Cualquiera se topa con las señoras Merkel y Lagarde día sí día también en este diario y en otros, en boletines de radio e informativos de televisión, españoles e internacionales. No es para menos. Son las políticas más poderosas del mundo. Una jurista de Gambia, Fatou Bensouda, de 50 años, se acaba de unir al grupo de las poderosas. Al concluir el mandato de su hasta ahora jefe, se acaba de estrenar como la fiscal de la Corte Penal Internacional. Su misión: dirigir la persecución de criminales de guerra, genocidas y gentes de calaña similar. Isabel Ferrer cuenta desde La Haya en este perfil cómo ha llegado hasta aquí. Bensouda es la número 7 en la lista de Las mujeres más poderosas de las que usted nunca ha oído hablar que ha elaborado la revista Foreign Policy para su último número.
En la lista le acompañan, la enviada de Obama que negocia los asuntos de dineros con los europeos, la hermana del anterior dictador norcoreano, la nueva fiscal general de México y otras mujeres a las que conviene estar atentos. Por cierto, ninguna es española.