El paquetón -enorme, gigantesco- ya está sobre la mesa. Han quedado elaborados los Presupuestos Generales del Estado para 2013. Incluso la dirección bicéfala de la economía de este país, formada por el dúo Montoro-Guindos o Guindos-Montoro, más la participación de la vicepresidenta como intérprete para los oídos humanos de las cosas incomprensibles que los dos mencionados suelen decir, los presentaron ayer a la prensa. Es un decir. Hicieron el paripé y ofrecieron unos cuantos datos, elegidos con sumo cuidado. Los pueden ustedes leer en la sección de Economía de este diario, siempre clara y rigurosa. Pero será en esas mismas páginas, a lo largo de semanas, donde los redactores CSI nos vayan desmenuzando los datos para llegar a la misma conclusión, ya lo verán, que llegaron con los de 2012: más mentiras y, sobre todo, más medias mentiras, que verdades. Y si así a bote pronto estos Presupuestos parecen un desastre, basados en unas previsiones ilusorias, el resultado final será aún, me temo, mucho peor. No para algunos de sus chicos, siempre con el botafumeiro a punto, claro. A la izquierda no le gustan, como era de esperar, pero es que ahora leerán lo que dice la derecha-derecha-derecha.
Se equivocan si creen que el Consejo de Ministros de ayer se dedicó tan solo a las cuentas. Qué va. Hasta tuvieron tiempo de aprobar un Real Decreto por el que se concede la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar.
Que como todos ustedes saben, nunca ha querido ser francesa. Pues ahora, menos. Con esta distinción…



