Cuatro mentiras sobre música e internet

Por: | 30 de noviembre de 2011

Big bucks, yeah

Con la música ocurre como con la crisis. Todo el mundo tiene una teoría sobre qué, cuándo y cómo van a ocurrir las cosas, sobre a dónde nos lleva está embrutecida vorágine en la que el mundo de la música y sus aledaños se encuentran desde hace un tiempo. Pero, en realidad, nadie tiene ni pajolera idea que qué va a pasar realmente. Vemos señales aquí y allí, y algunas cosas parecen definitivas pero, visto lo visto, es difícil estar seguro.

Ahora que el nuevo gobierno puede pasarse por donde se tercie las iniciativas del anterior y que la SGAE está a las puertas de lo que debería ser un saneamiento (en el peor de los casos) o una auténtica refundación (en el mejor), es un buen momento para desmentir algunos supuestos instalados en los discursos de interesados e implicados en esa enorme casa de citas (no perdamos aún la compostura) que es el mundo de la música en nuestro país. Son mentiras en toda regla, o medias verdades que tienen poco de verdad, pero seguro que las has escuchado más de una vez en esas cabezas parlantes que salen por televisión o en las anónimas y embarradas aguas por las que navegas desde tu ordenador.

 

Todo músico tiene derecho a ganarse la vida con su música

Enorme mentira, enarbolada habitualmente por los paladines de la propiedad intelectual, para contrarrestar los ataques de algunos internautas, casi siempre lloriqueando y clamando la de puestos de trabajo que se están perdiendo en el sector (esto sí es verdad, mira por dónde). Dedicarse a la música, como a cualquier profesión, es una opción. Si juegas bien tus cartas, tienes mucha suerte, un talento irreductible o comes lo que tengas que comer, tal vez puedas ganarte la vida con ello. Es decir, ¿si uno estudia derecho podrá dedicarse a la abogacía? Pues igual sí, o igual no. ¿Si uno entrena mucho podrá ser jugador profesional en la liga? Pues casi seguro que no. No es tan difícil de entender.

 

La música es de todos, y es un derecho universal disfrutar de ella de forma gratuita

Esta si que es buena. Eric Dolphy decía que la música volaba libre y que, una vez la tocabas, era imposible de capturar. Vale, eso sí es de todos. El problema es que la música grabada, empaquetada y planeada para ser vendida como producto es precisamente eso, un producto. Si yo soy músico y escribo mis canciones, me pago un estudio, unos músicos, un diseño, una edición y una distribución (que nadie se engañe, en el 98% de los casos es más o menos así), qué menos que poder decir que esa pequeña cantidad de información enlatada es mía.

Internet ha dado a los músicos la oportunidad de ofrecer su obra de forma gratuita a cualquier interesado, y muchos de ellos la han aprovechado. Hay millones de canciones y de piezas que son regaladas en Internet por sus artistas y, sin embargo, la mayor parte del público quiere la que cuesta dinero. Es como si la gente fuese al quiosco a llevarse el periódico por la cara y, ante la negativa del quiosquero, se le dijese “oiga, que tengo derecho a la información”. El quiosquero tal vez respondería “pues vaya y coja uno de los varios diarios gratuitos que hay”, y entonces el cliente, henchido de indignación, dijese: “ya, pero es que yo quiero ÉSTE”.

En España, además, tenemos Spotify, y todavía nos quejamos. Sale gratis si aguantas los anuncios y no escuchas más de 10 horas al mes, y por una mensualidad de 5 € te libras de restricciones y de publicidad. 5 euros. Al mes. Millones de discos disponibles. Y hay quien dice que es un abuso.

 

Gracias a internet, los nuevos grupos lo tienen más fácil que nunca

Claro, tienen más fácil hacerlo todo ellos mismos. Y también resulta más fácil que cualquier otro profesional del sector frecuente ese lugar de su cuerpo donde no da el sol. No importa que sean multinacionales, sellos independientes, promotores grandes y pequeños, bares de carretera con unas baldosas como escenario o managers de pacotilla y 20%: Internet ha dado tantas facilidades como excusas para ofrecer a los nuevos músicos cada vez menos, de forma presumiblemente legítima.

Contratos basura, porcentajes enfermizos, obligaciones delirantes, cesión de derechos, exclusivas en management, merchandising, etc… Todo vale para exprimir al músico con la excusa de que, como la cosa está muy mal, debe pagarlo todo él, desde la grabación a la edición, los carteles, la gasolina de la furgoneta y la infecta pensión en la que dormirá tras dar un concierto que, seguramente, no cobrará. Eso sí, si por un casual dicho músico genera beneficios en el futuro, toca repartir. Facilísimo, sí. Hagámonos un MySpace y a vivir de la música.

 

No importa lo que hagan las maléficas compañías de la industria discográfica, con internet ha llegado la era de la libertad y nunca podrán volver impedir que la música sea gratuita

Bueno, esto ya es la repanocha. Aquí hay dos tipos de enunciante, el que antes compraba música y ahora no y el que antes no compraba música y ahora tampoco. Irónicamente, gracias al nuevo orden mundial, ambos consumidores pagan por música cada mes. No a Universal, Warner o cualquier sello independiente, sino a Telefónica, Vodafone, Orange o quien les provea de banda ancha, también conocidos como los nuevos amos del cotarro. Algunos internautas se ponen el traje de Robin Hood para celebrar la caída de las multinacionales, como si el pueblo por fin recibiese lo que es suyo, bañándose en la tan ansiada gratuidad de la música, libre de yugos desalmados.

Por supuesto, la mayoría usa el ADSL para muchísimas más cosas que descargar música, pero el tráfico está ahí, para quien quiera verlo. Si tú descargas música ilegalmente, estás pagando por ella. Poco, tal vez, pero pagando. Y el que te permite hacerlo y te cobra por ello, es quien tiene la sartén por el mango y quien, eventualmente, te hará pasar por su aro.

La forma de sacarte la pasta es como la energía: ni se crea, ni se destruye, sólo se transforma. Pero si tú eres más feliz así, pues no se hable más. Disfruta mientras puedas.

 

Hay muchas más mentiras circulando por ahí, arrojadas por una y otra parte de un conflicto en el que unos y otros tienen intereses. Todos por dinero, claro. Algunos para ganarlo y otros para no gastarlo, pero siempre por el poderoso caballero. La música, pobrecilla, es lo menos reivindicado y defendido por toda esa banda de autodenominados defensores de la cultura que, en lo que realmente piensan, es en su cuenta corriente.

Hay 80 Comentarios

Si la riqueza ( por lo menos de los paises) se compartiera las cosas irian mejor, la gente haria musica y no se preocuparia en ser ni Nirvana ni Manu chao ni en Comer que es mas importante, pero como joderse es lo que toca desde principio de los tiempos, pues hay que joderse, a mi me la pela, desde pequeño grababa musica en cassete, y cuando salio el CD en CD y cuando salio internet no gasté mas en CD's aunque valga una tarrina de 500 CD 3€, con esto quiero decir, que mientras las cosas sean gratis las cogeré, bueno gratis, que ya he pagado por el portatil, el ADSL y la madre que pario al gobierno.

Soy músico y a la vez tengo una colección de unos 2.100 LP´s, mas de 1.000 CD's, además de unos cuantos cientos de singles y EP`s. Para mí la industria musical se hundió ella sola por el abuso a que nos sometió a todos, a músicos y a compradores de discos. Cualquiera se encontró cientos de veces con la respuesta del dependiente cuando buscabas un disco: "Está descatalogado", eso sí, todas las estanterías están llenas de docenas de discos del último producto de las discográficas, las mismas que los imponen a los mercados, y que los oyes a todas horas por la radio o en promociones de televisión. Ahora con la llegada de internet puedes encontrar cualquier disco que cuelgan los internautas, y las discográficas, y la SGAE se quejan, pero durante los primeros años de la red ni siquiera se preocuparon de ofertarlos ellos, ahora que todo ha reventado se quejan.

Las compañías de telefonía de este país ya han intentado ofrecer servicios de música parecidos a Spotify (o Netflix, o cualquier formato similar). El problema es que las propietarias de los contenidos ponen todas las trabas que pueden para que este modelo no triunfe (maremagnum legal para comprar los derechos según el formato o el soporte, copyrights cada vez más largos, precios de contenidos más altos en España que en países vecinos.
La diferencia es que en el mundo de la tecnología cada vez nos dan más por menos (o por lo mismo): qué ADSL, qué smartphone o qué ordenador nos dan hoy comparado a lo que compraba el mismo dinero hace 2 años? (o 4, o 6) Y eso que en este país no es que sean especialmente baratos...

En cambio la música sigue cobrando casi lo mismo que hace unos años (exceptuando Spotify, itunes y similares), a pesar de que se puede grabar, vender y distribuir con menos intermediarios y menos costes.

Las propietarias de contenidos se quejan, pero han llegado tarde para definir el modelo de negocio de música sobre Internet, y ahora esto no tiene vuelta atrás (incluso en los países más "legales", el porcentaje de contenidos pirateados es cercano al 80%)

Respecto al símil con los periódicos... bueno, si uno se encuentra un periódico en la calle o donde sea que alguien pagó por él, pues lo coges y lo lees si te apetece ¿o es que a alguien se le ocurre obligarte a que pagues por ello? Y si uno se encuentra música en la red que viene de un CD o DVD que alguien pago por el pues te lo bajas y lo escuchas... Es lo que tiene Internet...y el que no sepa/quiera adaptarse a ello rabiará...

Todavía no puedo entender que haya quien no entienda. PROPIEDAD INTELECTUAL..¿Qué palabra es la que no se entiende? El autor y/o compositor tiene el derecho a participar de la explotación de su obra. Las páginas que permiten descargas "gratis" están utilizando a la música para generar publicidad o hacerse con bancos de datos que luego venden.
El flamenco ha sido nombrado PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD...¿Significa que los artistas del género no deberían cobrar?
En fin...no seamos marionetas de los verdaderos favorecidos por divulgar la falsa pretensión que la música debe ser gratis...compañías telefónicas, cadenas de TV, etc..

Hace mucho tiempo que no compro discos sin haberlos descargado y oído previamente. Me gasto mas dinero que antes de los tiempos P2P, principalmente en asistencias a conciertos de músicos no asociados a entes de extorsión masiva , y se que mi caso no es extraordinario.

Cuando se "defiende a los músicos frente a las descargas de su obra" en realidad se defienden los ingresos de cuatro sátrapas que llevan toda la vida viviendo como Pachas a costa del talento (o de su falta) de musicos que no pillan cacho mas que en ocasiones extraordinarias. Y si no lo creeis preguntadle a Kiko Veneno o a Bryan MacLean.

Personalmente, yo me encuentro moralmente muy a gusto con mi uso del torrent.


A mí me sirve, primeramente, para evaluar los CDs (o series, o películas) por adelantado, no como cuando no me quedaba otra que comprar a ciegas, rogando que todo el disco fuera tan bueno como su single-gancho, esperanza que no se cumplía en muchísimas ocasiones, pero ya no había vuelta atrás.


Gracias a esto he comprado innumerables CDs que de otra forma habrían pasado desapercibidos para mí, ya que cuando en la radio dejó de sonar lo que a mi me interesaba, simplemente dejé de comprar, lo cual no beneficiaba a nadie: ni a los autores, ni a los distribuidores, ni a mí.


En segundo lugar, el torrent me sirve para no tener que comprar los CDs (o series, o películas) recién publicados, al precio absurdo que quieran ponerles. En su día perdí la cuenta de los CDs que compré a 20 € o más porque no podía/quería esperar seis meses o un año a que se rebajaran a precios normales.


Además, cuando termino comprando, lo hago casi siempre en el Reino Unido, mediante eBay, donde es más que habitual que un CD nuevo (no de segunda mano, quiero decir) te cueste sólo 10 € transporte incluido.


Sí, soy plenamente consciente de que este segundo uso mío del torrent lo que hace de forma efectiva es alterar la ley de oferta y demanda que hasta la llegada del P2P regía y de la que tanto y tanto han disfrutado discográficas, tiendas y no sé si autores también. Y me parece perfecto, justo y necesario. Todavía quedan muchos años hasta me ponga al día de los excesos que me han cobrado en forma de CDs desde la caída en desuso de los vinilos, que costaban la mitad que los CDs aunque siempre se nos dijo que "con el tiempo" estos últimos bajarían de precio. Si con "bajar" de precio querían decir "multiplicar por dos, tres o cuatro", entonces sí, dijeron la verdad; si no, mintieron como bellacos.


Así que menos llorar y más competir con precios decentes, que no creo que los vendedores de UK estén perdiendo dinero en cada venta de CDs y DVDs. Y si la industria española prefiere llorar y morirse de asco gritando "¡piratería!", que así sea. Conciencia inmaculada por mi parte.

Los músicos lo que se dicen MÚSICOS se ganan la vida tocando, en conciertos, hoteles, bares etc. Todo lo demás es industria que se ha creado alrededor. Industria que tienen los días contados.

Aunque no trata específicamente de la música este artículo comparte la vocación de otro mío que no era otra que la de destapar unas cuantas de estas mentiras que de tanto repetirse parecen ya ciertas. La diferencia es que mi entrada es zafia, tendenciosa y de una ejecución infinitamente más tosca que la de ésta. No me digan que no se lo he advertido.

http://elrincondepalomino.blogspot.com/2011/04/pues-mi-me-gusta-la-ley-sinde.html

Sólo hace falta repetir hasta el cansancio: "Bulería, bulería, más te quiero cada día / De ti vivo enamorado desde que te vi"... Poesía pura. Luego, exhaustos, entonamos "Soy un truhán, soy un señor" de Julio Iglesias, agarrados de las manos y mirando al cielo, como quien implora a Esperanza Aguirre. Y problema resuelto.

En el clavo la ultima parte del artículo. Si las compañias de telefonia nos cobrasen esos 5 Euros (o una cifra similar) al mes por el derecho a descargarse directamente un volumen determinado de musica o de cine (aqui puede entrar en juego la SGAE, con un servidor que sustituyese de forma legal a Megauploag y compañia), los autores cobrarian por su musica, sabrian el volumen de sus propias descargas mientras que el usuario se limitaria a descargarse un nº de peliculas o una cantidad de musica determinada.
No lo hacen porque no hay consenso, hecho esto a nadie le importaria si se cierran Rapidshare, megaupload o seriesyonkis.
Ese servicio han de ofrecerlo desde el mismo estreno de los contenidos, le pese lo que le pese a la industria audiovisual.

Yo estoy de acuerdo con el articulo y el primer comentario me parece bastante claro: "La musica tiene que ser gratuita siempre que asi lo quiera el artista, no por norma."

No defiendo a las dicograficas, ni defiendo a los ladrones de la SGAE, pero eso de coger el esfuerzo de otro y "agenciartelo" se llama robar... y te gusta, hasta que te pasa a ti.

¿que pensarias si llevas todo el mes trabajando y el jefe te dice que no te paga? porque tu trabajo tiene que ser libre y gratuito? venga hombre... menos hipocresía.

Eso no quita que yo sea un cabron como todos los demas y tenga media internet bajada en mi HDD y sin pagar. perfudicando seriamente a los musicos y a la cultura.

El tema es que si los discos costaran 2€ pues, nadie tendria problema en pagar (creo yo). Pero esta claro que ante esto, la solucion no es bajarselo gratis, sino dejar de comprar y dejar de escuchar, hasta que ajusten el precio.

Hola, yo soy musico y estoy de acuerdo en general con el articulo.
Cuando yo voy a comprar el pan, compro un libro, voy al teatro, me monto en la noria ó pido una zanahoria en una fruteria no exijo que me lo den gratis.
Otra cosa es que a los musicos nos esten jodiendo las casas de discos, que es una verdad enorme, pero es como si yo me negara a pagar por una patata porque al agricultor se le dan 5 centimos y el mayorista se lleva 1€.
La musica tiene que ser gratuita siempre que asi lo quiera el artista, no por norma.
saludos

El segundo punto que comentas está un poco cogido por los pelos. ¿Yo no le puedo prestar un CD a un amigo y que se lo grabe? Pues eso mismo es lo que se hace cuando "se baja música de internet", usando los programas P2P, que la gente comparte. La música, o los archivos de música, los tienen personas que los comparten con los demás no es internet un ente abstracto donde hay millones de canciones, son personas.

Lo mejor de todo es que los grupos que quieren despegar, no tienen nada bueno que ofrecer, pero ni aunque quieran, porque su producto debe pasar por el gusto del productor de turno, y ese apuesta a lo fácil vendible. Seguiremos con las versiones de tal y cual, lo viejo más o menos disfrazado, no se despega nunca del pasado. Por eso parecen todos iguales, el mismo perro con otro collar. La verdad me da igual, lo que es bueno, y fue ORIGINAL ya está disponible y se lo repartió todo el mundo hace mucho, esa música BUENA está escrita hace más de decenios. Luego, que venga el diluvio, que se arranquen los ojos si quieren

Lo que sucede con muchos de los que han respondido a este interesante artículo es que les gustaria vivir de la m usica pero son tan rematadamente malos que todo les parece mal. Chicos... dedicaos a otra cosa o estudiad una fp.. los musicos de verdad, los que trabajamos, los que apostamos por el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio, sabemos que todo tiene recompensa... Lo dicho... a la FP

Virgen santa...

Si me permite el redactor del artículo, me gustaría puntualizar algunas cosas sobre las "mentiras" que enumera, en ese mismo orden:

1. No es mentira, es totalmente cierto. Y, usando su mismo ejemplo, un abogado tiene todo el derecho del mundo a ganarse la vida con su profesión. Como a muchas otras cosas. Como un músico, como un médico, un funcionario, etc. Todos tenemos derecho a ganarnos la vida con nuestra profesión. Otra cosa es que hay apersonas que confundan derechos con otras cosas. Pero, la frase, en sí es una verdad universal.

2. Ni verdad ni mentira. Es una opinión, un tanto confusa, con la que, por cierto, no estoy de acuerdo. La cultura es nuestro más preciado patrimonio. La música es cultura. Ahora está muy de moda que muchas cosas sean patrimonio inmaterial de la humanidad. Estupendo. En ese sentido, sí, la música es de todos. Pero nada más.

3. Como frase, es cierta, aunque habría que matizarla. Para empezar, eso de los "nuevos" grupos... ¿nuevos? O los que llevan décadas. Más que nuevos, diría cualquier grupo. Incluso los amateurs, aunque a muchos les escueza. La argumentación ofrecida, es decir, lo que ha dicho después de soltar la frase... simplemente, falacia o confusión. Creo que quería hablar de otra cosa. Para mentira, que Internet ofrezca más por cada vez menos... no, amigo, quizás ofrece muy poco para los que no tenían nada. Y/o quizás a puesto a algunos en su sitio.

4. De nuevo, ni vedad ni mentira. Una opinión, también matizable y corregible. Más que gratuita, ¿no se referirá a pirateada?. Porque la música gratuita, siempre ha sido gratuita. Y la de pago, pirateada. Salvo que te llegue la SGAE y te diga que no puedes hacer copias de tu disco autoeditado sin darte de alta y pagarles... eso sí que es pirateo, de abordaje y todo. Y, de nuevo, una argumentación que o bien es falacia o bien es pura confusión... o ambas cosas.

En fin... señor Yahvé, ¿no le enseñaron que no hay que acusar de mentiroso a nadie? ¿Que la gente puede estar poco informada o simplemente tener una opinión diferente? ¿Que tildar de mentira la opinión de otra persona es pura intolerancia, mala educación, falta de empatía, incapacidad para el diálogo, etc?

Si no fuera por Internet, usted no tendría la oportunidad de expresar estas ideas, como muchas personas que hacen música no podrían compartir, del modo que quieran, su trabajo. Por suerte, Internet ha permitido que cualquiera, sea o no un profesional, una persona formada o no, etc. pueda expresar su opinión. Valga su artículo como ejemplo. Y mi comentario.

Un artículo superficial y bobo, que no entra en el meollo de la cuestión, sino todo lo contrario, vuelve a marear la perdiz. La gran mentira es eso que tú das como verdad, justo detrás de citar a Eric Dolphy... La música, desde que existe Internet, ya no es un producto, y desde luego no es una producto "empaquetado" para la venta, como tú dices... La desaparición del soporte físico OBLIGA a que la industria se replantee sus opciones. Y la peor de las mentiras es justo la que no nombras: el problema no es de los músicos, sino de las discográficas.

Y lo del kiosco... Es precisamente eso, lo que hacemos cada vez que venimos a la web de www.elpais.com, ¿no?

http://comotriunfarenlamusicaenelsiglo21.blogspot.com/

Ni unos, ni otros, si no los de siempre, son los de siempre los que deciden qué, como, y cuando se escucha. Son los de siempre los que deciden a quien le dan la oportunidad, son los de siempre, "majors", medios de comunicación, marcas comerciales... Mientras tanto los mal llamados "músicos emergentes" que yo llamaría "suicidas por amor al arte" no tienen donde salir a demostrar su talento y aún necesitan grabar un CD, E.P. maqueta...para darse a conocer.
Aun diría más, bien aventurados aquellos que tienen el contacto, el colega, aquel que caído en gracia tiene su oportunidad en la "tele" en la radio. Donde no ocurre esto?
Siempre los mismos perros con diferentes collares en todas las artes ¡¡BASTA!! vivo en un país donde solo el amigo del amigo vale, donde -"tranquilo yo te meto" y a los demás la mal sonante "MIERDA" y espabílate solo o con algun amigo colgao que te haga de "manager" por caridad.
Y las "salas" que hacen negocio con lo "grupillos", los festivales de música concursos, que te hacen pagar para tocar, vender las entradas del propio concurso para que lleves a tus amigos, fans, para que compren las entradas y luego se dejen la pasta en la barra del local y el "grupo" contento por tocar en un escenario uqe ha pagado, que ha promocionado y que no le dá más que eso tocar.
Abusones....culturetas de referencia económica
¿Quien habla de música y de músicos solo para llenarse la boca, solo para ir de "cultureta",
En fin, esto podría ser un Tweett, por lo espontaneo y digo...otro día sigo

Un dato complementario, puntual y objetivo:Spotify dice tener 2,5 millones de usuarios de pago y lleva pocos meses con el sistema actual. ¿Eso pueden ser sobre 10 millones de ingresos por suscripción milloón más o menos ? A parte està la publicidad.
Esto es tambioen industria musical iempieza a generar ingresos. Otra cosa es como se reparte el pastel, que como siempre, no es como deberia.

Para Sergio Garrido. Estoy totalmente de acuerdo contigo, yo solo digo que no me creo esas diferencias tan grandes que dicen que hay, tambien compro en internet y me descargo gratis mucha música pero no por que sea cara si no porque se puede, yo no me justifico, descargo gratis porque me da la gana y punto.Tambien pago a Spotify 9.99€ y soy mileurista y pago religiosamente el alquiler del piso.Pero para mi no hay nada como entrar en una buena tienda de discos y ojear lo que ocurre es que desgraciadamente van desapareciendo.

a pisar mas escenarios y menos estudios .menos cover,remix y demas robo encubierto y mas originalidad
Joder que no estan salvando el planeta. Como los del futbol que pandilla de vividores. Mucho que aprender de la cocina donde las recetas vuelan pero quieres lo autentico te vas al restaurante.

Para Rojo. No se puede poner ni un -pero- a tu extenso comentario. Claro y ejemplar!

Para Paco. Exacto. Y también depende del tipo de música que uno busca y sobre todo donde uno vive. No todos tenemos la oferta de multitud de tiendas al lado para ir ojeando en tus ratos libres. En mi caso concreto me cuesta un desplazamiento de 20 minutos en coche hasta la zona donde suelo visitar varias tiendas. Sé que tengo suerte, pues algunos conocidos míos viven en zonas donde solo hay bustamante y similares en cien kilómetros a la redonda. Internet ofrece la posibilidad de recibir lo que tú quieres en tu casa y aunque sea estos 3 euros más barato ya has ganado estos 3 euros más el ahorro en patear la calle.

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