17 diciembre, 2009 - 05:09 - Nacho Vigalondo
En parte
He terminado una enésima versión de un guión que se produciría desde España (con la productora APACHES), y en inglés. Vamos, que la pelota no está en mi tejado. Después de Los Cronocrímenes me prometí a mí mismo que tardaría unos cuantos proyectos en volver a meterme en algo estructuralmente tan complicado, pero no lo he cumplido. Creo que esta película, que de momento no tiene título, es lo más difícil que he hecho en mi vida. Aunque, como siempre, la mayor parte de los esfuerzos se encaminan a que verla sea muy, muy fácil. Es, como fue mi primer largo, una variante del clásico esquema de chica – monstruo – héroe, el slasher de cajón, el giallo más sencillo, pero con otra vuelta de tuerca.Sí, otra. Y otra. Y venga. Llamemos al proyecto, de momento OPEJO (Otra Película Jodida).
Gangland va adelante, lento pero firme. Prometo de nuevo contarlo todo en una autobiografía que publicaré con setenta y cinco años, o cuando dos tercios de los implicados hayan muerto o me hayan olvidado. En cualquier caso, sigo fascinado con esta posibilidad de mover un par de hilos en una producción hollywoodiense. Aunque advierto que son más los mitos que se caen que los que se mantienen. La culpa es nuestra, y de nuestros mitos de pacotilla.
Celebramos un Trash entre Amigos este pasado sábado. Una vez más, llenazo total, un público que merece un micro por cerveza y, en este caso concreto, una experiencia cinematográfica que pudo superar en grado de inmersión a la de AVATAR: En cualquier momento la gastadísima copia podía arder, prender la sala y convertirnos en el personaje protagonista.
El domingo interpreté para los Venga Monjas mi primer personaje de época. Jonathan Millán (creador de la dulce serie Mis Padres, que redimensiona la idea de slice of life) y servidor éramos pastores del 1900, enfrentados a la posibilidad de anticipar el siglo. Imagino que cuando vea el resultado recordaré el frío que hizo esa tarde, cuyas secuelas aún no se han ido, y que podría matarme mañana y convertir todo lo que he escrito hasta ahora en este post en una triste broma.
Por cierto, los Venga Monjas vienen hoy Jueves a Madrid, presentando uno de sus mejores cortos y acompañados por Miguel Noguera, el humorista más preparado para esta década que se avecina. La cita es impepinable.
Y para romper mi maldición de avisar los eventos el mismo día que acontecen, adelanto que este viernes intervendré en el concierto que dará Ultraplayback en Madrid este viernes. He oido rumores de que John Tones también hará nosequé, y algo acerca de esnifar wasabi. La banda más divertida del planeta merece que no nos quedemos en los rumores. ¡Vayan y descubran qué nos perdimos en Madrid durante tanto tiempo!
¿Se acuerdan de este temazo?: