Un tipo que no sabe nada de radio ni televisión en Radiotelevisión Española. ¿Ah, que sabe sumar, dicen ustedes? Pues regular, porque es abogado del Estado. Será entonces que lo menos importante del Ente son los contenidos, sean novelas de sobremesa o telediarios, que tanto da si es el INE como AENA, incluso si la fábrica es de chorizos, de zuecos de madera o de sombreros de panamá, que lo importante no es saber del asunto que ocupa a la empresa, sino de cómo ajustarse a lo que le manden: ¿recortar? Pues se recorta. ¿Para qué entender de radio o televisión? Si ya lo dijo Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda que es, y experto audiovisual que le sobrevino: las series de televisión son muy caras, dijo. Se eliminen. Tiene Leopoldo González-Echenique ese perfil extraordinario para alguien que se va a aplicar a lo que siempre he dicho –y excusas por la repetición- que iba a hacer el PP con RTVE: acabar con ella por consunción, a base de ir recortando el Presupuesto hasta que solo se pueda hacer una televisión miserable, con lo que llegamos a donde queríamos: cerrémosla –o vendámosla a algunos amigos- porque para qué mantener esta cosa, que ya sabe que lo público -¿no ven cómo tampoco funciona esa sanidad pública o esa educación pública a las que hemos machacado?- debe ser abolido. A pelo. Zas, fuera. Pero mientras, apuesten por ello, utilizarán RTVE de la forma más zafia que puedan con un Urdaci bis. ¿Lo dudan? ¿Y por qué creen entonces que han eliminado cualquier posibilidad de consenso con la oposición? Han elegido a quien les ha dado la real gana para hacer con RTVE lo que les dé la real gana. Y no es solo que el catavenenos sea muy pesimista con estos chicos del PP. Es que tiene ojos. Y se fija mucho. Como los búhos.
Y a ver por qué no se va a poder vestir uno con camiseta roja, pantalón corto rojo y zapatillas rojas para saludar al Rey, proclama Botín.



