Ya les avisé ayer de la que nos esperaba en el caso de que el Tribunal Constitucional legalizara a Sortu. Pues hoy lo van a ver. Sapos y culebras. Virulenta indignación -¿respeto a los jueces?; depende- que nos ha evitado tener que volver a hablar de ese rescate que no sabemos si va o si viene, cuyo proceloso devenir solo podría ser glosado por Cantinflas en aquellos memorables monólogos. Piensen en cómo nos están contando el rescate, los viajes a México y las discusiones con Bruselas y Berlín el presidente del Gobierno y sus ministros económicos, cierren los ojos y a ver si les suena: “Déjenme dejar algo bien en claro, tengo momentos de lucidez y hablo muy claro… Amigos, hay momentos en mi vida que son realmente momentáneos y no es porque uno lo diga, pero hay que verlo… ¿Qué vemos? lo que hay que ver… porque qué coincidencia amigos, que suponiendo que en este caso -no digamos lo que podría ser-, pero debemos pensar en ello y entender la psicología de vida para hacer una analogía de la síntesis de la humanidad, ¿correcto? Bien, ese es el punto”.
Y dicho esto, a ninguno de nuestros fieros columnistas parece molestarles la desvergüenza de Mariano Rajoy negándose a que se haga en el Parlamento el debate sobre el Estado de la Nación. ¡En este momento, cuando precisamente el estado de la nación oscila entre espantoso y terrorífico, que es cuando más falta hacen las explicaciones! De nuevo el héroe del silencio opta por la huida y el desprecio a los ciudadanos. ¿Suena demasiado solemne? Pues les pido excusas. Pero es lo que pienso: una desfachatez.
Editorial de La Razón: “No por esperada la resolución -estaba cantada porque los magistrados eran los mismos y los argumentos de la ponente de la sentencia, Elisa Pérez Vera, prácticamente iguales- nos parece menos escandalosa y grave para la evolución de la lucha antiterrorista y para el saludable funcionamiento del Estado de Derecho, al que la usurpación de funciones que no le corresponden por parte del TC tanto perjudica (…) Estos seis magistrados han causado un grave daño al Estado de Derecho con una sentencia política, que no jurídica, y que, como en el caso de Bildu, está alumbrada por un principio de oportunidad que no de legalidad (...) Nos parece de extrema gravedad que de sus resoluciones se pueda llegar a concluir que ETA juega en casa en el TC, pero no dejan mucho margen para lecturas más benevolentes”.
Abc titula su editorial así: “Sortu, fracaso del Estado de Derecho”. Alguna frase: “Los argumentos jurídicos son endebles, pero -sobre todo- en el plano ético y político estamos ante un fracaso del Estado democrático de Derecho que refleja una lamentable división a la hora de luchar contra ETA y sus secuaces. Porque lo que se ha hecho es ‘blanquear’ la opción batasuna de cara a futuros procesos electorales (queda poco para las autonómicas en el País Vasco), que ahora podrá ser tomada como apoyo político por otras fuerzas políticas. Es de esperar que el afligido PSE no sucumba a la tentación”. La insidia, que no falte.
También opina Isabel San Sebastián: “Parece mentira que un país oficialmente tan católico como España; un continente de honda raíz cristiana como Europa, tengan en tan mísera estima las palabras que el Evangelio atribuye a Jesucristo: ‘Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres' (…) Una determinación que habría impedido la infamia perpetrada por el Tribunal Constitucional al legalizar ese brazo político de la banda terrorista ETA llamado Sortu”. Ignacio Camacho eleva el listón: “La peor herencia del zapaterismo no ha sido el déficit, que al fin y al cabo se puede reducir con cierto esfuerzo, sino la rehabilitación política de Batasuna. Eso ya no tiene remedio desde que el Constitucional abrió a Bildu el paso franco a las instituciones forales vascas en contra del criterio del Supremo y a favor de la inspiración política del anterior Gobierno. Con las diferencias procesales pertinentes, estaba claro que el mismo tribunal no iba a desdecirse de su propia doctrina en el caso de Sortu. Vía libre para los continuadores de ETA: he ahí la verdadera gran contrapartida a la renuncia de la banda, el quid pro quo esencial del No Proceso de Paz o Proceso versión 2.0”.
“La peligrosa ingenuidad del Constitucional”, titula El Mundo su editorial. Y esto dice: “El fallo del Constitucional es un retroceso a la situación anterior a la Ley de Partidos y no puede desvincularse del alto el fuego ‘permanente’ decretado por ETA el pasado año, a pesar de que la banda ni se ha disuelto ni muestra intención alguna de hacerlo. Nadie puede negar la legitimidad de la composición del tribunal sentenciador, pero tampoco se puede ignorar que hay magistrados cuyo mandato ha expirado tiempo ha e incluso un tallecido en 2008 que no ha sido sustituido. Dado que parece que el acuerdo PP-PSOE para la renovación del TC está al caer, es muy significativo que la sentencia haya sido decidida por el tribunal en su actual composición, que no se corresponde con las previsiones constitucionales. En este sentido, hay que señalar que la actuación del Gobierno ha sido, cuando menos, ambigua y sospechosa”.
Pero es en el despliegue de las tropas de asalto de Libertad Digital donde refulge el acero de las bayonetas. (Esto es lo que tiene tanto leer a Ussía) A por ellos, con toda la impedimenta. Antes de conocerse las sentencia, Federico Jiménez Losantos en su radio: “El Constitucional se empeña en legalizar cualquier forma de ETA que se le ocurra a la ETA". Y seguía: “Es una absoluta vergüenza, es una burla para las víctimas, se pueden meter las medallas donde les quepan y dejen ya de vendernos la mula ciega de que los etarras se han vuelto buenos”. Después, conocida la sentencia, fue peor. Artículo en su web: “Si alguna vez hay justicia en España, después de enjuiciar al Presidente del Gobierno y condenar a Rubalcaba y a la cúpula del Ministerio del Interior por el caso Faisán, modelo de colaboración con banda armada al más alto nivel, se encontrará la manera de castigar la faisanada judicial que acaba de perpetrar el Tribunal Constitucional –que ni es Tribunal ni defiende la Constitución– y que ha instalado una especie de jaima golpista en el ático del Estado para anular las sentencias firmes del Supremo contra la ETA (…) Y que se hace tras una ponencia de la inagotable aunque caducada Pérez Vera, tan grosera intelectualmente y tan descarada políticamente que produce bochorno comentarla”. Y ya metidos en faena, enmienda a la totalidad: “Pero dado que a los del Supremo, a los del Constitucional y a los del CGPJ los nombran los partidos políticos, uno alberga la legítima duda de que esta fechoría en el vigésimo quinto aniversario de la matanza de Hipercor se ha perpetrado por consenso del Gobierno del PP y el ex-Gobierno del PSOE (...) Y el Gobierno, no sabemos si a favor o en contra; y el Rey, entre petrodólares y ferraris. España no es un Estado, es un corral de ovejas pastoreado por gente de dudosa, cuando no penosa, reputación”.
Para mantener el tono, Santiago Abascal. “La ‘Agrupación para la ruina de la Constitución’, secta ideológica y políticamente obediente que ostenta la mayoría en el Tribunal Constitucional, ha vuelto a perpetrar una de sus viles acciones, emitiendo un infame salvoconducto para que la ETA política siga campando a sus anchas -superando todos los controles, henchida de gozo y perpleja ante nuestra torpeza- por las instituciones democráticas de la Nación española (…) No me da la gana de entrar en finos análisis jurídicos cuando las normas son violentadas con vileza y sin vergüenza por quienes habrían de velar por su salvaguarda. Sobran los matices cuando nos enfrentamos a la traición y a la prevaricación de unos señores que previamente han convertido en impunes todos sus actos. Pascual Sala, Eugenio Gay, Elisa Pérez Vera, Luis Ignacio Ortega, Adela Asua y Pablo Pérez Tremps son los nombres de la infamia, los verdaderos hombres de negro del pueblo español; pero son sólo la voz de su amo, los ejecutores de una política que no pretende hacer cumplir nuestras leyes sino blindar un proceso de negociación con la mafia etarra basado en la rendición del Estado español (…) Dicho lo cual (...) yo no tengo empacho en decir que ni comparto ni respeto ese infame y sanguinolento salvoconducto que quieren llamar sentencia, y que me ha producido la misma sensación que tuve al leer las cartas de extorsión etarra que recibía mi abuelo”.
Cristina Losada tampoco está mal: “Batasuna era ilegal, y ya es legal. Porque era ETA, pero ya no es ETA. Sus integrantes eran terroristas o cómplices de los terroristas, y ahora son demócratas que nunca justificaron ni facilitaron atentados, asesinatos, persecuciones y extorsiones. Esta es la prodigiosa mutación de la que nos ha dado noticia el Tribunal Constitucional, tras encontrar las pruebas que acreditan la virtuosa metamorfosis en la papelera: en unos estatutos y en dos notas de prensa. Escasas veces habrá tenido un comunicado de prensa tanto valor y unos magistrados, tan poca vergüenza”.
Y, por fin, dos artículos de familiares de víctimas de ETA. Daniel Portero: “Según consta en las actas de las reuniones de la negociación entre ETA y el Gobierno, el propio Ejecutivo ya se comprometió con ETA el 23 de junio de 2006 a admitir la legalización de cualquier partido político, coalición de partidos o iniciativa política utilizando la expresión de 'Izquierda Abertzale', pero nunca utilizando la terminología Batasuna o de cualquier otro partido ilegalizado. Esa fue la estrategia que posteriormente utilizó Batasuna cuando creó en 2009 Bateragune, siempre con el objetivo de unificar fuerzas políticas independentistas (Eusko Alkartasuna y Alternatiba) a través de una coalición de partidos, pero liderado por Batasuna y, consecuentemente, por ETA (…) ETA ya ha conseguido sus objetivos, que no son más que tener representación política y, paralelamente, aterrorizar con armas y bombas (…) El Tribunal Constitucional podía haber sido renovado en los seis meses de Gobierno que lleva el Sr. Rajoy para evitar esta infamia a las víctimas del terrorismo, pero parecía que era más importante salvar a entidades financieras, subirnos el IVA, subirnos los impuestos, bajarnos los sueldos, etc. La dignidad de las víctimas del terrorismo era secundaria...”. ¡Las actas de ETA!
Y Juan de Dios Dávila, que además de hermano del teniente coronel Fidel Dávila, asesinado en 1993, es ex concejal de Hernani por el PP y Presidente de la Fundación Unidad+Diversidad: "Está finalizando el proceso de engaño diseñado por ETA, que fue aceptado por Rodríguez Zapatero en la negociación que realizó con la banda terrorista, y que se plasmó en una hoja de ruta que el gobierno de Mariano Rajoy no tiene ni fuerzas, ni convicciones para pararla (…) Es urgente ante ETA y la profunda crisis de nuestros dirigentes políticos, levantar una auténtica Renovación Española surgida de una sociedad que da el paso a dirigir su futuro, que no se resigna con lo mediocre y servil, sino que sabe que el futuro aún no está escrito, y que de nosotros depende que seamos quien lo escriba y no ETA y sus cómplices".
LAS FACHADAS
Poco que contar sobre La Razón que no alcancen ustedes a ver. Seguramente el texto que va en el centro de la bandera: “Esta es la bandera de España que coronaba el Ayuntamiento de San Sebastián, gobernado por Bildu, y que ayer fue retirada. Los proetarras han aprovechado la polémica sobre su deterioro para colocar otra nueva, pero a ras de suelo junto a las enseñas de Europa, País Vasco, San Sebastián y Guipúzcoa”. Abc, recio: “El TC se rinde a los proetarras”, y las palabras del Rey en Algeciras. Ni en uno ni en otro hay una sola línea sobre la cancelación del debate sobre el Estado de la Nación. El Mundo titula directo: “Legalizado el partido de ETA”. Y La Gaceta: “El Constitucional ‘blanquea’ a Sortu”.
NON PLUS ULTRA
Ya saben ustedes que los columnistas de La Razón llevan su propio ritmo, que a ver si se van a alterar por la actualidad. Como si ellos fueran periodistas. Martín Prieto escribe su columna de hoy en defensa de Carlos Dívar, que a buenas horas nos trae usted el pescado: “Sigue sin estar claro que este hombre se haya quedado con las vueltas de sus gastos; es más: resulta inverosímil (…) En España hay que tener mucho cuidado con el asesinato civil porque son miles los dedicados a ese afán morboso. El error de Dívar es haberlo fiado todo a su palabra de honor y no haber guardado sus facturas”. ¿Se creerá Martín Prieto este ridículo exculpatorio?
¿Y qué me dicen de Alfonso Ussía, que hoy hace su artículo sobre la noticia –de gran alcance mundial- de que en un colegio de Cataluña los niños musulmanes no dejan comer bocadillos de jamón a los niños españoles? Último párrafo de su columna: “Que impidan en España a los españoles comer jamón, nos demuestra el nivel de estupidez y cobardía que hemos alcanzado. Con la colaboración de los nacionalistas que gobiernan la autonomía donde más jamón se produce. Tontos, es poco. Merecen otro calificativo, pero dirán que soy un anticatalanista y un fascista cavernario”. Por favor, don Alfonso, a quién se le podría ocurrir tal cosa…
Salvador Sostres habla del Estado del Bienestar en El Mundo. Dice que “ha muerto devorado por él mismo”. El Estado del bienestar, no Sostres.
EL AFAMADO MUSEO EL OJO IZQUIERDO
(Documentos y testimonios de la vida en las cavernas)
“Se dirá que no se puede abandonar a los mineros a su suerte. ¿Por qué? ¿Acaso se aprueban subvenciones para los camareros de las cafeterías que han tenido que cerrar abrumadas por los impuestos de Gallardón o de otros alcaldes desalmados? (…) tampoco hay por qué hacer excepciones con los mineros por mucho que les compusiera una canción Víctor Manuel o que entonen tonillos rancios como el que habla del pozo María Luisa (…) Es una inmoralidad injustificada mantener un dispendio absurdo como el de las minas de carbón”.
César Vidal, La Razón, 21 de junio de 2012.




Hay 202 Comentarios
Respeto, todo el respeto del mundo, para las víctimas de la banda terrorista ETA; pero también respeto, todo el respeto del mundo, para las víctimas de la asesina dictadura franquista.
Publicado por: Arcentales | 21/06/2012 7:47:58
Yo a todos estos, como a sus lectores y a los afiliados y dirigentes del PP, les pediría que condenasen sin ambigüedades la violencia terrorista perpetrada por la dictadura franquista... Si utilizasemos el mismo rasero que ellos quieren aplicar con la AI, a lo mejor nos tocaba ilegalizar a 10 o 12 millones de personas...
Publicado por: Ludwig von Calenberg | 21/06/2012 7:05:24