Guatemala es el corazón del mundo maya. Aunque lo que hoy conocemos por ese nombre es solo un pequeño país de apenas 108.000 km2, cuando Guatemala era la Capitanía General de Guatemala, bajo colonia española, en el siglo XVII, abarcaba desde el estado mexicano de Chiapas al norte hasta la actual Costa Rica, al sur, e incluía casi la totalidad del territorio del que un día fue uno de los imperios más poderosos de América, el de los mayas.
Por eso, pese a los recortes de territorio, la actual Guatemala sigue siendo el núcleo central de la cultura maya o de lo que queda de ella. El 51% de la población guatemalteca es indígena. Pero los mayas no eran un pueblo único, sino una federación de diversas etnias con lenguas cercanas pero no iguales. Los descendientes de algunas de esas etnias continúan viviendo aún hoy a orillas del lago Atitlán.






