Obama y Biden celebran la victoria. (Foto: EFE)
El ejército regular está regular. Quiero decir que los periódicos más relevantes de la derecha no es que tiren cohetes por la victoria de Obama, pero se les ve un punto circunspectos, que no es cosa de decir que 60 millones de americanos, los que le han votado, son una panda de indocumentados. O de rojos. Estos finos análisis se los reservan en exclusiva las tropas de asalto, los chicos de Libertad Digital. Por ejemplo. Porque en La Gaceta siguen obsesionados con el matrimonio homosexual, que como al ministro del Interior –“La sentencia del TC no hace cambiar ni mi conciencia, ni mis creencias, ni mis convicciones”- y a la Iglesia les trae a mal traer. ¿Lloro por ellos? Poco, la verdad. Bueno, nada en absoluto. ¿Disfruto? No me obligo a contestar, y solo les recuerdo que fútbol es fútbol, histórica frase que deberían apuntarse en la taza del desayuno. ¿Saben, por cierto, que Francia ha presentado una ley para reconocer el matrimonio homosexual?
Martín Prieto ya ha llegado a la unión de perro y amo. Avanzan nuestros chicos a velocidad ultrasónica hacia el siglo XX. Pero de a. de c.



