Una de las dudas existenciales que más me ha atormentado desde que empecé a viajar es…. ¿por qué diablos es tan caro un zumo de naranja?
Un ejemplo: en el bar en el que solía desayunar estos días de vacaciones un desayuno normal (café con leche y tostadas) costaba 2,40 euros; pero un zumo de naranja, en un vaso pequeño de apenas 20 cl. justitos, salía por 2,30 €. Casi tanto como el desayuno entero. Pregunté en el bar de al lado: desayuno, 2,50 €; zumo de naranja, otros 2,50 €.
¿Con qué los hacen? ¿con agua bendita? ¿con Channel nº 5?
Además, estaba en una zona de costa en el Levante español, donde si algo sobran son naranjas y limones: las dejan pudrirse en los árboles porque no tienen precio y no merece la pena recogerlas. ¿Y por un zumo te clavan 2,50 €? No logro entenderlo.
Como luego dicen que los periodistas hablamos de todo sin saber de nada (frase que tampoco está exenta de razón del todo, lo reconozco) me voy al bar de un amigo, también en esta zona del Mediterráneo, para llevar a cabo la parte empírica de este reportaje.






