El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog de viajes para gente viajera en el que tienen cabida todos aquellos destinos, todos aquellos comentarios, todas aquellas valoraciones que no encontrarás en otros medios.

Un espacio abierto a la participación con información diaria y actualizada sobre países y ciudades, alojamientos, transportes, gastronomía, rutas, ideas para ahorrar dinero o para gastárselo en lo mejor en lo que uno puede invertir su tiempo: en viajar. Todo contrastado y analizado en primera persona.

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Sobre el autor

Paco Nadal

Paco Nadal es viajero-turista antes que periodista y culo inquieto desde que tiene uso de razón. Estudió Ciencias Químicas pero acabó recorriendo el mundo con una cámara y contándolo. Escribe en EL PAÍS sobre viajes y turismo desde el año 1992. Es también escritor y fotógrafo, colabora con la Cadena Ser, además de presentar series documentales en diversas televisiones.

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El cuerno del elefante, un viaje a Sudán

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Un relato trepidante por unos de los destinos menos turísticos y más inseguros del mundo. Un viaje en solitario lleno de emoción y melancolía a lo largo de una región azotada por constantes guerras y conflictos étnicos. Un viaje plagado de sentimientos que consigue conectar al lector con los sufrimientos y las esperanzas de África.

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Cenotes 4
Este principio de año está siendo movidito de viajes. Apenas me dio tiempo a deshacer la maleta del Tirol y ya estaba haciendo otra con vestuario tropical para venirme a México, desde donde escribo hoy.

Llegué hace un par de días para rodar un nuevo capítulo de la serie documental sobre paraísos de buceo que hago para una televisión. Y en México si dices paraíso para el buceo estás hablando de Riviera Maya y Cozumel.

He puesto la base en Akumal, un pequeño pueblo costero al sur de Playa del Carmen, muy agradable porque tiene largas playas y arrecife de coral, pero las construcciones son todas bajas por imperativo legal, de no más de tres pisos de altura; nada que ver con el masificado Cancún.

Hoy nos hemos sumergido en nuestros primeros cenotes. Para quienes el palabro os suene a chino: un cenote es una caverna excavada en roca caliza, la predominante en toda esta península del Yucatán, con sus estalactitas y estalagmitas. En un momento del curso geológico el nivel del mar subió y todas estás cuevas quedaron anegadas por agua salobre. Hay miles de cenotes por todo el estado de Quintana Roo, al que pertenece la Riviera Maya, y la península del Yucatán. Hasta 19.000, según una de mis fuentes. Con el tiempo, el techo de las cavernas se hundió comunicándolas con el exterior a través de agujeros que se abren en mitad de la selva.

El término deriva de la palabra maya ts'ono'ot, que significa caverna con agua. Para los antiguos mayas eran lugares sagrados, puertas de conexión con el inframundo.

Los más cercanos a los núcleos turísticos se han convertido en un reclamo para los buceadores. Los hay de todo tipo y dificultad: sencillos hasta para hacerlos con gafas y tubo y otros que son complejas redes de galerías inundadas aptas solo para espeleobuceadores en las que más de uno se ha dejado la vida por no encontrar a tiempo la salida.

Hemos buceado en dos de ellos. Primero en el cenote Pit, un pozo de unos 35 metros de profundidad en cuyo fondo varios árboles arrastrados allí por las tormentas se recortaban en el claroscuro de nuestros focos como esqueletos de un bosque petrificado.

Luego hemos estado en el cenote Dos Ojos, el más famosos de Riviera Maya; dos agujeros interconectados por galerías muy amplias y salas llenas de estalactitas, estalagmitas y coladas de calcita. Los rayos del sol se colaban por los intersticios de la caverna como lanzas de luz transparente. Al derramarse por la oscuridad se antojaban columnas iluminadas de una catedral gótica. O un set de rodaje de El Señor de los Anillos, versión submarina.

Un juego de luces y sombras de increíble belleza. Desde luego si tenéis un mínimo de experiencia en el submarinismo os recomendaría hacer algunos de los cenotes de Riviera Maya -aunque sea uno de los más sencillos- guiados por alguna de las muchas empresas que ofrecen este servicio (nunca solos). Yo contraté el guía y el equipo en Akumal Dive Center.

Es una experiencias inolvidable. Una visita a un inframundo fantasmagórico que sin embargo queda justo debajo de nuestros pies.

Cenotes 2

Cenotes 3

Cenotes 1

 

 

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