Adiós al tenista político

Por: | 08 de marzo de 2012

El croata Ivan Ljubicic, exnúmero tres mundial, ganador de la Copa Davis, de diez títulos ATP y del bronce olímpico en dobles junto a su compatriota Mario Ancic, se retira a los 33 años. El sello de Lubo, sin embargo, queda impreso aún más nítidamente lejos de los focos, en los despachos, allí donde se toman las decisiones que afectan a su deporte.

En el último decenio, no hubo disposición sobre el calendario, la bolsa de premios o la estructura interna del circuito que no llevara las huellas de Ljubicic: defendió la reducción de la temporada y del número de torneos obligatorios para los tenistas, o el aumento de premios, pero siempre con guante de seda, rehuyendo las más de las veces las medidas de presión públicas. El croata estuvo seis años en el Consejo de Jugadores (2002-2008), los dos últimos como presidente, y siempre tuvo hilo directo con Roger Federer, un peso pesado del tenis, que consultaba con él su posición estratégica ante las grandes cuestiones. “Tiene un gran futuro por delante”, se felicitó ayer el suizo; “en el tenis o en lo que quiera hacer, porque es un hombre inteligente y una gran persona”. “Es triste verle partir”, prosiguió el exnúmero uno mundial. “Ha sido uno de los jugadores más temidos, y también una persona beneficiosa para este deporte, porque ha sido parte del sistema político”.

Ljubicic hizo carrera con su cabeza y su saque. Lo primero lo utilizó en los despachos. Lo segundo, arma temible, sobre el terreno.

“Nunca lo hubiera imaginado”, suele contar Alex Corretja, exnúmero dos mundial, que viendo entrenarse a aquel tiarrón de 1,93m y casi 100 kilos en Barcelona, observando con ojo clínico sus dificultades para moverse, analizando ese revés a una mano y esa derecha con tendencia a romperse bajo presión… jamás habría pensado en que lograría tantos éxitos.

Ljubicic fue un niño refugiado en Italia de la Guerra de Yugoslavia. Eso, suele contar, le ayudó a tener claros sus objetivos, porque o entrenaba y triunfaba o estaba perdido. Montecarlo, ya en abril, despedirá al tenista, que acaba de ser padre por segunda vez. No será la última vez que se sepa de él: desde hoy, el croata es candidato a dirigir un gran torneo y se escuchará su nombre en las quinielas cada vez que quede vacante un despacho influyente del tenis.  

Hay 2 Comentarios

Grande, fuerza brutal.

Excelente tenista, echaré de menos ese martillo que tenía por servicio.

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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