Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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Serena, la otra número uno

Por: | 29 de octubre de 2012

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Baile de máscaras en el tenis femenino.  La número uno del mundo ha ganado en 2012 el Abierto de Australia, el bronce olímpico individual y el oro en dobles mixtos. Gran año. La número tres del mundo ha ganado Wimbledon, el oro olímpico individual y en dobles, el Abierto de Estados Unidos, y la Copa de Maestras, cediendo solo una derrota desde junio. Impresionante temporada. Fuera máscaras: Victoria Azarenka ocupa el trono, pero Serena Williams cree que es injusto que este no sea suyo.

“Realmente quería este título por mantener la cordura”, dijo la estadounidense el domingo, nada más ganar el torneo final de temporada sin ceder un solo set y castigando de nuevo en la final a Maria Sharapova, la número dos mundial, que no le gana desde 2004 y ni siquiera se pudo procurar una bola de break durante el duelo. “Creo [que el resultado] es una verdadera declaración [de quién merece el número uno], aunque no quiero sonar engreída”, valoró Serena. “Siempre he dicho que si estoy jugando bien y haciéndolo todo bien, es muy difícil ganarme. Sigo creyendo eso. ”

El circuito femenino, como el masculino, premia la constancia. El reparto de puntos está pensado para obligar a jugar a las mejores tenistas cuantos más torneos mejor, protegiendo así el producto al asegurar que cada cita tenga una cara con la que venderse. Pocas veces, sin embargo, hubo un curso que dejara tan al descubierto que el sistema valora el encadenamiento de buenos resultados por encima del dominio aplastante de los grandes escenarios. Más allá de sus triunfos, los datos ilustran que Serena manda dónde y cuando quiere: esta temporada ha ganado 18 de los 21 partidos que le han enfrentado a las otras diez mejores tenistas y solo su ausencia en dos torneos obligatorios (Indian Wells, al que no acude por considerar racista al público; y Pekín) frenó su escalada.

La campeona de 15 grandes es la número tres cuando a mediados de 2011 era la número 175, víctima de una embolia pulmonar que amenazó su vida y de una lesión en un pie que la alejó durante meses de las pistas. En 2012 ha ganado el 93% de sus partidos, la mejor del circuito en el apartado, por el 88% de Azarenka. Puesta frente a las mejores en la Copa de Maestras, no cedió ni un set hasta que se alzó con el título.

“Y sí, puedo”, dijo la campeona, de 31 años, cuando le preguntaron si podría repetir el Serena Slam, como en 2002-2003, cuando ganó cuatro grandes seguidos. “Espero tener mi oportunidad”, avisó, yendo siempre de frente, sin esconder sus cartas. Serena no entiende de máscaras.

El peligro de la Davis

Por: | 22 de octubre de 2012

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Se llama Tomas Berdych y es mucho más que el número seis mundial. El checo venció el domingo el título de Estocolmo, extendió su racha de partidos bajo techo a un estupendo 14-1 en 2012 y dejó un aviso fácilmente interpretable para la Armada española: al derrotar sin mayores sudores y en semifinales a Nicolás Almagro, el número dos de la selección, con el que tiene cuentas pendientes, Berdych resumió lo complicado que será para España asaltar la final de la Copa Davis contra la República Checa, bajo techo, en pista rápida y en Praga (14 al 16 de noviembre).

“Conseguí ser positivo durante todo el partido, incluso cuando fui por debajo en el marcador, y eso hace este título muy especial”, dijo el campeón de Estocolmo, que inclinó en el partido decisivo a Jo-Wilfried Tsonga, otro especialista, señal de que está listo para lo fino y para lo grueso (4-6, 6-4 y 6-4).

Berdych ha ganado este año a Federer, Murray o Del Potro. Poco queda de aquel tenista que se presentó en 2009 en Barcelona para disputar contra España su primera final de La Ensaladera. Entonces, igual que si fuera un purasangre sin la preparación adecuada, tuvo un arranque espléndido contra Nadal, pudo dominar también junto a Stepanek el partido de dobles, y perdió ambos encuentros. En 2012, sin embargo, han cambiado muchas cosas. No habrá tierra en la final de la Davis, sino una pista vertiginosa. Si el mallorquín se presenta al duelo, cosa improbable, lo hará disminuido por el período de baja más largo de su carrera. Esta vez Stepanek encontrará un aliado en la superficie... y Berdych un trampolín en su buen final de temporada.

El invierno de Feliciano

Por: | 11 de octubre de 2012

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A los 31 años, Feliciano López se despide ante Novak Djokovic del torneo de Shanghái y se lo toma con filosofía: “Noto la edad sobre todo en la manera de valorar lo que uno tiene, lo afortunados que somos, y eso cuando uno es joven no lo valora tanto”, le explica a la agencia Efe. “Las cosas pasan y a veces no las valoras, pero el estar a mi edad en esta situación es una suerte increíble”, continúa el número 29 del mundo. “Estoy jugando muy bien en este momento de mi carrera. Lo mejor es que puedo jugar de tú a tú a los grandes jugadores”.

El toledano habla de “la situación”. Esas circunstancias están repletas de incógnitas. Su temporada puede acabarse en un par de torneos igual que puede estirarse hasta la final de la Copa Davis, que enfrentará a España con la República Checa entre el 16 y el 18 de noviembre. Los despachos de la federación ya hierven de reuniones entre Álex Corretja y los directivos, que han comenzado a diseñar el equipo que defenderá la Ensaladera conquistada en 2011.

El seleccionador no sabe qué papel podrá desempeñar Rafael Nadal en la cita: todavía lesionado y sin entrenarse en pista, el mallorquín podría no viajar, acudir simplemente a apoyar a sus compañeros, disputar el dobles o soñar con los individuales. Todas las opciones siguen abiertas. El seleccionador no sabe qué papel desempeñará Nicolás Almagro: capital en la clasificación para la disputa del título, el murciano nunca se ha distinguido en pistas rápidas bajo techo, donde se jugará el trofeo (no gana el 50% de sus duelos). El seleccionador, finalmente, es un hombre al que no se le escapa ningún gesto: sabe que Feliciano pensó en renunciar a la competición y que, sin embargo, se presentó como sparring a las semifinales contra los Estados Unidos.

Esta es “la situación”. Feliciano fue fundamental en el título ganado ante Argentina en 2008, porque venció a Del Potro y lideró el punto del dobles. En la final de 2009, precisamente contra la República Checa, selló la victoria al comandar el partido por parejas, que disputó con Verdasco. En los cuartos de 2011 tumbó en Austin al estadounidense Mardy Fish, entonces uno de los diez mejores, demostrando su condición de hombre Davis. Todas esas victorias tuvieron un elemento en común: se compitió bajo techo. Además, domina a Tomas Berdych, la estrella checa, por 4-3.

“Esas pistas son favorables para jugadores de mis características. Me encantaría jugar la final”, dijo en China Feliciano, metido ya en el invierno de su carrera, porque le quedan menos temporadas de las que ya ha disputado. “Sería un momento muy especial, increíble para acabar el año”, se despidió, sin saber nada de su futuro, soñando con todo.

300 semanas de Federer

Por: | 08 de octubre de 2012

En China, batalla. Si el suizo Roger Federer llega a los cuartos de final del masters 1000 de Shanghái, sumará 300 semanas en el trono del tenis, extendiendo la mejor marca de siempre. Si el número uno mundial defiende el puesto hasta que acabe el curso, nunca habrá habido un tenista de mayor edad (31 años) capaz de gobernar su deporte a final de año (Ivan Lendl, 29 años y 299 días). Si el campeón de 17 grandes hace todo eso, si en 2012 vuelve a dominar en la clasificación a los Djokovic, Murray y Nadal, igualará a Sampras como el jugador que más veces ha terminado al frente del ránking (6) y seguirá engordando su leyenda.

Los récords espolean al genio. Federer, al que persigue Nole como un perro de presa (“El número uno es el objetivo”, dijo en China sobre los menos de 900 puntos que les separan), ha tomado dos decisiones estratégicas para cumplir con su objetivo: competir en Shanghái, donde no estuvo en 2011, y prescindir de los torneos de la semana anterior, que le hubieran dado unos puntos extra a cambio de castigarle las piernas. Federer, sin embargo, no puede permitirse eso. Aparece en el horizonte la temporada de torneos bajo techo, y el suizo estudia el plan de ataque: en 2011 conquistó las tres citas indoor en las que participó y ahí se jugará el número uno en 2012.

“Me siento en paz”, dijo en China. “Siempre trabajo a 12 meses vista, asegurándome de que me mantengo hambriento y sin lesiones. El objetivo era volver a ganar un torneo del Grand Slam, volver al número uno [así logró batir el récord de semanas al frente de la clasificación, 286]… y ahora espero acabar ahí a final de año”.  

Federer defiende el trono. Djokovic planea un golpe de estado. Murray lo observa todo mientras espera a conocer cuál será su papel en el pulso. De aquí a noviembre, hay batalla.

El País

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