El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog de viajes para gente viajera en el que tienen cabida todos aquellos destinos, todos aquellos comentarios, todas aquellas valoraciones que no encontrarás en otros medios.

Un espacio abierto a la participación con información diaria y actualizada sobre países y ciudades, alojamientos, transportes, gastronomía, rutas, ideas para ahorrar dinero o para gastárselo en lo mejor en lo que uno puede invertir su tiempo: en viajar. Todo contrastado y analizado en primera persona.

paconadalsl@gmail.com

Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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Último libro

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

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30 nov 2011

Larramendi vuelve a la Antártida

Por: Paco Nadal

Esta mañana se presenta en Madrid la expedición Acciona Antártida 2011, el nuevo proyecto de Ramón Larramendi para cruzar el continente antártico en un catamarán movido por el viento.

Para quienes no sepáis quién es Ramón Larramendi os diré que si alguien puede atribuirse el título de viajero y aventurero hoy en España es él. Los demás somos puros aficionados.

Foto Larramendi005Supe de Ramón la primera vez a principios de los noventa, cuando en el mundillo viajero empezó a hablarse de un chaval de Madrid que con 25 años había atravesado en trineo de perros y kayak desde Groenlandia hasta Alaska en un recorrido de 14.000 kilómetros y tres años que constituyó la más larga travesía polar de la historia realizada sin medios mecánicos. Hizo partes en solitario y otras con la compañía parcial de tres amigos que se turnaron para acompañarle. Más tarde lo conocí personalmente con motivo de una entrevista para El País Semanal y quedé fascinado con el personaje.

Ramón es un grandullón tímido y algo desaliñado. Tiene unos profundos ojos azules que contrastan con el gesto oscuro del rostro y una mirada como de hombre siempre ausente. Visto de cerca, o de lejos, charlando con él, o en silencio, nada parece indicar que haya sido capaz de circunnavegar el Ártico durante tres años, llegar andando al Polo Norte o cruzar la Antártida en un catamarán traccionado por cometas que él mismo inventó por un lugar donde ningún otro ser humano había cruzado antes el continente blanco. No lleva colgados dientes de cocodrilo ni enseña cicatrices ni acude a la televisión vestido de lancero bengalí. Habla lo justo, lo imprescindible para no parecer grosero, y nunca de sí mismo. Si por él fuera, sería un individuo absolutamente anónimo que va y viene del hielo y disfruta, como decía Saint Exupery, con lo distante, con aquello que está tan lejos que parece inalcanzable.

En este blog hemos debatido a veces sobre qué diferencia hay entre turista y viajero. Bien, pues Ramón Larramendi sí es un viajero.

Larramendi 1 copia

Esta mañana tendré el inmenso honor de hacer de maestro de ceremonias en la presentación de esta nueva expedición en la que junto con Javier Selva, Ignacio Oficialdegui y Juan Pablo Albar tratarán de cruzar de nuevo la parte grande (e inaccesible para el ser humano) de la Antártida oriental para ir perfeccionando el proyecto Mariposa Polar: un catamarán de polietileno traccionado por cometas de hasta 80 metros de superficie, capaz de salvar 3.500 kilómetros de nada blanca en unos 30 días, de forma ecológica, no contaminante y barata. Ya lo hizo en 2005 con unos resultados espectaculares.

Catamarán Polar006

Ahora se trata de perfeccionar el prototipo con varios catamaranes unidos, como si fuera un tren, para ser utilizado en la investigación científica, de manera que equipos técnicos instalados en ellos puedan vivir y trabajar en un futuro mientras se desplazan por la región más inhóspita, inaccesible y desconocida del planeta llevando a cabo experimentos sin necesidad de montar costosas bases fijas ni recurrir al avión ni contaminar el desierto blanco.

En unos momentos de crisis en que descubrimos que en España no inventamos nada (solo sabemos hacer pisos), un tipo sencillo, humilde y nada mediático va e inventa un vehículo ecológico capaz de hacer 421 kilómetros en un solo día sobre una superficie helada con cero emisones contaminantes. De momento, y gracias al patrocinio de Acciona, va a poder seguir perfeccionando el sistema.  

Si Scott, Nansen o Amundsen vivieran, se irían a tomar cañas con él. Seguro.

Ruta Larramendi004

La expedición parte el 2 de diciembre. Pretenden hacer una media de 125 kilometros diarios, navegando las 24 horas, con turnos de conducción (manejo de la cometa) de dos personas. Entre el 5 y el 10 de enero esperan pasar por el Polo Sur. Y llegar a destino el 20 de enero de 2012.

 

España acaba de ser condenada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por los desmanes ambientales perpetrados por la minería a cielo abierto en la comarca de Laciana (León), consentido durante más de una década por todas las Administraciones pese a los destrozos en el paisaje que supone ir volando el monte con dinamita para ahorrar los costos de la minería tradicional, cuando además en la zona habitan especies protegidas como el oso o el urogallo.

Pero a veces, estos enormes boquetes abiertos por la codicia del hombre han tenido un final, si no feliz, sí al menos de utilidad para el mismo entorno que arrasaron: se han reconvertido en un recurso turístico.

Estos son cuatro de los que conozco, muy recomendables de visitar:

Cabarceno
Parque de la naturaleza de Cabárceno (Cantabria).

Ocupa unos 26 kilómetros cuadrados de paisaje sorprendente, creado por la continua excavación de esta montaña de tonos rojizos desde al menos época romana. Tras el cierre de la mina por su escasa rentabilidad, el Gobierno cántabro adquirió las instalaciones para convertirlas en un curioso parque de la naturaleza en el que conviven 54 especies distintas de animales en régimen de semilibertad, procedentes de varios continentes. El paisaje se completó con más de 4.000 árboles de 64 especies diferentes.



Las Médulas
Las Médulas (León)

Aunque era conocida como región aurífera desde época astur, fueron los romanos los que la explotaron de forma industrial. Para ello excavaban galerías subterráneas por las que luego hacían circular agua a presión que arrastraba aluviones de tierra cargados de pepitas de oro, pero que a la vez desmoronaba el terreno. El resultado es un caos medioambiental lleno de armonía. La vista panorámica de Las Médulas desde el mirador de Orellana al atardecer supera cualquier expectativa. El cromatismo de esas tierras ocres y bermellones resalta aún más el verdor del bosque de castaños que cubre todo el plano horizontal.

 

Reserva Natural del Castillo de las Guardas. Avestrucez 2
El Castillo de las Guardas (Sevilla).

Otra gran mina de cobre, oro y hierro a cielo abierto, a 50 kilómetros de Sevilla, que tras el cierre definitivo se ha reconvertido en una gran zoo al aire libre. La Reserva Natural del Castillo de las Guardas ocupa ahora 230 hectáreas de terreno en el que viven en semilibertad tigres de bengala, elefantes, jirafas, osos pardos, dromedarios, cebras, rinocerontes, leones y un largo etcétera. Se visita en el vehículo propio en un recorrido de 10 kilómetros.

 

Minas de Río Tinto. Corta Atalaya
Corta Atalaya (Huelva)

Fue la mina a cielo abierto más grande de Europa, con 350 metros de profundidad y forma oval, explotada ya desde época romana. Y uno de los ganchos turísticos del nuevo Parque Minero de Río Tinto, un proyecto ambicioso que trata de dinamizar económicamente la comarca onubense de Río Tinto, antes gran emporio industrial y minero, que quedó enmudecida tras el cierre de todos los pozos y "cortas". El parque turístico incluye también un Museo Minero, la recreación de una mina romana, la galería Peña Hierro (una explotación auténtica de la que se visitan unos 200 metros de túneles), y un tren minero que recorre paisajes marcianos que incluso la NASA ha utilizado en alguna ocasión para experimentos sobre la posible vida en el planeta rojo. Todas las fotos © paco nadal

Visa 1
Me llama una amiga para comentarme que en un reciente viaje por Alemania tuvieron problemas para pagar con tarjetas de crédito de bancos españoles. "Solo nos aceptaban tarjetas de bancos alemanes. Éramos un grupo numeroso y nos resultaba muy molesto reunir efectivo para pagar cada cena, cada hotel".

He consultado con el corresponsal de este periódico en Alemania y con amigas que viven allí y la conclusión es que no es que no les aceptaran las tarjetas españolas, es que no aceptaban tarjetas de crédito en general; solo las de débito, como la Maestro, muy extendida por países centroeuropeos como Alemania, Austria u Holanda. 

Muchos de vosotros lo habéis confirmado cuando consulté por Facebook y Twitter: problemas de Erasmus para pagar en los supermercados de Holanda (solo cash o tarjeta de débito holandesa), problemas en Italia para pagar servicios a través de internet (solo débito italianas), problemas en los transportes públicos de Francia y Bélgica (solo tarjetas nacionales), etc.

Algo a tener muy en cuenta si viajas por estas zonas: las tarjetas de débito son cada vez de uso más común y las normales de nuestro cajero automático NO SIRVEN fuera de España; solo pueden usarse en el extranjero tarjetas de débito autorizadas, del tipo VISA Electrón (excepto en Canada, Australia, EEUU e Iralnda, según dice wikipedia). 

El asunto me ha llevado a recordar una máxima que sigo a rajatabla y que siempre recomiendo desde una vez que estuve a punto de quedarme colgado en Sao Paulo sin un euro en efectivo y con la VISA bloqueada: 

NUNCA VIAJES CON UNA SOLA TARJETA DE CRÉDITO

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Es un placer anunciaos que a partir de mañana jueves, 24 de noviembre, estará disponible en las librerías mi nuevo libro "365 lugares de España que no puedes dejar de visitar". Una propuesta del grupo Random House Mondadori, que lo ha publicado en su sello Grijalbo.

Como digo en la introducción “es una selección personal de mis sitios favoritos. 365 lugares, aunque podrían haber sido quinientos o mil, que recomendaría sotovoce a alguien cercano. No es un listado oficial de maravillas de España ni pretende ser una selección excluyente. No están algunos de los recursos turísticos más célebres y fotografiados y en cambio aparecen otros fuera de toda ruta habitual. Son simplemente, 365 lugares muy especiales que recomendaría ver antes de hacerse viejo.

Un libro que he escrito con todo el cariño porque supone un resumen muy personal e intimista de varias décadas viajando por España, desde que con 18 años quemé mi primer Seat 850 cargado de mochilas y amigos dando tumbos por las montañas de este increíble y variado país que es España.

El precio: 21,90 € ¡perfecto para un regalo de Navidad!

¡Espero que os guste!

Portada libro 365 lugare001

Fe de errores. Todo libro es un parto largo y complejo en el que intervienen muchos factores. Por tanto no exento de riesgos… ni de cometer errores. Por desgracia, en el proceso de maquetación se cambió la provincia a la que pertenecen cinco de estos lugares y, aunque en el texto original que entregué estaban bien, en esta primera edición aparecen de forma errónea. Son la laguna de Fuente de Piedra, situada en Granada cuando es de Málaga; las ruinas de Bilbilis, el monasterio de Veruela y Tarazona (Zaragoza) que aparecen como de Teruel, más Cofrentes, que es valenciana y no albaceteña. Mis disculpas.

21 nov 2011

Comer bien en Jaén

Por: Paco Nadal

Comer en Jaén
No es todo aceite de oliva lo que se cuece en los fogones jienenses. Aunque el zumo de la aceituna está siempre presente en ellos. Durante estos días que he pasado en Jaén he vuelto a visitar algún buen restaurante que ya conocía y he descubierto otros nuevos donde jóvenes talentos están modernizando la cocina tradicional andaluza, más allá de los andrajos con bacalao, el rin-ran o la trucha en escabeche.

Es sorprendente la cantidad de buenos restaurantes que han proliferando en Jaén. Buena parte de la culpa la tiene la Escuela de Hostelería y Turismo de La Laguna, en Baeza, que desde 1988 ha formado ya a varias generaciones de nuevos chef.

Algunos de ellos dirigen estos restaurantes que os recomiendo:

Los Sentidos (Linares). Juan Pablo Gómez es el alma de este excelente local, ubicado en una casa tradicional del casco viejo de Linares. Formado en La Laguna, Juan Pablo ha creado una carta que reinterpreta y personaliza la cocina tradicional andaluza. Estuve comiendo allí y charlando con él justo el día antes de que ganara el IX Premio Internacional de Cocina con Aceite de Oliva Virgen Extra en el Congreso de LMG de Alicante; el plato ganador: gazpachuelo virgen extra con mariscos, moluscos, hinojo y brotes marinos. Menú degustación: 36,90 €


Comer en Jaén 3Zeitún (Ubeda)
. Otro ex-alumno de La Laguna y joven valor de la cocina, Anselmo Juárez, ha creado en el centro de Úbeda, en una casona del siglo XVII a un paso de la famosa plaza renacentista, lo que él llama un “restaurante temático sobre el aceite de oliva con cocina de autor”. El salmorejo de cerezas, las mollejas de lechal confitadas en picual o el arroz meloso de moluscos son algunas de sus especialidades. Menú degustación: 42 €

La Sarga (Cazorla). Un restaurante tradicional, de los de toda la vida, con cocina tradicional del campo y la montaña andaluza, generosa tanto en proporciones como en la calidad de las materias primas. Me pareció fabuloso el salmón confitado y los medallones de carne de gamo: su especialidad, junto con otras carnes de caza; por algo están a las puertas de la reserva cinegética de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Menú degustación desde 36 €.

Comer en Jaén 2El Curro (Burunchel). Un local sorprendente y relativamente nuevo regentado por una familia que hace diez años decidió dedicarse a la hostelería al rebufo del tirón turístico que tiene el parque natural de Cazorla. María Ángeles y su hija María del Mar están al frente de este restaurante del hotel homónimo donde el trato es tan familiar que nadie puede levantarse de la mesa sin haber terminado las más que generosas raciones. Espectacular el salmorejo con helado de albahaca macerada durante tres meses en aceite de oliva virgen extra (confieso que repetí, y así pasé luego la noche que pasé, ¡Dios!). Muy buenas también las carnes de caza y los postres caseros. Menú degustación: 25 €.

Ciervo en Cazorla copia
Uno de los lugares que visité en mi último viaje por Jaén fue la sierra de Cazorla, el mayor espacio natural protegido de España (tiene casi la misma extensión que Vizcaya).

Me hizo ilusión porque conozco muy bien esta sierra emblemática que para el común de los mortales no es más que ese sitio donde los ciervos saludaban a Félix Rodríguez de la Fuente, acostumbrados a verlo por allí en cada berrea: me pasé media adolescencia en Cazorla, en campamentos veraniegos a orillas del pantano del Tranco. ¡Díos, que calor hacía allí en verano!

Quizá por eso, porque era territorio amigo desde mi infancia, no le había dado importancia a algo que sin embargo asombró a muchos de quienes me acompañaban, un grupo de blogueros de viajes y naturaleza de todo el país, entre ellos el naturalista Pedro Retamar, de quien he tomado prestada la foto de apertura: ¡en Cazorla, a pie o en coche, te hinchas a ver grandes mamíferos a tan corta distancia que los puedes fotografíar desde la ventanilla del coche con un objetivo de 50mm!

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Halong

Bahía de Ha-long, en Vietnam

He estado dudando hasta el último momento de escribir este post porque en el fondo, y aunque le critique, le estoy haciendo más publicidad a Bernard Weber, el listo empresario que inventó el negocio de la elección popular de las siete maravillas del mundo.

Pero ¡qué diablos! Me sublevan estos pseudo-referendum a través de internet en el que el más votado no es el mejor sino el más hábil en movilizar fans a través de la redes sociales (ya sea para elegir una maravilla del mundo o el mejor blog sobre ganchillo y punto de cruz). Y me subleva que se invoquen conceptos nobles como la conservación de la naturaleza o la protección del patrimonio de la Humanidad, capaces de agitar los sentimientos de cualquiera, para lo que en realidad es una campaña mediática y lucrativa de una empresa privada.

¿Alguien en su sano juicio y que conozca mínimamente África piensa que Table Mountain, la montaña que domina Ciudad del Cabo, es la maravilla natural del continente africano? ¡Anda ya! Se me ocurren docenas de maravillas iguales o mejores: el Kilimanjaro, el Ruwenzori, el Nilo a su paso por Nubia, las montañas del Hoggar, el río Congo y la selva del Ituri, el parque del Ngorongoro o el desierto del Namib, por ejemplo.

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Olivar 1
Estoy pasando unos días en Jaén, una provincia de interior que tiene un mar, pero de olivos.

En Jaén todo huele a aceite. La carretera que baja desde la meseta castellana cruza el puerto de Despeñaperros y nada más entrar en Andalucía se sumerge en ese mar verde-plata de oliveras que tapiza las suaves ondulaciones de la campiña jienense, como si a la tierra le hubieran ajustado una maillot de arlequín.

60 millones de olivos son muchos olivos. El hombre ha alterado y modificado el paisaje de tal manera que hay olivos por todos lados, desde lo alto de los cerros hasta el fondo de las cárcavas. Cualquier resquicio de terreno es válido en Jaén para plantar uno de los árboles más rentable, bellos y literarios del Mediterráneo. De Jaén sale el 25% de la producción mundial de aceite de oliva.

No es de extrañar que lo primero que me ofrecieran fuera una cata de aceites. Para mi sorpresa descubrí que, como el 99% del resto de mortales legos en esta materia, vivía engañado. ¿Por qué? Os cuento en tres líneas cómo elegir un buen aceite para que nunca más os den gato por liebre:

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Aquí van cinco casas rurales que me gustan especialmente para pasar un fin de semana en pareja, tranquilo, sin agobios, en plan romántico o lo que se quiera. Cinco lugares con mucho encanto para desconectar. Por supuesto, no las he sacado de Google; las he visto y comprobado personalmente. Por eso me atrevo a recomendarlas. 

 

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La Casona de Valfrío (Cuacos de Yuste, Cáceres)

Un templo del buen gusto rural y del descanso. Sus fundadores, dos madrileños que se enamoraron de Extremadura, encontraron este prado aislado, rodeado de un bosque de robles. Y levantaron en él una casa llena de esos pequeños detalles que agradan la vista y la estancia: velones, cestas con frutas, arcones de madera, luces tenues, música clásica de fondo y colores suaves envolviendo la escena. El mismo ambiente que hoy continúa con los nuevos propietarios. Un entorno que casi obliga a deslizarse entre susurros, para no romper la magia del lugar.

 

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El Molino de los Gamusinos (Ávila)

Aparece como un espejismo en medio de la llanura castellana, encajado en el verdor de una hoz a solo 18 kilómetros de Ávila. Un viejo molino reconvertido en alojamiento rural con solo tres habitaciones. La más recomendable es la de arriba, la Invierno, amplia, luminosa, intimista, con una encantadora cama con dosel y salida directa al jardín.

 

 

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Bajo los Tilos (Ribadesella, Asturias)

Los colores de la fachada solo son un preludio de lo que espera dentro: una decoración divertida, con toques entre naif y étnicos, que incita al optimismo. Eso al menos se siente en el colorido salón, cerrado por un techo de bovedilla, o en los prados que rodean la hacienda y que son el lugar perfecto de paseo y holganza en cuanto hace un poquito de buen tiempo. Las seis habitaciones ocupan la antigua tenada y sorprenden por su arriesgada apuesta cromática y por la calidez que rezuman.

 

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Caléndula (Población de Arreba, Burgos)

Población de Arreba tiene 30 casas, cinco habitantes y un entorno natural tan salvaje que durante un paseo a pie o en coche es fácil tropezarse con ciervos, corzos y jabalíes. Grandes velones, música clásica y tonalidades suaves en los muros dan la bienvenida a este alojamiento, donde el calor no lo proporciona solo la chimenea del gran salón. En las seis alcobas priman las luces tenues y los muebles recuperados, amén de unos baños generosos y bien equipados.

 

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El Secanet (Algimia de Alfara, Valencia)

Un deleite para los sentidos del huésped, que tras una fachada sencilla y anónima del centro urbano de Algimia descubre un tropel de sensaciones oníricas. Sabanas de algodón peinado, libros en la mesilla, flores frescas, mullidas toallas, y una medida combinación de mueble antiguo, colores mediterráneos y mucha luz hacen de los cuatro únicos dormitorios unas estancias para descansar, para estar y para soñar.

09 nov 2011

Pros y contras de viajar solo

Por: Paco Nadal

Viajando solo
Una de las cosas que más me suelen preguntar cuando sale a conversación mi profesión y mi trabajo es:

¿No te aburre o te da miedo viajar solo?

La soledad parece ser uno de los estigmas de esta sociedad y la gente huye de ella como de la peste. Sin embargo, no es lo mismo sentir la soledad que estar solo. No negaré que viajando solo existen momentos flojos en los que puedes echar en falta un poco de compañía, pero por lo general nunca me he sentido solo. Todo lo contrario: esa condición te convierte en una esponja necesitada de empaparse de lo que te rodea, de hablar con la gente, de comunicarte, de socializar.

Creedme: no hay viaje más solitario que el que uno pasa hablando e interactuando solo con sus compañeros de viaje sin salir de esa burbuja y sin contactar con la gente local.

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