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12 febrero, 2008 - 17:03

El león triste

1

Los que posean la magnífica narrativa completa de Lovecraft editada por Valdemar se toparán con sorpresas con los cuentos escritos durante su infancia. El primero de todos, el demencial La botellita de cristal, escrito con ocho años. Se trata de una aventura de página y media, inspirada en El escarabajo de oro, que finaliza con una lección inconscientemente absurda, más cerca de Monty Python que de Poe. El relato, por encima de todo, tiene un valor inmenso: Revela el amor obsesivo temprano por la obra de otro, y deja entrever kilos de verdad.

2

Hemos llegado a ese punto en el que será común que los cineastas del futuro alardéen/se arrepientan de sus obras precoces. La tecnología actual permite la producción y difusión inmediata de esas obras que, hasta ahora, de existir, serían rarezas enterradas entre vídeos de comuniones.

No me resisto a plantear el ejemplo de AlienFilms, que llevan tiempo asombrándome con sus fantasías apocalípticas y sus viajes en el tiempo, filmados por gente de 13 años. Me encanta esa falta de distancia que, siendo niño, lleva a utilizar otros niños para representar arquetipos adultos. Pero, más allá de ese detalle, me fascina la agudeza que demuestran David Hidalgo y sus colaboradores para el guión y el montaje. Atentos a los que estos tipos podrían hacer con... con ¿17 años?

3

Me encantaría poder presumir de vídeos precoces, pero no pude manejar una cámara hasta los 16, y jamás tuve una en propiedad. Sí, escribí relatos desde niño, pero no me siento demasiado orgulloso de lo que he ido recuperando. Se salva un proyecto imposible, una enorme libreta de facturas en la que me propuse hacer una novela-arroyo en la que escribiría un capítulo en cada página pautada, y haría un dibujo en cada cara blanca. La gracia, y la condena, era la absoluta falta de previsión capítulo a capítulo. La catástrofe se desbordó a los treinta y pico capítulos, en donde el personaje de Maguila el Gorila había perdido el contro por completo, el helicóptero estrellado se había desvanecido entre incertidumbres y nadie se acordaba ya de aquella aldea prehistórica.

En cualquier caso, de lo que no me siento orgulloso es de intentos posteriores, ya entrado en la adolescencia, en los que confieso que llegué a cometer pecados como tirar de diccionario de sinónimos (el equivalente literario al pitillo para aparentar ser mayores) y mentiras similares.

4

En cualquier caso, el tesoro reencontrado entre carpetas y papeles no fue una obra mía, sino una cuartilla en la que mi hermano Álvaro, con cinco años, calculo, llevó a cabo su primer y único impulso literario. Mi hermano y yo somos muy diferentes, no tiene ninguna ambición artística, y no podría calcular hasta qué punto considera mi vida un cúmulo de disparates (espero que no mucho, suele tener razón en todo). En cualquier caso, ya le he transmitido mi envidia: Ojalá yo pudiese contar en mi currículum con un relato tan preciso, tan contundente y con tamaña densidad filosófica. Se lo transcribo (me lo sé de memoria):

EL LEÓN TRISTE

Por Álvaro Vigalondo

Érase una vez un león que estaba triste

que un dia salió a la selva

y se encontró con un gorila

que le metió una hostia que le puso alegre.

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Comentarios

Nacho, sigo queriéndo entrevistarte pero no consigo contactar contigo en tu mail de yahoo...

Jon Mikel posteó mientras escribía yo lo mío. Apoyo al CIENTO POR CIENTO (expresión incorrecta pero que mola) lo escrito por él.
¡Ah! OFICIALMENTE, ¿el título es "Los Cronocrímenes" o "Cronocrímenes? Qué está en la primera página del guión, vamos.

Yo estoy bastante foreril últimamente, así que votaría por ello. Uno más para el saco.
Si finalmente se instaura, recomiendo (al menos) un moderador aparte de usted mismo, para evitar que en alguno de esos periodos en los que está/va a estar ocupado las cosas se puedan salir de madre.

Yo pienso que sí, pero quizá aún es un poco pronto.

Puede que con el estreno de "Los Cronocrímenes" en España haya un boom o con la rampa hacia "La rampa"...

Pero que siga el blog. En un foro se pierde un poco ese sentido de diario o de articulista.

UNA PREGUNTA: En el pasado, la cosa no cuajó, pero... ¿Creen que tendría sentido, al dia de hoy, montar un foro?

Por eso ni cuestiono lo suyo ni usted debería cuestionar lo mío, Trico.

Por el lugar de donde viene usted debería saber que los conceptos de proximidad y accesibilidad (tanto física como económica) son increíblemente relativos.

El relato es de una comicidad que me ha hecho reir sin control durante unos ventitrés segundos hasta que he podido recuperar la compostura. "La hostia que te pone alegre": el concepto es tan... exacto que sólo un niño puede encontrarlo.

Al león no sé, pero a mí desde luego el cuento me ha alegrado la mañana.

Una cosa es que me baje cosas del Emule. Otra cosa es que me baje una película accesible y próxima como "Los crímenes de Oxford". No seamos moralistas.

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