El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog de viajes para gente viajera en el que tienen cabida todos aquellos destinos, todos aquellos comentarios, todas aquellas valoraciones que no encontrarás en otros medios.

Un espacio abierto a la participación con información diaria y actualizada sobre países y ciudades, alojamientos, transportes, gastronomía, rutas, ideas para ahorrar dinero o para gastárselo en lo mejor en lo que uno puede invertir su tiempo: en viajar. Todo contrastado y analizado en primera persona.

paconadalsl@gmail.com

Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

Eskup

Último libro

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

Los blogs de el viajero

El Viajero

  • Guía de viajes

    Guía de viajes

    Ideas, destinos, consejos y la mejor información útil para un viaje perfecto.

Brave 4
Uno de los estrenos cinematrográficos del verano ha sido Brave, la película de animación de Disney-Pixar que cuenta una historia de amor filial, rebeldía y superación de una joven princesa de rojos cabellos ambientada en Escocia.

Sin ser una superproducción como las que nos tiene acostumbrados Pixar, la peli es un buen producto de entretenimiento para los amantes del género, pero es sobre todo una gran operación de marketing turístico. Uno de los patrocinadores es VisitScotland, el turismo escocés y el film “vende” Escocia desde la primera secuencia a la última.

Escocia me gusta tanto, me parece un sitio tan maravilloso y tan recomendable que no me importa entrar un poco en el juego de la promoción para enseñaos cómo son los maravillosos paisajes de la Highlands que aparecen en Brave.

Seguir leyendo »

27 ago 2012

¿Por qué es tan caro un zumo de naranja?

Por: Paco Nadal

Orange-juice
Una de las dudas existenciales que más me ha atormentado desde que empecé a viajar es…. ¿por qué diablos es tan caro un zumo de naranja?

Un ejemplo: en el bar en el que solía desayunar estos días de vacaciones un desayuno normal (café con leche y tostadas) costaba 2,40 euros; pero un zumo de naranja, en un vaso pequeño de apenas 20 cl. justitos, salía por 2,30 €. Casi tanto como el desayuno entero. Pregunté en el bar de al lado: desayuno, 2,50 €; zumo de naranja, otros 2,50 €.

¿Con qué los hacen? ¿con agua bendita? ¿con Channel nº 5?

Además, estaba en una zona de costa en el Levante español, donde si algo sobran son naranjas y limones: las dejan pudrirse en los árboles porque no tienen precio y no merece la pena recogerlas. ¿Y por un zumo te clavan 2,50 €? No logro entenderlo.

Como luego dicen que los periodistas hablamos de todo sin saber de nada (frase que tampoco está exenta de razón del todo, lo reconozco) me voy al bar de un amigo, también en esta zona del Mediterráneo, para llevar a cabo la parte empírica de este reportaje.

Seguir leyendo »

10 ago 2012

Cerrado por vacaciones

Por: Paco Nadal

Adios
Como cada agosto, llega el momento de cerrar el chiringuito durante un par de semanas. Quienes sois fieles al blog habéis podido acompañarme este curso por la Antártida, Papúa Nueva-Guinea, Egipto, Suiza, FranciaKenia, Tanzania, Argentina, Croacia, República Checa, Zanzíbar, Isla de Pascua, Chile y un montón de sitios de España

Gracias a todos y a todas por seguir estando ahí.

El periodismo de viaje está sufriendo una transformación absoluta. Han cambiado las herramientas para contar viajes y con ellas también las formas de narrarlos. Pero lo que creo que nunca debería de cambiar -y esa es la filosofía de este blog- es contarlas en primera persona transmitiendo sentimientos, aportando puntos de vista originales, informaciones veraces y contrastadas. Y sobre todo, abriendo ventanas para trasladar al lector, aunque sea sobre el papel (o sobre la pantalla digital de cualquier nuevo cacharrito) a mundos lejanos que quizá nunca visitará en su vida, pero que a través de un buen texto o una buena foto podrá oler, sentir, ver, palpar y escuchar. 

No se si lo habré logrado, pero esa es al menos mi intención. Espero seguir contandoos muchos viajes. Nos vemos en septiembre.

08 ago 2012

Mediterráneos

Por: Paco Nadal

Pedro Cano 1
Yo nací, como Joan Manuel Serrat, en el Mediterráneo. Y a él regreso cada vez que necesito restañar heridas o cuidados para el alma.

El Mediterráneo es un mar-nación cuyas fronteras viene delimitadas por una luz especial y por un intenso olor a tomillo, lavanda y romero.

El Mediterráneo es el azul de una cala del Adriático, el blanco de una iglesia ortodoxa en Mikonos, el verde de los olivos de Djerba. El Mediterráneo es el violinista armenio que me amenizaba las cenas en la playa de la isla turca de Kekova, el viento húmedo de Levante, los pueblos blancos llenos de buganvillas de las costas de Orán, la ruinas de Siracusa, la sabiduría perdida de la bibliotecas de Efeso o de Alejandría. Es la civilización que creció en torno al vino y el aceite de oliva. Es un oasis de palmeras que sume en la penumbra el vergel y alienta un pequeño mundo de huertas, norias, azarbes y acequias.  

Hay una película deliciosa de Gabriele Salvatores que se llama así, “Mediterráneo”, ganadora del Óscar a la mejor película extranjera en 1991. Y un libro de Rafael Chirbes, "Mediterráneos", de lectura obligada a los ciudadanos y a los forasteros enamorados de este mar-nación.

Foto Pedro Cano
 Y "IX Mediterráneos" se llama la exposición del pintor Pedro Cano que estos días se expone en las salas del Teatro Romano de Cartagena. Pedro Cano es, para mí, uno de los pintores vivos que mejor ha sabido captar esa esencia del Mediterráneo. De hecho casi toda su obra gira en torno a ese mar que él explora de forma pausada con sus cuadernos y acuarelas. Habla griego, italiano, español y algo de árabe de tantas horas pasadas en Istria, en Estambul, en Egipto, en cualquier isla griega, en Mallorca o en Nápoles viendo a sus gentes pescar, amar, reír y vivir a la orilla de ese Mediterráneo. Cano es un viajero como a mi me gustaría ser: reposado, con tiempo, a la usanza del XIX. Creo que en realidad él no viaja, se instala a vivir en esos mundos mágicos de la mediterraneidad.

 “IX Mediterráneos” es un libro de viajes, pero colgado de las paredes. Un recorrido visual por Alejandría, Cartagena, Estambul, Mallorca, Nápoles, Patmos, Sicilia, Split y Venecia en el que curiosamente nunca se ve el Mediterráneo, sino los objetos, los lugares, las plantas, las ruinas clásicas, los rincones secretos de cada una de esas ciudades vistas desde la perspectiva del mar. “El mar es un telón invisible. No aparece, aunque es el protagonista/creador de los lugares”, dice Cano.

 Os recomiendo vivamente visitar la exposición. Estará en Cartagena hasta el 15 de septiembre y de aquí irá a los Mercados de Trajano, en Roma.

Además, solo el envoltorio de la exposición es razón de sobra para visitarla. El Teatro Romano de Cartagena puede considerarse el gran hallazgo arqueológico de la segunda mitad del siglo XX en España. Todo el mundo suponía su existencia pero nadie sabía dónde pudo estar. Hasta que en 1988 al derribar una vivienda en el centro de la ciudad apareció una evidencia cierta. Se tiró del hilo, se expropió y derribó un barrio entero y ¡eureka!... allí debajo estaba, un teatro del siglo I a. C, con capacidad para 6.000 espectadores (uno de los más grandes de la Hispania romana) enterito.

El rehabilitado teatro y el museo anexo, obra de Rafael Moneo, son ahora la seña de identidad de la nueva Cartagena

Teatro romanio Cartagena

Viajes para singles 2
El jueves pasado leía en el Huffinton Post un artículo muy interesante (Cómo hacer amigos más allá de los 30, ¿es posible?) que venía a reafirmar una de mis convicciones: los amigos, amigos de verdad se hacen en la adolescencia o la juventud. Salvo raras excepciones, a partir de una determinada edad (no necesariamente los 30, por supuesto) lo que haces son compañeros de trabajo con cierto grado de afinidad e intimidad; pero esa relación dura lo que dura la relación laboral. Cuando ésta acaba, la intensidad de la amistad se va diluyendo en el tiempo.

Pero...¿pasa con los compañeros de viaje lo mismo que con los amigos?

La gente está muy sola, de ahí el auge de negocios para singles (solteros) y de actividades de ocio entre desconocidos”, sentenciaba el artículo.

¿Es esto cierto? ¿está creciendo la oferta de viajes para singles?

Mi percepción personal es que sí, pero se lo pregunto a alguien que sabe mucho más que yo del tema porque regenta una empresa de viajes para gente que hace vacaciones sola, Santiago Rey, de la agencia Yporquenosolo.com

“Por supuesto, cada año crece. No hay datos en conjunto del sector, pero como ejemplo, nuestra empresa tiene un crecimiento entre el 15 y el 20% anual. Hay mucha gente sola, que no encuentra con quien viajar. Pero no solo en las vacaciones, también en la vida. Pero quien se apunta a un viaje con una agencia para singles no lo hace solo porque no tenga con quien viajar, hay mucho motivos. También hay quien tiene pareja y familia pero no coincide ni en los días libres ni en las preferencias por un destino o están hartos de tener que adaptarse a los gustos de su pareja. Antes podía ser algo extraño, pero ahora todo el mundo lo entiende. En nuestros viajes hay muchas maridos o mujeres que vienen a despedir a su pareja al pie del autobús o en el aeropuerto”.

Lo curioso es que el 70% de los clientes de agencias para singles son mujeres. El fenómeno no es nuevo: en 1994 este periódico me envió a hacer un reportaje sobre senderismo en Grazalema con una empresa de turismo activo: de 20 pasajeros, 18 eran mujeres.

¿Por qué las mujeres muestran menos complejos que los hombres a la hora de reconocer que no tienen pareja con la que viajar o en hacerlo con un grupo de amigas antes que quedarse en casa?

Viajes para singles

En España las empresas dedicadas al mercado singles han crecido como la espuma: viajarsolo.com, solterosdeviaje.com, none.es, soloparasolos.com, viajessingles.es o atrevetesolo.com son algunas de las empresas que han aprovechado este filón.

Pero como el propio Rey le gusta aclarar, no hay que confundir viajes para solteros/as con viajes para ligar. Hay mucha gente que utiliza este tipo de agencias aunque tenga pareja, simplemente porque no coincide con ella en horarios o gustos. O gente que aún sin tenerla, no busca un rollo fácil (si sale, sale; a nadie le amarga un dulce) sino un grupo de gente afín con la que compartir un viaje porque no quiere ir solo o sola o le da miedo.

Luego están los cruceros para singles, donde la publicidad incita descaradamente a pensar que allí se va a lo que se va. Nunca he estado en uno, pero transcribo literalmente lo que me dijo alguien del sector: “Mucha mujer mayor… y a saco”.

La gente sin pareja se las ha apañado siempre para viajar en grupo. Mi experiencia personal me dice que los clubes de senderismo, las agencias de viajes de aventura y los programas de trekking o viajes en todoterreno o camión por África o Asia han sido tradicional refugio de viajeros solitarios o en grupo de amigos/amigas afines en su soledad.

Por tanto ¿han venido las agencias para singles a cubrir una necesidad o solo le han puesto nombre a algo que ya hacíamos todos?

Y más preguntas que me hago: ¿estamos cada vez más solos? Si te sales del esquema clásico (novio/novia, marido/mujer, hijos, amigos muy amigos, etc.), ¿se hace imposible encontrar buenos compañeros de viaje a partir de una cierta edad (los 30 o los que sean), igual que pasa con los buenos amigos?

Se admiten sugerencias…..

 

Carrera del Darro
En el mundo hay avenidas monumentales hechas para impresionar o para albergar un desfile militar. Calles que parecen un catálogo de historia del arte. Vías a las que asoman palacios y mansiones, cuidados jardines, tiendas de lujo o lo mejor de la arquitectura de vanguardia.

Y luego está la Carrera del Darro.

La Carrera del Darro es la calle más bonita de Granada, una de las más hermosas que he visto y gozado en mi vida.

Es el cordón umbilical que une la ciudad vieja y la nueva, el embudo de piedra que a modo de estrechez de un reloj de arena separa los tiempos dispares que se viven a uno y otro lado. En un extremo, las calles moriscas, retorcidas y encaladas del Albayzín y el Sacromonte; el tiempo pausado, la huella de Al-Andalus. En el otro, la Granada renacentista y barroca; la llanura cristiana. Un capricho de la geografía quiso que para ir de uno a otro de estos mundos solo exista esta calle; o esto, o dar un rodeo de cuatro kilómetros.

La Carrera remonta serpenteante el pequeño río Darro, que separa las colinas de la Alhambra y del Albayzín. Desde la plaza Nueva hasta el paseo de Los Tristes no existe una sola mancha que rompa su embrujo intimista. Caminas por su suelo empedrado casi con reverencia, como si te hubieras colado sin permiso en las páginas de la historia, con el pretil del río a un lado y las fachadas de palacios barrocos y renacentistas al otro.

En uno de ellos se conservan los baños árabes más antiguos de España, donde el sol del mediodía forma bosques de luz al colarse por los vanos estrellados de sus bóvedas. Hay pequeños puentes arqueados sobre el río desde los tiempos de los Reyes Católicos, casas sencillas con balcones de forja y fachadas de revoco que escalan las laderas del barrio de la Churra, a la sombra de la Alhambra, e iglesias mudéjares que por mucho que lo intenten no pueden disimular un pasado como mezquitas.

Un poco más allá aparecen los restos de la Puerta del Cadí, acceso de la vieja medina nazarita. En otro rincón, las monjas del convento de San Bernardo venden rosquitos de anís y vino dulce de pasas a través del torno. Del Albayzín bajan callejones de estrecheces morunas y nombre enamoradizos como la calle del Gloria, el callejón del Candil o el del Horno del Oro.

Y siempre, la torres de la Alhambra, con sus serenos perfiles simétricos, vigilantes allá arriba en el cerro.

No hay calle en el mundo con una escenografía tan redonda. La Carrera del Darro es el gran espectáculo urbano de Granada.

Si además paseas por ella en el crepúsculo, cuando la luz anaranjada de las farolas hace más hechizantes los perfiles del río, de los puentes y de los palacios y las lucecitas blancas del Albayzín menudean sobre el lienzo turquesa del ocaso adquieres la certeza de que podría ser (casi) la calle más bonita del mundo.

Carrera del Darro 2

Carrera del Darro 3

PD: la Carrera del Darro ha sido peatonalizada hace poco y solo pueden pasar vehículos públicos o de reparto a determinadas horas y con muchas restricciones. Con esta medida la calle ha ganado mucho para el peatón y para el turista, pero los vecinos al Albayzín bajo andan cabreados porque esa medida les trae graves problemas de comunicación. No hay ningún supermercado en el barrio y ahora tienen que ir a pie hasta Plaza Nueva. Nunca llueve al gusto de todos.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal