Seguimos con Cataluña, por supuesto, pero hoy los tenemos un poco dispersos, que parece que ya han dicho de todo sobre Mas y no es cosa de insistir en lo mismo. Solo en el caso de que alguien descubriera un cargamento de heroína en una masía de algún primo suyo, o que se revelara que algún antepasado de Pujol, también sirve Pujol, sí, participó en el estrangulamiento de Prim, en una lucha entre masones, como ahora ha descubierto la extrema derecha, podríamos entrar en la puja por ver quién la dice más gorda. Carrera apretada, por cierto, que hasta La Gaceta, ese lujo de periódico, resituado entre los más influyentes del planeta, desvela nuevas barrabasadas. Por cierto que al catavenenos le duelen poquísimo las cuentas o las comisiones de Mas. Lo digo de otro modo: allá las pene como debe si las acusaciones son ciertas. Aclaración para que nadie se confunda. Pero que da asco leer ciertas cosas contra él, ya se lo digo a ustedes: repugnancia.
Hoy me ha dado por recordarle alguna cosa a Abc. Qué camino tan peligroso, que estaríamos en ello hasta el 2050. Eso sin exagerar.



