El ministro de Exteriores recurre al avión más grande y costoso de la Fuerza Aérea para hacerse acompañar a Túnez por 26 periodistas
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, viajó esta semana a la cumbre de seguridad nuclear de Seúl en un Airbus 310, el único avión de pasajeros de la Fuerza Aérea que puede efectuar los 9.989 kilómetros de ese trayecto, sin ningún periodista a bordo.
El titular de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, viajó esta semana a Túnez, para entrevistarse con sus autoridades, en un Airbus 310 con 26 periodistas a bordo y doce miembros de tripulación para atender a su séquito y a la prensa.
Túnez está a 1.236 kilómetros de Madrid y los Falcon 900B del Grupo 45 de la Fuerza Aérea pueden volar hasta allí en unas dos horas. Transportan, en función de su configuración, entre 8 y 14 pasajeros a los que hay que añadir una tripulación de tres miembros. El trayecto de ida y vuelta cuesta aproximadamente, en keroseno, unos 23.500 euros. En el A310 ese mismo vuelo a Túnez sale por unos 49.800 euros, según estimaciones de fuentes del sector aeronáutico.
La elección del A310, en lugar del Falcon 900B, ha costado al Estado 26.300 euros suplementarios. A esa cantidad hay que añadir la noche de hotel y gastos de manutención en Túnez de la tripulación del Airbus, que cuadruplica a la del Falcon, y el catering servido a bordo a los periodistas.
Rajoy ha efectuado varios viajes cortos, como a Rabat o a Lisboa, siempre en Falcon 900B. El propio García-Margallo también ha utilizado este avión para desplazarse, por ejemplo, a Argel. Pero para ir a Túnez eligió el avión más grande y más caro batiendo así el récord absoluto de periodistas españoles que cubren un viaje ministerial.