La "sidrerurgia" de Fasenuova

Por: | 08 de julio de 2011

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En una reveladora entrevista para Mapa Sonoro, Roberto Lobo y Ernesto Avelino bromean -muy en serio- sobre la progresiva domesticación del panorama musical. Al igual que hizo en su momento William Bennett (Whitehouse), los de Mieres reivindican el poder transgresor de la música industrial como legítima heredera del espíritu vandálico del rock’n’roll original. Así dicho parece simple, pero su excitante concepción del ruidismo va un paso más allá, tendiendo puentes entre la tradición y la vanguardia, retroalimentándose de un sentimiento atávico y esencial: el peligro.

Es por eso que “A la quinta hoguera” (Discos Humeantes, 2011) desprende una virulencia absolutamente necesaria en los tiempos que corren. Atrincherados durante más de veinte años en un retrofuturismo vehemente y analógico, Fasenuova se internan en territorios cada vez más versátiles y atmosféricos, dando a luz un disco en el que conviene profundizar con la misma cautela de quien se aventura más allá de una grieta. Porque bajo la abrupta superficie de ritmos envolventes y electrizantes, fluye un torrente de pulsión telúrica y pureza casi incandescente. Una corriente de lirismo, profundamente arraigado en lo autóctono, que apela directamente a nuestro subconsciente colectivo. Indudablemente hay algo de pagano y hasta de hauntológico en todo ello. Algo que inquieta y fascina, desvelándonos un poso inequívocamente personal a la vez que idiosincrático.

 

Hace tiempo que la crítica les ha colgado el sambenito de sucesores de Esplendor Geométrico y Aviador Dro, sometiéndoles a las etiquetas posmodernas de rigor (¿free-noise?) que priorizan el componente visceral sobre el auténtico peso de sus nuevas composiciones. Puede que la sombra del Korg sea alargada o que Suicide, Cabaret Voltaire y hasta Current 93 y Death In June sirvan de caldo de cultivo a su imaginario. Pero no conviene perder de vista el verdadero gran sentido secreto de “A la quinta hoguera”, así que olvidémonos de Derrida y hasta de Thoreau por un momento para concretar que Fasenuova hacen rock del que importa: del que arde más que humea. 

 

NOTA: Fasenuova actuarán esta noche en Montaña Sagrada (Sala Nasti, Madrid). Llegarán con su nuevo vinilo bajo el brazo (en hermosa edición limitada de 500 copias), la mirada limpia y la intención aviesa. Un espectáculo no apto para pacones.     

 

Hay 1 Comentarios

Pues eso. So much for the stupid ethnical homogeneity they are seeking around Brussels...

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Conciertos, festivales y discos. Auges y caídas. Y, con suerte, sexo, drogas y alguna televisión a través de la ventana de un hotel. Casi todo sobre el pop, el rock y sus aledaños, diseccionado por los especialistas de música de EL PAÍS.

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