02 septiembre, 2007 | 14:02
Esto se va acabando
Esto se va acabando, pero aun quedan opciones para que la selección española siga aumentando el botín en esta batalla incruenta que es el atletismo de competición, y una de nuestras principales esperanzas está en Ruth (Beitia), que es nuestra mejor saltadora de altura y, aunque el nivel de la prueba de altura esta este año “por las nubes” (chiste malo), creo que va a estar entre las mejores, porque durante toda mi estancia en Osaka me ha transmitido una energía positiva muy poderosa. RUTHY ESTAMOS CONTIGO.
Hablando sobre el tema competitividad, he discutido muchas veces con mis amigos, deportistas o no, sobre los valores del deporte de competición y los argumentos siempre suelen ser los mismo:, que si “yo no tengo por que pagarle el hobby a un tipo que se dedica a lanzar una bola de hierro lo más lejos que puede”, o también hay otra frase típica “yo no le encuentro la gracia de ver once tipos en calzoncillos corriendo detrás de una esfera de cuero”.
Y mi respuesta, siempre suele ir por el mismo camino: ¿Os habéis parado a pensar alguna vez, lo que representa el deporte dentro de la evolución social humana? Porque el deporte, y más concretamente el de competición, es una esperanza y una muestra clara de que el hombre puede llegar a dejar atrás las guerras y los enfrentamientos salvajes, cambiándolos por encuentros reglados, respetuosos y sobre todo no violentos.
Ese es el momento en el que el más porfiado de mis amigos, suelta una risita socarrona y me espeta un “si claro, el deporte no engendra violencia, ¡YA!”. Pero yo dije que era una esperanza y una muestra, no una realidad. De todos modos, no todos los deportes son iguales, los hay más cercanos al espectáculo y menos, los hay con mejores valores y peores.
Después contraataco con el tema económico y es que si tenéis curiosidad podéis entrar en los presupuestos generales del estado y ver lo que se lleva el Consejo Superior de Deportes. Podréis comprobar que somos una parte minúscula dentro del Ministerio de Educación, que a su vez es una pequeña parte del total, y el resto de los ingresos que puede tener un deportista (no mediático) viene de pequeños patrocinadores privados o si práctica un deporte olímpico y esta entre los ochos mejores del mundo tiene una beca del plan ADO, que también es de patrocinadores privados. Así que acabo diciéndoles a mis amigos que no se preocupen, porque no somos para ellos nada más, una pequeña propina.
Finalmente, para no dejar cabos sueltos, suelo hacer una reflexión para justificar el evidente absurdo de pasarse la vida lanzando una bola de hierro de dieciséis libras de peso, y aunque es un poco de perogrullo, mis colegas suelen quedar bastante convencidos y es que, si no es también absurdo estar ocho horas sentado delante de un ordenador, para ganar mil euros al mes y entregárselos después al banco para pagar la hipoteca.
Y es que, cuanto más nos alejamos de las necesidades primarias, más difícil es justificar la lógica de nuestros actos. Todos hacemos cosas absurdas para poder vivir y yo he elegido el lanzamiento de peso, que le voy a hacer.

Una pena que Ruth no haya podido superar la sexta posición, pero es muy honrosa y con mucho mérito.
Me ha encantado ver la foto tuya y de Ruth en los Europeos de MAdrid. Estuve de voluntario (acuérdate de nuestros trajes, anda que no te reíste) y me hace ilusión ver las fotos, que aún no las había visto. Además, la bandera con la que Lino celebó el oro era mía y eso me hizo ilusión :) . ¡Un saludo, en Pekín a por todas!
Publicado por: JC | 02/09/07 en 16:25
Una ventaja importante (al menos para mí) que tienes respecto al resto de los mortales es que te pasas el día trabajando al aire libre (eso curte);y otra que las convenciones de tu curro no suelen ser un coñazo (además de que las chicas están de muy buen ver)!
Tu última reflexión es super interesante, entronca con las del sociólogo Durkheim. Hay que buscarle un sentido a este absurdo
Enhorabuena y ánimo. Te esperamos en Valencia el próximo febrero
Publicado por: Rafa | 03/09/07 en 10:47