Martín Caparrós

La lucha de clases

Por: | 02 de marzo de 2012

FotoEl ritual, triste, se repite: este año, como cada año, llega el principio de las clases y no hay clases. En este caso las escuelas no abrieron o abrieron poco en ocho provincias donde se educan dos tercios de los chicos argentinos: como todos los años. Hace justo tres escribí una columna que decía, también, que “hoy empiezan las clases y no empiezan las clases: para la mayoría de los alumnos argentinos, esta mañana no hay escuela. Los maestros de medio país van a la huelga para pedir un sueldo que ninguno de nosotros, periodistas, por ejemplo, aceptaría ni para empezar. Son sueldos tan elocuentes, tan didácticos: dicen, antes que nada, que a la sociedad argentina la educación le importa tres carajos. O, más preciso: que a la sociedad argentina le importa tres carajos la educación de sus pobres."

Para bien y para mal soy un producto de la escuela pública argentina, y me gusta que así sea. Mi hijo también fue a la escuela pública, pero en las décadas que pasaron desde que empecé primer grado –inferior– nuestro sistema educativo cambió brutalmente. Cuando yo era chico sólo iban a colegios privados los garcas que querían educarse a fuerza de hostias y los raros que preferían hablar otros idiomas y los vagos que la escuela pública no soportaba más. Pero mis amigos y yo –hijos de la clásica clase media porteña– sabíamos que el sistema de educación estatal era nuestro lugar: la escuela pública era la mejor, la primera opción. Ahora no: mis amigos dudan mucho antes de mandar a sus hijos a una escuela del Estado –y muchos no lo hacen.

“La educación pública ya no es para todos, ni para el que la elige; es para quien no tiene más remedio", decía entonces. "Tres de cada cuatro alumnos estatales pertenecen al tercio más pobre de la población. Entre el 20 por ciento más pobre, nueve de cada diez van a la escuela pública; entre el 20 por ciento más rico, uno de cada siete. Y la tendencia se acelera: en 1997 el 24 por ciento de los chicos acomodados iba a escuelas públicas; en 2006, según un informe del Centro de Estudios de Políticas Públicas, sólo el 15 por ciento. Así que, entre 2003 y 2006, en apenas tres años kirchneristas, 800.000 argentinitos –casi todos los que pueden– pasaron del público al privado. En la escuela sarmientina quedan los que no pueden: los más pobres.”

Ahora, tres años después, la tendencia se mantiene,la privatización aumenta. Según la Encuesta Permanente de Hogares, del 26 por ciento de chicos que iban a escuelas privadas en 2003 se pasó, en 2011, al 37,5 por ciento: la privatización de la educación argentina es una de las tendencias más sostenidas del peronismo kirchnerista.

Por lo que sigue siendo cierto que “el fracaso de la educación pública es el efecto más espectacular del derrumbe del Estado argentino. Solía ser su estandarte: la forma más eficiente de producir esa relativa integración social que nos constituyó como país, en esas aulas donde, bajo los delantales blancos, las clases sociales se mezclaban por un rato y se formaban con las mismas consignas, las posibilidades brevemente emparejadas. La educación pública servía para equilibrar, para integrar, para ‘redistribuir’ -y para producir un país más educado, con mejores posibilidades en todos los terrenos". Ahora parece como si no importara. Porque los poderosos argentinos ya no intentan cohesionar su sociedad con instrumentos tales como escuelas. Han decidido aceptar que un cuarto o un tercio de ella quedarán fuera de cualquier integración: marginados, desechados. La caída de la enseñanza pública es, más que nada, el efecto de un cambio de planes.

Y, para colmo, los que manejan el Estado no tienen ningún interés personal en la educación pública: hace mucho que mandan a sus chicos a colegios privados."Es una característica de muchos estados actuales –sus dirigentes no se incluyen en ellos, no usan sus escuelas y hospitales, no le pagan impuestos, no respetan sus leyes– y es curiosa: ¿quién se imagina al gerente de la cocacola pidiéndose una pepsi?”, decía en 2009 y que, por eso, tenía “una propuesta populista para encarar la cuestión educativa”.

Era una ley, decía, “que habría que votar cuanto antes: ‘Queridos gobernantes, no todo pueden ser alegrías, ganancias extraordinarias, honores merecidos, gratitud popular. Los cargos deben tener alguna carga. Y ésta será modesta pero inflexible: se ordena, so pena de prisión y pedorreta pública, que todos los funcionarios del Estado -de un nivel equis para arriba- manden a sus hijos y nietos, sin excepción, a la escuela estatal más cercana”. Es posible que, entonces, la educación pública mejore seriamente. Así estamos, en la lucha de clases."

Aquel texto circuló. Ahora está entre las fundamentaciones del proyecto de ley que presentará mañana en la legislatura de la ciudad de Buenos Aires el diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur): Obligatoriedad de todos los funcionarios políticos de educar a sus hijos en escuelas públicas y de atenderse en hospitales públicos.

Artículo 1°. Para ser Jefe/a de Gobierno, Vicejefe/a de Gobierno, Legislador/a o funcionario/a político/a con nivel de Director General o superior del Poder Ejecutivo o del Poder Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sea o no electivo su cargo, constituyen requisitos:

La asistencia de sus hijos/as a cargo, en edad escolar obligatoria, a establecimientos educativos públicos de gestión estatal.

Su atención y la de su grupo familiar en el sistema público de salud.

Art. 2°. Todo/a funcionario/a incluido/a en el artículo 1º debe presentar anualmente una declaración jurada en la cual consten los siguientes datos:

Apellido y nombre de sus hijas/os a cargo menores de dieciocho (18) años de edad, si concurren a establecimiento educativo o no; en caso afirmativo, nombre del establecimiento.

Apellido y nombre de los integrantes del grupo familiar; en caso de recibir atención de salud, nombre del establecimiento.

Art. 3°. El plazo de presentación de la declaración jurada vence el día 30 de abril de cada año. Su no presentación en término o el ocultamiento o falseamiento de los datos es causa de las sanciones previstas en el artículo 248 del Código Penal de la Nación, sin perjuicio de otras sanciones que pudieran corresponder.

Art. 4°. Lo establecido en los artículos precedentes es aplicable también a los/as magistrados/as y funcionarios/as del Poder Judicial, a los/as funcionarios/as de los Órganos de Control, a los miembros de las Juntas Comunales y a los/as directores/as del Banco Ciudad, de los organismos descentralizados y entidades autárquicas y de las empresas y sociedades del Estado de la Ciudad, así como de los entes interestaduales y del Hospital de Pediatría SAMIC "Prof. Dr. Juan P. Garrahan".

Art. 5°. Comuníquese, etc.

Cláusula transitoria: Los/as funcionarios/as públicos/as comprendidos/as en los artículos 1º y 4º que se encuentren en ejercicio de su cargo a la fecha de sanción de la presente ley tienen un plazo máximo de doce (12) meses para efectivizar el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 1º.

El proyecto se presentará ante el público hoy viernes 2 de marzo a las 18 horas en el salón Juan Domingo Perón de la Legislatura porteña, con un debate entre el dirigente docente Manuel Gutiérrez (ADEMYS), el dirigente de la salud Jorge Yabkowski (CICOP), el diputado Bodart y yo.

En los días siguientes deberá ser discutido por los legisladores. Aunque los funcionarios porteños no deberían preocuparse. Es improbable que el macrismo o el kirchnerismo lo apoyen, así que el proyecto no tiene muchas posibilidades de convertirse ley. A menos que.

Hay 92 Comentarios

quedan invitados a leer mi articulo sobre el dinero y el fetichismo en la sociedad contemporanea
http://cienciacriticaenargentina.blogspot.com/2012/03/el-dinero-como-abstraccion-fetichismo-y_13.html

Buen artículo. Lo más triste es que muchos argentinos no ven la decadencia del sistema público nacional y los atropellos de este gobierno. Asi esta la cosa, no importa los problemas, mañana sale Cristi hablando de Malvinas y de los malos que son los Clarin, y todos aplaudiendo como focas.

Sra. Chichita fernandez dolphin: Con todo respeto, su descripcion del kirchnerismo progre, es como el cuento del pescador mentiroso: Lleno de bolasos, y del pedo que tiene, no se le entiende un caraj* . Saludos

Es interesante este proyecto de ley. Los docentes necesitamos ser revalorizados por la sociedad, volver a tener la jerarquía del antiguo maestro, comparable a la de un médico.
Los paros han sido la única salida encontrada para luchar, pero sus consecuencias son nefastas. Nuestro compromiso es con los alumnos, sus padres y la sociedad en general, actual y futura. El paro docente no es comparable con el paro que puede hacer cualquier empleado de un comercio o empresa privada. Ellos, al parar, perjudican a su empleador. Nosotros no, pues a nuestro empleador le importa bien poco si trabajamos o no, es más, le beneficia que se desprestigie la educación pública y cada vez más gente opte por la privada. Tal vez si este proyecto de ley fuera factible, la cosa cambiaría. Tal vez exista alguna otra manera de lograr nuestros objetivos sin causar tanto daño.

Me da gusto notar que mucha gente en este blog coincide en que la calidad de la educación no tiene nada que ver con la tendencia creciente (de los 80 para acá) de transferencia de argentinitos de la escuela pública a la privada.
Es decir, que los móviles de la estampida son de otro orden y que lo que obtienen los niños en las escuelas privadas definitivamente no es mejor.
Se podría suponer que el aumento del período 2003-2006, que señala Caparrós, se vio estimulado por la recuperación económica general, que permitió que muchas más familias llevaran a sus hijos a la escuela privada, cerrando el círculo del embrutecimiento.

Lo peor del fenómeno es que podría terminar verificándose la premisa inicial falsa (de baja calidad de la pública) ya que si en ella hay muy pocos alumnos y estos además carecieran de estímulos para estudiar u otras dificultades, la tarea de los docentes se torna gigantesca.
Teniendo esto en cuenta, deberíamos proponer otras normas, parecería justo que en la escuela pública los docentes ganen el doble, ya que es un ámbito donde deben enseñar en serio, explorar recursos, analizar el mundo sin disimular los conflictos, en vez de la boludez de los hijos de los funcionarios, que supongo inviable.

Martin, te sigo y me gusta tu vision, pero creo que esta vez no tenes razon. Creo que TODA la educacion (privada y estatal) en Argentina ha disminuido su nivel de manera drastica.
Simplemente ver como los planes de estudio cada año se hacen mas laxos y los pibes tiene INNUMERABLES oportunidades de pasar de año, situacion que en tu epoca o en la mia no sucedia.
La unica diferencia (en detrimento de la estatal) es el tema paros, dado que en una privada es muy inusual verlos.

En fin, ya me hinché...

Yanquetruz, eso de "manejar" me suena a manipular y a una idea fascistoide de concebir un foro. Sin dudas es más fácil "manejar" a las/os que entran para escribir: "¡Ay Martín, me encanta la nota, te leo siempre, besos!". Pero bueno, la primera regla del debate es bancarse la disidencia ¿no?

Hay comentaristas que solo saben referenciar su "progresismo" respecto a Macri // Macri es muy malo, sres. progres. Ya lo sabemos // Pero Macri no es el que cuotificó la pesquería argentina en favor de la desindustrialización pesquera (año 2009) // Y Macri no es el impulsor de la minería a cielo abierto // Y Macri no es el amigote de la ONG de tragamonedas "Cristóbal López" // Y no es tampoco el amigachín de los Cirigliano // Ni el impulsor de los Alperovich en Tucumán (¡porteñitos progres!, por favor una miradita al interior) // O el amiguito de los crápulas que instalan ensambladoras de chirimbolos electrónicos importados en Tierra del Fuego (y que son los mismos que en el 95 se las tomaron dejando a los laburantes en la calle. Muerte de Víctor Choque, en Ushuaia, remember).// Tal vez sea mucho peor. Sabemos que Macri es muy malo porque es de "derecha", mientras que los K son muy, pero muy de izquierda y progresistas. // Ok, muchachitos que están en plena revolución: con progresistas como Ustedes, créanme que Macri no tiene futuro, por una única razón: la derecha retardataria está de más. Su trabajo lo hace mucho mejor el progresismo "ilustrado" que bien encarnan los K.

Ja! resulta difícil manejar un blog con foristas como Nino, ni me quiero imaginar lo que debe ser manejar nuestro país. Sin embargo, a fuer de sinceridad, la propuesta de Martín no deja de ser interesante, aunque evidentemente inviable, ya que la felicidad que exhiben diariamente nuestros políticos, se debe en buena medida (como diría Ambrose Bierce) a la contemplación de las miserias, resignaciones y padecimientos ajenos.

Debe ser porque sus "ideas" no sobrepasan las 144 palabras.

¡Cómo han cambiado los tiempos! El gran escritor Álvaro Yunque (Arístides Gandolfi Herrero) fue un anarquista tolstoiano.
El mayúsculo escritor Martín Caparrós es un anarquista twitteriano.

Estimado G: somos todos, menos él (MC), los que padecemos la ceguera que nos atribuye. Invito a todos los foristas a constatar si en las decenas de temas tocados anteriormente en sus blog roza, siquiera, la palabra “macri” o “macrismo”.
Su psicótica obsesión se limita(ba) solo al cristinismo pero jamás a Mauri, excepto ahora, que necesita afianzar su futuro puestito político junto al desvencijado Solanas.

Caparros: Llegó tarde, despues de 4 años se acordo de la educacion publica en la ciudad.... Aparte el proyecto de ley citado no propone revertir el proceso de transferencia de fondos de la educacion publica a la privada. Simplemente es una formalidad para que los funcionarios manden a sus hijos a la escuela publica, mas alla de que estoy de acuerdo con lo que propone el proyecto. Vuelvo a repetirle, el proceso de transferencia de fondos hacia las escuelas privadas se triplico, en detrimento de la escuela publica, en la ciudad de BsAs. Los subsidios a la educacion privada aumentaron un 120% entre 2007 y 2010 (datos basados en
la ejecución presupuestaria provista por el Ministerio de Hacienda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) Con respecto a la encuesta permanente de hogares que ud. cita, y el comparativo de las tasas de escolarizacion publica y privada, lamentablemente no pude encontrar los datos que ud. describe. Lo que si valoro, es que un anarquista como ud. se preocupe por la educacion publica. Saludos
G (Masculino y Femenino)

Señor (a) G., le voy a contestar sólo porque su comentario es una muestra clarísima de la ceguera selectiva de muchos comentarios de este blog -y de tantos otros lugares. Me reprocha no haber dicho nada sobre el macrismo y su negación de la educación pública, al pie de un artículo que cuenta cómo vamos a presentar -cómo presentamos- en la legislatura de la ciudad manejada por Macri un proyecto para obligar a su gobierno a priorizar educación y salud públicas. O sea.

Caparros: Acabo de ver su tweet sobre que GobCABA cierra 143 grados de escuelas públicas primarias x "falta de alumnos", y ahora que recuerdo, es el primer comentario negativo sobre el gob neoliberal de Macri, desde que se creo este blog. La verdad es que quede sorprendido, despues de tanto tiempo, una referencia que no sea del Gobierno Nacional.
Y si, es cierto que el gob neoliberal de la ciudad de BsAs cierra grados de escuela primaria, pero no es de ahora, ya que Macri asumio en 2007, y desde ese año, la transferencia de fondos hacia las escuelas privadas se triplico, en detrimento de la escuela publica. ¿Recien se dio cuenta Caparros?


“Mal de muchos consuelo de idiotas dice el refrán”, pero ligar ciertos hechos intencionadamente sólo tienen que ver con la demagogia cuando no con la envidia del tilingaje femenino argento, que llora de envidia, por no poder hacer lo mismo con sus hijos. Al parecer lo de mandar sus hijos a colegios privados no es exclusividad de los Kirchner ni de Argentina:
-Mariano Rajoy, líder del principal partido de la oposición tiene dos hijos, Mariano y Juan, y estudian en el Instituto Británico de Madrid, donde comparten pupitre con los hijos del ministro de Fomento, José Blanco. El British Council de Somosaguas, en Pozuelo de Alarcón, es uno de los centros con mayor prestigio de España, con un gasto mensual de entre 600 y 1.200 euros. Allí se imparte enseñanza bilingüe y bicultural basada –según el ideario del centro– en “los tradicionales valores de disciplina, humanidad y respeto para el desarrollo del alumno”.
-Miguel Ángel Moratinos, barre en este sentido para casa. Casado con una profesora de idiomas que ha impartido clases en el Liceo Francés, ha llevado a sus hijos a este centro que es privado, laico y mixto. Dependiendo del curso, el gasto oscila entre los 3.800 y los 4.400 euros anuales, sin contar con la inscripción, cuyo coste es de 800 euros. El centro imparte clases de italiano, alemán, inglés y francés, en su amplia superficie de 180.000 metros cuadrados.
-Cristina Garmendia, la ministra de Ciencia e Innovación ha optado por llevar a sus hijos al Colegio San Patricio, en La Moraleja, un centro privado de formación católica fundado en 1958. El centro cuenta con un proyecto educativo basado en la formación cristiana, inglés desde los primeros cursos con opción de estudiar un tercer idioma, y en el que cada alumno supone a los padres una inversión en torno a los 600 euros mensuales
-Montilla, en Cataluña, el president, tras implantar el catalán en las aulas reduciendo el castellano a sólo dos horas semanales, educa a sus trillizos en el Colegio Alemán, donde se imparten hasta cinco idiomas. Una situación similar se produce con Artur Mas, que lleva a sus hijos, junto a los de Joan Laporta, al Liceo Francés. Apuesta verbal por el catalán, pero elección de centros con hasta cinco idiomas para la educación de sus hijos.
PD: puse los más relevantes y no me tomé el trabajo de colocar más ejemplos porque no me alcanzaría el espacio íntegro del blog.

Es tan triste. Cristina Fernández y Néstor Kirchnner mandaron a Florencia (su hija) a estudiar cine a Nueva York. Esa es la locura más grande que escuché en mi vida y hasta lloré de tanto pensar en los políticos que representan el país donde nací.

La educación terminó en la noche de los bastones largos de 1966. Lo que vino después fue un desbarranque gradual. Y ahora como se remonta eso?

Te falto incorporar la obligación de que los funcionarios públicos obligatoriamente deben trasladarse en el sevicio público de transporte.
Te leo siempre. Beso. S.

nino, muy bueno tu diagnóstico sobre la educación argentina, te felicito, aunque difiero en algo, la decadencia viene desde mucho antes de los noventas, viene de la época del último Perón con Isabelita incluida. La dictadura terminó de darle el golpe de gracia cuando obligaba a las escuelas a transmitir los partidos de fútbol y toda la mierda nazionalista, estupidizando tanto a los docentes como a la población en general, para mí fue allí donde se terminó de desbarrancar lo mejor de la educación pública.

Factcheck,
Aunque puedo considerarme afortunado, lejos estoy de ser rico. Soy abogado, trabajo en un estudio reconocido de Buenos Aires, hablo tres idiomas, gano un sueldo que dentro de mi "mercado" no está mal, y aún así lo único que tengo es medio auto, que compré usado junto con mi novia.
Vivo en un departamento alquilado de dos ambientes, y bajo ningún punto de vista podría acceder a un crédito para comprar una casa.
Como verás, aunque no puedo quejarme, estoy lejísimos de ser rico.
Dicho eso, ratifico lo dicho antes. La asignación del gasto siempre es un tema espinoso. Si nos pusiéramos en absolutistas, no debería haber ni una plaza hasta tanto no estuvieran cubiertas las necesidades de salud, educación y vivienda de todo el país.
Pero estos dineros de los que hablo (que puse como ejemplo porque son los más obscenos) no tienen que ver con la legítima aspiración de la sociedad a entretenerse con un deporte tan popular. Esos gastos se cargan al presupuesto porque el Gobierno decidió romper su alianza política con un grupo de medios. Y esa ruptura costó (y cuesta) millones de pesos.
Los docentes piden un sueldo mínimo de alrededor de $ 3.000. Te aseguro (por tu forma de escribir parece ser que no vivís en Argentina) que con $ 3.000 no se vive nada bien.
Indudablemente hay que generar un sistema tributario más progresista. Pero progresista de verdad. Las actividades financieras siguen gozando de privilegios que parecen injustos, las herencias no pagan impuestos, etc. Así, la progresía de este gobierno parece -en algunos aspectos- impostada.
Los chicos pobres que no tienen acceso a una educación pública de calidad siguen perdiendo terreno frente a los hijos de quienes pueden pagar un colegio privado.
Mientras tanto, seguimos destinando millones a la pelea política con un grupo de medios, a financiar a otro grupo de medios afín, a subsidiar a empresarios amigos y a otras tantas barbaridades.
Te mando un saludo,
Nacho

Que haya una propuesta formal es un avance, espero que le den seguimiento para que algún día se pueda implementar algo similar aquí en México.

Como siempre, los foristas iluminati ya están insultando al periodista y haciendo alarde de su erudición. Digan lo que digan, la educación pública es muy mala. En mi opinión, también lo es gran parte de la educación privada, pero ésta ofrece otras cosas que suelen interesar a los padres (más horas de clase, mejor infraestructura, más seguridad, etc). La estadística no miente, si los que pueden edcuarse en la escuela pública escapan, será que la educación pública no es nada buena... Ahora bien, si hay que ser docente o especialista en educación para opinar válidamente sobre algo tan general y elemental en la vida de todos como la educación, no podemos hablar de nada.

Los invito a leer diversos articulos de actualidad nacional
http://cienciacriticaenargentina.blogspot.com/

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta y Rey de España. Su libro más reciente es Los Living, premio Herralde de Novela 2011.

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