Las canciones que Sonic Boom nos enseñó

Por: | 18 de mayo de 2013

Peter Kember
Esta misma noche Sonic Boom alunizará en San Sebastián (Guardetxe) en compañía de Jason Holt Will Carruthers; es decir, tres Spacemen 3 a falta de un cuarto. Mañana tocarán en Madrid (El Sol) y el lunes en Barcelona (Apolo). No es que el británico necesite tirar de rentas para mirar hacia adelante. Su reciente hoja de servicios incluye a MGMT, Yo La TengoPanda BearSun Araw y Moon Duo), pero las anunciadas versiones de SuicideRed Krayola y Mudhoney se encargarán de sellar el pacto nostálgico.  

How You Satisfy Me, el primer single de Spectrum, es la clave. Treinta años de carrera cristalizados en cuatro minutos de ecos metronómicos, influencias garajeras, atmósferas psicodélicas y actitud punk que nos permiten trazar un perfil aproximado de Peter Kember (Rugby, 1965). Un visionario con alma de psiconauta, devoto de los sonidos del espacio exterior y los paraísos artificiales, que puso a nuestro alcance un corte transversal de su hipotálamo gracias al recopilatorio Spacelines: Sonic Sounds For Subterraneans (Munster, 2004). Una reveladora selección de incunables que conforman la particular Piedra de Rosetta del ex-Spacemen 3 y rinde cuentas con su estratosférico recorrido, pista por pista.

 

Para no perder el hilo retomemos la madeja a la altura de 1965, en el preciso instante en que un A&R sin escrúpulos decide filtrar Take Me For A Little While, el nuevo lanzamiento apadrinado por Jerry Leiber y Mike Stollerquienes acababan de hacer saltar la banca con The Dixie Cups y The Shangri-Las. Desgraciadamente para su cantante, Evie Sands, la canción cuenta con los ingredientes necesarios para convertirse en un nuevo superventas, por lo que Chess Records decide adelantarse para neutralizar a la competencia. Cuando el vinilo llega a las tiendas, la canción lleva varios días sonando en la radio en boca de una de las estrellas de la competencia. Las querellas judiciales no consiguieron borrar la primera impresión de los oyentes, que identificaron a Jackie Ross como la intérprete legítima del tema. 

A consecuencia de ello la carrera de la joven aspirante a estrella sufre un bache comercial del que nunca volvería a recuperarse del todo. Meses después intentará resarcirse del menosprecio con I Can't Let Go, un temazo compuesto por Chip Taylor (hermano del actor Jon Voight y autor de Wild Thing) que incomprensiblemente pasó desapercibida... hasta que The Hollies la convirtieron en Nº1 el verano siguiente. Tres décadas después la pegadiza melodía del original seguirá reverberando en el córtex de Kember, inspirándole su primer éxito con Spectrum. 

 

 

Seguir leyendo »

"Triunfar fracasando": 20 años de Acuarela Discos

Por: | 09 de mayo de 2013

Triunfar fracasando

(Ilustración: Wences Lamas)

Si "resistir es vencer", Jesús Llorente (Cádiz, 1972) tiene mucho que celebrar... pero también de lo que arrepentirse. Veinte años de zozobra existencial (y profesional) a la cabeza de Acuarela Discos le hacen acreedor de un anecdotario que supera con creces el volumen de publicaciones de un catálogo por el que han asomado Sr. Chinarro, Migala, Astrud y Los Planetas; Matt Elliott, Xiu Xiu, Destroyer o Darren Hayman. "Aparte de las sempiternas y enquistadas deudas, de los retrasos en los lanzamientos de los discos, y de momentos en los que ha reinado lo que me gusta llamar el subidón del bajón, estas son las que considero  Hay errores, erratas, malentendidos, falsas corazonadas y hasta contratos verbales que no cumplí por diversos motivos, ninguno de ellos -¿lo dudan?- justificado".

Manu Ferrón, El Faro y A Veces Ciclón se encargarán este sábado de poner banda sonora a la fiesta de cumpleaños del sello en la madrileña sala Siroco, mientras ComeJulie DoironThe Orchids y Sr. Chinarro ejercerán de embajadores en la jornada de clausura del Primavera Sound, el próximo 26 de mayo. Tan solo un par de días después, podremos disfrutar de Bored Spies y los sendos pases de Julie Doiron y  Antonio Luque en el Teatro Reina Victoria de Madrid. Asi que, más que un ajuste de cuentas con el pasado, lo que sigue es un ejercicio de expiación que trasciende la épica del fracaso. O un prólogo, si se prefiere, a la deriva de los próximos veinte años de quien ha sido definido por el propio Luque como "el Rompetechos del indie".

Seguir leyendo »

Jazz + Rock: agitado, no revuelto

Por: | 04 de mayo de 2013

MonknRoll

Ay, el jazz-rock. Empezó con la mejor de las intenciones, y como idea era perfecta. Sólo hay que escuchar de nuevo "Bitches Brew" o "Jack Johnson" de Miles Davis para ver el potencial del invento. Después de que el jazz perdiera el favor del gran público en beneficio de las nuevas formas de música popular, se hicieron muchos y variados intentos de llevar a primera fila de nuevo la gran tradición norteamericana (como si el blues y el jazz no estuviesen en la raíz de todo lo que vino después). Y un buen día, allá por los años 70, apareció el jazz-rock, una etiqueta asociada inmediatamente a un buen puñado de artistas que llevaban lo hortera en las venas. Buena gente, talentosa y con habilidad para la síntesis, pero irremediablemente horteras. Hay cierta carga generacional en esto que ahora tenemos claro, pero la perspectiva siempre llega tarde. Al fin y al cabo, hablamos de una sociedad a la que, llegado el caso, también le parecieron bien las hombreras desmedidas o la riñonera frontal. Nadie duda que estos y otros accesorios sonrojantes volverán tarde o temprano, como no debemos descartar un nuevo auge de las sandalias de río como gadget veraniego. Pero parece que el jazz-rock, tal y como se conoció en su momento, no volverá. Irá desapareciendo junto a sus históricas figuras, y poco a poco se apagará esa llamita nostálgica en los corazones de quienes, en su momento, eran tan fans de Supertramp como de Spyro Gyra o Lee Ritenour.

Pero, cuidado, la comunión entre jazz y rock, como tal, es otra cosa. Superada la pátina estética y promocional aplicada cuando se fabricó para venderse al por mayor, la unión de estos dos importantes géneros se antoja cada vez más inevitable y natural. Los jóvenes talentos del jazz –una música a la que uno se dedica más premeditadamente, por lo general– han crecido escuchando a Jimi Hendrix, Abba, Iron Maiden o Eminem tanto como a Charlie Parker, Hank Jones, John Coltrane o Brad Mehldau. Cualquier joven jazzman no sólo ha estudiado las composiciones de Duke Ellington, Thelonious Monk o Charles Mingus, sino también las de Dylan, Cobain o Lennon y McCartney. Por eso cada vez es más normal ver trazas de rock en la producción jazzística contemporánea, quedando atrás los fantasmas integristas del neotradicionalismo y los complejos de un purismo que, en los tiempos que corren, ya no tiene mucho sentido. Es más probable que un músico actual cocine algo interesante poniendo varios ingredientes en la olla que intentando tocar bop ortodoxo y académico. En eso jamás superará a los maestros, aunque sólo sea por una cuestión coyuntural. La música no la hacen sólo los músicos: la época y el lugar tienen mucho que ver.

Seguir leyendo »

De Black Eyed Peas al EDM: cuando haces pop ya no hay stop

Por: | 30 de abril de 2013

William

Aunque el sector más purista del ámbito hip hop pueda poner el grito en el cielo, siempre he pensado que will.i.am es un personaje con talento. Talento musical, el que demostró en los dos primeros discos de Black Eyed Peas, aún hoy reivindicables y apreciables; talento artístico, el que le permitió convertir una formación de conscious rap ortodoxa de look naïf y actitud tibia en uno de los combos más exitosos y comerciales del planeta; talento empresarial, el que le ha llevado a hacer de su marca de fábrica un negocio multimillonario; y talento para adelantarse a los acontecimientos, como ha acabado demostrando la obsesión que tiene el rap actual por acercarse y fraternizar con el EDM (las siglas con las que conocemos ese Electronic Dance Movement que ha llevado la música de baile a estratos sociales, mediáticos y comerciales de primer orden en Estados Unidos y, por extensión, a otras partes del globo). Mucha de esta fiebre se debe al sonido patentado por el productor y, sobre todo, al cambio de orientación sonora que experimentó su grupo con la llegada de Fergie, vocalista y bailarina neumática que inyectó imagen, dinamismo y proyección melódica a sus canciones. Con ella, y con un will.i.am al que se le encendió la luz del house-rap, Black Eyed Peas decidieron sacrificar la credibilidad de sus inicios para devenir una máquina de facturar singles, giras y dólares. Vendieron su alma al diablo a cambio de fama, celebridad y ventas, y por el camino, sin tan siquiera pretenderlo, le cambiaron la cara al rap mainstream.

Seguir leyendo »

Libros de música: qué leer y qué escribir

Por: | 20 de abril de 2013

Frank-zappa

El comunismo no funciona porque a la gente le encanta poseer porquerías. No te comas la nieve amarilla. Si quieres acostarte con chicas acude a la universidad; si quieres educarte, entra en una biblioteca. Con la de grandes frases que dijo Frank Zappa, resulta que la que más ha trascendido ha sido la pelotudez esa de que escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura. Discutir sobre el amor tal vez sí sea como bailar sobre oceanografía. Hablar de sexo es, sin duda, como bailar sobre ingeniería agrónoma y debatir sobre política, al menos en este país donde la gente opina incluso sobre la construcción de una rotonda –más que los aeropuertos, las estaciones de AVE o las piscinas municipales, lo que nos metió en Europa fueron las malditas rotondas: Uganda tiene cruces, España rotondas, fin de la discusión- es como danzar sobre física cuántica. Pero escribir sobre música es mucho peor que bailar sobre todo eso antes mentado. El mundo es un enorme flashmob y muchos tenemos demasiadas agujetas de tanto correr como para ponernos ahora a bailar. A quién le importa si el rey va desnudo cuando la nevera está vacía.

Hoy toca divagar un pelín sobre esto y luego ver qué libros nos recomiendan y qué libros les gustaría que se escribieran ciertos personajes seleccionados...

Seguir leyendo »

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal