Mario Conde en un acto en Santiago de Compostela en 2012. Autor: Anxo Iglesias
Pues aquí estamos, de vuelta. Y no es que quiera asustarles, no, pero ya se pueden ir poniendo el impermeable porque en este otoño nos van a caer chulos de puta, que decían Tip y Coll. Y digo otoño porque al paso que vamos ni usted ni yo vamos a tener la oportunidad de ver el arranque del invierno. Que en tres meses se descoyunta España, se hunde Europa y todavía no sabemos qué pasará con Estados Unidos. Un horror, esto que se nos viene encima. Como será la cosa que ya hay quien mira de mala manera a Mariano Rajoy… ¡desde la filas de la derecha! Ahora les cuento algunas cosas que han pasado este mes de agosto. Pero antes debo decirles que a la vista de tanta desgracia y un panorama tan tenebroso, el catavenenos ha decidido aplicar esta temporada la política de recortes que tanto se lleva. Contención y ahorro en este su Ojo, más moderado en la extensión, aunque espero que mantenga la misma concentración de ph. Así que me van a permitir un regreso algo más descansado de lo habitual. Ya saben: subir la escalera como un viejo para llegar a lo alto como un joven. Pero hagan el favor de no empujar, que a estas edades se necesita un tiempo para los estiramientos… Que el futuro, repito, viene de susto.
Como estará el patio que hasta Cristiano Ronaldo está triste. ¿Qué tendrá Cristiano Ronaldo, que los suspiros se escapan de su boca de fresa?



