El archipiélago brasileño de Fernando de Noronha es uno de
los grandes destinos de buceo en el mundo. La ilha grande (única habitada) y las otras 20 islas e islotes despoblados
que le rodean emergen solitarios en medio del océano Atlántico, a más de 300
kilómetros de las costas continentales de Suramérica. Una especie de oasis de vida al que se acercan a comer y criar muchas especies
marinas en medio de ese gran desierto azul que es el océano.
Hay cuatro grandes tipos de animales fáciles de avistar en Noronha: tortugas verdes, rayas, delfines y tiburones. Como siempre en estos casos conviene avisar que esto no es un zoo, por lo que según la temporada y la suerte, te puedes hinchar a ver vida marina y otras veces, irte de vacío. Como en casi cualquier punto de inmersión del mundo.






