El programa satírico se elabora y se emite desde Túnez, pero en él aparece gran parte de la clase política del Magreb. El muñeco del primer ministro marroquí es uno de sus protagonistas.
François Hollande, el presidente de Francia, llama a Abdelila Benkiran, el jefe del Gobierno marroquí. Quiere saber cómo se desarrolla la estancia del exdirector del Fondo Monetario Internacional el libertino Dominique Strauss-Kahn, en Marrakech, donde posee un palacete en el zoco. Benkiran le responde que no se preocupe porque su Gobierno ha evacuado a todas las mujeres de la ciudad. Y entonces, de Tánger a Agadir, cientos de miles de telespectadores se ríen a carcajadas.
Desde principios
del otoño la célebre emisión televisiva francesa Les
guignols de l’info, que durante 13 años (1995-2008) fue adaptada en
España por Canal+ y Cuatro con el título Las noticias del guiñol,
dispone de una versión
para el Magreb con un apartado para Marruecos. Arrasa en la pequeña
pantalla y en la web. “Es un soplo de aire fresco, de una nueva cultura
política en un mundillo político anquilosado”, comenta Hossein Majdoubi,
periodista marroquí afincado en España.