Pitidos y protestas en la noche

Por: | 09 de mayo de 2014

Los pitidos que acompañan a Ernest Gulbis son en realidad una señal de respeto y no tienen nada que ver con los que el público le dedica a la organización tal noche como la del jueves. Bajo la luz de los focos de la central, el letón dispara saques a 220 kilómetros por hora como si estuviera picando piedra en una cantera: con la eficacia y la tranquilidad del trabajo diario. El ambiente es eléctrico. Seguramente es difícil distinguir la pelota para los tenistas, distraídos por los flashes de los fotógrafos y el azul zafiro de los carteles luminosos que venden productos a los espectadores. Es este un escenario excepcional, tenis nocturno sobre tierra batida, tenis para noctámbulos, porque en Madrid las jornadas acaban a veces de madrugada.

Llegan entonces los atascos a la puerta de la Caja Mágica. Miles de espectadores, miles, obligados a pasar por cuatro tornos, frente a los cuales se forma un embudo. Se agolpan los cuerpos, hacinados en unos pocos metros cuadrados, apretados y exprimidos. Se acumulan los pitidos. Los abucheos. Las quejas a pleno pulmón, también los insultos, de decenas de personas contra los guardias de seguridad que organizan el operativo. Son miles de personas obligadas a salir en fila india. El peligro se siente.

A la salida, suelen esperar el atasco y los controles de la policía. Aún así, sabiendo que el futuro es ese, la gente resiste en sus asientos a sesiones nocturnas que se programan desde las 20.00 y obligan a que el último encuentro no se dispute antes de las 21.30. A veces el espectáculo es estimable: se puede ver, por ejemplo, al tremendo Gulbis protestando al juez de silla mientras David Ferrer se defiende, contraataca y resto a resto sigue con vida hasta semifinales.

Hay 1 Comentarios

Lo de la salida es vergonzoso... yo estuve el jueves y no tiene ni pies ni cabeza que hagan pasar a todo el público por 3 tornos de salida, cuando la puerta es enorme.... Tendrá que pasar algo como en el Madrid Arena para que pongan una solución. Asi son en el ayuntamiento de Madrid. Una vergüenza.

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Ojo de halcón

Sobre el blog

Un ojo de halcón para mirar al tenis, compartir historias y hablar sobre un deporte que de enero a diciembre inunda la libreta de héroes, villanos, partidos y detalles.

Sobre el autor

Juan José Mateo

es master en periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid / El País, redactor de la sección de deportes y cubre los Grand Slam.

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