado para que nuestros líderes no se queden en la trinchera, en sus líneas rojas, tan confortables como inservibles para la mayoría. Quieren que las crucen, que exploren las tonalidades, las gamas de color, las hibridaciones, las mezclas. En definitiva, los compromisos, los acuerdos. Es tiempo de salir a campo abierto. Desconfiemos de los puros. Su pureza es su pereza. Y a veces nuestra perdición.

Hay 7 Comentarios

Los invito a consultar el blog: https://estrategiasenlanegociacion.blogspot.com.co/
encuentran la fundamentación técnica y teórica de lo expuesto. Además de vinculos con centros de estudio y generadores de investigación de Harvard.

Gran artículo. La Política en este país ( y no en exclusiva, desde luego) ha dejado de ser la ciencia de la puesta en práctica de los intereses públicos de acuerdo a diversas ideologías, para convertirse en al técnica de la supervivencia a toda costa de los burócratas a sueldo de las formaciones /partidos.
Hemos visto cómo las instituciones públicas han perdido su carácter de servicio, para convertirse en agencias de empleo de los "ganadores " de turno, envileciendo estas instituciones a base de inmoralidad en la gestión y rapiña del dinero público, hasta hacerlas ya inservibles para los fines del bien común y del servicio al ciudadano. [ !qué trabajo va a costar a los incautos que recientemente gestionan municipios¡].
La "política" se ha convertido en una marca/empresa, con un nicho de clientes(electores) a conservar, con unos socios capitalistas que aportan el dinero a cambio de un rendimiento, y cuya misión es perpetuarse en el ranking para no tener que declarar el concurso de acreedores. Los empleados cualificados como los que más, contribuirán al crecimiento de la" empresa" con un afán a medida de sus emolumentos ( dinero, poder, estatus), es decir alto. Un ejemplo, se habla de diseño de políticas, como si éstas fueran el producto estrella de la marca , y no la necesidad de satisfacer un requerimiento ciudadano. ¿Negociar? ¿para qué? si lo que hay es que imponer la marca y arrasar el mercado.
Bien , pues si partimos de esta idea mi impresión es que tenemos empresas políticas caducas. Ni siquiera el egoísmo las ha hecho evolucionar, ¿por qué? Por que la "clientela" ha sido muy fiel. Tan fiel que en las últimas elecciones sólo les ha hecho una advertencia.....!tanto miedo hay a perder lo que aún no sabemos que no tenemos ....que nos mostramos como cobardes ¡
Estoy deseando que tengamos nuevas elecciones para poder renovar la cabaña, pero esta vez radical. Serán tiempos muy turbulentos, pero los que nos acordamos de lo antiguo sabemos que es así. No tenemos nada que perder( está casi todo perdido) salvo de vista a estos indeseables y los que les sirven.

Muy bueno el artículo Antoni, pero reconoce que los de Harvard han fusilado mi “ Metodo Marujona para llegar a fin de mes” que ya esbocé en un post anterior. Era aquello de establecer las prioridades “¿me hago las mechas o compro zapatos a los niños?” y negociar con el marido “ tu no te gastas cien euros en ir al fútbol y yo te permito que acapares la tele todo el sábado por la tarde”, e incluso si no reniegas mucho por la noche tal vez no me duela la cabeza……
Dado el pobre coeficiente de intelecto que están demostrando nuestros políticos me parecía que el “Metodo Marujona”, aunque más prosaico, sería más fácil de entender por sus señorías, pero me temo que a tenor de sus últimas maniobras voy a ver mi gozo en un pozo y tu seguirás predicando en el desierto a las culebras y los alacranes ……

Me alegro mucho de conocer este método y confirmar así que nuestra clas polñítica esta mas cerca del gandúl que del trabajador por los demás. Efectivamente nos tienen hartos de mirarse su culo y su partido y hablar de ideales cuando para eso tienen que machacar al lector en nombre de sus ideales retrogrados y anquilosados.
¿No estamos de acuerdo en recuperar lo de Suiza? ó resulta que todo va dirigido a lo que digan los mercados y la mafia?
Y esto por tocar solo un punto candente, que hay mas.
Creo que vamos a tener que seguir con el "no, no nos representan" muchos años mas. No nos sirven.
Estos está claro que se sirven a si mismos y a oscuros intereses.
Creo que deberiamos bombardearlos-en sus correos- con este méodo y otros que seguramente existan en vez de tragarnos nosotros sus mentiras y traiciones.
Ahora que no podemos rodear el Congreso por la ley Mordaza, pero los tenemos dentro; habría que encerrarlos y mantenerlos a pan y agua hasta que salgan con soluciones para nosotros, no para ellos o sus partidos.

Me ha encantado el artículo. Si no encuentran el acuerdo los partidos qué retraso con respecto a 1975 no? Aunque no tengo datos para demostrarlo no creo que los electores apoyen el 100 por 100 de los programas de los partidos a los que han votado. Por lo tanto los puros, que van al gano o pierdo nos están mostrando cuál será su manera de gobernar.

Lo que sigue se basa en la unión de dos comentarios previos que entiendo caben en el Método Harvard para que España pueda salir adelante con una gran innovación institucional que llena años más tarde las aspiraciones pro-sistema del movimiento 15-M. El primero es una adaptación y luego agrego una repetición. La adaptación es sobre lo que contesté debajo del artículo "Nos espera…," escrito sobre la situación de Republica Dominicana, por Dunia De Windt, el 29 de diciembre de 2015. Como pueden ver en la conversación de tuits https://twitter.com/DuniaDW2/status/681864855045992448 Dunia agradeció y estuvo de acuerdo con el comentario.


Bajo el obsoleto paradigma que se limita a la dependencia y la independencia no tienen ningún sentido las elecciones. Si es con votos, nada se va a solucionar, antes de que se acuerde una transformación que involucra un cambio de paradigma para introducir la interdependencia.


La transformación sigue la misma regla que Henry Ford dijo, que fue algo así: si le hubiera preguntado a la gente que quería, me hubiera dicho caballos más rápidos. Es decir que el cambio que se necesita no se lograría sin la transformación.


Con votos España está en crisis. Con votos Cataluña está en crisis. El problema es que RD, España, Cataluña y muchos otros lugares son anti-sistemas, que son (des)organizaciones cuya sinergia es muy negativa (el todo es mucho menor que la suma de las partes)" donde mucho recursos producen muy pocos resultados.


Lo que hay que hacer es realizar una transformación a un sistema donde la sinergia positiva ayuda a producir con pocos recursos muchos resultados. Para más detalles. ver la nota "¿Estará por encima de la política el cambio de civilización que sugiere José Mujica en su brillante discurso? ( http://bit.ly/705GMH )," que ahora tiene su "Cuarta actualización. En el año nuevo regalemos sabiduría para crear la civilización sistémica."


El comentario que repito es sobre la opinión "Una confusión peligrosa ( http://politica.elpais.com/politica/2015/12/29/actualidad/1451414038_081794.html )," dice así:


¿Confusión peligrosa? En el programa Encuentro de CNN en Español, del 30-12-15, Camilo Egaña resaltó el artículo "Podemos como tentación," publicado por El País, escrito por Francesc de Carreras, un profesor de Derecho Constitucional, que contribuyó a formar el partido Ciudadanos. Como acostumbra, Camilo entrevistó a Carlos Alberto Montaner para ir a favor de la razón y en contra de la emoción de Podemos, como si el mundo no hubiese cambiado. Aquí subyace la suposición de dicho artículo de que en materia constitucional el mundo debe permanecer entre la ilustración y el romanticismo que induce a TNA (There´s No Alternative). TNA induce igualmente a "una confusión peligrosa" que se disuelve (desaparece) con el TAA (There´s An Alternative) de la creación de la civilización sistémica, al aprender que la emoción del 15M y la razón del TAA se pueden reforzar mutuamente. Para crear la civilización sistémica, lo primero que deben hacer es una transformación constitucional a la interdependencia que disuelve todos los reclamos de independencia. Para más detalles, ver el contenido externo. https://twitter.com/gmh_upsa/status/682241779979038720

El método Harvard será muy meritorio, pero lo que debemos aquí considerar es el grado de lealtad de quien ofrece un pacto. Si quien nos abre un abanico de ofertas para llegar a un acuerdo es un mentiroso compulsivo, alguien incapaz de dar explicaciones directas a sus mismos miembros del clan y opta por una pantalla de plasma, desde el vamos está totalmente perdido un posible acuerdo. Mas allá de todas las estretegias, las ideas políticas, los sistemas, etc.etc. lo que prevalece es la credibilidad de la persona .Y como es obvio que "esa persona" tiene agotada la paciencia de un 70% de los votantes, está invalidado para ofrecer pactos.

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Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

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