Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

Eskup

El tenis pide la paz en Ucrania

Por: | 28 de febrero de 2014

El domingo, mientras perdía la final de Río contra Rafael Nadal, Dolgopolov jugó con un crespón negro anclado en el pecho. Era su forma de homenajear a las víctimas que ya se ha cobrado la tensión política en Ucrania, su país.

A los 25 años, el chico de Kiev no se quedó ahí. Pese a que le separaban miles de kilómetros de muchos de sus compañeros de profesión, desplazados mientras él estaba en Brasil a México (Andy Murray) o Dubái (Novak Djokovic), Dolgopolov consiguió que alguna de las mejores raquetas del planeta grabaran un mensaje pidiendo la paz en su país y el fin de las tensiones que dividen en Ucrania a europeístas y partidarios de Rusia.

Pese a que los tenistas, como la mayoría de deportistas, son refractarios a prestar su imagen para campañas con lectura política, su compañero consiguió convencer a los campeones de la necesidad de que expresaran su solidaridad con el sufrimiento de la gente de su país, pidiendo la paz. Cada uno lo hizo a su manera, con su propia cámara, sin producción ni grandes equipos a su alrededor. En un gesto solidario. Un puñado de jóvenes intentando ayudar por su cuenta. Este fue el resultado.

Ferrer pisa el podio de España

Por: | 17 de febrero de 2014

Ferrrrrrrrrrr

No fue una victoria cualquiera. David Ferrer se impuso en la final de Buenos Aires a Fognini, el hombre de moda, y con su triunfo llegaron un puñado de estadísticas de las que definen una carrera: rompió una racha de siete derrotas en los partidos decisivos, sumó su quinto curso seguido ganando al menos un trofeo, se aupó de nuevo al número cuatro mundial y se encaramó al tercer puesto de la lista de tenistas españoles con más títulos. Solo Rafael Nadal (61) y el retirado Manuel Orantes (32) han levantado más veces los brazos que el alicantino (21), que deshizo el empate con Carlos Moyà y aumentó su distancia con respecto a Juan Carlos Ferrero (16), que llegaron al número uno del mundo.

Aunque en su palmarés solo luce un Masters 1000, lo que más sorprende del español es su capacidad para mejorar cuando ya la mayoría están pensando en colgar la raqueta. Tiene 31 años, pero su evolución ha sido y es constante. Del tenista con problemas en el saque y un patrón muy monocorde se ha pasado a otro con más recursos en el servicio y la voluntad de cambio que representa haber fichado a un entrenador nuevo cuando había mantenido el mismo durante 15 años.

Ahora, Ferrer disputará un torneo de categoría superior, el 500 de Río, donde también estará Rafael Nadal, que reaparece tras perder la final del Abierto de Australia mediatizado por problemas de espalda. En el currículo de Ferrer quizás falten títulos frente a los pesos pesados, pero una cosa está clara. Nadie le supera entre los pesos medios y pocos pueden presumir de su grado de autoexigencia. El alicantino vive por y para el tenis. En Buenos Aires, los periodistas se sorprendieron al verle correr como un junior, entrenando alrededor de un lago con el reloj y el paso de los segundos como látigo. “Si eres el número cuatro de mundo…”, le dijeron. “Sí”, contestó. “Y este es mi trabajo”.

Fabio, el tapado

Por: | 10 de febrero de 2014

FOGNIA

“Hablan de Dimitrov, de Raonic y de no sé cuántos más… y nosotros encantados, tapados, tranquilos, poco a poco”. La frase la pronuncia durante el Abierto de Australia alguien que conoce muy bien a Fognini, a Fabio, y a las entrañas del mundo del tenis. El número 14 no está bajo la lupa de quienes buscan al próximo top-10 del tenis, a la próxima estrella del circuito. Este domingo, sin embargo, hizo algo más que ganar el tercer título de su carrera, en Viña del Mar. Confirmó que es un Ferrari, como todos los tenistas con los que ha trabajado José Perlas, su técnico: ha ganado 19 de sus últimos 20 partidos en arcilla, terreno en el que solo se ha inclinado desde hace casi un año con un tal Rafael Nadal, que le ganó en Roland Garros.

“Ha sido otra semana importante para mí”, dijo Fognini, octavofinalista en el Abierto de Australia, de donde se despidió con un partido para olvidar frente a Novak Djokovic. “No puedo pedir un mejor inicio de temporada. Ahora vuelo a Buenos Aires con mucha confianza”.

Fognini, de 26 años, es puro fuego. Tan pronto quema a sus rivales como acaba devorado por sus propias llamas. Le sobra talento, hasta ahora le ha faltado siempre orden y consistencia. De espectaculares tiros, llevaba mucho tiempo buscándose a sí mismo. Con Perlas, ya ha despejado una incógnita: hasta que se demuestre lo contrario, la tierra batida es su superficie.

10 años de la derrota de Nadal que lo empezó todo

Por: | 06 de febrero de 2014

Brno

Este jueves hace diez años del debut de Rafael Nadal en la Copa Davis. Fue contra Jiri Novak, en un partido individual jugado en Brno (República Checa). Tenía 17 años. Perdió. “Se quedó sin oxígeno”, según escribió en este diario el técnico José Perlas. Cayó también en el dobles del día siguiente. Jordi Arrese, el capitán, insistió y le puso en el quinto y definitivo punto. Ganó. Fue el héroe de la eliminatoria de cuartos de 2004. “Un tipo con suerte”, vino a decir con ironía Toni Nadal, tío y entrenador del hoy número uno. “Pierde dos partidos, gana uno, y…”

“Recuerdo”, cuenta de aquella derrota Pedro Hernández, directivo de la Federación de tenis; “que le tuve que decir en el camino a la rueda prensa que fuera con la cabeza alta, que había perdido con un top ten. Ese año acabo ganando la Davis en Sevilla”.

Con aquella derrota, nació una de las carreras más espectaculares que se recuerda en la competición por equipos. En 2004, el mallorquín tumbó a Andy Roddick en la final de Sevilla y se convirtió con 18 años en el ganador más joven de la Copa. Había comenzado una leyenda que culminó en 2011, cuando por primera vez logró el punto decisivo en una final (contra Del Potro). En medio, Nadal nunca volvió a perder un partido. Hoy, Novak sigue siendo el único tenista que le ha tumbado en un pulso individual con La Ensaladera de por medio. Suma 21 victorias en 22 partidos individuales.

Camino de los 28 años, el calendario, las rodillas, las lesiones y la legítima ambición de extender lo más posible su carrera han alejado a Nadal de la competición por equipos. Presente solo en una de las siete últimas eliminatorias, ya ha comprometido su asistencia a la que en septiembre decidirá el descenso o la permanencia en el Grupo Mundial de España, derrotada por segundo año seguido a la primera. En el aniversario de su debut, su récord de victorias y derrotas, extendido a lo largo de un decenio, recuerda por si hacía falta lo que pierde sin él La Roja: un competidor inigualable. 

¿Estrellas fugaces?

Por: | 02 de febrero de 2014

Béisbol

Andy Murray ya está eliminado, pero todavía se pasea por el Abierto de Australia rodeado de su séquito (dos técnicos, fisioterapeuta, agente, preparador físico, madre…). El escocés se ha quedado en Melbourne porque su selección se enfrenta a la estadounidense en la Copa Davis y es más rápido echar cinco días en Australia y luego volar a su destino que pasar antes por casa, en el lejano Reino Unido. Así, el campeón de dos grandes aparece por San Diego, se viste de beisbolista e intenta que su equipo, marginal en la competición en el último decenio, llegue a los cuartos.

A Murray le falta un escudero acreditado. Eso es lo que de repente encuentra Roger Federer en Stanislas Wawrinka, el campeón del Abierto de Australia. Así, con sus dos estrellas, Suiza llega a cuartos tras eliminar a Serbia y sueña con un título que redondearía el inigualable currículo del ganador de 17 grandes, que nunca dio muestras de compromiso con la bandera en la primera ronda.

Esos dos nombres propios son los de las estrellas que sí estuvieron. No fue el caso de Rafael Nadal, Novak Djokovic, David Ferrer o Juan Martín del Potro. Tenistas que en el pasado hicieron de la competición por equipos una prioridad, poniéndola por encima de todo, y que ahora la ven como algo secundario. Los españoles ya la han ganado. El serbio también. El argentino, dolido además en una muñeca, quizás acabó cansado de un equipo conflictivo, perdedor de dos finales (2008 y 2011) y en el que la relación con el ahora retirado Nalbandian era mejorable.

El tenis es un deporte individual, no de equipo. Mandan los objetivos de cada uno. Muchas de las estrellas consiguieron lo que buscaban en la competición por selecciones, y algunas, como Nadal, lo lograron poniendo por delante de los intereses propios los del conjunto. En general, un calendario extenuante puso el resto para que la mayoría fueran desapareciendo de sus equipos. Otras estrellas, como ahora Murray o Federer, afilan la raqueta frente a un cuadro amable o motivadas por un compañero pujante que les permita soñar con el título. Eso plantea preguntas: ¿Volverán a jugar si celebran la Copa? ¿O serán estrellas fugaces?

El País

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