Es una sensación frustrante. Por ejemplo: cuando uno pide para cenar arroz con gambas, con toda la ilusión del mundo, para encontrarse que, en lo servido, las gambas no aparecen por ningún lado. Lo mismo pasa con esa hamburguesa que reluce en la imagen publicitaria, regia, imponente, y que, una vez en tus manos, salida de una caja chiquitita, se revela como un amasijo de sucedáneos que están bien lejos de la imagen que te hizo segregar saliva en un primer momento.
En los festivales de jazz suele pasar algo parecido. Escuchando esas mágicas cuatro letras de sonoridad sugerente, viene a la cabeza una música moderna, arriesgada, diferente. Entonces, uno ve el programa y se pregunta: “pero, ¿dónde está el jazz?”. Pues la mayor parte de veces está ahí, bien escondidito para que los organizadores no tiemblen imaginando un presunto tortazo en taquilla por culpa de los conciertos de jazz.
El jazz está ahí, sí. Y, como en la mayor parte de medios lo van a obviar –o lo van a mencionar de forma tangencial, iletrada y condescendiente–, hemos decidido confeccionar una pequeña guía de conciertos de jazz en los inminentes festivales del País Vasco: Vitoria y San Sebastián, dos citas decanas en nuestro país que gozan de reconocimiento internacional. Lamentablemente, este año coinciden (por primera vez en mucho tiempo) hasta en tres jornadas, lo que dificulta aún más la selección. Por otro lado, obviaremos los numerosos conciertos que estén alejados, en mayor o menor medida, del género jazzístico (aunque los hay realmente buenos, especialmente en San Sebastián).