Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

Eskup

Un futuro de cemento

Por: | 17 de diciembre de 2011

Carla Suárez se ha proclamado este fin de semana campeona de España ante Silvia Soler. Más allá de la importancia del título, está lo que representa: que la canaria, víctima en los dos últimos años de una lesión en el tobillo y de otra en el codo, para un total de ocho meses de baja, está lista para asaltar 2012 pensando solo en la raqueta y no en los quirófanos, mirando a lo que viene y no a lo que ha pasado.

Suárez, dos veces cuartofinalista en torneos grandes, sobre cemento (Australia) y tierra (Roland Garros), es una tenista pequeña (1,62m) con un espíritu competitivo muy grande. También, el mascarón de proa del tenis femenino español, deprimido desde la retirada de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, y envuelto ahora en un proyecto de renovación que será presentado este martes en Barcelona, coordinado por Xavi Budó, técnico de Suárez, y al que en principio se sumarán la mayoría de las mejores españolas. Ahí quieren construir su futuro.

En el campeonato de España hubo una señal de los tiempos que vienen. La Federación decidió cambiar la superficie del torneo. De la tradicional tierra batida se pasó al cemento. De la lentitud con la que históricamente mascan los puntos las españolas se pasó a la velocidad de la pista rápida. De un torneo que quizás no les ayudara mucho para encarar el próximo curso, se dio el paso de competir en una cita que sirva para preparar la del Abierto de Australia. Eso se juega desde el 16 de enero. Para eso se trabaja desde mucho antes: con la tierra batida en retroceso en el circuito, el futuro es de cemento... y Suárez lo persigue, hoy en Barcelona y mañana en Melbourne.

Candidatos

Por: | 05 de diciembre de 2011

Copadavis

Rafael Nadal anunció el domingo que no competirá en la Copa Davis en 2012, para centrarse en su carrera individual y en representar a España en los Juegos Olímpicos. David Ferrer se planteará eliminatoria a eliminatoria su presencia. El dúo que forman Fernando Verdasco y Feliciano López también duda sobre su continuidad. Tras ganar su quinta Ensaladera, los tenistas diluyeron la euforia anunciando la crisis del relevo. ¿Quiénes son los candidatos a sustituirles? ¿Quién cargará con el peso de llenar el vacío que dejará una generación de oro?

 

Nicolás Almagro. El murciano es el número diez mundial y una garantía sobre tierra batida, superficie donde puede mirarle a los ojos a cualquiera. Siguió la final con extremo interés, e incluso se animó a escribir un artículo diario en el que resumía interesantes observaciones técnicas sobre cada uno de los duelos entre España y Argentina. Nunca encontró la complicidad de la generación que ahora se despide. En Marbella 2009, tras capitanear el triunfo de España en Perú 2008, dejó el equipo por la puerta de atrás, cuando iba a comenzar la eliminatoria, y justo antes de que su entrenador sufriera un ictus: se consideró maltratado cuando el seleccionador eligió a Juan Carlos Ferrero, que venía como quinto hombre, para sustituir a David Ferrer, lesionado. Es un tenista de gran valor. Tiene un tenis rebosante de potencia y belleza. Debe ser la referencia en 2012.

 

Marcel Granollers. A los 25 años, el catalán se ha consolidado en la elite de los 30 mejores y ha ganado títulos sobre tierra batida y cemento bajo techo. Candidato a jugar los individuales por esos triunfos, su mejor terreno de expresión es el del dobles, donde más lucen su magnífica capacidad en la red y su visión táctica. Es un tenista discontinuo. Vive de provocar dificultades en los contrarios, y por eso sufre: compite intentando cosas muy complicadas. Con él, que tan bien se lleva con Marc López, podría llegar la renovación de la pareja española. Quién sabe si un par de triunfos épicos en la Davis le podrían dar el impulso para dar un paso más en el ránking y en su carrera.

 

Juan Carlos Ferrero. No es descartable que en el nuevo equipo de la Copa Davis haya sitio para viejos roqueros con un currículo tan acreditado como el del valenciano o el de Tommy Robredo. Campeón de Roland Garros y finalista del Abierto de Estados Unidos, pocos tenistas tienen tanta calidad natural en España, y pocos sienten tanto la competición como él: suyo fue el pasante que le dio a España la primera Copa Davis, en Barcelona 2000, y suyo fue el vibrante quinto punto que catapultó a la selección ante Alemania y en los cuartos de 2009. Entre esas dos escenas hay nueve años. Hoy Ferrero tiene 30 y está entre los 50 mejores del mundo. Con pocos puntos que defender a principios de 2012, los técnicos consideran que es muy posible verle ocupar un puesto hasta los 25 mejores del mundo. Es una garantía.

 

Pablo Carreño. El joven tenista, de 20 años, ocupa el número 136 del mundo y tiene a muchísimos españoles por delante en el ránking. Le entrena, sin embargo, Javier Duarte, excapitán de España y gran conocedor de todas las esquinas del juego. Siendo más que improbable que el capitán de 2012 apueste por él, será interesante ver si decide incluirle en la dinámica del grupo, amamantarlo en las tradiciones de la selección, y contar con él como sparring para introducirle progresivamente en el equipo en el futuro. Ese puesto, que no aparece en la alineación oficial, ha sido ocupado hasta ahora por David Marrero, Marc López, Granollers…

 

Carlos Moyà, Alex Corretja... Albert Costa, el actual seleccionador, se ha dado el plazo de una semana para analizar si decide continuar en el puesto, haciendo buena la oferta de la Federación española. Varios exjugadores españoles que han compartido la competición en activo con los actuales jugadores se perfilan como posibles sucesores: Alex Corretja, que ya optó al puesto a finales de 2008, Carlos Moyà, que tan cerca tiene a Rafael Nadal…

 

El día que empezó el futuro

Por: | 01 de diciembre de 2011

"Quién sabe si el futuro comenzará hoy en Sevilla, frente a Roddick, ante los 26.600 espectadores que presenciarán el encuentro". Santiago Segurola avisaba así en su crónica de EL PAÍS sobre que aquel día no sería un día cualquiera: el 2 de diciembre de 2004, España anunció que Rafael Nadal, un chico de 18 años, desconocido para el gran público, iba a ser titular en la final de la Copa Davis, ante EEUU. Fue una decisión de riesgo. Fue un éxito rotundo.

"Parece mentira que solo tenga 18 años", decía al día siguiente, en la crónica de aquel enviado especial, Manolo Santana, que hablaba mientras veía cómo Nadal ganaba a Roddick, paso fundamental para que España conquistara la Ensaladera. "Tiene algo, aparte de su habilidad para jugar", comentaba Juan Gisbert, avanzando la magia que vendría. "Si algo le caracteriza es el temperamento. Se recupera muy bien de los momentos difíciles. Es un signo de madurez y fortaleza mental", analizaba con ojo clínico Jose Luis Arilla.

"Son recuerdos bonitos", reflexiona siete años después el campeón de diez torneos grandes en Sevilla. "Es una de esas victorias que recordaré toda la vida", continúa Nadal. "No me ha marcado para mi carrera, porque la de cada uno es independiente, pero es donde la gente me empezó a conecer un poco más", añade. "En su momento fue la victoria más importante de mi carrera, algo importantísimo. Fue muy especial. Por suerte, sigo aquí siete años después y tras conseguir cosas que nunca hubiera soñado y ahora son realidad".

El País

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