O sea, lo que se comentaba en los mentideros. Garzón y déficit. El Supremo ha hecho, de nuevo, una filigrana de tahúr y después de acogotar durante meses a Garzón por los crímenes del franquismo, de admitir una querella que nunca debió admitirse, con aquel inaudito criterio de que “no era descabellada la hipótesis prevaricadora” del juez Adolfo Prego, eximio representante de la derecha de la derecha de la derecha judicial, de implicarse después el juez Luciano Varela en solucionarle la redacción a los querellantes, los muy sabios magistrados encuentran –ahora- que no hubo prevaricación. Porque, claro, ¿iban a exponerse a ser el hazmerreir de media humanidad, cuando ya han logrado lo que se pretendía con la orquestada cacería, que era echar a Garzón de la carrera judicial? Así que, por ahora, la fiesta ya ha terminado. Ha sido una gran labor de equipo que se ha culminado con éxito. A la calle y además se le ha podido insultar a modo, sin darle oportunidad, ni tan siquiera, de defenderse, que para eso lo hemos exculpado en el último momento, pero nos damos el gustazo de llamarle de todo en los autos. Es gratis. Conciencia tranquila. Hemos acabado con él. Kaput. A por otro, si queda alguno que no haya aprendido la lección. Que para eso, además, tienen la prensa que tienen.
Y en segundo lugar el tema del déficit. Un 8,5 sobre el PIB, el Gobierno central más o menos cumplió y las autonomías se dispararon. Lo que ya se sabía. Pero la bronca es la misma.
¿Quién engañó? Seguro que el Gobierno de Zapatero se curó en salud cumpliendo, aunque por los pelos, su objetivo, si bien dejó fuera de control a las autonomías. Que a la vista de las cifras, se guardaron sus desastres internos a ver qué se podía tapar. Y el PP, cuando se sorprendió por el déficit, también mintió como bellaco. O sea, leña para todos. Y mintió como un bellaco porque sabía perfectamente -ya conocía las cuentas de todas las comunidades autónomas- que el mayor incumplimiento venía por ese lado, una parte importante gobernadas por su propio partido. Mostrarse cual monja ofendida fue, como es evidente, un truco bastante feo.
Convendría, en cualquier caso, que esa discusión estéril, porque ya todos conocen lo que ha hecho y dicho el otro, llegara a su fin y el Gobierno se aprestara a hacer los Presupuestos sin esperar a las elecciones andaluzas. Porque ya dispone de las previsiones para 2012, tanto del Banco de España, como del Fondo Monetario o de la Comisión Europea. Y desde ayer, como contó Montoro, el dato exacto del déficit. Así que si hay que hacer más recortes, si nos van a volver a subir más impuestos, o a pegarnos algún otro tajo en salarios o derechos, díganlo ya, que esperar al 26 de marzo sería un tanto ruin. Menciona La Razón en el editorial los datos torticeros que dio el gobierno de Zapatero. Y añade: “Sobre todo porque la verdad de las cuentas debía ser tan evidente para Hacienda que Montoro tardó pocos días en advertir que el agujero era espectacular”. ¿Como pocos días? Ninguno. Si Cospedal, Valcárcel o Fabra ya lo sabían desde mucho meses atrás.
Y quietos parados, saquen los floreros y otros objetos delicados, que aquí llega Carlos Dávila. ¿Preparados? Ya: “La mentira de Zapatero, de todo su Gobierno, de Rubalcaba, es tan grande, alcanza tal magnitud que alguien, a toda prisa, debería llevarlos a los tribunales. En resumidas cuentas y para no liarnos: nos ha engañado nada menos que en 40.000 millones de euros (…) Ahora ya sabemos la verdad. El ministro Montoro la desvelaba ayer y su voz transmitida, a trancas y barrancas, por TVE se le entrecortaba, no sabemos si por otra argucia deleznable de sus detestables directivos o porque al titular de Hacienda se le quedaban los sonidos en la glotis. Y ustedes se preguntarán: ¿esto va a quedar así? En un país digno hoy mismo Zapatero y su cuadrilla deberían estar en el juzgado”. Que vamos a andarnos con sutilezas de si las comunidades, que si el gobierno central. ¡Al trullo con Zapatero! ¡A esa celda de castigo llena de horrorosas ratas y en la que nunca, jamás, entra la luz del sol!
LAS FACHADAS
Menos mal que las elecciones andaluzas son el 25 de marzo, lo que nos lleva a poder asegurar, sin género de dudas, que es metafísicamente imposible que Abc o La Razón puedan hacer otras 30 portadas contándonos que una encuesta asegura que ganará Javier Arenas por mayoría absoluta. Lo que es un descanso. La Razón se va por lo que llama el déficit oculto y saca en portada a Rubalcaba y Elena Valenciano, que en puridad tiene que ver con la cosa lo mismo que usted y yo. Allá, en un rinconcito, “El Supremo absuelve a Garzón pero prueba que investigó datos prescritos”. ¿Se acuerdan de otros despliegues? El Mundo saca las consecuencias del déficit, que solo con la lectura del titular –ahí lo tienen- se pone la carne de gallina. La encuesta andaluza le deja a Arenas rozando, solo rozando, la mayoría absoluta. Y La Gaceta, con sus hechuras acostumbradas: “El déficit está en el 8,5%, dos puntos y medio más de lo que mintió Zapatero”. Olé.
NON PLUS ULTRA
Primero, Garzón. Federico Jiménez Losantos, Libertad Digital: “Como en el caso de la extorsión a bancos y empresas que debían pasar por su banquillo, Garzón se ha beneficiado de la voluntad corporativista de sus colegas y ha sido absuelto de unas de las fechorías más grotescas de su ya finiquitada carrera. Y la razón es la misma: que su carrera está finiquitada, y que han sido sus propios colegas de la judicatura los que no han tenido más remedio que darle el finiquito. No ha estado mal la retribución del colegueo: dos absoluciones en dos casos en los que era tan culpable como el ajo del mal aliento y el alcohol de garrafón de la resaca matinal”.
A Hermann Tertsch le ha tocado Garzón en Abc. “Benévolos” y “tiernos” han estado con él los jueces del Supremo, dice. Y deplora, ay, los malos modos de la izquierda. Ya ven. “Hoy estoy dispuesto a mostrarme menos alarmado de lo que debiera por una sentencia que, como supongo que muchísimos españoles —y eso sí que no lo ocultaré—, considero injusta. La creo injusta porque tengo la absoluta convicción moral de que Garzón sabía que se saltaba la ley al ignorar la amnistía. Y que lo hizo porque pensó, con la prepotencia proverbial de nuestros santos laicos de la izquierda, que ‘aquí no hay cojones para negarme a mí esta magna operación de justicia histórica y cósmica’. Y que lo hizo con la certeza de que quien se atreviera a objetar se vería atropellado por la maquinaria de insultos de los amigos de esa izquierda revanchista y sectaria. Y que precisamente por el miedo de los demás a esa máquina de insultar tan engrasada, él podría violar la ley de amnistía impunemente”. ¿Habla Tertsch de insultos? ¿Tienen la cara dura nuestros amigos de referirse a una maquinaria de insultar de la izquierda revanchista? ¿Ellos? ¿Y específicamente Tertsch, denuncia ultrajes? ¿Él, dechado de buenas formas y exquisita educación con sus adversarios?
En El Mundo, editorial sobre su enemigo del alma, antes amigo del alma: “Una sentencia demoledora que retrata a Garzón”. Así que volvemos a nuestro argumento de la entrada. O los jueces no se han atrevido a hacer lo que creían justo, malo, o no lo hacen porque creen que no es culpable y por lo tanto la sentencia, llena de diatribas contra el juez, es una vendetta repugnante. Aun peor. Por mí pueden elegir lo que les dé la gana. La sentencia, con todos mis respetos, retrata a los señores magistrados del Supremo. Y no se pierdan, si tienen estómago suficiente para aguantar varios platos de callos regados con vino peleón y reforzado con chinchón morado, el artículo de Javier Gómez de Liaño contra Garzón, en el que no menciona a Garzón. ¿Finura, dicen? No, en absoluto. Es otra cosa.
Y ahora, el popurrí de la casa. Manuel Martín Ferrand tiene la fea costumbre de mentir. Por ejemplo: “Mal está que los sindicatos traten de suplantar con el alboroto la verdadera representación del pueblo español; pero que un partido como el PSOE renuncie al juego parlamentario, al debate y la censura, para trasladar a la vía pública una protesta minoritaria y de escasa formalidad democrática constituye una anomalía indeseable. Una grave patología que amenaza la esencia representativa y la normalidad funcional del sistema”. A Martín Ferrand podrá parecerle bien o mal lo que haga o diga Rubalcaba en el Congreso, ¿pero de dónde se saca que renuncia al juego parlamentario, al debate y la censura? ¿Por qué no combinar ambas, incluso una tercera, que es el recurso a la justicia, en algunos casos incluso acudir al Constitucional? Insisto: le parecerá bien o mal pero es, exactamente, lo que hizo el PP en las dos últimas legislaturas. Crítica en el Congreso, llenar la calle de niños, alcázares y obispos y recurrir al Constitucional. ¿O es que tiene amnesia selectiva? Y ya que estamos con Martín Ferrand, déjenme que apostille una de las martingalas habituales de nuestros cornetas: Rubalcaba “carece de autoridad moral para ejercer el liderato porque su pasada condición vicepresidencial le convierte en una proyección más del zapaterismo”. Es una tontuna, claro, que impediría el relevo natural en la política. ¿O que fue Rajoy con Aznar, sino vicepresidente? ¿Y?
De Rubalcaba también habla Edurne Uriarte. No muy bien, fíjense qué sorpresa. “La agitación. Éste será el estilo de la oposición socialista, el que hemos visto esta semana pasada en Valencia y en el Parlamento. Y no sólo porque el PSOE carecerá de discurso sostenible alguno hasta que la sociedad española olvide su desastre al frente del Gobierno. O porque este socialismo que jamás se ha distanciado sinceramente del pasado marxista o de la extrema izquierda aún se siente más cómodo en la movilización callejera que en el debate institucional. También porque la agitación es el estilo de su secretario general, de Rubalcaba, que no tiene cualidades de líder político ni de gestor pero sí de agitador y va a utilizar su mandato para practicar aquello que mejor sabe hacer, la agitación”. Bien. Original, sobre todo original. Que es que les da igual si el artículo es calcado a otros mil que ya han escrito diversos comentaristas de la derecha desde hace meses. Intercambiables. ¡Qué cansancio, por favor!
A Juan Carlos Girauta, un señor, le molesta la plebe: “Más allá de partidos políticos aficionados a la calle; más allá de sus avejentadas juventudes, tan creativas en cartelería, más allá del variopinto extraparlamentarismo, existe un populacho eterno que huele la sangre, gentes que ayer admiraban al apuesto joven en su boda (fíjate qué alto, se parece a Felipe) y hoy lo colgarían de una farola. Más subiste, más caerás. Y donde hubo flor, escupitajo. Sambenito, capirote y fuego, la chusma ante la afilada guillotina, los hombres de Lynch… todo ha sucedido ya antes y las muchedumbres nunca saben lo que hacen. Perdónalos”.
Y a Salvador Sostres, como saben, los que le incordian son los obreros en general y en particular si están afiliados a Comisiones Obreras. Lo dice en El Mundo.
Alfonso Ussía sale en defensa de Alfonso XIII en La Razón. Ya ven. ¿A usted le importa algo Alfonso XIII? ¿Y a usted? ¿Y al de aquella esquina? ¿Y a la chica del jersey rojo? ¿Y al señor de la corbata verde que nos está mirando? Acaba así Ussía: “Alfonso XIII puedo errar –y de hecho erró-, en muchas ocasiones. Pero no se llevó nada al bolsillo. Lo diga Valle, la carabina de Ambrosio, el coño de la Bernarda o el ‘sursum corda”. Sobre todo la Bernarda.
EL AFAMADO MUSEO EL OJO IZQUIERDO
(Documentos y testimonios de la vida en las cavernas)
(“El Gobierno finiquita la fracasada y costosa Alianza de Civilizaciones de Zapatero”. La Gaceta)
“No creo en la igualdad de civilizaciones, tengo claro la distancia infinita que separa a la que pertenezco con las demás (…) Las copas no se fían, las alegrías corren por cuenta propia. Que no hay dinero, que se acabó la barra libre. Que no hay derecho con el paro y demás de este país, gastar ni un puñetero euro en chuminadas”.
Josep Maria Francàs. La Gaceta. 27 de febrero de 2012.




Hay 101 Comentarios
Solo nos falta la frase "EL TRABAJO OS HARA LIBRES" y ya tenemos todo lo necesario. La verdad es que es indignante toda esta panda de auténticos alborotadores que están hechos los periodistas de la prensa de la derecha.
El señor Francas podrá decir lo que quiera pero si se le presenta en la puerta el Sr. Gates a pedirle el 1% para los países pobres, a buen seguro que se caga y le da el 2 por si acaso.
Que al Sr. Usia, ya que habla de tiempos de rancio abolengo, mas le valdría cuidar su lenguaje para equipararse al personaje referido.
A los que se emperran en las protestas callejeras, pues mas les valdría echar un vistazo a lo que pasa cuando la gente se cabrea de verdad en otros países, que no pensemos que los demás son mas bestias o incultos, es que están también hasta los mismísimos y les importa un carajo las porras y las pistolas.
Lo del deficit, pues mas de lo mismo, o sea que se piensan que la gente somos idiotas y no nos damos cuenta de lo que han hecho en las comunidades autónomas (todas) con los dineros (sobre todo con las subvenciones).
Lo del juez Garzon, pues es mas bien triste, porque al fin de al cabo, nos da para reflexionar, una vez mas, que de haberse producido aquí el holocausto en vez de en Alemania, nuestros desmemoriados periodistas hubieran dicho que de holocausto nada, que se les dio la oportunidad de trabajar y que no aguantaban nada, ni el frio, ni los trabajos forzados, ni la comida, ni los experimentos y ademas que no estaban los los tiempos para pedir sueldo.
Es lamentable la vision "periodistica" de todas estas personas que hacen un flaco favor a la información tratando de tapar a un gobierno que acaba de entrar y que tiene mayoría absoluta......Porque querrán desviar la atención estos medios de comunicación?....Panico me da pensarlo.
Publicado por: J. Meran | 28/02/2012 6:02:31