Martín Caparrós

Argentina vs. España (1)

Por: | 11 de noviembre de 2011

DFSLlevo unos días en Barcelona y, más allá de las felices circunstancias, estoy feliz: he descubierto que soy portador –más o menos sano– de un supuesto saber. No por mí mismo sino por argentino: soy un especímen de esa fauna que debería saber cómo vivir en una crisis, qué hacer para sobrevivirla. Y eso nos da un lugar, en estos días, en esta España aterrada ante un derrumbe que, aunque resulte –en términos sudacas– lento, casi amable, no parece parar.

Un lugar: me cuentan, me preguntan, me quieren escuchar –y lo mismo les pasa a otros amigos. Es una novedad, un giro más en las relaciones entre argentinos y españoles: en ese firulete que lleva siglos de vaivenes.

No hablemos de guerras de conquista, guerras libertadoras; entonces no había “argentinos” para pensar nada de los españoles ni para viceversa. En cambio, cuando los argentinos empezaron a constituirse como algo, una de sus primeras construcciones fue decidir que todo lo español era basura. Mientras mexicanos, peruanos, colombianos se peleaban por ver quién hablaba mejor el castellano y corría con más valor los toros bravos, nuestro maestro mayor, don Domingo Faustino Sarmiento, construía una idea de la Argentina basada en que había que rechazar a esos “bárbaros” culpables de todos nuestros males. Y lo decía sin falsos pudores: cuando vino de viaje, en 1846, escribió que España era “la nación que menos puede pretender a nada suyo propio en materia de trabajos de inteligencia, porque el atraso no es una civilización, ni produce una literatura. (No existen) ni escritores, ni sabios, ni políticos, ni economistas, ni historiadores, ni cosa que lo valga (...) Ninguna ciudad nueva se ha levantado; ninguna villa se ha hecho ciudad. Ninguna industria se ha introducido en tres siglos, salvo la fabricación de malísimas pajuelas fosfóricas. No hay marina nacional. No hay caminos, sólo dos grandes vías. Sus carruajes son sui generis. No hay educación popular. No hay colonias. La imprenta y el grabado han decaído como las ciudades; hoy se imprime peor en España que dos siglos atrás.(...) Si yo hubiera viajado en España en el siglo XVI mis ojos no habrían visto otra cosa que lo que ahora ven. Opino porque se colonice España, y ya lo han popuesto compañias belgas. Los españoles emigran a América y África. La despoblación continúa".

La Argentina –cierta idea de la Argentina– se armó alejándose de España: lo hispano era lo arcaico, la inquisición, la violencia caudilla, y dejarlo atrás nos permitiría ser un país próspero y moderno. Los argentinos de pro, los dueños de la patria, renegaban de todo lo español, y la llegada de millones de inmigrantes de esas tierras –algunos revoltosos, muchos poco educados– les renovó los argumentos. Eran los años en que las señoras de la sociedad del Centenario se sorprendían porque incluso la Infanta de España “hablaba como una portera”: en español.

En esos años la Argentina rebosaba de dineros ingleses, tilinguerías francesas, tanos chantas y gallegos brutos. España era un pariente pobre y penoso, de esos que dan vergüenza y tratamos de olvidar. Nos deshicimos –quisimos deshacernos– de toda tradición hispana; quedaban, si acaso, por la fuerza del idioma, algunas excepciones: para los liberales, Ortega y Gasset y su pequeño avatar Julián Marías; para los izquierdistas, la República y su Guerra Civil y sus poetas y canciones.

La cumbre de esa idea desdeñosa de la tan mentada Madre Patria fue aquel viaje: en 1947, Eva Duarte de Perón fue a visitar al Caudillo Francisco Franco –y al papa Eugenio Pacelli y al dictador portugués Oliveira Salazar, entre otros. Su recepción en España fue entusiasta: llevaba en sus bodegas toneladas de trigo, regalos de un país próspero a otro donde el hambre se había vuelto costumbre. Por ese entonces, para nosotros argentinos, España era una tierra oscurantista y desolada donde coger no era pecado sino milagro, donde se prohibían los libros que nosotros sí podíamos leer, de donde intelectuales como mi abuelo Antonio debían escaparse. Mi abuelo nunca pudo perdonar aquel viaje de la señora de Perón: murió casi 50 años después convencido de que había sido una gran ayuda para que el franquismo conservara el poder –y, de hecho, Franco lo pagó: más tarde refugió a su colega argentino y le hizo una estatua y una calle.

Hasta que, años después –sus muertes mediante–, España entró en Europa y la Argentina en su desastre: fue entonces cuando todo se dio vuelta.

(continuará)

 

PD: clickeando en los links, palabras distintas, más melodiosas, hablan de este mismo recorrido -que continúa aquí.

Hay 106 Comentarios

Y para mí siempre la mía Madre Patria ha sido Italia. España solo nos dejó el idioma que nos sirve para enterndernos con los vecinos a excepción de Brasil. Tal vez sea el mismo sentir de todos los 30 millones que descendemos de tanos.

En España hay mucha discriminacion a los latinoamericanos, pero vale destacar que a los argentinos se le da buena acogida...Como tambien es cierto que los españoles en Argentina son muy queridos al igual que todos los inmigrantes con rasgos parecidos a su etnia, que quiero decir con eso, se puede ser moreno y paraguayo pero si sois bello de rostro genial, ahora si teneis rasgos indigenas te trataran con indiferencia

Vale, comprendí.
Es Sr. Sarmiento, como todos sabemos, se ha inspirado en España, aunque nunca ha llegado a decidirse por alguna de las comunidades.
Franco ha llegado a perpetuarse como dictador por el generoso apoyo de la Sra. Eva Perón.
Y lo que me ha quedado más claro, es que si por algo no quieren a los argentinos en el planeta, es por tanto gilipollas "portadores de saber" que escriben desde Barcelona.

José Luis:
Sos un salame y un soberbio. Y no nos quieren precisamente por eso, por nuestra soberbia. En un par de años, cuando estemos atravesando nuestro enésimo cíclico fracaso por no saber construir nada con humildad volveremos a creer que la culpa es de los demás, que nos "envidian" ... NO APRENDEMOS NUNCA

Creo que pocos entendieron lo que quiso hacer el sr.Caparrós con estos artículos....Su idea fue crear una polémica....Podría haber hablado del Barca y del Real,de River y Boca, de los Alemanes y los griegos, del gato y el perro, del día y la noche...Excelente, su estrategia, Caparrós...ha querido llamar la atención y lo ha logrado...Me veré tentado a comprar alguno de sus libros cuando pise Argentina nuevamente.....

Verdaderamente de pena, vergonzosos, gran parte de los comentarios, sin más base que chabacanos prejuicios e ignorancias grandes, con poco juicio y ninguna mesura.
¡Lamentables!

España no le ha dado a la civilización absolutamente nada. No soy argentin, pero me caen bien los argentinos. Y la mayoría de los latinoamericanos son una partida de resentidos y acomplejados que solo saber quejarse...

Carmela
Es una percepcion tuya o has viajado para afirmarlo tan contundentemente.
No asi mi percepcion porque viajado por el mundo.
Pero en algo tienes razon en la crisis del 2001 no nos ayudo NADIE, salimos solitos y en cinco años revertimos sin creditos del exterior, sin ayuda de la Madre Patria, crecimos, pagamos nuestras deudas, no desendeudamos, y ahora crecemos (desde hace 8 años a tasas chinas)
Sera envidia de algunos.

Porque sera que 90% de los latinos, fuera de Argentina, no les gusta los argentinos? Esos mismos 90% prefieren Brasileiros o Mexicanos y un 50% prefiere españoles. A que debe tanto rechazo a un pueblo? Supongo que a los argentinos no les importa saber la respuesta, mas deberian. Cuando se escucha noticias de mala situacion de Argentina, NADIE se importa, mas lamentamos que España este mal y sufrimos cuando escuchamos que Mexico sufre con su narcotrafico.... Argentina, un pueblo no querido. Deberia doler.

No tengo resentimiento, tal vez por ser descendiente de italianos, jamás me preocupe por España, mi deseo de conocer Europa, pasaba por Italia, Francia, mi esposa a pesar de no ser descendiente de españoles pero por ser Profesora de Letras, quería conocer la España de Cervantes, Góngora y Quevedo, (los clásicos Españoles) o la Alhambra, el camino del Cid Campeador. Eso es España para muchos de nosotros, literatura o las gestas emancipadoras de la independencia, la crueldad de la conquista y el revisionismo histórico. En Argentina no se conmemora el 12 de Octubre día de la Raza sino el Día del Respeto por la Diversidad Cultural.
Vivo en el interior de la Provincia de Buenos Aires en la zona más rica de Argentina por el desarrollo agroindustrial y la realidad es otra lejos de las villas de Buenos Aires que nos emparentan con la miseria de otros países latinoamericanos. Aquí las ciudades son limpias y la mayoría de la gente es de origen europeo, sin ser peyorativo.
En mis viajes por otros países con pasaporte argentino, nunca me sentí discriminado (tal vez por ser alto y de tez blanca) da risa pero es así, pase por España y me pareció haber entrado en cualquier país latinoamericano (no Argentina) por el aspecto de sus gentes por lo que es muy difícil que nos relacionen con un latinoamericano, ni siquiera en nuestro aspecto nos parecemos a los españoles. (Las excepciones confirman la regla). Por eso el que nos llama sudaca término típico de cuño español no nos sentimos aludidos.
No saque pasaporte de otro país a pesar de tener derecho a la doble ciudadanía, porque como muchos nos encontramos muy cómodos en nuestro país, y las migraciones se dan por motivos económicos, por ejemplo ahora hay una migración masiva de españoles para Argentina (no es así) son argentinos de doble ciudadanía que vuelven.
Con respecto a la realidad cotidiana, vuelvo a repetir lo que posteo alguien, no nos interesa particularmente España porque no es (para la mayoría) la Madre Patria, nos es ajena. Y cada día nos distanciamos más de ella (como también de los Estados Unidos), nuestros intereses pasan por Brasil o Asia (ya hablando de términos económicos)
Con respecto a lo que opinaba Luis Gonzalez, es cierto, la cultura del trabajo de los gallegos fue encomiable, la misma que muchos tanos, pero la discriminación es producto de la ignorancia. Por eso cuando digo que nunca me sentí discriminado por mi aspecto es porque los ignorantes ven lo que quieren ver. Si algunos de Uds. alguna vez visito Los Ángeles en USA comprenderán lo que digo.

Jack
no entendiste nada, Sarmiento queria un pais lo mas parecido posible a USA, Inglaterra, Noruega o Suecia, porque lideraban el desarrollo industrial del mundo a mediados del siglo 19, por eso trajo maestros en ciencia de esos paises y nos llevo a ser una potencia a principio del siglo 20.

Fíjate, Martín, lo que es la vida.... Ahora somos nosotros (pese a la crisis de la deuda) los que nos avergonzamos de que nos confundan con vosotros, cuando paseamos por Nueva York.... "No, no, I´m an spaniard from Europe. No, I´m not from Mexico or Argentina"... Ya sé que México es muy diferente de Argentina: los que no lo saben son los yanquis.....

Lamentable lo de los comentarios.

Todo bien con España, pero convengamos que aquí suceden casos de corrupción dignos de países "sudacas", como les dicen por estos lados a Latinoamerica. El sostener que la corrida de toros es "cultura y tradición", es otra bárbaridad. El inglés de la mayoría de los españoles es muy malo y por sobre todo, aquí hubo muchos humos de nuevos ricos. Por último decir que los españoles no tenemos el morro encantador que tienen los argentinos, el carisma, la calidad de atención y detalle. Sin dejar pasar por alto la belleza y sensualidad de sus mujeres.

"Nuestro maestro mayor", Don Domingo Sarmiento, al que el imaginario popular argentino le atribuye justamente el don de Don y digno y gran maestro, era UN REACCIONARIO ADELANTADO A SU ÉPOCA POR SU IDEOLOGÍA FASCISTA. Lo que escribió sobre España y los españoles de su época no es nada comparado con sus ideas respecto de los indios y judíos. Hoy día Sarmiento sólo podría ser líder de un país como Irán o Colombia.
Saludos.

Aquí en España, guste o no, los argentinos son SUDACAS, Y ESTÁN CONSIDERADOS CIUDADANOS DE SEGUNDA FILA

Aquí en España, guste o no, los argentinos son SUDACAS, Y ESTÁN CONSIDERADOS CIUDADANOS DE SEGUNDA FILA

Es divertido ver como, aunque pasen los años, aunque entremos y salgamos de crisis y guerras, los argentinos siguen teniendonos envidia. Pobres de ellos que se creen mas europeos que nosotros... Si no os gusta España, estais invitados a iros, no os necesitamos para nada.

Oiga, pues teniendo esa idea de España en Cataluña estará usted rodeado de amigos.

Con España todo bien. El tema deberia ser contra los manejos escandalosos y fraudulentos que hacen los EEUU y Cia. para dividir al mundo. Una correccion a un post que lei: ganamos dos mundiales: uno aqui y el ultimo en MEXICO 86

Si viene a la Argentina algun español a sacarles el cuero a la distancia POR NOBLEZA haremos lo que Uds. deberían: SACARLO CAGANDO. Ah eso si a Caparranga no lo manden para aqui. El Polo norte estaria de perlas...

un llamado a la solidaridad: ahora que los españoles están pasando necesidades económicas, propongo que hagamos una vaquita y les tiremos unos mangos para que a caparrós se lo queden por un tiempo largo

Soy argentino hijo de españoles (padre asturiano, madre gallega) y tengo 42 años. Crecí en Olivos en un ambiente de clase media-media, y vivía en una cuadra donde éramos los únicos "gallegos". Mis vecinos eran alemanes (2 familias), italianos (4 familias), y a mas de una cuadra, eran todos italianos, algún que otro judío, etc, etc...

Yo debo haber sido la ultima generación que vivió el prejuicio de ser un "gallego bruto", aunque de hecho era bastante mas culto que los demás. No voy a decir que fue un problema,pero recuerdo algunos episodios penosos de mi niñez, como insultos y peleas con comentarios hirientes de parte de otros niños, que de ninguna manera hubieran salido con esas ideas si no las hubieran aprendido en sus casas.

En general, éramos los "gallegos" dicho con tono simpático, a veces condescendiente, pero que fácilmente se podía transformar en gallegos de mierda si perdíamos la paciencia.

Los chistes eran habituales y cargosos, y gran parte de esta imagen que tenían de nosotros se debía a que mis padres trabajaban como presos, y solo compraban autos usados, que cambiaban cada diez años.

Yo crecí convencido que éramos los mas pobres de la cuadra, mientras mis vecinos, algunos dueños de pequeñas industrias, cambiaban auto todos los años, tenían juguetes caros y vacaciones envidiables, mientras nosotros nos conformábamos con ir, sin mi padre, a Mar del Plata.

Mi padre tuvo varios negocios, desde estaciones de servicio hasta bares y confiterías. En todos ellos, mis recuerdos de infancia eran los de sus clientes cajetillas, que se hacían los cancheros llamando al gallego con aires de playboy, y que uno no sabia muy bien a que se dedicaban o por que tenían tanto tiempo libre...

Ya en mi adolescencia, todo había cambiado bastante.
Los chistes eran casi cosa del pasado. Mis vecinos habían perdido el copete y algo mas. Los cajetillas, ya eran algo muy parecido a los "indignados" de hoy en Europa.
Y yo, poco a poco aprendí que los burros de carga que eran mis viejos, terminaron dejandonos a mi y a mi hermana en una posición que ya envidiaría mas de uno.

Pero la herencia mas importante que nos legaron fue la idea del esfuerzo y la superación personal, a través del trabajo y del estudio.

El tiempo pone las cosas en su lugar, aquí, allá y en todas partes. Al final, cosecharas tu siembra.

Debo decir que la soberbia de los cajetillas de acá, se parecía mucho a la de los españoles de épocas recientes. La cultura del pelotazo, también. Somos muy parecidos a ambos lados del Atlántico. En defectos y virtudes, cambian las circunstancias, pero las vueltas de la vida nos han hecho vivir a todos las mismas experiencias.

Aunque me reservo el derecho de opinar que de todos nosotros, muy a menudo, quien decide dejarlo todo atrás para labrarse un futuro, suele ser los mas valiosos.

Una cosa se me quedo en el tintero, me quedo con la frase de uno de lo post."LOS ARGENTINOS NO ODIAN A ESPAÑA, LA VEN AJENA"

Vengo de un pueblo ferroviario en medio de la pampa húmeda, colonizado por ingleses, irlandeses, holandeses, escoceses y algún hindú, soy nieto de italianos de parte de padre y madre, casado con una mitad vasca francesa y mitad tana (mezcla jodida si las hay), y por supuesto había españoles, que eran la tercera minoría después de los argentinos e italianos, mal llamados todos gallegos y por esas cuestiones regionales de la Madre Patria ( no se cual porque para cada uno de nosotros era distinta) se armaban unas buenas broncas que eran zanjadas en unos picados (léase partidos de futbol)donde las diferencias eran zanjadas a patadas.
Allí uno podía ser gallego, pero ser español ERA UN ESTIGMA,, los gallegos, andaluces, catalanes y/o vascos eran bienvenidos en nuestra cofradías, pero los españoles no, ellos se juntaban en la Sociedad Española de Socorros Mutuos y eran (al ver de la época) unos garcas, y a esto quería llegar.
En la Argentina, hay 23 provincias, y unas cuantas nacionalidades (cuyanos, Santiagueños, cordobeses, tucumanos, salteños, jujeños, bonaerenses y porteños etc.,) en perpetua “guerra” pero afuera son todos argentinos, y así encuentro con alegría algún vago cordobés hablando italiano con ese acento, o ingles con acento santiagueño, si España tiene Rey y a nosotros que!!!
España es un país fragmentado en muchas nacionalidades que no se juntan afuera, Argentina es un país fragmentado por muchas realidades que se unen en el exterior. Y, salvo algún negro de mierda o paraguayo trolo (era difícil distinguir a un correntino de un paraguayo) las diferencias son futbolísticas. En ese aspecto también somos racistas con nuestros vecinos y los únicos que se salvan de nuestra discriminación son los uruguayos (porque no los distinguimos).
Me gustaría explayarme mas pero me estoy aburriendo de escribir y no creo que a muchos les interesese lo que digo
Por eso que España tenga a Rey, las tres cuartas partes de los argentinos no lo sabe y a los que lo saben………..NO LES INTERESA.

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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