A otra cosa, que este jueves marcado en rojo en el calendario ya se ha acabado. Hoy, 30 de marzo de 2012, es ese viernes en el que se esperan los ajustes de caballo, aquellos que Mariano Rajoy nos ocultó para sacar algún rédito en las elecciones andaluzas, en una maniobra que mejor no calificar. Y que además –dolor sobre malicia- les salió tan mal como todos ustedes saben. Ya sabíamos que nuestros amigos iban a decir que la huelga había sido un fracaso y por lo tanto el presidente del Gobierno debe seguir no solo con la reforma sindical, sino con todos sus mastodónticos recortes, y así ha sido. La alegre muchachada nada ha visto, nada ha oído. Han decidido, además, ponerse a discutir sobre el seguimiento de la huelga, sector por sector, siempre incierto y difícilmente cuantificable, para huir de tener que valorar, por ejemplo, las manifestaciones, tremendas y contundentes, que todos pudimos ver con nuestros ojitos, sobre todo quienes seguimos la información a través de los muchos vídeos en directo que ayer ofreció la web de ElPais. Como si no hubieran existido los cientos de miles de ciudadanos en las calles de todas las ciudades españolas, que ignorarlos les cuadra mejor para redondear lo que ya tenían pactado, escrito y vendido a quienes así se lo requieren y a quien tanto deben. Así que hoy, ya lo verán, es todo Non Plus Ultra en este Ojo.
Mientras, los señores magistrados del Tribunal Supremo deciden dar a conocer ayer su veredicto sobre la llamada doctrina Parot. Buen día eligieron, amigos, buen día. ¿Ustedes viven en este mundo o los birretes, las togas y las puñetas les impiden ver las hojas de los calendarios?
Y este catavenenos echa a correr mañana mismo hacia alguno de los yates, que no digo en qué costa se mece por los pesados de los paparazzi. Espero que mis operarios, alguno de los cuales anda por aquí danzando, y que no hicieron huelga, que los mato, los tengan relucientes y con los cromados despidiendo rayos cegadores. El lunes 9 me tienen de vuelta.
Envidia les voy a dar con mi bronceado.



