El número de parados ha descendido. Está bien. Ni tan siquiera el Gobierno se ha confiado y ha tratado el tema con cierta sordina. Oficial. Que extraoficialmente ya se ha encargado de que sus mejores terminales -¡ah, esa ministra de Trabajo pasándose recaditos con La Razón!- llenen con titulares las primeras páginas para llevar la buena nueva: ¡este gobierno y sus leyes están acabando con el paro! Desgraciadamente no es cierto, y el dato, según los expertos, solo refleja una mejora estacional. Y conste, porque ya les conozco a algunos de ustedes, que este catavenenos daría saltos de alegría si el paro –ese desastre nacional- descendiera de verdad. Con este Gobierno o con cualquiera. Pero molestan las mentiras y las propagandas zafias.
Ya hay candidata a lendakari por parte de los abertzales para las próximas elecciones: Laura Mintegi, escritora y profesora de la Universidad del País Vasco. Buena la ponen. Y es una sorpresa, porque ya recuerdan el pacto de sangre que habían firmado Zapatero y Rubalcaba con ETA para que se presentara –y ganara, faltaría más- Arnaldo Otegi. Y es raro que no se lleve a cabo, porque es lo que decía Jaime Mayor Oreja que iba a pasar, y es sabido de todos ustedes que el eurodiputado nunca miente ni se equivoca.
Menudo es Mayor Oreja.



