La electrónica y David Lynch: las lechuzas no son lo que parecen

Por: | 09 de febrero de 2011

Blue velvet ear

Según un amigo mío, las películas de David Lynch deberían venir con un libro de instrucciones. O mejor aún, con un mapa de carreteras de su cabeza. El imaginario personal del cineasta norteamericano resulta tan retorcido y visionario que el espectador corre el riesgo de perderse en el camino a las mínimas de cambio, confundido en alguno de los múltiples desvíos del trayecto. Lo que resulta innegable es que la experiencia sensorial resultante levanta odios o pasiones por igual y me temo que eso no se arreglaría ni con toda una guía Campsa dedicada a su obra. Por eso, cuando uno se enfrenta por primera vez al “Good Day Today EP” (Sunday Best, 2011), su más reciente incursión discográfica, no puede evitar preguntarse por las secretas intenciones de su autor a la hora de enfangarse en los derroteros de la música electrónica de nuevo cuño. Aunque, bien pensado, tampoco es como para extrañarse del todo.

En “Good Day Today” Lynch enhebra el etereo leitmotiv de “Twin Peaks” con los beats tecnificados de Underworld, responsables así mismo de uno de los remixes del track. El resultado es un corte de electropop oscuro, a medio camino entre Zola Jesus y Crystal Castles, adornado con un mantra vocoderizado (“so tired of fire / so tired of smoke / send me an angel / save me”) y muestreos digitales de armas de fuego que intentan evocar un sentimiento de inquietud algo pueril; defecto que ya acusaba, sin ir más lejos, la colaboración de los candienses con Robert Smith, “Not In Love”

 

Ni el original ni el resto de remezclas firmadas por Boyz Noize o DiskJokke van más allá, revelándose como el enésimo capricho de quien se esfuerza por resultar excéntrico aún a costa de perder el rumbo y, lo que es peor, con poco (o más bien nada) nuevo que aportar. Piensen si no en la emoción que Caribou o Four Tet, sin ir más lejos, han conseguido insuflar a sus últimos trabajos partiendo de mimbres similares. Tal vez por ello sea preferible detenerse en “I Know”; más concretamente a las producciones de Skream y (sobre todo) Jon Hopkins, que consiguen potenciarlo a través de los bajos reverberantes del dubstep, los timbres expansivos y los ritmos percutidos para transformarlo en lo más parecido a un Tom Waits de otra galaxia.  

 

No es la primera vez que David Lynch entra en un estudio de grabación a registrar los turbios recovecos de su mente. Desde sus inicios cinematográficos, Lynch se ha implicado personalmente en la elaboración de las bandas sonoras de sus películas, contribuyendo a la perfecta simbiosis audiovisual característica de su estilo. Ya sea en el pasado, firmando en solitario la inquietante partitura de “Erasehead” (1976) o  junto a Julee Cruise y Angelo Badalamenti, el estrecho vínculo musical de Lynch ha dado ido dando forma poética a su particular universo onírico. 

En 2001 el autor de “Carretera Perdida” (1997) nos sorprendió con “BlueBob” (Sollitude Records), un experimento sonoro inquietante y opresivo, fruto de su estrecha relación con John Neff. En esta ocasión, los ritmos pesados de blues sombrío y las atmósferas industriales del álbum sí parecían retroalimentarse del imaginario su obra visual, hasta tal punto que el propio Lynch incluyó un par de temas -“Mountains Falls” y “Go Get Some” en la banda sonora de “Mulholland Drive” (2001). Al volver a visionar el videoclip de “Thank You, Judge”, difundido a través de su web oficial, el espectador incluso puede rastrear el germen de las posteriores digresiones estéticas de “Inland Empire” (2006), contando con la complicidad de Naomi Watts y Eli Roth. 

 

A la espera de descubrir qué nos depararán sus futuros proyectos en materia musical junto a Chrysta Bell, Dean Hurley y Angelo Badalamenti, permítanme mostrar mi recelo hacia esta incursión de Lynch en tierra de nadie. Tal vez las expectativas fuesen demasiado altas, lo reconozco; pero aquí se echa en falta algo más de rigor, de intesidad y de sustancia. Basta con imagínarse lo que podría haber dado de sí el asunto en las manos de gente como Shackleton, James Blake, Joy Orbison o –por pedir- Ben Frost para acabar por darle la razón al Gigante“aquí las lechuzas no son lo que parecen”.

Hay 16 Comentarios

Angelo Badalamenti es un compositor maravilloso.

La verdad, Le Bon, es que el EP me ha dejado un poco desconcertado. tratándose de Lynch me esperaría más una colaboración con el recuperado Trent Reznor o incluso con Salem. Pero es lo que tiene este hombre, que uno no sabe nunca a qué atenerse con él. Y que dure.


Saludos.

Chicanoize, el clip de "I Know" incluido en el post es precisamente el ganador de dicho concurso. Su realizador es Tamar Drachli. Puedes ver otras propuestas igualmente interesantes en la web.


Saludos.

Demetrio, siento que el texto te haya parecido una pérdida de tiempo. De todas maneras, de lo que aquí se habla es de música y todos los "nombres raros" vienen a colación de la vertiente electrónica del disco de Lynch.


Por otra parte (y al contrario de lo que le ocurre al amigo que citaba al comienzo) a mi el último Lynch me parece no sólo interesantísimo, si no magistral. Y con esto me refiero a su faceta cinematográfica, porque el EP me ha dejado tibio y eso es algo un poco un poco descorazonador viniendo de quien viene.


Lo que sí es cierto es que mantiene intacto el carácter polémico de su arte y abre el debate sobre el poder turbador y transgresor de su obra, que no es para todos los gustos. Para bien o para mal, algo estrictamente necesario en los tiempos que corren.


Un saludo.

Dani, corregida la errata tipográfica. Gracias.

¡Cierto, Zacabúm! ¡Error de bulto subsanado!

"- There's a man in a smiling bag.
- The owls are not what they seem.
- Without chemicals, he points."

Muchísimas gracias.

Debería dedicarse a lo que realmente sabe hacer (pelis), donde estará más o menos acertado. En cuanto a las incursiones discográficas, poco o ningún valor añade a lo que tan manoseado está por todos...

La verdad David, que estoy contigo en que el desembarco de Lynch en la electrónica no aporta absolutamente nada, salvo la del componente marketiniano que tiene todo esto. No dudo que Lynch sea un artista multidisciplinar y cada vez le veamos con más asiduidad en otros artes, pero la verdad que por mucho que se rodee de artistas conocidos de la electrónica, los resultados no son muy destacables.

Además, el doble single lanzado iba acompañado de un concurso de video para obtener el videoclip de estos temas. Aqui la promo: http://www.youtube.com/watch?v=CXCm5jnuaT8

La frase de "las lechuzas no son lo que parecen" no es de Log Lady sino del Gigante, chavalín.

Imagino que una peli de Hanna Montana le parecerá una profunda reflexión acerca de la condición de mujer adolescente luchando por la búsqueda de su identidad en el marasmo de la ética neoliberal -joer, ahora que lo he escrito hasta me lo parece a mí...-

Pero vamos a ver, ¿el artículo tenía por objetivo demostrar que el autor conocía muchos "nombres raros"?, lo pregunto porque Lynch es sólo una caricatura de quien fue, y lo que hace ahora no tiene ni arte ni gracia, así que esos vídeos dudo mucho que puedan ser de demasiado interés salvo para seguidores fanáticos de este director. Dicho esto, me marcho a hacer algo más interesante.

Vaya articulo! esto es ser critico o criticon. Me parece muy interesante el disco y sus remezclas y me dan mas claves para entender "los mapas" de la cabeza de este genial, prolifico y polifacetico artista.

El título es "Good day Today" no "Good SAY Today"

videos vomitivos, que dificil es ser creativo para algunos...y claro te lo arregla con una historia esperpéntica...pa que te impacte, vamos pa que no te quedes igual o lo que es lo mismo "una mierda" = arte.

Amalio, no sólo se lo he dicho yo. El caso es que no aprende. La cita en concreto viene del día del estreno de "Inland Empire" y animó mucho la tertulia cinéfila con unas cañas. Me reservo para mejor ocasión otras perlas suyas realmente memorables sobre Haneke y Apichatpong Weerasethakul. En serio, un crack.

Yo le diría a tu amigo que si de veras piensa que hay que ir con un mapa a ver una peli de Lynch mejor que se ahorre la entreda.

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