El líder del PP siempre busca una imagen de hombre previsible, en contraste con el “improvisador” Zapatero. Pero los suyos comprueban cada día que no es del todo así. Ayer mismo su amiga Ana Pastor sudó tinta para contestar preguntas sobre el aborto. En abril, el líder había dejado caer que estaba a favor de derogar la reforma del PSOE. Ella se lanzó: “derogaremos la ley”. Lo dijo hace solo 15 días. Pero Rajoy lo desmintió en la COPE el lunes. “Estamos buscando una fórmula para reformar la ley y proteger el derecho a la vida en línea con la sentencia” de 1985. De derogar, nada. O sí. ¿Quién sabe? Y el programa, que aún no existe, tampoco lo aclarará del todo. Los suyos tiemblan cada vez que tienen un micrófono delante. ¿Qué decir? Si no hay postura clara, ¿qué hacer? Ayer se vio a Pastor sufrir. ¿Derogarán o no? Estoooo... La contundencia de hace 15 días dio paso a las dudas. Aunque una profesional con experiencia como ella tenía salida: se aferró al recurso del PP al Constitucional. Pero eso tardará años en resolverse, y mientras, una parte de su electorado quiere saber qué hará con esta ley si gobierna. Pero claro, eso sólo se sabrá cuando gobierne. O no.
Los diputados ya han sufrido –o disfrutado, que de todo hay- esa caja de sorpresas que es Rajoy. No es un secreto que en muchas ocasiones, cinco minutos antes de votaciones clave no sabían qué botón tendrían que apretar. Lo contaban en los pasillos, estupefactos. Así fue con la de los recortes de 2010, o con la de la negociación colectiva, o con el decreto de declaración del estado de alarma. A los diputados les molestaba, pero se acostumbraron. Hasta los más veteranos dejaron de protestar. Total, a Rajoy nadie lo va a cambiar. Es otra forma de ser previsible. Está previsto que nadie sepa nada hasta el último minuto. Bueno, es un aliciente para esta campaña que está a punto de empezar, ¿no?
PD. Revisando el blog que hicimos en la campaña de 2008, he visto que la última entrada se titulaba "Triste despedida". Todos estábamos entonces conmocionados por el asesinato de Isaías Carrasco, concejal socialista en Mondragón. El post concluía con el deseo de que fuera la última campaña con asesinatos terroristas en España, ese horror que nunca nos ha permitido ser un país normal. Parece que esta vez va en serio. Ojalá. Les dejo con este vídeo de Ernest Lluch en 1999, en plena tregua.
Hay 2 Comentarios
Muy belo! tu expresado, post, e pensato sempre que si hubierase gobernado Espana por Rajoy habrían 7 miliones de parados y más deshaucios, ok! belo, tu escrito, si supiera como haber sacado a Espagna del paro hub iese presentado una moción de censura y su programa m?
Y Aguerrie es vergonzoso como una católica habla así con tanto desprecio, un mal ejemplo para la Iglesia que la apoya, ellos que hicieron campaña de Valores ahora solo hablan de dnero e llaman idiotas, Pons, o fracasado a Merkel e vergonzoso esos valores de desprecio y recordar que su concejal no sabía que existia el metrobus, es vergonzoso. Aun ricordo a Rajoy paseando por discotecas en pela crisis de aeroporto y navegadores del cielo
Aguirre insultando a los profesores, ellos que piden respeto al maestro y Rajoy manifestandose contra la ley del aborto y ahora dice que ? penoso!!!
Penoso que no pusiera moción de censura si decía que sabía como salvar a Espagna
con ellos y la crisis mundial del ladrillo y los bonus, los bancos hubiese habido 7 millones de parados... no cinco y tan encontra de Bildu y acusando al gobierno de pactar con ETA e insultando Rajoy! y ahora dice está contento, lógico sabía que mentía antes, qué vergüenza es un oportunista de la crisis sin progrma explícito ni moción de censura, ni estrategias para termianr la vilencia
Grachie Zapatero pro tu serenidad y educación ante tanto insulto y fanfarronería y malña educación del PP Grazie! Zapatero!!! por tu serenidad y firmeza!!!!
Publicado por: Ana | 26/10/2011 22:22:15
Hombre, yo no ando por los aledaños del PP pero trato de estar informado, por curiosidad. Veo que Rajoy ha tenido la habilidad de crear el personaje Rajoy: astuto, taimado, paciente pero implacable, dueño del tiempo y del espacio, y por lo tanto del relato; además de gallego tópico por aquello de que no se sabe si sube o baja. Así va emergiendo un Rajoy de ficción que consigue contarse a sí mismo a través de narradores interpuestos. No está mal. Lo malo es que lo que tan graciosamente oculta, después de noviembre, puede ser la cruda verdad de este cuento.
Publicado por: Alfonso Cebrián | 26/10/2011 20:55:58