El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog de viajes para gente viajera en el que tienen cabida todos aquellos destinos, todos aquellos comentarios, todas aquellas valoraciones que no encontrarás en otros medios.

Un espacio abierto a la participación con información diaria y actualizada sobre países y ciudades, alojamientos, transportes, gastronomía, rutas, ideas para ahorrar dinero o para gastárselo en lo mejor en lo que uno puede invertir su tiempo: en viajar. Todo contrastado y analizado en primera persona.

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Paco Nadal

Paco Nadal estudió Ciencias Químicas, aunque lo que más le gustaba desde pequeñito era recorrer el mundo y contarlo. Al final lo consiguió y ahora le pagan por viajar. Periodista especializado en viajes, escritor y fotógrafo, colabora con la Ser y con El Viajero, además de presentar series documentales en Canal Viajar.

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15 nov 2008

Dos caras de la noche de Huesca

Por: EL PAÍS

El título no van con segundas. No se refiere a los dos caras-duras de la foto, sino a dos facetas de la noche en Huesca. Como buenos periodistas de investigación que somos, siempre al filo de la noticia y deseosos de experimentar todo en primera persona, me fui con Rioyo al restaurante Lillas Pastia, uno de los dos de Huesca que cuentan con una estrella Michelín. En honor a la verdad, he de reconocer que pagó él.
Está en el antiguo Casino, un precioso edificio modernista en pleno centro, junto a los Porches de Galicia. Los primeros, bien; los segundos, solo aceptables; el postre, insuperable, y la bodega, buena. El maitre, un tanto adusto. Total, un bien alto sin llegar a notable, pero sin tirar cohetes.
Luego nos fuimos a tomar una copa (siempre en aras de conocer mejor la vida local y poder contarlo con mayor rigor al día siguiente en el programa de la radio, faltaba más, que por nosotros nos hubieramos ido a dormir prontito, que conste).
Fue entonces cuando al pasar por un callejón vimos a alguién apoyado contra la pared. Alguién que sufría. No sabes qué hacer. Lo diferente, lo inesperado, nos provoca desasosiego. No estamos acostumbrados a saltarnos el guión en público. ¿Y si haces el ridículo? ¿Y si solo es que ha bebido de más? Sigues y no dices nada. O te paras y le interpelas. ¿Tienes derecho a entrometerte en sus soliloquios?
El restaurante de lujo y el callejón sórdido. Dos caras de la noche de Huesca.

14 nov 2008

Camino de Huesca

Por: EL PAÍS

Escribo este post en el AVE a Huesca (es curioso, llegó antes el AVE a Tardienta que a Barcelona, ¡qué país éste!) porque mañana hacemos el programa de la SER allí.
Huesca es una de esas ciudades de paso, olvidadas por la mayoría de los viajeros que sin embargo tiene su punto, su encanto y su corazoncito. Recuerdo haber pasado allí ratos muy agradables, tomando el aperitivo en los Porches de Galicia o en paseando por la plaza de la catedral.
Pero no quiero habar de la capital en este post sino de uno de los mejores castillos de España, que está en Huesca. Y mira que la competencia es dura, porque si algo hay en este país además de bares son castillos. Es el de Loarre, la mejor fortaleza militar de época románica que se conserva en Europa y uno de los más bellos de toda la geografía hispana.
Su silueta almenada se alza sobre un espolón rocoso de la sierra de Loarre, a unos cinco kilómetros del pueblo, en un punto privilegiado desde el que se domina al norte las últimas elevaciones del Pirineo y al sur la Hoya de Huesca.
El primitivo castillo lo construyó Sancho III el Mayor en 1033, cuando las coronas de Aragón y Navarra estaban unidas. Y su nieto Sancho Ramírez lo agrandó en 1071 dotándoles de nuevas murallas, una capilla real en la que se cobraban los impuestos y un convento de agustinos. La presencia de los frailes duró apenas 26 años, pues una vez reconquistada Huesca, la frontera se trasladó más al sur con lo que religiosos y soldados se movieron hasta el castillo de Montearagón, que cobraba entonces el valor estratégico que tuvo Loarre.
Por eso, por tan corta historia en primera línea del frente y porque no soportó grandes asedios ni batallas, ha llegado hasta nuestros días en un sorprendente estado de conservación.
Quizá sin haber estado en Loarre os suene su silueta: fue el castillo elegido por Ridley Scott para rodar parte del ?El reino de los cielos?, un filme ambientado en la época de las cruzadas. Es la fortaleza que domina el pueblo natal del protagonista y sale, efímeramente, es verdad, al principio y al final de la peli. Montaron toda una aldea medieval a los pies del castillo, en el lugar desde donde está hecha la foto, de la que luego, según el contrato, tuvieron que desmontar y retirar hasta el último tornillo para que no quedara rastro del rodaje en el entorno.
Del castillo, dicen los especialistas que trabajaron en el filme, no hubo que tocar ni una almena. Está tal cual fue hace más de 900 años.

11 nov 2008

Apadrina una bicicleta

Por: EL PAÍS

Burkina Faso També es una ONG que trabaja en proyectos de emigración digna y educación en este país africano, uno de los de renta per cápita más baja del mundo. Uno de sus proyectos más originales consiste en APADRINAR BICICLETAS para que las utilicen los alumnos de una escuela de las afueras de Ouagadougou.
Son niños que proceden de 22 pueblos de los alrededores y que hacen una media de 7 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta cada día entre la casa y el colegio. El tiempo invertido es tan alto que cerca del 25% de ellos abandona cada año la escolarización porque sus padres prefieren que les ayuden en casa en vez de estar tanto tiempo fuera de ella (no es lo mismo dedicar 7 horas a la escuela que 10).
Si estais interesados en el tema podéis obtener más información en su web o hacer directamente un ingreso en la cuenta 0030 8700 73 0000 71 62 71, de Banesto, indicando el nombre del padrino, el nombre que quieres darle a la bicicleta (todas llevarán una placa con él) y la dirección postal (para enviarle al padrino una reproducción de la bicicleta hecha con material reciclado por artesanos de Burkina).
La idea es que con ese dinero la ONG compre las bicicletas en Ouagadougou (para fomentar de paso la industria locall). Cada bici cuesta allí 66 euros, más otros 9 euros que se destinarán a la creación de un parking en la propia escuela. Y 1 ? para la placa del nombre de la bici. En total, con cada 76 ? aportados los niños de Burkina tiene otra bici nueva.
Las bicicletas quedan como parque movil de la escuela, es decir, no pertenecen al niño. De esta forma, cada curso se valorará su asistencia a clase, su interés por el estudio y el cuidado de la bici, de manera que entienda que es un vehículo para estudiar, no un regalo a fondo perdido.
Me parece una idea fantástica. ¡Mójate!

09 nov 2008

La montaña más bella del mundo

Por: EL PAÍS

Contiguo al valle de Saastal está el de Tournanche, donde se encuentra la montaña más bella del mundo (el título es mío y estoy dispuesto a pelearlo con quien crea que exagero): el Cervino, o Matterhorn para los germanoparlantes.
El Cervino es la montaña perfecta. Cuatro caras, cuatro aristas, una pirámide de piedra y hielo aislada del resto de cumbres, una cima afilada como una navaja que alcanza 4.478 metros. La última gran cumbre de los Alpes en ser escalada.
El Cervino es el emblema de Suiza, como el Big Ben lo es de Londres o la torre Eiffel, de París. La montaña que cualquier niño dibujaría en su cuaderno escolar. La que todos hemos idealizado en sueños.
A sus pies se levanta la estación de esquí de Zermatt, una de mis preferidas en Suiza, con un poblado de chalés alpinos al que solo se puede acceder en tren cremallera y por el que tampoco circulan coches a motor.
Pero lo que más me ha llamado siempre la atención cada vez que vengo a Zermatt (aparte del omnipresente Cervino, que te vigila desde todos los ángulos) es el cementerio de los montañeros.
Se trata de un pequeño camposanto anexo a la iglesia, en el centro del pueblo, en el que están enterrados muchos de los escaladores que pagaron con su vida la osadía de retar a estos colosos de los Alpes. Desde cuatro de los pioneros que coronaron por primera vez el Cervino en 1865 ? Croz, Hadow, Douglas y Hudson ? muertos al despeñarse durante el descenso, hasta un joven español fallecido en la misma montaña en 1996. Todos tiene aquí, en tumbas decoradas con cuerdas, piolet y motivos montañeros, un espacio para la memoria y el recuerdo cerca de las cumbres que tanto amaron en vida.
Si venis, fijaros en la tumba de un joven norteamericano que murió con 17 años intentando hacer cumbre en el Breithorn. En el epitafio dice: ?Yo elegí escalar?. El mejor resumen de un estilo de vida. Si un día muero escalando, no me importarían que me enterraran en un lugar como el cemenetrio de Zermatt, al pie de la montaña más bella del mundo. Las mejores vista para la eternidad.

06 nov 2008

Ni poca nieve, ni mucha

Por: EL PAÍS

Solo hay una cosa que a un esquiador le fastidie más que no poder esquiar por falta de nieve: ¡no poder esquiar por demasiada nieve! Hoy ha amanecido un día estupendo, basta ver la foto del pueblo de Saas Fee y de las montañas de 4000 mts. que le rodean. Pero tampoco hemos podido esquiar. La tormenta de ayer dejó tal nevada que hoy la estación ha seguido cerrada para que los técnicos pudieran limpiar las pistas y eliminar a cañonazos el riesgo de aludes, muy alto en estas zonas de glaciar.
He venido a un test de prueba de material que organizaba la fábrica de esquís Rossignol pero como se ha cancelado me he dedicado a recorrer el pueblo. Es agradable deambular por estas villas de la montaña suiza, que han tenido el coraje de prohibir la circulación de vehículos a motor por sus calles. Solo pueden transitar unos pequeños coches eléctricos que se usan para abastecer a los comercios y llevar equipajes y huéspedes de la estación de tren a los hoteles. El de la foto es el repartidor de butano.
Sin darte cuenta te sumerges en un ambiente de aire puro, buen rollo y poco ruido que te hace añorar cómo serían nuestros pueblos y ciudades si controláramos solo un poquito más el tráfico y no hiciéramos el urbanismo pensando en los coches en vez de en los peatones.
Sin embargo, por la tarde he subido hasta lo alto de la estación. Hay varios telecabinas que llegan hasta la cota de 3000 metros. Y desde allí se toma el metro-alpin, un tren subterráneo que horada la montaña (el de la foto) y sale a 3.500 metros de altura, donde hay un restaurante panorámico desde el que se ve una vista soberbia del valle, al fondo, y los cuatromiles que hacen frontera entre Suiza e Italia cerrando la escena.
Y me ha parecido curioso que mientras en estas zonas alpinas se cuida tanto el entorno de pueblos y aldeas, no tienen reparos en llenar la montaña de cables y trenes subterráneos para someterla y domesticarla. Imagino que la alta montaña es un medio hostil al que los moradores de estos valles le han tenido siempre respeto. Y que cuando la tecnología se lo ha permitido, no han dudado en usarla para hacerla más asequible y menos peligrosa. En cualquier caso, ocurre al revés que en España: allí no hemos tenido ningún cuidado ni atención por hacer de nuestros pueblos de montaña un lugar agradable y acorde a la arquitectura tradicional, pero sin embargo hay mucha contestación vecinal y ecologista a la apertura de nuevas pistas, nuevos remontes o telecabinas.
Arriba del todo, en la cota de 3.500 mts, se ha excavado una entrada al fondo del glaciar de Saas Fee. ¡Una visita fantástica! Encontrarse en las entrañas de esta lengua de hielo, con 15 metros de bóveda helados sobre tu cabeza, y rodeado de hielo azul y transparente que lleva allí aprisionado varios miles de años es una experiencia sobrecogedora. Solo por eso merece la pena la subida. ¡Aunque al final haya hecho el viaje en balde y me vaya sin calzarme las botas!

05 nov 2008

¡Bingo!, era Suiza

Por: EL PAÍS

Desde luego como escritor de misterio e intriga me moriría de hambre. Efectivamente, como bien adivinó Concha (tienes premio, Concha, por ser la primera, jejeje) y Ana y Carmen... y creo que todo el mundo (qué desatre de dejador de pistas), estoy en Suiza donde ya hay mucha nieve y se habla francés, italiano, alemán y... romanche (hay que ver lo "viajaos" que están los lectores de este blog, porque lo del romanche no era fácil, ¿o no?)
Bien, al tema. El caso es que un viaje de trabajo me ha traído hasta la estación de Saas Fee, en el cantón del Valais, al sur de Suiza. Me las prometía muy felices porque este año iba a empezar la temporada de esquí antes de lo habitual. El esquí es una de mis pasiones; reconozco que es un poco "cognazo" entre colas, atascos, agobios acarreando tablas y palos, ponte las botas rígidas, paga una pasta gansa por todo, etc, etc. etc. Pero cuando por fin está en lo alto de la montaña y te lanzas ladera abajo se convierte en una de las sensaciones más placenteras y sensoriales que conozco. Pura comunión con el viento, con el frío, con la velocidad... Con la montaña invernal en estado primario.
Pero mira por dónde, la climatología también juega. Y hoy ha amanecido un día de perros. Llueve, hay una densa niebla y nieva copiosamente en las cimas. Resultado: estación cerrada y depresión al canto. Lástima, porque Saas Fee es una estación fantástica. El pueblo está cerrado al tráfico, solo circulan cochecitos eléctricos, todo son chalés alpinos de arquitectura tradicional y el paisaje que lo rodea es (o debe ser, porque la niebla no me deja ver nada) de postal. Como casi todos los valles de Suiza.

Lo bueno de estos valles alpinos que viven del turismo es que siempre hay una alternativa. Y esta tarde en vez de quedarme matando el rato en la habitacón me he ido a hacer una vía ferrata.

Para lo que no sepan qué es eso: son recorridos de alta montaña, en los que se escalan paredes o se atraviesan barrancos y gargantas ayudados por cables y escalerillas de acero que garantizan la seguridad. Las primeras vías ferratas se hicieron durante la Primera Guerra Mundial en el frente de los Dolomitas para facilitar el paso de los cuerpos de alta montaña de un lado a otro. Pero terminaron por convertise en un recurso para montañeros.
Son aptas para todos los públicos, pero si tienes vértigo no se si será la mejor experiencia de tu vida. Hay quien sale con los brazos tan agarrotados de aferrarse al cable de puro miedo que hay que darle luego masajes. Pero al fin y al cabo, un poquito de adrenalina no viene mal. Es la sal de la vida. Y luego cenas con más ganas.

Espero que mañana salga el sol (¡¡¡si no voy a caer en brazos del Prozac!!!). A veces envidio a los ajedrecistas; esto de que te gusten solo actividades que dependen de la meteorología termina por ponerte de los nervios.

03 nov 2008

España cañí III

Por: EL PAÍS

La topononimia nacional da para una enciclopedia. Pero como tampoco se trata de aburrir aquí va la tercera y última entrega (de momento) de este recorrido por la España de nombres raros. No es ninguna estadística fiable, pero si me fio de la memoria, juraría que donde más nombres originales y simpáticos he encontrado ha sido en las dos Castillas y en León. La Rioja no se queda a la zaga. Y recuerdo también muchos topónimos disparatados en Galicia. Pero haberlos, haylos por todos lados. Me resultaría difícil quedarme con uno, pero si tuviera que elegir el top one de ellos creo que me decantaría por Manganeses de la Lampreana. Menudo nombrecito. Pinchando en él os sale una web donde explica su posible etimología.



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