Aún vamos a rastras, que el triunfo de Kiev es como un gran secante que todo lo absorbe: terribles incendios con víctimas, avisos de Rajoy de que nos vayamos preparando, la prima de riesgo que no baja, las amenazas de Finlandia y Holanda… Mañana o pasado despertaremos y volveremos a lo nuestro. Pero está bien que disfrutemos y daba gusto ver a tanta y tanta gente echarse a la calle para recibir a unos jugadores de fútbol. Menos gusto da –o al menos a mí me pasa- leer a tanto plasta sacar ostentosas y por tanto ridículas conclusiones de unos partidos de fútbol. Abc, por ejemplo, lleva no menos de diez artículos –diez- sobre el Europeo en las páginas de Opinión, con prácticamente todos los muy sesudos comentaristas glosando la unidad, por ejemplo, de la selección.
Por cierto, no he visto ningún desmentido en La Razón de la noticia de EL PAÍS de que los datos del ERE del PSOE se los había pasado directamente la señora ministra del ramo, Fátima Báñez, a nuestros queridos compañeros de La Razón. Qué bonito.



