Tecnología para combatir la corrupción

Por: Antoni Gutiérrez-Rubí | 19 ene 2017

ScreenShot085

El Ayuntamiento de Barcelona acaba de presentar un Buzón Público de Denuncia de la Corrupción (Bústia Ètica) utilizando tecnologías como TOR y GlobaLeaks. Esta iniciativa, a propuesta del equipo de tecnopolítica de Xnet, se enmarca en las recomendaciones del Consell Ciutadà Assessor de l’Oficina per la Transparència i les Bones Pràctiques del Consistorio. La tecnología usada marca un hito histórico para una administración pública local; y un mensaje político muy fuerte. Existe una convicción crecientemente extendida de que la corrupción no puede solucionarse solo con las instituciones democráticas vigilándose a sí mismas. La sociedad civil tiene que jugar un papel central y constante. La vigilancia ciudadana se convierte en un activo democrático.

Tor es un sistema que permite utilizar Internet de manera anónima. Originalmente, Tor fue desarrollado por la Marina de los Estados Unidos, con el propósito principal de proteger las comunicaciones del Gobierno. Actualmente, es utilizado todos los días para una amplia variedad de propósitos por parte de militares, periodistas, agentes de la ley, activistas, y muchos otros. Debido al éxito de uso que ha alcanzado en muchos sectores, el propio Gobierno de los EE. U.U está en una fuerte paradoja y en un creciente conflicto de intereses: por un lado, intentando acabar con el proyecto por parte de sus servicios de seguridad; y, por otro, aumentando su financiación (por terceros) y desarrollo para mejorar el activismo ciudadano.

El debate sobre la libertad en Internet tiene un capítulo muy importante —y controvertido—  en la capacidad de sus usuarios de navegar, publicar o consultar de manera anónima. Al menos superficialmente, ya que, normalmente, a través de la dirección IP de los usuarios se puede averiguar desde qué punto exacto se está utilizando la red. Normalmente el anonimato superficial que proporciona Internet para participar en redes sociales (bajo pseudónimo, por ejemplo.) es suficiente para la mayoría de usuarios. Pero podemos encontrarnos con dos tipos de internautas que sí que necesitan una capa de protección extra: los que cometen algún acto delictivo (tráfico de drogas, armas, venta de programas para crackear sistemas, vulnerabilidades, spamers…); y los que, por cuestiones de activismo, también se suelen encontrar en una situación delicada, en los márgenes de las legislaciones vigentes en sus países.

Tor Project ofrece la oportunidad de navegar de forma anónima y es la puerta de entrada a la web profunda. Combinar esta red con otras herramientas (como las VPN) proporciona una cierta seguridad a los usuarios que, por el motivo que sea, necesitan el anonimato en la red. Por ejemplo, cuando hay un incremento de la censura en un país y es complicado —y arriesgado— utilizar Internet de forma segura para hacer activismo, aumenta el uso de dichas herramientas.

En sociedades con mayores niveles de calidad democrática, unas herramientas de este tipo pueden cumplir otro tipo de funciones. Concretamente, promover el papel de los wishtleblowers (alertadores). Estas personas son las que denuncian situaciones irregulares, normalmente relacionadas con corrupción, en sus propias organizaciones. También esta figura se identifica con la posibilidad de que la ciudadanía pueda denunciar y aportar pruebas de situaciones ilegales garantizando su anonimato por miedo a represalias. La irrupción del fenómeno exigente de política vigilada favorece la utilización de herramientas que faciliten la aportación de pruebas, más allá de la simple denuncia pública a través de redes sociales. Son muchas las situaciones en las que se han producido filtraciones, como el caso Wikileaks.

Si se combinan herramientas como Tor, el uso de VPN y un software como el de GlobaLeaks (software pensado específicamente para los «alertadores») tendremos la combinación perfecta para poner en marcha un buzón de denuncia anónima ciudadana. La protección de estos alertadores es algo que se reclama legislativamente, concretamente Xnet lo ha incorporado en su agenda digital de 2017 incidiendo que España debe transponer la Directiva UE de Secretos Comerciales y la promoción de leyes específicas para la protección de los whistleblowers. Actualmente tenemos ya algunos ejemplos como el buzón desarrollado por Xnet, la plataforma fíltrala, el buzón de fraude de empleo del Ministerio de Trabajo, o los de fraude fiscal de la Generalitat de Catalunya o de la Agencia Tributaria de las Islas Baleares.

El debate sobre la «anonimización» en el activismo político de denuncia democrática es controvertido. Pero, indiscutiblemente, sirve para abrir boquetes de transparencia en nuestras instituciones. Cuando la delación es un derecho —y una obligación— proteger a los que alertan y sus informaciones es una responsabilidad política.

Hay 4 Comentarios

Ante tanta corrupción lo mejor es utilizar las nuevas tecnologías para combatirla. Hoy en día existen proxy anónimos para conectarte desde cualquier punto del mundo e ir saltando para perder el rastro dejado.

Perdona que te interrumpa de nuevo pero en el interim se me ha ocurrido otra forma de “denuncia anónima” en sistema analógico en vez de digital, tal vez algo arriesgada pero muy efectiva, me refiero a la clásica “pintada” con spray en la fachada de sus oficinas. ¿Que te parece?.

Recibí una “solicitud de amistad “ en el Facebook de un antiguo jefe mío a la que por supuesto no respondí. El individuo en cuestión es famoso en la isla por alcohólico, cocainómano, putero, agresivo, corruptor de funcionarios y políticos, defraudador, explotador laboral y tener un hablar balbuceante que hace imposible cualquier tipo de comunicación con él. De 1,50 de estatura y complexión modelo “obesidad mórbida” recorre la isla supervisando sus diversos negocios turísticos en un coche descomunal. Ataviado con pantalones cortos y sandalias, tocado con sombrero de mafiosillo italiano y luciendo en sus labios un sempiterno purazo habano de 25€, se dedica a las “relaciones públicas” (de las que se considera un experto) a golpe de cartera y de su frase favorita: “¿Que quiés tomá?”. Su nivel cultural es sencillamente inexistente y el académico se reduce a una pequeña titulación profesional de la época en que la FP ofrecía aquello de la “Formación para adultos” y que se obtenía por enchufe o a cambio de prebendas al profesor de turno y sin haber pisado un aula.
El asunto es que al ver su perfil del Facebook observé que dice en el apartado “formación”: “UNIVERSITY OF LAS PALMAS DE GRAN CANARIA” sin el más mínimo pudor ni más especificaciones.
Y aquí viene el problema,¿como puedo denunciar y hacer público semejante dislate, sin poner en riesgo mi integridad física ?. Si este individuo me localiza, enviaría a toda su cohorte de primos, cuñados, sobrinos y compadres que viven de él para darme un escarmiento.
¿Tal vez la “deep Web?, ¿ el TOR?, ¿ crear una cuenta de Facebook falsa desde un locutorio para emigrantes?
Perdona, querido amigo, que te utilice en plan “consultorio de Elena Francis” pero espero ansioso tus sabios consejos para castigar publicamente tamaña felonía y evitar que caiga en el abismo de la impunidad.

Gracias por la información. Aunque los políticos no van a poner herramientas útiles y efectivas a disposición del público para ir contra ellos mismos. Actúan con un morro y una amoralidad impresionante pero todo legal. La mayor corrupción del país la sustentan ellos porque encima de que nos engañan nos torean por todos lados. Y luego los sospechosos/as somos los demás, Jaja!..
Las medidas contra la corrupción que se han aplicado en estos últimos años siempre han estado dirigidas a la gente en general a ellos ni les ha rozado.
No son creíbles las medidas que toman. Ni lo serán mientras no les vea dimitir cuando la organizan, paguen con su Patrimonio cuando perdemos dinero por su mala gestión, o se les meta en la cárcel cuando por culpa de ellos se pierden vidas humanas.
¿Qué es exagerado? Y qué pasa cuando un particular comete alguna de esas faltas... Paga, ya lo creo que paga.
Mientras los políticos no asuman ninguna responsabilidad no son de fiar.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

es asesor de
comunicación y consultor político.
Profesor en los másters de comunicación
política de distintas universidades.
Autor, entre otros, de los libros: Políticas.
Mujeres protagonistas de un poder
diferenciado’ (2008), Filopolítica:
filosofía para la política (2011)
o La política vigilada (2011).
www.gutierrez-rubi.es

Sobre el blog

Hago mía esta cita: “Escribimos para cambiar el mundo (…). El mundo cambia en función de cómo lo ven las personas y si logramos alterar, aunque sólo sea un milímetro, la manera como miran la realidad, entonces podemos cambiarlo.” James Baldwin

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal